martes, 16 de abril de 2019

El arte del cortometraje: Imprime a tu chico ideal


Tras la buena y sorprendente acogida que tuvo en Cine y críticas marcianas la entrada dedicada a El arte del cortometraje en el cine con el film Kismet Diner, he decido que la sección sea ya oficial y de vez en cuando traer a este espacio algunos cortometrajes curiosos, entretenidos o reflexivos. En esta ocasión se trata del filme de animación francés Print your guy (Imprime a tu chico ideal) creado por seis estudiantes de la Escuela de Arte Bellecour situada en la localidad de Lyon.

Los alumnos llevaron a cabo el proyecto tras un año de trabajo para rodar los 6 minutos de duración del corto y fue presentado con éxito en diferentes foros, y festivales de cine.


La premisa de salida parte de las nuevas tecnologías, las redes sociales y las aplicaciones de citas que convergen de alguna manera en la creación del hombre, o de la mujer ideal a partir de la impresión en 3D. Dicha tecnología, parte de una idea de los años 80 del siglo pasado y cuyo "padre" fue el estadounidense Chuck Hall que en el año 1983 ya creo el primer artilugio con su impresora casera.

Más de 30 años después de este feliz hallazgo, ya se habla incluso de crear órganos humanos artificiales a través de la nueva impresión en 3D que parece no encontrar fronteras en su desarrollo. ¿Pero es posible crear al hombre o a la mujer perfecta a través de una aplicación? Ese es el juego que propone el corto a través del personaje de Pamela que busca en su ordenador lo que probablemente pueda encontrar hablando cara a cara con las demás personas de su entorno social.

Incluso hubo una época en la que en algunos puntos del planeta Tierra (o incluso en Marte), la gente se reunía en las plazas de los pueblos para hablar o incluso los chicos sacaban a las chicas a bailar en una práctica que hoy se podría considerar casi excéntrica.

De todo esto y un poco más, nos habla el corto de hoy aplicando la sonrisa y la siempre eficaz animación.

viernes, 12 de abril de 2019

Mia y el león blanco: Champán, niños y leones


El otro día me encontré con dos leones y los sometí...los sometí a una serie de ruegos y llantos. -Groucho Marx. 

La historia: Mia (Daniah De Villiers) es una niña de 11 años que vive junto a sus padres en una granja de Sudáfrica dedicada a la cría y a la conservación de leones nacidos en cautividad.

Sin embargo, la niña echa de menos Londres que era la ciudad en la que tenía a todos sus amigos. Pero todo cambia con el extraordinario nacimiento de un precioso cachorro de león blanco que es bautizado con el nombre de Charlie. A partir de ese momento, Mia y Charlie, se hacen inseparables lo que facilita la integración de la niña en su nuevo entorno.

Cuando el león se hace adulto y su padre piensa en venderlo, Mia se escapa junto al león en una huida a través de la hermosa sabana africana.


La crítica: Alguna vez he comentado que el maestro Alfred Hitchcock solía decir: "Nunca ruedes una película ni con niños, ni con perros, ni con Charles Laughton". Pues bien, el cineasta francés Guilles de Maistre, no solo se atreve con los niños, sino que además osa a sustituir a los citados perros por una manada de leones.

Eso sí, lo que no ha tenido valor es de sustituir a la figura del pobre Laughton, por la de Mario Casas y adornar el elenco actoral con Penélope Cruz dando gritos por la selva. El espectáculo hubiera sido inenarrable y merecedor de un Oscar honorífico a la valentía.

Vamos con la parte seria.

Mia y el león blanco llega este 12 de abril a los cines españoles tras el enorme éxito de taquilla en Francia con un millón de espectadores que han avalado la propuesta. La idea del filme surge de una experiencia del cineasta galo cuando rodaba para la televisión francesa una serie documental sobre niños con estrechos vínculos con animales salvajes.

Cabe recordar que en Sudáfrica existen granjas para criar leones con el propósito de conservar la especie, y su teórica finalidad debería ser venderlos a zoos o a reservas naturales, sin descartar su reinserción en su hábitat natural. ¿Es bello verdad? ¿Pero es cierto?

