lunes, 13 de noviembre de 2017

¡Qué maravilloso es el cine! Las uvas de la ira (The Grapres of Warth)


En las almas de las personas las uvas de la ira se están llenando y cogen peso, listas para la vendimia. -John Steinbeck.

Las uvas de la ira irrumpen como un viaje al centro del dolor del pueblo estadounidense, y lo hacen a través de un recorrido hacia la frustración, la pobreza y la nula condición humana que se reflejó durante la Gran Depresión americana en la década de los 30 del siglo pasado. Es en este entorno nada idílico, cuando el escritor John Steinbeck firmó la novela homónima que da título a la filmación.

En el cine y con pocas diferencias argumentales con la novela, a excepción de su parte final, fue el maestro John Ford el encargado de llevarla a cabo bajo un gran libreto de Nunnally Johnson (Las tres caras de Eva). La historia nos cuenta la salida de la cárcel del joven Tom (Henry Fonda), que tras cuatro años de prisión por un homicidio en una pelea, regresa a la granja de sus padres que va a ser desahuciada tras años de sequías en el medio oeste estadounidense. Tras el reencuentro, una decena de miembros de la familia parten desde Oklahoma hacia el oeste del país, con la promesa de una vida mejor y de encontrar empleos en la recogida de fruta en la fértil zona de viñedos de California. Pero cuando llegan al supuesto dorado que se anunciaba en medios escritos como una zona de prosperidad y trabajo asegurado, se percatan de que el lugar esta super poblado de otros trabajadores azotados por la crisis económica. Es entonces cuando todo el conflicto narrativo, sentimental y económico estalla, para depararnos una de las obras más grandes de la historia del cine en el siglo XX.


La película tiene una fuerza dramática arrolladora y es un fiel retrato de una época que supuso en cierta manera, el fin del sueño americano. Este ha reaparecido después como una constante, tras los periodos de crisis financieras que han venido afectando a los Estados Unidos y con ellos, al resto del mundo. Pero este caos económico que surgió después del "crash del 29", se cebó especialmente con la zona central del país afectado por el fenómeno natural de las largas sequías que fue conocido como Dust Bowl. Este consistió en un periodo de aproximadamente siete años (1932-1939) en el que la falta de lluvias más las tormentas de polvo, acentuaron aún más la Gran Depresión en estados como Oklahoma, Kansas o Colorado, donde los agricultores perdieron sus granjas hipotecadas, llevándolos a una extrema pobreza que pocas veces se ha plasmado en el cine de Holywood y en la propia literatura americana.

La cinta es una road movie clásica por la ahora mítica ruta 66 que discurre a través de casi 4000 kilómetros desde Chicago hasta California. En aquellos momento el trazado no gozaba del glamour que ostenta en la actualidad y fácilmente la podríamos tildar en esa época como la carretera de los desahuciados en busca de un sueño casi imposible. Y es a través de este espejo pintado donde vemos lo peor y lo mejor de la condición humana. Lo mejor por esas familias que fueron desposeídas de sus bienes y sus tierras por una especulación masiva, y que luchaban por levantarse, proteger a sus hijos e iniciar una nueva vida. Y lo peor, por aquellos lugares de acogida que resaltaban la crueldad humana en defensa de unos intereses ya establecidos y que hacían a sus poseedores poco propensos a compartirlos con el resto de sus conciudadanos.

Un ejemplo muy gráfico y que está perfectamente estructurado en la filmación, fueron los lugares establecidos de acogida para los trabajadores venidos del centro del país y que sin miedo a exagerar, eran auténticos campos de refugiados a nivel o peores aún, de los que podemos ver en la actualidad en los puntos más calientes del planeta. Y todo esto pasó en el país de los sueños, en el país por excelencia del capitalismo. Allí en los años 30 del siglo pasado, también vivieron el hambre y la miseria humana. Mientras paradójicamente, unos kilómetros más allá, la industria del cine en Hollywood, veía su despertar con el nacimiento del color que la Gran Depresión pintó de blanco negro, en un contraste difícil de asimilar para buena parte de la población.


