martes, 12 de febrero de 2019

Gloria Camarero: "Ciudades americanas en el cine demuestra que la ciudad no es solo un lugar, es una existencia"


Hoy tenemos el privilegio de recibir en Cine y críticas marcianas la visita de la escritora Gloria Camarero Gómez que nos presenta su libro: Ciudades americanas en el cine. La autora ejerce en esta ocasión de editora y escribe además el primer capítulo del libro dedicado a las escenografías y a los espacios urbanos. El resto del libro está compuesto por diecisiete capítulos más en el que a través de un nutrido grupo de especialistas el lector recorrerá el continente americano de norte a sur.

A modo de semblanza cabe decir que la escritora ejerce como profesora titular de Historia del Cine e Historia del Arte de la Universidad Carlos III de Madrid. Además, es profesora invitada en las universidades de La Plata (Argentina), Freie Universität de Berlín (Alemania) o de Pau et des Pays de l'Adour (Francia), y dirige el Máster en Gestión de la Industria Cinematográfica. Su actividad investigadora se centra en el estudio de los lenguajes visuales en relación con las artes plásticas, la arquitectura, el urbanismo y la imagen patrimonial. Entre sus publicaciones recientes destacan: "La mirada que habla. Cine e ideologías 2" (2002), "Adaptaciones de la literatura española en el cine español. Referencias y bibliografía" (2006), "Una ventana indiscreta. La historia desde el cine" (2008), "Pintores en el cine" (2009),  "Vidas de Cine. El biopic como género cinematográfico" (2011), o el exitoso Madrid en el cine de Pedro Almodóvar (2017), del que ya hablamos en publicaciones anteriores.

Agradecer también a la librería madrileña Ocho y medio, libros de cine la cesión de sus instalaciones para la entrevista y la sesión fotográfica.


Hola Gloria, ¿qué nos vamos a encontrar en líneas generales en tu nuevo libro y qué ciudades destacarías de las que aparecen en el mismo?

El libro se integra en una línea de estudios que investiga la ciudad desde la mirada del cine y que suscita cada vez mayor interés. Busca analizar cómo el cine interpreta o reinterpreta el espacio urbano. Eso es lo que el lector se va a encontrar: el significado que la ciudad adquiere en determinadas películas de ficción conocidas. Ciudades americanas en el cine demuestra que la ciudad no es solo un lugar, es una existencia. Forma parte del argumento.

De todas las ciudades que aparecen en la publicación, destacaría aquellas, como Seattle, que han sido un escenario cinematográfico más excepcional, y, por lo tanto, menos tenidas en cuenta en este tema, y también aquellas otras que, aunque hayan estado en numerosas películas, se analizan aquí desde perspectivas específicas, nada habituales. Por ejemplo, Buenos Aires se estudia, exclusivamente, desde la concepción que de ella ha hecho y hace el cine que alumbra el tango, y Santiago de Chile, a partir del protagonismo fílmico del Mapocho, articulado como auténtica frontera de la ciudad en la ficción y en la realidad. Son sólo algunos casos.

El libro está dividido en tres partes, ¿qué destacarías de cada una de ellas y a qué zonas geográficas están dedicadas en concreto?

Efectivamente, se divide en tres partes y contiene dieciocho capítulos, escritos por investigadores europeos y americanos. La primera, me interesa especialmente por cuanto supone de diferenciación respecto a otros estudios. Contiene cinco capítulos introductorios, no centrados en ciudades concretas y que hablan de la ciudad genérica construida en estudio, de la “ciudad imaginada”, de la ciudad del cine policíaco, de la ciudad del western y de la ciudad latinoamericana que no está en los trabajos de las capitales individuales o que, aun estando, se interpretan aquí desde otra faceta, que es la de la exclusión social, la marginalidad y los presupuestos del Nuevo Cine Latinoamericano. La segunda y la tercera recogen ya urbes reales del continente americano, desde Montreal a Usuaya. Norteamérica se incluye en la segunda y ahí tenemos Montreal, y más específicamente el Montreal de Dolan, Los Ángeles, la ya citada Seattle, Chicago y Nueva York en dos versiones, que se salen de la norma: «La Gran Manzana según Scorsese» y «Nueva York, la ciudad donde todos habitamos», inscrita, está última, dentro de los estudios más actuales de urbanismo y cine. La tercera parte se dedica a las del centro y del sur del continente americano en el cine e incluye México, básicamente el México de Arturo Ripstein, La Habana, las capitales colombianas de Bogotá, Medellín y Cali, Lima, un Río de Janeiro nada convencional, que es el Río que mostró Hollywood en los años 30, Buenos Aires y Santiago de Chile.

La documentación para editar el libro es asombrosa. ¿Cuánto tiempo has empleado para llevar a cabo Ciudades americanas en el cine y cómo has coordinado a todos los autores que aparecen en el volumen?   

La verdad es que ha sido un proyecto largo y ambicioso, al que hemos dedicado un par de años, aunque no con exclusividad. Parte del antecedente de Ciudades europeas en el cine, que también coordiné yo y que publicó, igual que este, la editorial Akal, en 2011.

Hemos seguido aquel modelo y así, cada uno de los capítulos que versan sobre urbes concretas en el cine, se cierra con una relación de los filmes de ficción más conocidos, a veces también documentales, que las han tomado como escenario, ordenados cronológicamente. Estos listados han requerido una labor de documentación compleja. Pero, ha valido la pena, ya que resultan muy útiles para el lector. Mi relación con los autores ha sido excelente. Hemos estado de acuerdo en todo y, desde el primer momento, hemos tenido muy claro los objetivos: básicamente huir de la mirada convencional sobre la ciudad en el cine para quedarnos con la excepción y afrontar el tema desde planteamientos nuevos o no tratados. Tengo el convencimiento de haberlo conseguido. Estoy muy contenta con el resultado y con la aceptación que está teniendo. Deseo que sirva a muchas personas y que disfruten con su lectura, tanto como yo he disfrutado coordinándolo.

De la filmografía que aparece en el libro y que es muy abundante, ¿qué cinco películas destacarías que conjuguen calidad cinematográfica y una buena escenografía de la ciudad americana en el cine?

Es difícil seleccionar cinco. Pero yo diría que el San Francisco de Bullitt (Peter Yates, 1968) donde la difícil orografía de la urbe define la acción y permite multiplicar la tensión de la famosa persecución de Steve McQueen en su Ford Mustang verde. También, Los Ángeles de La La Land (Damien Chazelle, 2016), teñido del tono romántico que exige el filme. La Nueva York de Taxi driver (Martin Scorsese, 1976) y de Manhattan (Woody Allen, 1979) con su transmisión de conceptos opuestos, que van desde la violencia en el primer caso, a la cotidianidad en el segundo, Nueve Reinas (Fabián Bielinsky, 2000) por su vinculación con el Buenos Aires más actual urbanísticamente hablando y reflejo argumental y Fresa y chocolate (Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, 1994), donde La Habana juega un importante papel en la relación de maestro / discípulo que se establece entre los protagonistas. En todos los casos, la ciudad se adapta a la narración.


¿Qué diferencias observas entre las ciudades europeas en el cine y las ciudades americanas que han sido llevadas a la gran pantalla?

En el anterior libro Ciudades europeas en el cine, se estudiaban varias de ellas, desde el Norte al Sur y desde el Este al Oeste, es decir desde Helsinki a Sevilla y desde Moscú a Lisboa. Fueron quince en total: Atenas, Barcelona, Berlín, Bilbao, Helsinki, Lisboa, Londres, Madrid, Moscú, Nápoles, París, Praga, Sevilla, Viena y Roma, la cual se afrontó desde tres planteamientos distintos. Uno se centró en la Roma antigua, la de los viajeros y la de los propios romanos; otra en el barrio del Testaccio y la tercera en comparar las imágenes de la capital italiana que ofrecen los filmes de Özpetek con las que ofrecen los grabados de Piranesi. En todos los casos, se constata que la ciudad europea en el cine es más intimista y dotada de mayor identidad. La ciudad americana, especialmente algunas de las estadounidenses, ofrecen características bien distintas. Pienso en Los Ángeles. Si de las grandes ciudades europeas se tiene una imagen mental conformada a través del tiempo por la intervención de la historia, el arte, la literatura o la fotografía, nuestra idea de Los Ángeles es fruto casi exclusivo de lo que los numerosos filmes y series de televisión que en ella transcurren, nos han ido filtrando de la misma. No alberga edificios singulares e inconfundibles a los que asociarla, como el Big Ben londinense; tampoco puede relacionarse a épocas históricas siempre revisitadas, como la Roma antigua; ni con tópicos universales como en el ejemplo del binomio amor-París. Apenas existen iconos angelinos inconfundibles. Tan sólo cabría citar el mundialmente conocido letrero de Hollywood, a modo de sinécdoque visual, por el que quedaría identificado el corazón de la urbe con este distrito en torno al que ha circulado la industria fílmica. Los Ángeles es un «no lugar», el lugar donde, como dijo Marilyn Monroe con crudo realismo: «te pagarían mil dólares por un beso y sólo cincuenta centavos por tu alma».  