La producción a través de una narrativa enternecedora, pero muy poco creíble, trata de abordar que se esconde detrás de este extraño negocio de las granjas de leones. Y es que según deja ver Guilles de Maistre detrás de dicho negocio se esconde la caza ilegal. Es decir, estas granjas lo que hacen es criar leones para dar lugar a las "cacerías enlatadas".

¿Qué es esto? Básicamente es soltar a un león delante de uno o varios cazadores armados para que estos "valientes" los maten con sus armas de precisión, y puedan llevarse un trofeo a casa. El mensaje de la producción por lo tanto es lícito, efectivo, y valiente. ¿Pero funciona como película? 

Pues a medias. Enfocada hacía un público infantil, la historia se centra en la amistad y en los lazos afectivos que se crean entre un cachorro salvaje y la niña que lo cría a base de biberones, y juegos. La belleza del león absorbe todo en la producción. En esa parte y en la dulzura narrativa poco se puede objetar. Sin embargo, las situaciones, y conflictos planteados suenan impostados y faltos de credibilidad. Quizás la cinta hubiera funcionado mejor como un documental. Los adultos deben afrontar la experiencia desde esa perspectiva, mientras los más pequeños disfrutarán de una narración más asimilable para ellos en forma de ficción.


En el reparto cabe destacar a la niña Daniah De Villiers que hace un estupendo papel interpretando a Mia, y que ha dedicado tres años de su vida a este empeño que es lo que ha durado el rodaje. De hecho, mientras ella iba cumpliendo años (desde los 11 hasta los 14 años), el león pasaba de ser un cachorro a un pedazo de tío como vemos en la imagen de portada.

Los padres son interpretados por Mélanie Laurent (Malditos bastardos) y por Langley Kirkwood (Dredd) con profesionalidad sin más. Lo más destacable que dejan se resume en una frase de Mélanie Laurent cuando viendo a su hija feliz pronuncia un: "Champán, niños, y leones" como paradigma de la felicidad. Completa el reparto el niño Ryan Mac Lennan en un pequeño papel como el hermano de Mia.

En el aspecto técnico cabe destacar el trabajo de Kevin Richardson que fue el responsable de que los leones no sufrieran malos tratos, y a la vez de que no pudieran atacar a los actores. Durante la producción, se criaron juntos una manada de 6 leones, entre ellos, Thor, el león que encarna a Charlie, así como otro macho y cuatro leonas. Una vez acabada la película los seis leones han seguido juntos, y viven en la reserva de Kevin Richardson gracias a unos fondos creados por el equipo de producción.

En conclusión, Mia y el león blanco es una película que aunque nunca acaba de funcionar como una experiencia cinematográfica plena, nos deja mensajes bastantes positivos sobre la integración en el medio natural a través del mundo animal. También nos regala la belleza de la sabana africana y, denuncia con firmeza esas cobardes cacerías enlatadas.

Nota: 6/10.

Nacionalidad: Francia, Sudáfrica, Alemania.

Dirección: Guilles de Maistre.

Guión: Prune de Maistre, William Davis.

Reparto: Daniah De VilliersMélanie
Laurent, Langley Kirkwood,
Ryan Mac Lennan.

Música: Armand Amar.

Fotografía: Brendand Barnes.

Duración: 98 minutos.

Estreno Francia: 26/12/2018.

Estreno España: 12 de abril de 2019.

Estreno USA: 12 de abril de 2019.



martes, 9 de abril de 2019

La España vaciada, y Proyecfilm: "Cine donde no hay cine"


La España vaciada fue el lema de la manifestación celebrada en Madrid el pasado domingo 31 de marzo. Con él, se trataba de reivindicar el medio rural, denunciar la cada vez más alarmarte despoblación de los núcleos rurales del interior de España, y se pedía entre otras cosas, la imprescindible mejora en la conexión a Internet para que el país ibérico no pasara de "vaciado" a desierto. Ahora bien, ¿cómo afecta esto al cine?

El hecho del despoblamiento rural no es hecho diferencial, ni exclusivo de España. Es ya un fenómeno mundial. México, Estados Unidos, China o cualquier país europeo, pueden ser ejemplos igual de válidos.