Henry Fonda afrontó a sus 35 años el papel más importante de su carrera y seguramente el que le confirmó como un actor portentoso y de largo recorrido. Otros grandes trabajos suyos fueron en las películas Pasión de los fuertes, El día más largo o En el estanque dorado, por citar solo algunos de sus éxitos más reconocidos. En la cinta reseñada hoy, su papel es convincente, serio y como la propia película, está fuera de los patrones clásicos del galán al uso en el Hollywood de la época. En definitiva, un actor con mucho recorrido y con bastantes matices en su carrera. En el resto del reparto destacan, su madre interpretada con fuerza y poder por Jane Darwell, en un papel que le valió el Oscar de la Academia a la mejor actriz de reparto. El otro papel destacado de la cinta es interpretado por un buen John Carradine (padre de David Carradine de Kung fu), que hace de un antiguo predicador desengañado que inicia el viaje junto a la familia en busca de un lugar en el mundo a través del viaje a California. En general, el reparto está marcado por unas interpretaciones magistrales mostrando unas expresiones tenebrosas, tenues, con miedo en los ojos y marcando en unos rostros afilados, angulados y entrecortados que dan un gran realismo a la narración.

Las uvas de la ira es en resumen, un retrato descarnado e hiperrealista de una parte muy importante de la historia y de la sociedad estadounidense de aquella época. Tanto la novela, como después su adaptación cinematográfica, consiguen lo que buscaban, que no era otra cosa que la denuncia de lo que estaba ocurriendo y que pocos se atrevían a contar para no dañar la supuesta buena imagen del país americano. Realmente nos encontramos ante una propuesta insólita y muy alejada de los gustos de los patrones comerciales del público de aquel periodo. Es un cine social que fue en cierta manera precursor de lo que ahora se hace en el cine independiente. Es decir, cine con trascendencia y donde la palabra mensaje cobra su verdadero significado.


34 comentarios

  1. Este es el tipo de películas que me gusta a veces ver, nunca la he visto, no se tu pero me parece que Henry Fonda siempre ha tenido papeles importantes y bastante fuertes, de rol protagónico dentro de cada película en la que trabajó.

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    1. Hola Patty, es una película muy recomendable y más si te gusta Henry Fonda como actor pues estamos ante uno de los mejores papeles de toda su carrera, especialmente en su etapa inicial aunque ya forjado. Gracias por pasar.

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  2. Miguel es maravilloso como escribes describiendo lo que amas
    Me gustan tus letras escritor

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    1. Muchas gracias Recomenzar por tus generosas y estimulantes palabras. Un gran abrazo y me alegro mucho que estos escritos sean de tu gusto.

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  3. Impresionante reseña, Miguel! Para mí John Ford es Dios en el cine y luego estarían sus apostoles Capra, Hichtcock, Wilder... Siempre me llamó la atención el tratamiento de sus secundarios y figurantes, ese guardaagujas del tren, el dueño de la taberna... Daban una sensación de grandeza de escenario. Por no hablar de que en sus películas es difícil encontrar planos o escenas de relleno. Todas ellas son una enorme coreografía en la que tiene su razón de ser hasta el pájaro que sobrevuela el valle. Excelente reseña de esta obra maestra, o película de Ford que es lo mismo. Un abrazo!

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    1. Muchas gracias David. ¡Vaya repoker que has nombrado! Solo con ellos cuatro se podría crear un blog de cine y de larga duración. Y efectivamente, todos los secundarios, figurantes e incluso escenarios tenían en su cine algo que narrar y de que manera. Hay otro amigo, escritor y bloguero (Eugenio Guimaraes) que considera su dios cinéfilo a John Ford, algo tendrá el maestro que sigue enamorando a distintas generaciones. Un gran abrazo David y gracias por tu tiempo en comentar.

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  4. Hola Miguel que bien lo haces lo atrapas a uno pos a ver si un sábado me siento cómoda y la veo , me gustó mucho tu relato , un beso desde mi brillo del mar

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    1. Me alegra que el texto haya sido de tu interés y como dices te haya atrapado de alguna forma. Gracias y otro beso hasta tu brillo del mar.