¿Qué representan las ciudades en el cine y cuáles son sus funciones narrativas en las películas?

Las calles, las plazas, los puentes y las edificaciones más o menos reconocidas y reconocibles de la ciudad se integran en el relato cinematográfico y se convierten en un personaje más de la trama para ser signo y significado de la acción y del sentir de los protagonistas. Adquiere función narrativa y esa cambia en base al género. Pienso en San Francisco. Sometido a neblinas y a tonalidades circundantes en verde expresa el suspense Hitchcockiano de Vértigo y con luz brillante, nuevos elementos de atrezo y dotada del aspecto de la postal turística expresa la comicidad de Señora Doubtfire, papá de por vida (Chris Columbus, 1993).

¿Qué es la ciudad imaginada en el cine?

No es una ciudad concreta ni existente. Se construye en plató y se le dan unos rasgos determinados para ser específica, en algunos casos, de los distintos géneros cinematográficos. La oscuridad la hará propia del cine negro, las atmósferas futuristas de la ciencia-ficción y los espacios infinitos del western. En el libro, Jorge Gorostiza habla de la ciudad ficticia estadounidense, la define como aquella que nunca ha existido y que nunca llegará a existir, pero que puede ser todas las que existen en la realidad. El cine la ha interpretado y le ha dado una fisonomía repetida, que recoge de la ciudad auténtica y transmite a la ciudad auténtica. Ahí encuentra su razón de ser. Tiene una morfología diferenciada y unos elementos comunes, entre los que no faltan la calle principal, la plaza o el barrio residencial.


¿Cómo ha sido la acogida en Hispanoamérica del ensayo? ¿Has tenido la oportunidad de presentar el libro allí?

Si. Lo he presentado en Buenos Aires y en Santiago de Chile y ha sido muy bien acogido. Ambas ciudades están presentes en el libro y también los directores más representativos de esos países, como Pino Solanas o Patricio Guzmán.

Me acompañaron en las presentaciones lo autores de dichos capítulos, Sandro Benedetto y Pablo Marín, especialistas de universidades argentinas y chilenas y muy reconocidos en el tema de ciudad y cine. Despertó mucho interés y se generaron interesantes debates. Ha sido una experiencia gratificante.  

Existe una creencia generalizada de que Nueva York es la ciudad más filmada del mundo, pero en el libro cuentas que está en la posición número dos. ¿Cuáles son las ciudades donde más películas se han rodado en la historia del cine?

La ciudad del mundo con más rodajes es Los Ángeles porque allí radica la industria cinematográfica desde sus orígenes. Viene a continuación Nueva York y otras dos capitales estadounidenses: San Francisco y Chicago, debido a que su versatilidad las hace factibles para cualquier género. En Europa, Paris lidera el ranking con seis filmaciones al día, como media, en 2017. Le siguen Londres, Roma y Berlín.

¿Cuál es tu próximo proyecto literario?

Estoy trabajando en la segunda edición de mi libro Madrid en el cine de Pedro Almodóvar, que saldrá en breve. 

Ciudades americanas en el cine ha sido publicado por la editorial Akal y está disponible para su adquisición a través del siguiente enlace.


CONTENIDOS

Primera parte.

1. Escenografías y escenarios urbanos (Gloria Camarero Gómez).

2. La pequeña ciudad ficticia estadounidense (Jorge Gorostiza).

3. El cine policíaco en la ciudad norteamericana: una relación singular (Ángel Luis Hueso).

4. Los espacios urbanos del western norteamericano en la obra de Sergio Leone (Óscar Lapeña Marchena).

5. Invisibilizados en las ciudades iberoamericanas a través del cine. Desde Ushuaia a Tijuana (María Dolores Pérez Murillo).


Segunda parte. Norteamérica.

6. El Montreal de Xavier Dolan: el cine de auto-conciencia (George Melnyk).

7. Los Ángeles y el cine: la construcción de un simulacro cosmopolita (Francisco Salvador Ventura).

8. Seattle: globalización y antisistema (Sergio Aguilera Vita).

9. Chicago, la ciudad transparente (Francisco Frisuelos Krömer).

10. La Gran Manzana según Scorsese: de la infancia a la madurez (Miguel Dávila Vargas-Machuca).

11. Nueva York, la ciudad donde todos habitamos (Pedro Plasencia Lozano).

Tercera parte. Centro y sur del continente americano.

12. El imaginario mexicano de Arturo Ripstein: el DF entre naturismo y pulsión en la imagen de la postmodernidad (Antonio Aguilera Vita).

13. La Habana: ciudad de tránsitos, migraciones y exilios (José Luis Sánchez Noriega).

14. Bogotá, Medellín y Cali en el cine colombiano, 1993-2012 (Vinodh Venkatesh).

15. Lima en el Cine Contemporáneo (1973-2015): Seis relatos para una Ciudad Dual (Iván Villarmea Álvarez).

16. Río de Janeiro y su relación con Hollywood: la construcción de una reputación internacional, 1930-1940 (João Mascarenhas-Mateus).

17. El río aquel: el Mapocho, eje y frontera de Santiago de Chile (Pablo Marín).

18. Buenos Aires. Una ciudad, tres miradas (Sandro Benedetto).

Ediorial: Akal

Páginas: 360

ISBN: 978-84-460-4516-8

viernes, 8 de febrero de 2019

The Prodigy: el terror tiene forma de niño


"La gente cree que soy una persona bastante extraña. Eso es incorrecto. Tengo el corazón de un niño pequeño. Está en un frasco de vidrio sobre mi escritorio".
-Stephen King.

La historia: Miles es un niño de 8 años que desde su nacimiento ha tenido un comportamiento muy extraño con sus padres y con los compañeros de su escuela. Pero todo se desborda, cuando agrede a otro niño de una manera salvaje. Además, comienza a coquetear con su madre y por las noches padece unos sueños en los que habla en un idioma desconocido. A partir de entonces, Sarah (Taylor Schilling), no descarta que el comportamiento de su hijo se pudiera deber a algún tipo de fuerza sobrenatural que esté habitando en el interior del niño. Para ello, se pone en contacto con un especialista en hipnosis que tratará de encontrar las respuestas al caso. 


La crítica: ¡Joder con Miles! El niño de los cojones me ha hecho pasar tanto miedo que voy a tener que dejar la luz encendida esta noche cuando me vaya a dormir. 

¿Por qué dan tanto miedo los niños en el cine de terror? Supongo que la respuesta a esta pregunta retórica la debería responder un buen psicoanalista. Pero lo que tengo claro es que la formula sigue funcionando a efectos cinematográficos. Y en este caso, habría que añadir la sexualización del infante como algo relativamente novedoso con respecto a los últimos años en el género. Es así, como llegamos al intenso libreto escrito por Jeff Buhler, que aporta un tenue y morboso perfil edípico al personaje.

The Prodigy llega hoy 8 de febrero a los cines, coincidiendo con el estreno en USA, en una cinta muy esperado en los círculos del cine de género. Dirigida por el cineasta Nicholas McCarthy (El Pacto, Home), y guionizada por Jeff Buhler (El vagón de la muerte, Cementerio de Animales), la película está apoyada en una gran banda sonora del compositor Joseph Bishara, que utiliza como base de la partitura una sección de cuerda con violín, violón, chelo, bajo y extendida con clarinete, que proporcionan una fuerte tensión emocional sin abusar de los sustos gratuitos. 

La historia engancha, y no te suelta hasta el final en los muy bien medidos 92 minutos. Ya lo decía Baltasar Gracian: "Lo bueno, si breve, dos veces bueno". O lo que es lo mismo a efectos cinematográficos: ritmo, ritmo y más ritmo. Y es que me parece absurdo llevarse este tipo de películas a los 120 o 130 minutos, como viene pasando habitualmente, y que juegan por lo general en contra de las producciones llevándolas a incoherencias o lo que es peor, al aburrimiento.