Proyecfilm

En cualquier caso vamos a centrar la mirada en España, y en la iniciativa de Proyecfilm. ¿Qué es y en que consiste?

Joaquín Fuentes es el gerente y fundador de esta empresa. Él, según informa en su web, en los años 60 del siglo pasado acompañaba a su padre (pintor de carteles cinematográficos de la Gran Vía de Madrid), llevando el cine a las pequeñas poblaciones con un proyector de 16mm.

La pantalla una sábana; las butacas cada uno tenía que llevar su silla y como calefacción un ladrillo caliente envuelto en una manta. A principios de los setenta, un adolescente Joaquín se dedicaba a proyectar cine por los colegios y cine clubs. Ahora con proyectores de última generación, equipos de sonido y pantallas acordes al lugar de proyección, Proyecfilm es ya una realidad que avanza en esa España despoblada de la que hablaba en la apertura de la publicación.

Actualmente Proyecfilm gestiona 14 salas de cine en diferentes provincias de Castilla y León, Extremadura, Galicia, Murcia y Andalucía. Algunas poblaciones concretas son: Daimiel (Ciudad Real), Cabra (Córdoba), Astorga (León), Quintanar de la Orden (Toledo), o Almazán (Soria).

Su lema es "Cine en el cine", para recuperar la costumbre de ver las películas a través de la gran pantalla.

Joaquín Fuentes con su padre y su hijo. Imagen de El País

Datos de salas de cine y pantallas en España

1985: 3109 salas.

1989: 1802 salas.

2018: 697 salas.

Este dramático descenso en las salas cine se ha visto compensado por la irrupción de los multicines en los centros comerciales que han elevado las pantallas a 3518.

Es decir, si en 1985 había 3109 cines en España, ahora solo hay 697.

Sin embargo, hay 3518 pantallas en esas 697 salas.

1985: 3109 cines.

2018: 697 cines, pero 3518 pantallas.

Con estos datos cabe interpretar que el cine en cierta manera se ha recuperado, y supera ya los datos de 1985. Ahora, toca apoyar con fuerza a empresarios como Joaquín Fuentes que con su romanticismo trata de que en la España vaciada también vuelva a brillar la magia del cine.


viernes, 5 de abril de 2019

Cementerio de animales (2019): Stephen King y el cine siguen con su romance


Inventamos horrores para ayudarnos a enfrentar los reales. -Stephen King.

La historia: Louis Creed (Jason Clarke), es un médico que reside junto a esposa Rachel (Amy Seimetz), y sus dos hijos pequeños en la ciudad de Boston. Agobiado por sus rutinas urbanas, decide mudarse junto a su familia a un recóndito paraje de Maine. Un vez allí, y en el entorno bucólico donde se halla su nueva casa, descubre un misterioso cementerio escondido en lo más impenetrable del bosque. Cuando el gato de la familia es atropellado en una transitada carretera, Louis recurre a su peculiar vecino, Jud Crandall (John Lithgow), para averiguar que ha podido suceder. Este contacto acabará provocando una peligrosa reacción en cadena, cuando el gato resucita tras haber sido enterrado en el misterioso cementerio de animales.


La crítica: No sé que da más miedo en el cine; pero desde luego la conjunción de un gato resucitado y chiflado, una niña que pasa de ser dulce como la miel a estar "endemoniada", y un contexto geográfico de una casa aislada en los bosques de Maine, garantizan de salida tres elementos que funcionan como una perfecta bomba sincronizada en el cine de género.

En está ocasión, y con una composición escénica muy cuidada, la nueva versión de Cementerio de animales, entierra ya de por vida a la primera versión cinematográfica del año 1989. Esta era una película muy mal rodada y con aire de telefilme de sobremesa. De hecho, dejó un sabor muy agridulce a los amantes del terror. Por tanto en este caso, el remake además de necesario, se sentía casi de carácter obligatorio para como mínimo mejorar el diseño de producción. 

La película está basada en la mítica novela homónima de Stephen King que fue publicada en el año 1983, por lo que durante el rodaje de la misma se produjo el 35 aniversario de la obra del maestro de Maine. Existe un dato que quizás mucho no sepan, y que dice mucho a favor de este autor, y  sobre su forma de escribir tan cinematográfica.