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  5. Hola Miguel,
    Enhorabuena por traer "Las uvas de la ira" porque es una de las películas que nos hacen pensar en lo "Maravilloso que es el cine".
    Es una película que bien podría ser una lección de historia porque queda reflejado un momento terrible en la historia de los EEUU y nos lo enseña con la vida de sus gentes, con el día a día de la pobreza y el hambre, como dices tú : "un retrato descarnado e hiperrealista de una parte muy importante de historia y de la sociedad estadounidense de aquella época."
    La película la vi hace muchos años y una de las cosas que me quedaron más grabadas fueron las expresiones, el paisaje gris y el dolor.
    Como siempre Miguel, una magnífica reseña cinematográfica que nos trae a la memoria películas imprescindibles.
    Un fuerte abrazo amigo.

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    1. Hola Xus.

      Vi esta película hace muchos años y por circustancias volvió a caer en mis manos y fue una opción perfecta para esta sección de ¡Qué maravilloso es el cine!, será una película que pueda gustar más o menos, pero sin duda es un cine que debe tener una consideración muy especial por las connotaciones históricas que conlleva.

      "Las expresiones, el paisaje gris y el dolor", como citas, y además el blanco y negro dan a la película el tono adecuado de lo que nos quiere mostrar primero el novelista y después el maestro John Ford. En resumen, una obra que perdurará para siempre en la memoria colectiva.

      Un gran abrazo y muchas gracias por dejar tu firma en el blog marciano.

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  6. Hola querido Miguel...El Capitán America (EEUU) es un héroe que no se permite reconocer ese oscuro pasaje de derrota y dolor, pero tú, logras proyectarnos en"Las uvas de la ira" una magnifica reseña que como en una radiografía de rayos X revelan un profundo dolor, encarnado en los huesos de una de las grandes potencias del mundo...Y si, también nos recuerdas lo maravilloso que es el cine cuando no sólo acaricia tus mirada sino además, te toca el alma...Y yo? Pues yo me voy feliz y he de buscar esa película pues aunque he leído sobre este fatídico período nada mejor que verlo en pantalla....Besitos y mega abrazo, brindando con la mejor uva de la cosecha...!!!

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    1. Efectivamente María, el pueblo estadounidense es muy patriótico y orgulloso y su cine no suele incidir en las miserias que casi todos los países en algún momento han tenido que soportar por unas u otras razones. Y por eso, el cine también es maravilloso cuando toca temas sociales, históricos o culturales que no son precisamente bellos y evocadores. Así que nada, si la ves, comprobaras como en la California estadounidense tan cerca de tu frontera, no siempre fue todo un paisaje de vino y rosas. Besos y un brindis por ti, por tu apoyo y por el cine.

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  7. Qué genialidad tiene esta sección, Miguel. Películas que han hecho Historia en el cine vistas con una mirada actual.
    Un besazo

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    1. Gracias Macarena, digamos que todo este tipo de películas las he querido ir dejando en esta sección como un recuerdo personal y a la vez compartirlo con todos vosotros.
      Un beso y gracias por pasarte.

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  8. ¡Hola Miguel!
    Cuando me escribiste en el comentario de La noche del cazador que ibas a reseñar una película ambientada en la época de la Depresión americana, pensé en esta y ¡acerté!
    Bueno anécdotas aparte, Steinbeck es un escritor que me apasiona y que está "especializado" en historias de personajes marginados, explotados, y al margen de la sociedad opulenta (te recomiendo De ratones y hombres, es muy breve pero conmovedora). La película que se hizo no se queda lejos de la novela, es impresionante, has descrito perfectamente lo que en ella se cuenta, yo lloro cada vez que la veo. Los personajes creen que han tocado fondo y es cuando se dan cuenta que no hay fondo que todavía se puede ir más abajo... Esa especie de "inocencia" me llega al alma. Tengo grabada una frase que la madre le dice a Tom que es algo así: "No podrán con nosotros, somos la gente..." Se me pone la piel de gallina.
    Muchas gracias, Miguel, por escribir también de este cine clásico tan memorable y haciendo un análisis tan impresionante.
    Un besazo y ¡feliz martes!

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    1. ¡Hola Ziortza!

      Efectivamente acertaste totalmente y además es que este periodo en la historia americana pienso que no se ha explotado lo suficiente en el cine en general y menos aún en el cine de estreno que parece huir como de la peste de lo que pasó en Estados Unidos en la década de los 30 del siglo pasado.