The Prodigy puede gustar más o gustar menos, pero no provoca miradas al reloj. Y no solo eso, sino que además consigue una atmósfera opresora y de buen suspense narrativo como base central de la argumentación. 

Película complicada para reseñar antes del estreno, pues cualquier elemento que se aporte de más puede reventar la trama de una manera inapropiada. Lo que si diré, es que la filmación consigue con fuerza mantenerte pegado a la butaca o dicho de otra manera: consigue que lo pases muy mal, pasándolo realmente muy bien. 


En el reparto brilla con luz propia el niño Jackson Robert Scott que ya en el remake de 2018 de It, basado en la novela de Stephen King, interpretó al icónico personaje de Georgie. Allí, se encontraba con Pennywise, el payaso, en la aterradora secuencia de apertura. A partir de ese momento, Scott pasó a tener un papel habitual en la serie de Netflix, Locke and Key, y se le espera en nuevos proyectos cinematográficos. Con su cara de ángel, y la transformación que hace de un personaje realmente siniestro como es el reseñado hoy, se coloca como uno de los niños que más miedo han provocado en los últimos años en el cine junto a la Milly Saphiro de Hereditary.

La madre que lo parió, y nunca mejor dicho, pues la película comienza con los trabajos de parto, es interpretada con corrección por Taylor Schilling que actualmente protagoniza la serie original de Netflix, Orange is the New Black.

Su personaje en esta ocasión, representa a la contradicción humana que se divide entre el amor y el terror hacia su propio hijo, sentimiento que comparte con el padre de la criatura y que es interpretado por un desapercibido Peter Mooney (Rookie Blue) en un personaje insustancial y vacío de contenido.

Volviendo sobre la trama de la película, y dejando constancia que la misma funciona como una perfecta bomba sincronizada lista para estallar en cualquier momento, cabe decir, que cae en el abuso o en demasiadas referencias a otras películas de género. Así es entonces, como en su presentación nos encontramos con una secuencia que nos recuerda con fuerza al también inicio de Cuando los ángeles duermen. Además, en su premisa central, vemos las mismas referencias a la reencarnación que ya vimos en la también española El aviso. Pero lo más grave, y no entiendo muy bien porque no se ha eliminado esta escena del montaje final, sucede cuando observo estupefacto en pantalla, una secuencia casi calcada a la que protagonizaba Emily Blunt en la genial Un lugar tranquilo. Concretamente, me refiero a la escena de la escalera, y el famoso clavo. Sin duda, esto va a generar polémica y un debate que quizás sea buscado con fines comerciales.

The Prodigy, en definitiva, aun abusando de muchas referencias cinematográficas anteriormente vistas, me ha parecido una propuesta espectacular en cuanto al suspense que genera, creíble dentro de lo que es el género fantástico, y realmente divertida en sus 90 trepidantes minutos de un más que aceptable cine de terror.

Nota: 7/10.

P. D. Atención al trailer :)

Nacionalidad: Estados Unidos.
Dirección:  Nicholas McCarthy.
Reparto: Taylor Schilling, Colm Feore,
Jackson Robert Scott, Peter Mooney.
Guionista: Jeff Buhler.
Fotografía: Bridger Nielson
Música: Joseph Bishara.
Duración: 92 minutos.
Estreno mundial: 8 de febrero de 2019.


lunes, 4 de febrero de 2019

Green Book: cuando el cine es maravilloso


Lo que hace indisoluble a las amistades y dobla su encanto, es un sentimiento que le falta al amor, la certeza. -Honoré de Balzac.

La historia: Don Shirley (Mahershala Ali), es un excelente pianista que antes de emprender una gira musical por el racista sur de los Estados Unidos en los años 60, decide contratar como chófer a Tony Lip (Viggo Mortensen), que es un duro italo-americano del Bronx neoyorkino que se gana la vida trabajando en los locales nocturnos de la ciudad. Esta es la historia inspirada en los hechos reales de un viaje que cambió para siempre la vida de estos dos hombres, y su visión del mundo.


La crítica: Green Book tiene todas las cualidades con las que podríamos definir a una gran película. En primer lugar, cuenta con una excelente presentación que en menos de cinco de minutos, logra convencernos de que vamos a presenciar una obra muy cuidada en los detalles. Su puesta en escena es un verdadero regalo cinéfilo. En segundo lugar, cuenta con desarrollo argumental lúcido, entretenido y coherente, en el que se van planteando una serie de cuestiones vitales, raciales, políticas o sentimentales, que van encontrando respuesta en los momentos subsiguientes. Y en tercer y último lugar, una resolución muy cálida en lo personal, colocando la amistad como pilar fundamental en las relaciones humanas de una manera muy emotiva. De esta manera, con una narración cinematográfica clásica, y bien estructurada, es cuando el cine me parece maravilloso.

El título de la película hace referencia a ese libro verde que a modo de guía viajera se publicó en el sur de los Estados Unidos a mediados del siglo XX, y en el que se indicaba a los ciudadanos negros los alojamientos en los que se podían hospedar y los servicios de hostelería a los que podían acudir. Cabe recordar, que por aquel entonces, la segregación racial aún rugía con fuerza en dichos estados sureños. Aunque cabría decir que siendo este un tema importante en la historia, así como la amistad forjada en los momentos duros, quizás la conceptualidad del filme nos lleve más bien a tratar el qué, el cómo y el porqué de las diferencias en el comportamiento humano. Es decir, todo cambia cuando nos ponemos en el lugar del otro a través de la empatía, y es por lo tanto, un camino de ida y vuelta sin importar en la escala social donde estén situados los personajes protagonistas. Así es como por lo tanto, los estereotipos son manejados desde una perspectiva distinta a la habitual. Ahora es el hombre negro el que es es presentado en la cinta como el virtuoso, delicado, culto, y algo pedante, mientras que el hombre blanco es dibujado embrutecido, rígido e inculto, envolviendo a este en el papel de sirviente, para tal vez así, y con ese cambio de roles, afrontar una visión novedosa y enriquecedora sobre la condición humana.

Pues todo esto, y algo más, lo ha logrado el cineasta Peter Farrelly, que junto a su hermano Bobby, fueron los grandes creadores de la comedia gamberra americana contemporánea, con títulos ya míticos como: 'Algo pasa con Mary', 'Dos tontos muy tontos' o 'Yo, yo mismo e Irene'. El cambio de registro es brutal, pero a través de un excelente libreto coescrito con Nick Vallelonga (que es el hijo en la vida real del personaje que interpreta Viggo Mortenssen), consiguen un gran retrato histórico y personal haciendo cine de muy alto nivel. En la siguiente fotografía, podemos ver a uno de los niños representados, que será el futuro guionista de Green Book.


En el reparto nos encontramos con un duelo interpretativo de dos colosos en el cenit de sus carreras. Tanto Mahershala Ali, como Viggo Mortensen, han sido nominados al Oscar 2019 por dos actuaciones contrapuestas, enfrentadas, pero de un nivel superior a la media. Sus personajes son dos polos opuestos; tanto en cultura, como en carácter, como en ideales, y sin embargo, esto no supuso ningún inconveniente en la amistad que forjaron en la vida real a través de este viaje y que les unió hasta el final de sus días. En la parte femenina del reparto, cabe destacar a Linda Cardenelli que da vida a la esposa de Tony Lip y que deja los momentos más cálidos del filme. Ella es la receptora de las cartas manuscritas por su marido, mientras que él está de viaje, aunque el ideólogo de tales misivas es el refinado pianista que con una bella redacción consigue que la esposa de Lip se enamore más de su marido.

La filmación cuenta con una brillante fotografía de Sean Porter y con un excelente diseño de producción que maneja con excelencia los coches, el vestuario, las casas, los teatros o los exteriores rodados en el Estado de Louisiana, y que acercan a la producción al entorno de la road movie sentimental con incursiones musicales. De esta manera, nos encontramos con una brillante banda sonora de Kris Bowers, con temas del Don Shirley Trio, como Lullaby of Birdland, Blue Skies, o Backwoods Blues.

Recapitulando ya, Green Book me ha parecido una excelente propuesta que hacen del cine una experiencia maravillosa en lo visual, entretenida en su argumentación central, y emotiva en una narración que merece la pena ser vista en una sala de cine.

Nota: 9/10.