¿Sabían qué en el año 1983 ya se habían adaptado más novelas de Stephen King que de Charles Dickens? 

También cabe recordar que aunque Cementerio de animales acabó teniendo un enorme éxito, King la tuvo inicialmente escondida en un cajón durante tres años, negándose a publicarla porque era demasiado terrorífica. Además, le traía algún recuerdo que no deseaba revivir. Pero un compromiso con la editorial, y la fe de su esposa en la novela, hizo que el escritor cediera y finalmente vio la luz con 33 semanas en la lista de ventas de The New York Times.

La cinta reseñada hoy aporta como novedad un gran diseño de producción, y a diferencia de la primera versión del año 1989, cuenta además con una buena secuenciación de imágenes y planos. Para ello, es imprescindible un cadencioso manejo de las cámaras para que dichos planos siempre estén bien realizados. Otra virtud es el buen equilibrio entre las escenas diurnas y nocturnas.

Quizás como punto más flojo, cabría resaltar que paradójicamente la producción hace lo increíble creíble, pero lo mundano, y por lo tanto lo que no debería generar dudas, resulta cuanto menos cuestionable.

En este aspecto cabe destacar que la película se ha rodado en Montreal, aunque la historia se desarrolla en Maine. Esto es así porque encontraron una sinuosa carretera que separa las dos casas de los protagonistas. Sin desvelar nada importante, y aunque muchos sabrán que los atropellos tienen importancia en la historia, resulta muy complicado de creer que inmensos camiones circularan por la pequeña carretera secundaria que se ha elegido para la zona de rodaje.

Y es que King escribió esta historia basada en una experiencia real pero la carretera que se refleja en la novela era bastante más grande y mucho más transitada de lo que pudiera ser la zona de filmación. No es un detalle muy importante, pero chirría demasiado. Sin embargo, y en lo crucial de la narrativa, si cabe reflejar con notable acierto como los personajes representados si consiguen la credibilidad suficiente dentro de lo que es el género fantástico. Es decir, a pesar de que hay secuencias de resurrección, de hechos paranormales o de "apariciones", todas ellas generan un fuerte suspense y están adaptadas con firmeza.


La película, y por encima incluso del cine de terror, nos habla de la familia como vemos en la imagen superior. Con ello, nos plantea una serie de interrogantes cómo pudieran ser: ¿hasta dónde estarías dispuesto a llegar para ver otra vez a tu hijo?, o ¿hasta dónde llegarías para proteger a tus hijos? o incluso, ¿matarías a un hijo para salvar al resto de la familia?

Por ello, la emoción humana pesa tanto en la película como los sustos o el terror. Respecto a las interpretaciones son planas pero correctas en los papeles asignados a los padres (Jason Clarke y Amy Seimetz). 

Pero la verdadera estrella de la película es Jeté Laurence, que con su transformación en una una nueva niña del terror, deja el pabellón muy alto por lo que anotamos el nombre para seguir cualquiera que sea su próximo proyecto cinematográfico. 

Por último, destacar una breve pero importante intervención de John Lithgow (serie Dexter), que da vida a un inquietante vecino que es el que guarda los oscuros secretos del cementerio de los animales.


En conclusión, esta nueva, y renovada versión de Cementerio de animales depara diversión asegurada para los amantes del género, unas gotitas de humor negro que harán reír al conjunto de la sala de cine y una apuesta segura para pasar una divertida noche de terror, y palomitas.

Nota: 7/10.

Nacionalidad: Estados Unidos.

Dirección: Dennis Widmyer y Kevin Kolsh.

Reparto: Jason Clarke, Amy Seimetz,
John Lithgow, Jeté Laurence, Hugo Lavoie.

Guión: Dave Kajganich, Jeff Buhler.

Música: Christopher Young.

Fotografía: Laurie Rosie.

Duración: 120 minutos.