      Respecto a Steinbeck coincido contigo y lo considero uno de los grandes escritores del siglo XX, además por tus conocimientos y sensibilidad creo que es un autor que de una u otra forma tendría un hueco hermoso en tu blog literario y cinéfilo.

      Has descrito muy bien como los personajes no parecían tocar fondo nunca y estar continuamente al borde del precipicio. Y esa frase final es totalmente cinéfila, conmovedora y profundamente inocente. La verdad es que pudieron con la gente y muchos de ellos quedaron aparcados tanto literalmente como figuradamente en las cunetas.

      Gracias de verdad por tus palabras finales que siempre suponen un estimulo para seguir aprendiendo a escribir sobre cine. Besos y muy feliz día.

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  9. Como me gustaba este cine donde se desarrollaban temas importantes que atrapaban y te hacían sentir los avatares de la historia, con alguna que otra escena romántica donde la imaginación podía disfrutar, no como ahora...¡cosas de la edad! jajaja.
    Y hablando de disfrutar, es lo que se hace al leer tus geniales reseñas cinematográficas.
    Un abrazo Miguel.

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    1. Hola Elda, el cine clásico siempre tiene que tener un hueco en los espacios de cine, para saber de donde venimos y sobre todo para disfrutar de una cinematografía muy rica en valores y con unas texturas muy diferentes al cine de actualidad. Bueno y si has disfrutado aunque solo sea un poquito de la lectura yo me doy por más que premiado.
      Un gran abrazo y gracias por tu paso siempre cálido y cariñoso.

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  10. Hola Miguel! me encanta cuando nos traes algo nuevo a esta sección! como ya te he comentado antes, no he visto mucho cine de esa época, por lo que me encanta conocer más y saber la existencia de este tipo de películas. Gracias por compartirla y traernos tu estupenda opinión. Besos.

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    1. Hola Verónica, mira una de los cosas que me propuse con esta sección cuando decidí continuarla es recordar películas antiguas del cine clásico y algunas de ellas en blanco y negro para que los más jóvenes las recordaran y ya de paso para yo no olvidarlas. Así que te agradezco tu lectura y tus comentarios siembre. Besos.

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  11. Me encanta este tipo de cine.
    Excelente tu crítica sobre esta gran película del maestro John Ford.
    Un homenaje a la dignidad de las personas que tuvieron que luchar por salir adelante.

    En mi opinión, es una película imprescindible.
    Magníficas tanto la novela como la película.

    Un beso y gracias por recordarla.

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    1. Gracias Amalia, con películas del maestro Ford, la verdad no es difícil inspirarse y escribir unas letras sobre algunas de sus películas. Realmente lo has definido perfectamente, Las uvas de la ira es un homenaje a la dignidad humana, o se me habría ocurrido mejor forma de hacerlo. En este caso además, la adaptación cinematográfica es muy buena con respecto a la novela a pesar de los lógicos cambios que se introducen en el libreto.
      Besos y gracias a ti.

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  12. Hola Miguel. Leí el libro y vi la película hace mucho tiempo y al leerte recordaba que me quedo esa sensación de tristeza, de personas llevadas al límite, de indefensión. Desde luego entiendo por tu reseña que fue una película valiente igual que el libro pero en la literatura queda como más "diluido", en cambio en el cine queda más patente, siempre creo que el cine lo hace todo más grande, con más difusión y no, no tiene que ser fácil hacer este tipo de películas en las que se habla de aquello que no se quiere ver.

    Besos

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    1. Hola Conxita, efectivamente la fuerte indefensión humana de estos personajes es lo más significativo de la novela y de la película. Y claro, el cine lo engrandece todo y da una mayor visibilidad a cualquier aspecto de las cosas que suceden en la sociedad. En el caso de la Gran Depresión y si la comparamos con el Western o las películas bélicas de la guerra de Vietnam por ejemplo, pienso que es un periodo que se ha quedado corto en lo relativo a ser cubierto por el cine. Quizás la clave es que este tema nos es muy comercial por así decirlo.
      Besos y gracias por pasarte.