Nacionalidad: Estados Unidos.
Dirección: Peter Farrely.
Guión: Peter Farrelly, Nick Vallelonga.
Reparto: Mahershala Ali, Viggo Mortensen,
Linda Cardenelli, Ricky Muse, Iqbal Theba.
Música: Kris Bowers.
Fotografía: Sean Porter.
Duración: 130 minutos.
Estreno EE UU: 16/11/2018.
Estreno España: 1/02/2019.
Estreno México: 8/01/2019.



viernes, 1 de febrero de 2019

Bajo el mismo el techo: la batalla, la guerra y el apocalipsis de los sexos


Los hechos demuestran que no hay burbuja inmobiliaria. No solo hay demanda, sino que los precios aumentan. -Ricardo Fornesa (La Caixa, año 2003).

La historia: Adrián (Jordi Sánchez) y Nadia (Silvia Abril), conforman un matrimonio que en plena burbuja inmobiliaria en España, deciden comprar un lujoso chalet embarcándose para ello en una hipoteca a muy largo plazo. Pero todo se complica cuando deciden divorciarse, los precios de las casas se desploman y no les queda más remedio que convivir juntos, pues ninguno de ellos puede "independizarse".


La crítica: Érase una vez un Reino llamado Hispania en el que campesinos, burgueses e incluso pensionistas, eran seducidos por grandes o pequeños mercaderes que a cambio de firmar unos papelitos sin mayor importancia llamados hipotecas, podían acceder a lujosos castillos, impresionantes palacetes o incluso cuevas de 20 metros cuadrados sin importar ingresos, oficios, profesiones, edad o estado de salud. Pero un buen día, o mejor dicho, un mal día, llegó desde el lejano Reino de los Estados Unidos de Disney, una misiva en el que se notificaba a todos los lugareños lo siguiente:

"La sociedad de mercaderes sin ánimo de lucro 'Lehman Brothers', ha quebrado cuando algunos de sus asociados se han percatado de extraños comportamientos en el pueblo llano. Ejemplos tan variopintos como el de un agricultor de Michigan que había puesto la hipoteca a nombre de su perro o el de una bailarina de streptease medieval que tenia tres tabernas y dos palacios avalados con un liguero y un tanga de lana "virgen", han provocado la huida de los inversores ante la monstruosidad de la burbuja inmobiliaria. Pese a ello, se comunica a los habitantes y al Gobierno de Hispania, que todo esta controlado y que con un par de fusiones entre sus mercaderes de Bankia y La Caixa, la situación no tendrá consecuencias para su economía. ¡Saludos y good luck!" (basado en hechos reales).

Y así, llegamos hasta la producción española reseñada hoy, que además de hacer hincapié en la citada burbuja inmobiliaria, vuelve a incidir -esta vez con algo más de gracia que en Miamor perdido, tampoco mucho más- en la eterna guerra de los sexos que tantos éxitos dio a la comedia americana pasando por La fiera de mi niña, La guerra de los Rose, o La batalla de los sexos propiamente dicha, con Emma Stone y Steve Carrel como estandartes de dicha propuesta.

Bajo el mismo techo está presentada inteligentemente por capítulos por la cineasta española Juana Macias (Embarazados) y sigue las aventuras y desventuras de la pareja protagonista que encerrados en el mismo hogar, se dedican a hacerse la vida imposible con serpientes, motosierras, muros en el salón u otras interferencias más personales para el supuesto divertimento del espectador. Y si como espectador puede parecerme en lo personal moderadamente divertida, como "crítico marciano", no puedo dejar de reconocer que la película es de esas que son flojas, flojitas o flojuchas. Tampoco esperaba que fuera 'Ciudadano Kane', claro.

Momento Goya de Silvia Abril

El reparto de la película consiste básicamente en un trasvase de buena parte de los actores la serie española 'La que se avecina' a la gran pantalla. Así podemos encontrar entonces a Jordi Sánchez, Silvia Abril, Daniel Guzmán, Malena Alterio, Cristina Castaño, Álvaro Cervantes, Sergio Torrico o Jordi Aguilar entre otros, que cumplen con los papeles asignados con la solvencia habitual en la que se mueven en estas comedias de enredo. Todos los personajes pueden resumirse en una sola idea narrativa: la picaresca española llevada a la hipérbole. Es decir, más o menos lo que viene conociéndose como la españolada de toda la vida, pero adaptándola a las nuevas circunstancias sociales de los nuevos movimientos en el entorno digital.

Seré muy breve en los aspectos técnicos, en los que cabe destacar una luminosa fotografía de Gullermo Sempere y un gran diseño de producción en el que viviendas, coches y localizaciones exteriores están perfectamente elegidas haciendo de la propuesta una buena experiencia al menos en lo visual.

En conclusión, Bajo el mismo techo, es la historia tragicómica de como la burbuja inmobiliaria en España hizo creer a muchos españolitos (y americanitos en USA), que todos éramos ricos cuando los bancos regalaban hipotecas incluso al 120 por 100 del valor de la vivienda, los más jóvenes (y no tan jóvenes) ganaban 3000 euros en el sector de la construcción y los políticos/banqueros/estafadores, decían que no había ninguna señal de que en el sector inmobiliario hubiera un exceso de oferta.

¿Se repetirá la historia? No lo duden, miren los precios de los alquileres en Madrid o Barcelona y escuchen a los economistas que vuelven a decir que no hay signos de que haya un nuevo sobrecalentamiento del mercado inmobiliario. Por si acaso, pónganse a cubierto... aunque no sea, bajo el mismo techo.

Nota: 6/10.

Nacionalidad: España.
Dirección: Juana Macías.
Guión: Juana Macías, Daniel Corpas,
Anna R. Costa, Juan Moreno.
Reparto: Jordi Sánchez, Silvia Abril,
Daniel Guzmán, Malena Alterio,
Cristina Castaño, Álvaro Cervantes.
Música: Pablo Trujillo.
Fotografía: Gullermo Sempere.
Duración: 100 minutos.
Estreno España: 1 de febrero de 2019.


martes, 29 de enero de 2019

¡Diez de las películas más polémicas de la historia del cine!


El cine es la calamidad más grande que ha caído sobre el mundo desde Adán acá. Más calamidad que el diluvio universal, que la guerra mundial y que la bomba atómica. Ángel Ayala.

Con esta cita del influyente jesuita español Ángel Ayala que causa más ternura que indignación, fue con la que el escritor, antropólogo y cinéfilo José Dueso (Entrevista) abrió su ensayo: Las películas más polémicas de todos los tiempos. Este es el libro de referencia que me he marcado para seleccionar diez de estas películas en la publicación presentada hoy. El reto es enorme, pues en el libro se recogen más de 200 películas en un criba hecha por el escritor, de entre las más de 4000 que se pueden considerar polémicas, transgresoras o escandalosas por uno u otro motivo. Vamos con ello y el orden que voy a establecer en las diez seleccionadas, será de mayor a menor antigüedad en la historia de la cinematografía universal.

1. Gilda de Charles Vidor, 1946, EE UU. 


En la fotografía se muestra como fue presentada la película en el extinto Palacio de la Música de Madrid y la enorme polémica que se generó en ciertos sectores católico-conservadores en plena España franquista. De las diez películas seleccionadas hoy, es la única que ha sido reseñada en la sección ¡Qué maravilloso es el cine! (Gilda).

En cualquier caso, lo que hoy quiero hacer es resaltar algunos fragmentos del libro de José Dueso que escribió lo siguiente sobre la mítica producción de Columbia Pictures:

"Pese a estar autorizada por la censura franquista y sin cortes, el estreno de Gilda protagonizó uno de los escándalos más sonados de la historia del cine en España, y fue motivo de no poca mofa en el extranjero. Todo comenzó al ser condenada por varios obispos y numerosos curas amenazando con la excomunión a quienes fuesen a verla. Eso dio pie a que grupos de falangistas agrediesen al público a la entrada de los cines, a que arrojasen tinteros en algunas pantallas de las que se proyectó, a que tirasen cubos de pintura contra los carteles, o a que, incluso, pretendiesen destruir las bobinas con los celuloides de las películas". 

2. Baby Doll de Elia Kazan, 1956, EE UU.



Esta es una de las películas que me llamó la atención del libro y de hecho en la entrevista con el escritor afincado en Euskadi, la comentamos en una de las preguntas realizadas. Quiero matizar que las películas del listado no están seleccionadas por su calidad cinematográfica, aunque algunas son grandes obras de la cinematografía. En el caso de Baby Doll voy a rescatar el siguiente fragmento:

"Tórrido melodrama, adaptación del propio Tennessee Williams de una de sus obras. En su día fue objeto de una gran polémica, principalmente porque "La Legión Católica de la Decencia" pidió airadamente su prohibición al considerarla indecente. También fue objeto de escándalo el cartel donde Carroll Baker se chupa un dedo, y hubo que practicársele algunos cambios. El 77 por ciento de las salas la retiraron de su programación y la revista Time la calificó: "la película americana más sucia que jamas haya sido exhibida". 