Estreno mundial: 5 de abril de 2019.



martes, 2 de abril de 2019

Dumbo (2019): Tim Burton resucita a Dumbo en una fábula con aromas del Romanticismo


Has visto volar a un caballo. Has visto volar a una libélula. Incluso has visto volar a una mosca. ¡Pero no has visto nada hasta que no hayas visto volar a un elefante! - Baritono Bates, Dumbo.

La historia: Max Medici (Danny DeVito) es el dueño de un humilde circo que no pasa por su mejor momento económico y que sobrevive gracias a la generosidad de sus artistas. Cuando Holt Farrier (Colin Farrell) que era una antigua estrella del circo Medici, regresa del ejercito, se hace cargo junto a sus hijos Milly (Nico Parker) y Joe (Finley Hobbins) del cuidado de un elefante recién nacido cuyas enormes orejas llaman la atención de todos los allí presentes. Pero cuando descubren que Dumbo puede volar, el circo vuelve a tener un enorme éxito. Es entonces, cuando llega hasta el lugar el empresario Vandevere (Michael Keaton), que se empeña en contratar al pequeño elefante para Dreamland que es su novedoso y deslumbrante parque de atracciones. Allí Dumbo tiene que trabajar mano a mano con Colette Marchant (Eva Green), que es una delicada y bella trapecista atrapada en el enorme imperio del malvado señor Vandevere.


La crítica: En el año 1941 Walt Disney estrenaba el clásico animado 'Dumbo' que con su poco más de una hora de duración conquistó el corazón y la memoria cinematográfica de millones de espectadores. El filme a su vez era una adaptación del libro homónimo de Helen Aberson y Harold Pearl.

En cualquier caso, es muy complicado juzgar una obra de los años 40 del siglo pasado con los criterios cinematográficos y técnicos que tenemos a disposición en la actualidad. Vista por lo tanto hoy en día solo cabe recordarla con cariño a pesar de que contaba con algunas carencias narrativas y estaba claramente dirigida casi en exclusiva hacia un público infantil en la que los adultos eran meros acompañantes. Hoy en día, el cine de animación ha evolucionado de tal manera, tanto en la narrativa como en ciertos mensajes subliminales, que parece realizado en algunas ocasiones para adultos siendo los niños meros observadores.

El nuevo Dumbo de Tim Burton solo comparte con su predecesora el nombre, el vuelo del paquidermo, y el mensaje inclusivo en cuanto a la integración del individuo que es distinto, deforme o desprovisto de los cánones de belleza aceptados por la sociedad. El resto del relato es nuevo, con mucha mayor profundidad narrativa y justificando el verdadero sentido del remake, que sería dar una nueva versión a una historia que haya podido quedar vieja, desactualizada o fuera del contexto histórico temporal o cultural en el que nos situemos.

La cinta gira sobre el mundo del circo que es un espectáculo que ha evolucionado junto a una sociedad que parece por ejemplo más concienciada en alejar a los animales de los espectáculos circenses o incluso a prohibir su exhibición en ellos. Cabe recordar por ello, que si el mensaje que se trataba de transmitir en la cinta de 1941 solo hacía hincapié en la integración del diferente, en la nueva versión de 2019, se trata además, de dar un mensaje en relación al medioambiente, y al respeto por los animales en favor de su integración en el medio natural.

Pero siendo relevante el mensaje, sobre todo en el cine de animación, lo verdaderamente importante cinematográficamente hablando es la gran película que ha realizado Tim Burton.

En la cinta reseñada hoy, no esconde sus señas de identidad como cineasta y como creador de universos singulares. En esta ocasión, y en forma de obra de arte, se lleva al pequeño Dumbo de aventuras a unos terrenos muy cercanos al viejo movimiento del Romanticismo, permitiéndose incluso realizar incursiones narrativas en el gótico, y planteando un espectáculo visual impresionante.


En este nuevo Dumbo se combina la animación CGI computerizada para dar vida a los animales, y para recrear los escenarios donde se desarrolla la acción. Sin embargo, los humanos se integran en la película con actores reales como comentaba en la sinopsis de la historia. Así es como vemos a unos personajes arquetípicos y que se corresponden con el imaginario colectivo (lleno de clichés) de cualquier fábula de animación.