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  13. Los clásicos son mi debilidad, siempre sirven de referencia para otros directores. Esta película en cuestión, da el reflejo del momento de la Gran depresión, de la lucha por salir en aquel momento con los medios que tenían a su alcance. No está de más decir que con un reparto de lujo, que luego con el paso de los años con sus posteriores trabajos llegaron a tocar el 7º arte, que en mi modesta opinión es el clímax del cine.
    Besos Miguel:))

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    1. Entiendo tu debilidad por el cine clásico, pues es la mía también, aunque hay que reconocer que no todo lo que se hacía era bueno por el hecho de estar rodado en una determinada época. En este caso considero a Las uvas de la ira, un clásico imprescindible, pues además es un formato de cine social que me interesa mucho y que es bueno recordarlo también. Gracias por llegar Rosana, que se andas muy liada. Besos y feliz día.

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  14. No he visto la película, pero porque primero quiero leer el libro, y como lo tengo pendiente desde hace mucho tiempo, al final no hago ni una cosa ni la otra. No sé por qué me cuesta tanto iniciar esa lectura, lo tengo en la estantería pero nunca es el momento o siempre prefiero leer otra cosa. Quizás porque sé que va a ser dramático y lo voy aplazando, aunque he leído otras obras dramáticas. O quizás, como dije un día en una entrada de mi blog, todas las novelas tienen su momento. En fin, que no sé por qué no la leo ya de una vez, sé que me estoy perdiendo una gran historia, y aunque el argumento ya lo conocía, me ha gustado mucho descubrir en tu maravillosa reseña que la película está llena de sensibilidad. La gran depresión da para mucho, es una época bastante triste, y si se explota bien hay para muchas historias.
    Coincido en que la Ruta 66 ha perdido la autenticidad, ahora debe ser algo así como "guirilandia", y que conste que algún día me gustaría hacerla, pero la han convertido en algo turístico.
    Ya que la has nombrado, En el estanque dorado la he visto varias veces y no me canso. Además casi siempre la he visto con mi madre (somos unas pesadas jajaja), o bien ésta o My fair lady, es como un ritual que tenemos.
    En resumen, a ver si me leo el libro y después veo la película, que entre los actores y la reseña me han entrado ganas.
    Ya sé que te lo digo siempre, pero me reitero, me encantan tus reseñas Miguel.
    Un besote :)

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    1. Hola María, pues yo tengo que hacer el camino inverso al que tu te propones hacer. Es decir, he visto primero la película y después es cuando me han entrado ganas de leer el libro, aunque el film ya me ha hecho un spoiler del verbo spoilear de la novela, ja,ja,ja.

      Lo que dices que cada libro tiene su momento es cierto, y es que influyen tantas cosas...estado de ánimo, interés personal, época del año, etc,etc, por eso pienso que tanto un libro como una película, deben tener su momento y por decirlo de alguna forma que el cuerpo lo pida.

      Por cierto, siempre he tenido también la ilusión de hacer la ruta 66, y bueno sacándole los puntos positivos, seguro que ahora tiene mejores infraestructuras que desde luego en el pasado y además luego te puedes desviar a conocer otros lugares más alejados de la carretera.

      Respecto a El estanque dorado y con ello a ver una película muchas veces, yo creo que Pretty Woman por el número de veces que la han puesto en la tele, está en mi top de visionados junto a Casablanca que siempre es buen momento para verla. Bueno las de Disney baten record claro, y es que mi niña puede ver 50 veces Bambi o Enredados y todas son pocas, ja,ja,ja.

      Bueno Maria gracias por tus cálidas palabras y por dejar tu comentario que enrique siempre el blog. Besos.

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  15. Confieso ser otra admiradora de este genial director de cine: John Ford, actor, director y productor cinematográfico estadounidense, ganador de cuatro Oscars, uno de ellos fue precisamente para esta película "Las uvas de la ira" y los otros restantes para: "El delator", "¡Qué verde era mi valle!" y "El hombre tranquilo". Considerado el mejor director de la historia del cine, también es curioso en él que rodara películas tan socialmente comprometidas como la que nos traes hoy y por ejemplo "Que verde era mi valle" y la "Ruta del tabaco" (basada en otra novela de John Steinbeck) y al mismo tiempo fuese considerado un "fascista" y católico empedernido muchos años después.