La historia de Baby Doll nos cuenta y nos habla de un hombre maduro que se casa con una joven de 17 años, pero con la condición de que dicho matrimonio no sería consumado hasta que la joven cumpliese la mayoría de edad. Quizás algún día esta película sea reseñada en Cine y críticas marcianas.

3. La naranja mecánica de Stanley Kubrick, 1972, Reino Unido-EE UU.


Los adjetivos para calificar a la película más polémica de Stanley Kubrick podrían dar incluso para inventar palabras ante una película donde la exuberancia irracional -dixit Alan Greenspan- aparece en todo su esplendor provocando odios y amores en todas las generaciones de cinéfilos. Vamos con otro fragmento muy interesante:

"El gobierno quiere curar a un delincuente violento con un violento tratamiento. ¿Alegato contra la violencia o apología de la misma? ¿Obra maestra o tomadura de pelo? Ciencia ficción y cine experimental, hoy de culto, produjo una oleada de actos vandálicos en el Reino Unido, a imitación de la película, por lo que Kubrick presionó a la distribuidora. Además, el director recibió amenazas y acabó recluyéndose en su casa de campo por una temporada. Fue clasificada X en no pocos países y en España no se estrenó hasta el año 1975 por motivos de censura". 

4. El último tango en París, Bernardo Bertolucci, 1972, Francia-Italia. 



La polémica de está película parece ilimitada y más con la repercusión que tuvo en redes sociales durante los años 2016 y 2017, un vídeo del cineasta italiano en el que confesaba que se puso de acuerdo con Marlon Brando para ocultar a María Schneider que iban a utilizar mantequilla como lubricante en la secuencia más impactante de la película. El objetivo del siniestro plan era que la reacción de la actriz fuera real, no actuada y con la correspondiente humillación que ello conllevaba. La actriz jamás le perdonó al director semejante comportamiento y nunca más volvieron a hablar. Otros datos curiosos que se mencionan en Las películas más polémicas de todos los tiempos los extraigo del siguiente fragmento:

"Gran Bretaña, Italia, Corea del Sur, Nueva Zelanda o Portugal prohibieron su proyección, la Iglesia la condenó por amoral y nihilista, y ante la prohibición temporal en España, los españoles hicieron espectaculares colas en los cines de Biarritz o Perpignan para poder verla, cosa que tuvo su repercusión a nivel internacional y que molestó mucho a las autoridades franquistas. También estuvo prohibida en Argentina y la gente iba a verla a Uruguay." 

La película básicamente trataba de un hombre maduro que enviudaba y de la relación que entablaba con una jovencita en un piso vacio. Como curiosidad adicional, añadiré que la película tuvo un metraje original de 250 minutos y otro comercial de 136 minutos de duración. Cinematográficamente es una gran película, pero en mi opinión, queda parcialmente anulada por el engaño al que fue sometida la actriz protagonista y que conlleva por lo tanto un comportamiento deleznable.

5. Saló o los 120 días de Sodoma de Pier Paolo Pasolini, 1975, Italia-Francia.


Considerada por José Dueso como la película más polémica de todos los tiempos, nos habló de ella en la entrevista que me concedió de la siguiente manera: "En mi opinión la más polémica y no es que me guste mucho, es la última de Pasolini titulada: 'Saló o los 120 días de Sodoma' que es una auténtica cirugía "virguera" sobre la perversión del poder. La cinta está basada en una novela del Marques de Sade y a su vez ambientada en la Italia de la Segunda Guerra Mundial con el fascismo, los hijos de los partisanos, etc, etc, pero sería aplicable a cualquier otro momento histórico reflejando el despotismo del poder.

Del libro voy a destacar lo siguiente:

"En el marco de la II Guerra Mundial, cuatro fascistas adinerados secuestran a un grupo de chicos y chicas, hijos de partisanos, y los hacen victimas de todo tipo de aberraciones, antes de torturarlos hasta la muerte por puro divertimento. La última película de su autor -comunista, homosexual, enemigo de la mafia, ateo (aunque admiraba al Papa Juan XXIII), y anticlerical en la católica Italia-, asesinado antes de su estreno -asesinato, por cierto, aún no resuelto- y tan polémica que aún sigue prohibida en muchos países".   

6. El imperio de los sentidos de Nagisa Osima, 1976, Japón-Francia. 


Mítica producción franco-japonesa que nos traslada al Tokio de 1936 y nos cuenta de manera muy sexualizada la historia del romance entre el dueño de un hotel y una ex-prostituta que trabajaba en la servidumbre. La película contiene escenas sexualmente explicitas y es de culto en el mundo del cine erótico.
Así la describe el autor en su libro:

"El mismo año de su realización la policía japonesa detuvo a su director acusado de un delito de obscenidad pero tras un largo y polémico juicio fue absuelto. Sin embargo en Japón estuvo prohibida hasta el año 2001 y su protagonista vetada en la industria cinematográfica japonesa. El Festival de Cannes la pasó 13 veces por la expectación causada en algo sin precedentes en dicho festival." 

7. La vida de Brian de Terry Jones, 1979, Reino Unido. 



Recuerdo cuando era aún un niño y vi esta película por televisión. La verdad es que al ser tan pequeño no comprendía la dimensión de lo que estaba presenciando, pero lo que si recuerdo es que me reí tanto que por momentos me faltaba el aire. La película nos cuenta precisamente la vida de Brian desde su nacimiento en Belén, hasta que posteriormente es confundido por el pueblo con un mesías. Aunque el objetivo de esta entrada no es determinar la calidad cinematográfica de las películas mencionadas, cabe decir que esta producción británica es una magistral comedia aplaudida por público y crítica.

Ahora vamos con la polémica:

"La ironía sobre el personaje inspirador del cristianismo es tan evidente, que conoció un escándalo monumental, ya desde su rodaje y fue tildada de blasfema. Estuvo prohibida en numeroso países como Italia o Irlanda durante muchos años. También estuvo inicialmente prohibida en Noruega -aunque se estrenó en 1980-, eso les permitió ironizar a los suecos en la publicidad de la cinta, indicando que se trataba de "la divertida comedia que fue prohibida en Noruega". En Birmania, Bután, Malasia, Omán, Sudáfrica y Singapur sigue estando prohibida a día de hoy, además de seguir estando vetada en numerosos canales de televisión del mundo entero".  

8. Aladdin de Disney, 1992, EE UU. 



Supongo que alguien puede pensar por qué una película de Disney está seleccionada en esta publicación. Pues bien, la factoría del ratón Mickey siempre ha sido generadora de controversias y escándalos de lo más variopintos.

De hecho no voy a añadir mucho más por mi parte y quizás dedique una entrada en exclusiva dedicada a las polémicas del mundo Disney. Con respecto a Aladdin, voy a destacar el siguiente segmento del libro:

"Fue muy controvertida al no gustar mucho al mundo árabe que la entendió como discriminatoria y caricaturesca con su cultura, especialmente porque los malos aparecen como "muy árabes" mientras la pareja protagonista es mostrada de aspecto muy occidentalizado. Debido a las protestas de la ADC (Comité Árabe-Americano), incluso fue censurada la letra de su canción, Noches de Arabia, y cambiado el texto en su banda sonora." 

9. Fóllame de Virginie Despentes y Coralie Trinh, 2000, Francia (Foto de portada: todocolección.net).


De impactante título que fue sustituido por Violame en Hispanoamérica y considerada una basura cinematográfica por la crítica, -yo me sumo a la tesis-, la cinta narra la historia de dos asesinas en serie que se dedican a matar hombres en una espiral de violencia y sexo en respuesta a la violación sufrida por una de ellas.

José Dueso nos habla así de la película:

"La película con pinta de vídeo, es de un amateurismo vergonzante, violentísima y pretendidamente feminista, resulta impresentable. Algunas escenas de sexo explícito -muy mal rodadas por cierto- levantaron cierta polvareda. Está considera una de las películas más polémicas de la historia, a la vez que inevitablemente, es ya un título de referencia en lo que a erotismo en el cine se refiere."