Los dos hermanos huérfanos de madre son interpretados por el niño Finley Hobbins y por la niña Nico Parquer en la que nos encontramos con el nacimiento de una estrella con su esplendoroso debut cinematográfico.

Su progenitor es interpretado por un inexpresivo Collin Farrel que toma el rol del padre viudo, veterano de guerra, y perdido en un nuevo mundo que no sabe como interpretar, y que tendrá que comprender a través de la mirada de sus hijos que le proporcionan lecciones de vida. 

El rol del villano recae en Michael Keaton que parece seguir viviendo una segunda juventud al que acompaña un gran Danny DeVito como dueño del humilde circo en el que nace Dumbo. Por último, destacar a Eva Green en su papel de trapecista y con la que Tim Burton rinde homenaje a las actrices del Hollywood dorado y en la que podemos ver reflejadas características de Doris Day, Marilyn Monroe, o de la propia Charlize Theron, pero en una nueva versión gótica, bizarra, morena y afrancesada. 


Tim Burton acompañado del libreto de Ehren Kruger fija su atención en la novela de Sara Gruen: Agua para elefantes, que ya fue llevada al cine en el año 2011 con el mundo del circo como referencia. Este es uno de los muchos tributos o referencias que toma Burton que nos va mostrando guiños a distintas películas y géneros cinematográficos.

Desde Memorias de África con el vuelo exterior de Dumbo y Eva Green, hasta la mítica secuencia de El paciente inglés en la que Juliete Binoche volaba mediante cuerdas para conocer los frescos de una iglesia en el interior de Italia. También se observan referencias al mítico ya número musical Planetarium de La La Land en el que Emma Stone bailaba junto a Ryan Gosling con el universo como fondo de pantalla. Por último, y con la creación del parque de atracciones Dreamland, rinde tributo a la Disneylandia del viejo Walt Disney. Allí, toma retazos del fabuloso mundo de los muertos de Coco, y sobre todo, fija su atención en el Inside Out de Pixar con distintas islas temáticas. Vemos entonces como la consola central técnica operativa de Dreamland, bebe claramente del significado sentimental de la consola central del pensamiento que se recreaba en la citada Inside Out. 


El compositor Danny Elfman en su decimoséptima colaboración con Tim Burton crea una banda sonora mágica apoyado en una flauta baja en los momentos más tristes de Dumbo, así como cierto estilo con reminiscencias indias. Elfman también rinde homenaje al circo en la banda sonora. De hecho, compuso música temática que se oye en segundo plano durante las funciones. Sin embargo, se echan de menos más canciones como tradicionalmente se han escuchado en las películas de Disney. Para compensar esto, se realiza una poderosa versión de la inolvidable canción de cuna "Baby Mine” que fue nominada al Oscar en el clásico de 1941.

En esta ocasión la elegida para interpretarla ha sido Sharon Rooney que encarna a Miss Atlantis y que merece la pena ser escuchada de nuevo en este precioso cover interpretado por Georgia Merry.


Dumbo se parece más a una secuela que un remake, e incluso podríamos hablar de una película completamente nueva en la que Tim Burton despliega un inmenso homenaje a la cinematografía universal.

Disfrutarán con más intensidad del filme aquellas personas que puedan ver reflejadas o identificar las referencias anteriormente citadas. Además, los amantes del circo en la cinematografía, se sumergirán de una manera muy especial en este universo mágico. El cineasta mezcla los rasgos del cine de Federico Fellini, cuando este fijaba su mirada en los personajes circenses, con su propio mundo romántico y gótico que ha marcado su carrera. Por supuesto, no hay que olvidar que es una cinta enmarcada en el mundo Disney que sin dejar de lado sus frecuencias habituales, consigue a través del nuevo Dumbo crear una cinta llena de emoción.

Nota: 9/10. 

Nacionalidad: Estados Unidos.

Dirección: Tim Burton.

Guión: Ehren Kruger.

Reparto: Collin Farrel, Danny DeVitto,
Michael Keaton, Eva Green,Nico Parker,
Finley Hobbins, Sharon Rooney.

Música: Danny Elfman.

Fotografía: Ben Davis.

Duración: 111 minutos.

Estreno: 29/03/2019.