10. A Serbiam Film de Srdjan Spasojevic, 2010, Serbia.



Película polémica por definición, provocadora y creada en mi opinión precisamente para dar que hablar de ella. La historia nos narra la historia de Milo que es una estrella del porno retirada y que vuelve a trabajar para rodar una película experimental. En esta producción para la que es contratado se tratarán temas como la pedofilia, la depravación sexual y la violencia en dosis elevadas.

Así nos habla el autor de Películas Polémicas de este film:

"Parece darse por supuesto y aceptado de manera tácita que hay que denunciar el mal, si, incluso de modo contundente, pero a la vez de una forma ambigua, difusa y aséptica y sin mostrarlo jamás como realmente es (como viene pasando en los telediarios con las guerras, por ejemplo). Vamos que hay que castigar al pecador, pero sin enseñar nunca el pecado. En fin, otro título prohibido en los cines de medio mundo, entre ellos los de España y cuya prohibición fue dictada por orden judicial en la XXI Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián". 

Si queréis conocer la selección completa de filmes recogidos en el libro de José Dueso, os dejo el siguiente enlace directo para quien lo desee adquirir:

Las películas más polémicas de todos los tiempos.


P.D. Agradecer a José la cesión de los fragmentos citados en la publicación, su confianza personal y la libertad para seleccionar las diez películas de esta entrada. 



viernes, 25 de enero de 2019

The Old Man and the Gun: Robert Redford se despide por la puerta grande


"Nunca digas nunca, pero he llegado a la conclusión de que este es el fin para mí, en términos de actuación. Voy a jubilarme después de esta película porque he estado ejerciendo mi trabajo desde que tenía 21 años. Creo que es suficiente. ¿Por qué no decir adiós con una película que es muy optimista y positiva?". -Robert Redford.

La historia: Forrest Tucker (Robert Redford), es un veterano atracador de bancos que tras escaparse por decimosexta vez de prisión, retoma su carrera delictiva junto a dos viejos conocidos. Sus robos son elegantes, de guante blanco y tan sutiles que ni el propio detective de policía John Hunt (Casey Affleck), se percata de uno de ellos mientras realiza una operación bancaria. A partir de ese momento, todo se complica para Tucker, pues el detective se toma el caso como un asunto personal y comienza una persecución que va ganando cada vez mayor peso mediático. Además, el viejo ladrón, y en una casualidad del destino, conoce a Jewel (Sissy Spacek), con la que entabla una bonita amistad en lo que será la semilla de un romance que le hará dudar entre retirarse de su amada "profesión" o dar su último gran golpe.


La crítica: Robert Redford ha tomado la decisión más inteligente que podía tomar para finalizar su carrera como actor con un broche de oro en una película que contiene los mejores elementos del cine independiente estadounidense. Estos valores cinematográficos son los que él mismo defiende en su maravilloso Festival de Sundance, y son el mejor legado que puede dejar a las distintas generaciones de cinéfilos que le han acompañado a lo largo de se carrera. Redford es además, un hombre que ha hecho del cine una forma de vida y con ello ha conseguido transmitir su pasión a los cineastas más jóvenes en el citado festival.

Un gran actor, un mejor director, y ante todo un caballero.

La historia del filme está basada en los hechos reales que salieron a la luz pública a través de un artículo del New Yorker en 2003 titulado The Old Man and the Gun, y escrito por David Grann.Y es el propio Grann junto al director David Lowery (A Ghost Story), el que adapta el citado artículo a través de un excepcional guión plagado de buenos diálogos, y que sitúan la acción en el año 1981 en el Medio Oeste americano.

Con ello, consiguen convertir la filmación en una estupenda road movie sentimental que es también un homenaje crepuscular a la carrera de Robert Redford. Así es entonces como vemos reflejados en el transcurso del filme numerosos homenajes que además actúan como soporte narrativo y emocional del mismo. Desde 'La jauría humana', y pasando por 'Dos hombres y un destino', observamos como todo está impregnado con el perfume de 'El golpe', apoyados en algunos momentos en el mítico 'Brubaker', y dejando retazos románticos con olor a 'Descalzos por el parque' o a 'Tal como éramos' en versión edad dorada. También nos acercarnos a nuestros días con muchos recuerdos no disimulados a 'El hombre que susurraba a los caballos', en la que también sobresalía otra estrella de cabello rubio pero en versión femenina. Sí, estoy hablando de lo que supuso el despertar cinematográfico de Scarlett Johansson cuando aún era una niña. ¡Cuántos recuerdos, y que buen sabor de boca nos deja este The Old Man and the Gun! Desde luego, otra oportunidad para volver al cine.


Y con esta fotografía que ven en la imagen superior, doy por concluida la reseña; escribir algo más ya no es necesario. Una imagen vale más que mil palabras y el ciclo del cine se cierra en una sala de cine. Gracias señor Redford, un trabajo excelente.

Nota: 8/10.

Nacionalidad: Estados Unidos.
Dirección: David Lowery.
Guión: David Lowery y David Grann
Reparto: Robert Redford, Sissy Spacek,
Cassey Afleck, Danny Glover, Tom Waits.
Fotografía: Joe Anderson.
Música: Daniel Hart.
Duración: 93 minutos.
Estreno EE UU: 28/09/2018.
Estreno España: 25 de enero de 2019.



martes, 22 de enero de 2019

La tercera esposa: sutil, cadenciosa, bella...


La belleza perece en la vida, pero es inmortal en el arte. -Leonardo da Vinci.

La historia: Vietnam, siglo XIX. El próspero terrateniente Hung decide que la joven May de apenas 14 años, se convierta en su tercera esposa en una práctica habitual en ese contexto geográfico y cultural. Después de una breve convivencia marital, la muchacha queda embarazada con la esperanza de dar a luz a un hijo varón que le permita progresar en la escala social de este patriarcado rural.


La crítica: La luz, el agua, la bruma, la piel y la Naturaleza se funden en una exquisitez de filmación donde los silencios y las miradas actúan como sujetos narrativos para dar a luz una obra hermosa en su mirada y sugestiva en su argumentación.

Más que interesante ópera prima de la cineasta vietnamita Ashleigh Mayfair que desde la delicadeza en sus texturas narrativas, nos transporta al Vietnan rural de finales del siglo XIX para contarnos como era la sociedad de su nación, que significados históricos conllevaba la prevalencia del varón y como se las arreglaban mujeres y niñas para tratar de sobrevivir en los concubinatos establecidos desde tiempos inmemoriales. Allí cohabitaban esposas oficiales y amantes de menor rango social al servicio de los hacendados y la cineasta lo refleja de una manera natural, sin revanchismos pero poniendo el dedo en la llaga a través de un hermoso libreto.

Dicho guión, recibió el impulso definitivo a través de la Spike Lee Film Production Fund, para desembarcar en los festivales durante el 2018 con tan buena acogida que le ha valido a la producción asiática para llegar en este 2019 a las salas de cine comerciales. No obstante, y al tratarse de un largometraje vietnamita e independiente, la proyección del mismo estará restringido a un circuito muy específico de las grandes ciudades.

Aun así, que bello es ver cine en el cine. Es cierto que las nuevas tecnologías permiten un visionado casi perfecto en las nuevas pantallas, y eso es indudable. Pero el encanto de ver una filmación tan delicada y bella como es La tercera esposa en la propia sala de cine, es lo que me sigue enamorando de este arte que en la gran pantalla es donde cobra su verdadera dimensión. Sé que es complicado para algunas personas por su situación personal, económica, geográfica o de movilidad, acudir a las salas. Pero si algún sentido ha cobrado este espacio de cine desde su nacimiento en enero de 2016, ese ha sido, cuando alguna persona me ha comentado que a través de una crítica cinematográfica ha vuelto a acudir a una sala de proyecciones después de 10 o 15 años. No perdamos esa tradición, y al menos una vez al año vuelvan a vivir esa mágica y reconfortante experiencia de como decía, ver cine en el cine. Quizás este pequeño alegato no sirva en concreto para la propuesta reseñada hoy por los avatares de la distribución, pero durante 2019 nos esperan propuestas en principio muy atractivas con directores que son ya leyenda en la cinematografía. Entre otros se esperan las nuevas películas de: Clint Eastwood, Quentin Tarantino, Pedro Almodóvar, Martin Scorsese, Tim Burton, José Luis Garci o Alejandro Amenábar.


Volviendo al análisis cinematográfico, y en la parte del reparto, nos encontramos a la joven actriz debutante Nguyễn Phương Trà My, que nos regala un trabajo impresionante y que está llamada a convertirse en una verdadera estrella del cine asiático. Su personaje es el círculo concéntrico sobre el que giran todos lo demás, y cuyos significantes giran en torno a la pérdida de la inocencia, a la sexualización impuesta desde la niñez o a la servidumbre, y sometimiento al poder patriarcal de unas sociedades que vivían ancladas en la Edad Media.

La luz natural es otro de los elementos importantes de la filmación; siendo capturada esta por la lentes del director de fotografía Chananun Chotrungroj. Él, con maestría, nos va mostrando los elementos de la Naturaleza, es decir: Agua, Tierra, Fuego, Aire y los fusiona velando el objetivo de la cámara en las escenas de interior donde nos muestra un elegante erotismo de pieles de porcelana.

La tercera esposa quizás no tenga su punto fuerte en la profundidad de la argumentación, y sin embargo, es una película que nos reconcilia con la narración visual que la cinematografía tuvo en sus comienzos. Ashleigh Mayfair, logra por lo tanto, un debut más que prometedor con encuadres que son auténticos lienzos en movimiento. En ellos observamos flores, peinados, vestidos, y caricias que dan a luz un filme femenino, poético y maternal con una mirada sutil, cadenciosa y muy bella.

Nota: 8/10.

Nacionalidad: Vietnam.
Dirección y guión: Ashleigh Mayfair.
Reparto: Tran Nu Yên-Khê,  Mai Thu Hường,
Nguyễn Phương Trà My,  Nhu Quynh.
Fotografía: Chananun Chotrungroj.
Música: An Ton That.
Duración: 90 minutos.
Estreno España: 11 de enero de 2019.
Estreno EE UU: 15 de mayo de 2019.



viernes, 18 de enero de 2019

La favorita: el brillo de Emma Stone no puede salvar la enésima y estúpida provocación de Yorgos Lanthimos


Todos los cerebros del mundo son impotentes contra cualquier estupidez que esté de moda. -Jean de La Fontaine.

La historia: Situada a comienzos del siglo XVIII y en el contexto histórico de la Guerra de Sucesión Española, la Reina Ana de Inglaterra (Olivia Colman) decide sustituir a la Duquesa de Marlborough (Rachel Weisz), como consejera y dama de compañía sexual. La nueva favorita de la reina es la joven sirvienta Abigail Masham (Emma Stone) que por lo visto era una gran y experta masturbadora real.


La introducción: Emma Stone declaraba hace unos días y a colación de la presentación de 'La favorita' lo siguiente: "Prefiero las críticas negativas a los elogios". Pues nada, a mandar y vamos con ello entonces. Eso sí, con su permiso señorita Stone, solo un pequeño elogio antes de satisfacer sus deseos: mi favorita (como actriz) eres tú, y tú, y solamente tú como diría Pablo Alboran.


La crítica: Vulgar sainete "cómico" de mamporros vestido de seda, con muchas caídas, vómitos, masturbaciones masculinas y femeninas; más caídas, más vómitos, algunas hostias o bofetadas, barro, mucho barro (lleno de mierda) y no sé cuantas otras estupideces envueltas en una supuesta sátira histórica es la obra (aclamada por la crítica terrícola), que nos presenta el señor Yorgos Lanthimos. Y esto no es una opinión subjetiva, es una descripción literal de 'La favorita' (sirva el trailer de ejemplo).

O sea, una provocación de medio pelo, que tiene tanta gracia como ir al dentista un lunes a las siete de la mañana, en ayunas y sin anestesia.

Pues bien, el nuevo timo del griego Lanthimos, se presenta con fuerza a la temporada de premios envuelta en eso sí, un excepcional maquillaje (fotografía, diseño de producción, montaje, vestuario, música, reparto), que hacen que la propuesta sea sobresaliente en la técnica cinematográfica, pero muy deficiente en una narrativa plana, excéntrica y muy repetitiva.

Todo ello no aporta absolutamente nada nuevo a las intrigas de palacio, a los vulgares secretos de alcoba y a otros cientos de lugares comunes que la mala literatura o las teleseries de sobremesa han explotado ya hasta la saciedad. La novedad aquí radica en el buen manejo de cámara y en los vanguardistas encuadres en ojo de pez que intentan fascinar visualmente para encubrir una solemne bobería que se podrían resumir en el siguiente titular:

"La reina boba, la duquesa manipuladora y la sirvienta masturbadora".

¿Sarcasmo o idiotez? ¿Vulgaridad o exquisitez? ¿Cine o teatro de lo absurdo? ¿Telenovela inglesa u obra de arte cinéfila? ¿Basura o película de culto?

Formen su opinión. Yo bastante he tenido con aguantar las interminables e insufribles dos horas de producción que el propio cineasta ha tenido que dividir en ocho capítulos, para con ello, hacer la digestión menos pesada y tratar así de ocultar las innumerables reiteraciones narrativas que he descrito en el primer párrafo.


En lo concerniente al reparto, cabe destacar a las tres actrices protagonistas que se encuentran en su mejor momento artístico. Olivia Colman (la reina) y Rachel Weisz (la duquesa), están intachables en los papeles asignados, pero el brillo de Emma Stone (la sirvienta) lo absorbe todo en la producción. Cabe destacar en su actuación el cambio de su cantarín acento americano por un más que aceptable inglés británico, que la coloca con algunas opciones de obtener su segundo Oscar.

Pero en definitiva, ni el portento de Emma Stone, ni la inmaculada ambientación y dirección de arte que nos lleva por la Inglaterra de Danson House, Hampton Court Palace, Hatfield House, o la Divinity School, consiguen ser suficientes para dar por buena la propuesta de Yorgos Lanthimos que se queda en un vulgar largometraje onanista, inane y tan ridículo como las pelucas de las monarquías europeas. Fin.

Nota: 4/10.

Nacionalidad: Reino Unido.
Dirección: Yorgos Lanthimos.
Guión: Debrah Davis, Tony McNamara.
Reparto: Olivia Colman, Emma Stone,
Rachel Weisz, Nicholas Hoult, Joe Alwyn.
Fotografía: Robbie Ryan.
Duración: 121 minutos.
Estreno EE UU: 23/11/2018.
Estreno México: 1/02/2019.
Estreno España: 18 de enero de 2019.


martes, 15 de enero de 2019

El vicio del poder (Vice): Christian Bale se viste de Oscar con el traje de Dick Cheney


La historia: Biopic sobre la figura del vicepresidente de los Estados Unidos Dick Cheney (Christian Bale), en la que se narra el inmenso poder que obtuvo durante el mandato de George W. Bush (Sam Rockwell). ¿Quién fue y cómo surgió la "vocación" política del vicepresidente americano con más poder de la historia? ¿Fue realmente Bush consciente del poder que entregó a su segundo de a bordo? ¿Qué pensaba el conservador Cheney del matrimonio homosexual o de otros derechos civiles, siendo el padre de una hija lesbiana? ¿Hizo algo Obama para revertir las leyes abusivas contra las libertades civiles o el exceso de poder en el gobierno? Éstas y otras preguntas, tratan de encontrar respuesta en la propuesta del cineasta estadounidense Adam McKay, que vuelve a la carga como ya hiciera en 'La gran apuesta' en la que se centraba en desentrañar el estallido de la burbuja inmobiliaria.


La crítica: Los más asiduos a Cine y críticas marcianas se habrán percatado de que hoy no he abierto la publicación con una cita literaria. Pues bien, he querido retrasar ese momento hasta ahora, pues la cita que quiero destacar se produce en el minuto once de la película y es toda una declaración de intenciones sobre-impresionada en pantalla y que resume de alguna forma la enigmática personalidad de Dick Cheney.

Cuidado con el hombre callado. Porque mientras otros hablan, él observa. Y mientras otros actúan, él planea, y cuando finalmente descansan, él ataca. -Anónimo.

Si señor, felicitaciones al cineasta Adam McKay por saber narrar en el cine y dar golpes de efecto en el momento adecuado. Otro de estos momentos eternamente cinéfilos, nos sorprende, cuando en el minuto 50 de la proyección la película se da por finalizada con el inicio de los títulos de crédito. Es entonces, y en un rebobinado cinematográfico, cuando la historia continua con una llamada que recibió Dick Cheney y que cambió de alguna manera el curso de la historia contemporánea. En ella, se le ofrecía la candidatura a la vicepresidencia de los Estados Unidos, cuando él se hallaba retirado de la política mientras se dedicaba a forrarse con la corporación petrolífera Halliburton.  Evidentemente; campos de petróleo, guerra de Irak e ideología, comienzan a tomar forma en la propuesta para desentrañar la etapa más oscura en la historia moderna de los Estados Unidos de América.

La mayor de la virtud de la producción es conseguir transmitir emoción y tensión narrativa con un personaje en principio tan gris como fue el vicepresidente Cheney. Para ello, el director se apoya en una gran banda sonora compuesta por Nicholas Britell que aporta calidez y transporta al espectador desde el 1963 donde vemos a un Cheney grosero y de mala vida, hasta nuestros días, en el que le vemos como un hombre frío, poderoso, distante y sin escrúpulos. En la parte negativa de la producción, se aprecia un ramplón maniqueísmo y un cierto aire semi-documental, que nos recuerda demasiado al cine de Michael Moore por lo que la premisa vanguardista del formato, queda parcialmente anulada sin que hablemos de un copia-pega cinematográfico, pero tampoco de nada demasiado original.


Lo mejor de la producción pasa por un reparto espectacular y que está llamado a obtener una lluvia de nominaciones en la carrera por los premios de la Academia. En primer lugar y con muchas posibilidades de llevarse el Oscar a Mejor Actor Protagonista, nos encontramos con un irreconocible Christian Bale que se transfigura (con otro fuerte cambio de peso) de una manera impresionante en la figura del ex-vicepresidente estadounidense. Su mujer en la película, es una también transfigurada y poderosa Amy Adams que juega en ese extraño papel de "segunda dama" y en la que vemos a una mujer que siempre fue el punto de apoyo incondicional hacia su marido y en cierta forma la que sustentaba la parte ideológica del clan familiar.  Destacar así mismo, el papel del oscarizado Sam Rockwell que metiéndose en la piel, en los gestos y casi en el cerebro de George W. Bush, nos regala un papel memorable que le sitúa en la élite actoral.

El vicio del poder es en lo personal, el mejor biopic de los que he visto en los últimos años teniendo en cuenta que no me gusta demasiado este formato cinematográfico. No obstante, cuando hay calidad y cine de alto calado, es indiferente el género, la forma e incluso la ideología expresada por el cineasta de turno. El cine son fotogramas de emociones en movimiento y esto el cineasta Adam McKay lo sabe, y lo consigue transmitir a fondo en los hoy sí, 132 justificados minutos de buen cine.

Nota: 8/10.

Nacionalidad: Estados Unidos.
Dirección y guión: Adam McKay.
Reparto: Amy Adams, Christian Bale,
Sam Rockwell, Steve Carell.
Música: Nicholas Britell.
Fotografía: Greig Fraser.
Duración: 132 minutos.
Estreno EE UU: 25/12/2018.
Estreno España: 11/01/2019.
Estreno México: 1/02/2019.

viernes, 11 de enero de 2019

El gran baño: con barrigas y a lo loco


Es gracias a las mujeres, y por las mujeres, que mis protagonistas triunfan.
-Gilles Lellouche.

La historia: Delphine (Virginie Efira) es una nadadora de natación sincronizada que una vez retirada de las competiciones deportivas, se hace cargo de un grupo de hombres que sumidos en la "crisis de los cuarenta" deciden formar un singular equipo de natación sincronizada masculino. Pero lejos de conformarse con entrenar y tomar unas cervezas al salir de la piscina, el grupo de amigos decide presentarse al mundial de natación de esta especialidad representado a Francia, por lo que tendrán que trabajar en equipo, reducir sus incipientes barrigas cerveceras y ponerse a las ordenes de Amanda (Lëila Bekhti), que es la segunda entrenadora y les hará sudar la gota gorda para convertirlos en unos verdaderos hombres de provecho.


La crítica: Hace unos días, Damare Alves que es la nueva Ministra brasileña de Familia, Mujer y Derecho Humanos, sorprendía al mundo con unas esperpénticas declaraciones en su toma de posesión que literalmente decían lo siguiente: "Las niñas de rosa; los niños, de azul". Y si en Brasil las cosas están así con la extrema derecha en auge, la ola neo-conservadora parece que llega con fuerza a España donde aproximadamente 200.000 católicas andaluzas han votado a un partido que tiene entre sus postulados, eliminar las leyes contra la violencia machista que en el conjunto de España acaban con la vida de entre 50 y 100 mujeres al año. De Donald Trump en Estados Unidos (ahora quiere hacer un muro de acero??, anti-inmigración) o de Marine Le Pen en Francia ya ni hablamos. Pues bien, en esas estamos, cuando precisamente desde Francia nos llega 'El gran baño', que supone una bocanada de aire fresco reivindicando en tono cómico el derecho a la igualdad y utilizando al hombre -parodójicamente-, como reivindicación feminista en un cambio de papeles que sirve claramente para hacernos ver como se han sentido excluidas la mujeres de profesiones, aficiones o libertades individuales a lo largo de la historia.

Con el aval de los 4 millones de espectadores que han pasado por taquilla en Francia -el cine aún mueve masas-, se estrena en España (veremos si también en Hispanoamérica), la película del actor y cineasta galo Gilles Lellouche que nos recuerda lo quiera él o no, a la ya mítica The Full Monty en la que otros barrigones se desmelenaban con los estrambóticos streapteases que protagonizaron a finales de los noventa en la cinta británica que se convirtió prácticamente en un fenómeno sociológico. El gran baño también nos recuerda con fuerza a los Campeones de Javier Fesser con una narrativa similar, consistiendo esta, en convertir a un grupo de amateurs en un verdadero equipo en el que la suma de esfuerzos individuales convergen en un grupo unido y compacto. Sin embargo, y a pesar de los parecidos razonables citados con anterioridad, la cinta aporta la novedosa idea de convertir a un grupo de tiernos semi-cavernicolas en auténticas bailarinas bajo el agua.

La cinta que se toma su tiempo en presentar a cada uno de los personajes, va de menos a más pero vuelve a caer en el recurrente error de llevar el metraje a unos excesivos 122 minutos que restan agilidad a la trama. Otra de las carencias de la cinta es ese extraño género en el que se mueve, que podríamos denominar como comedía dramática, cuando personalmente me hubiera parecido mucho más acertado englobar la propuesta general en algo que se sitúe en el entorno de la comedia gamberra, o en la tragicomedia clásica, que sería de mejor digestión para una premisa de salida como la de la película reseñada hoy. Aún con todas estas pegas, es indudable que la historia funciona, divierte por momentos, deja algunas sonrisas y su cierre circular narrado en off es un detalle de muy buen gusto cinematográfico.


En el reparto destacan las dos actrices que hacen las veces de entrenadoras del equipo. Por un lado está la maravillosa Virginie Efira (Un homme à la hateur) y por otro lado la también estupenda Lëila Bekhti (París, je t'aime), que se alían para poner orden en la vida de unos hombres que andan perdidos, sin rumbo y en lodo como en la canción: "Si tú me dices ven". Respecto al reparto masculino sería muy prolongado emitir un juicio o una opinión sobre cada actor, pues nos encontramos ante un reparto coral y que en lineas generales cumplen con corrección en los papeles desempeñados. Sin embargo, en este grupo de hombres y en sus aspiraciones o emociones, es donde se halla la idea principal del filme que aunque se rige por la comedia, nos deja también momentos muy amargos narrativamente hablando que dejan cierto poso reflexivo al concluir la proyección.

Recapitulando ya, El gran baño, nos habla de un grupo de hombres desencantados con la vida y desbordados por sus problemas familiares, laborales o amorosos que encuentran en la amistad y en el trabajo en equipo, una nueva ilusión a la que aferrarse en un momento complicado de su transcurso vital. Con ello, también vemos como el género masculino también sufre, llora, ríe o se deprime cuando la juventud va quedando atrás y los fracasos acumulados hacen mella en algunas cabezas que van más allá de tetas, fútbol o cervezas por increíble que parezca.

En definitiva, nos encontramos con una cinta que envuelta en una divertida premisa, consigue el punto emocional adecuado en su parte final con una secuencia de cierre donde un precioso amanecer actúa como contrapunto y catarsis de grupo.

Nota: 7/10.

Nacionalidad: Francia.
Dirección y guión: Gilles Lellouche.
Reparto: Virginie Efira, Lëila Bekhti,
Guillaume Canet, Hughes Angalde.
Fotografía: Laurent Tangy.
Música: Jon Brion.
Duración: 122 minutos.
Estreno Francia: 24/10/2018.
Estreno España: 11 de enero de 2019.