    En "Las uvas de la ira" alcanza una calidad extraordinaria dentro de la cinematografía, ayudado también por la fotografía de Gregg Toland, creando auténtica poesía a partir de hechos cotidianos y a través de una infinita gama de grises, algo que desgraciadamente se ha perdido con el color o las nuevas técnicas de filmación.

    Merece la pena destacar también la elección y dirección de este reparto de actores y actrices, dotados todos ellos de un gran talento para esta interpretación de unos personajes poco dados al afecto y demasiado rudos.
    Henry Fonda fue un actor muy prolífico y obtuvo el Oscar honorífico por "El estanque dorado" en 1981, junto con la espléndida actriz Katharine Hepburn y su propia hija Jane Fonda. Esta película también la he visto un montón de veces.
    Por supuesto que prefiero la cinta "Las uvas de la ira" a la novela de J. Steinberck, que la leí hace muchos años.

    Podría estar hablando horas de esta gran película, aunque reconozco que la vi hace mucho tiempo, pero guardo todavía un gran recuerdo.

    Me ha encantado que hayas traído a esta sala de cine, a todo un inolvidable director: John Ford, el mejor para mi gusto y nos hagas partícipe de tu interesante reseña.

    Un abrazo enorme y muchos besos.

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  16. Hola Estrella, y se dice pronto, pero es que ganar cuatro Oscars de la academia de Hollywood es de un mérito incalculable. Y además cuando estos premios eran más puros y no ahora, que son entregados por por una serie de variables que a veces hacen que se den paradojas ciertamente incomprensibles. Aún con todo, me gusta más como referencia las nominaciones que siempre recogen con carácter general, pistas para dar con lo mejor del cine, o al menos del cine comercial.

    Y si que es curioso lo que citas, que Ford fue tildado de fascista en algunas ocasiones y de comunista en otras, ahí mismo genera su grandeza y de algún modo se viene a demostrar que no provocaba indiferencia, que es lo peor que puede provocar un director de cine.

    Respecto al análisis completo que haces de Las uvas de la ira en tu comentario, solo puedo darte las gracias por el tiempo que te has tomado en elaborarlo y que enriquece y mucho con tus matices la reseña realizada. Me gusta mucho cuando mencionas la gama de grises utilizada y la descripción de la rudeza de los personajes.

    Para mí, también ha sido un gran placer que John Ford este ya presente en mis criticas marcianas y en la sección de cine para el recuerdo, me alegro mucho que este pequeño homenaje al maestro haya sido de tu gusto.

    Lo dicho Estrella, gracias por tu tiempo y te envío también besos y un fuerte abrazo.

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  17. Pues debo confesar, Miguel, que no he visto esta película, a pesar de ser muy conocida. Y ahora, después de haber leído tu magnífica reseña, lo lamento.
    Henry Fonda fue uno de mis actores norteamericanos favoritos de aquella e´poca, junto a Gregory Peck.
    Al margen de la descripción que haces de la película, me ha llamado la atención lo que has comentado sobre la "route 66", o mejor dicho sobre sus orígenes, tan alejados a la tradición y uso actual.
    Siempre se nos ha presentado a los EEUU como el país de las oportunidades, de los "self made men" (disculpa los anglicismos), pero bien es cierto que entre tantas fortunas existieron (y siguen existiendo) bolsas de pobreza, que se hicieron más dramáticas en la época de la gran depresión.
    Para mí, el cine "realista" es el mejor, aunque también me gusten otros géneros menos comprometidos y más intrascendentes.
    Tu estilo narrativo hace de estas reseñas una pequeña joya, muy alejadas de las críticas cinematográficas a las que nos tienen acostumbrados.
    Un abrazo.

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    1. Hola Josep, en primer lugar gracias por tus palabras tan generosas hacia el texto publicado. Y espero que tengas oportunidad de ver pronto la película, pues desde luego además de contar una historia muy interesante, es una rara avis por la fuerte autocrítica que lleva implícita y que no es muy común en el cine estadounidense.

      Es muy cierto lo que dices de las bolsas de pobreza que aún en día siguen existiendo en Estados Unidos y que parece solo se atreve a recoger el cine documental o algo del cine independiente, y es que claro, el tema de por ejemplo la desindustralización en algunos estados del centro del país o el abandono de múltiples centros comerciales en un estado de abandono, no vende lo que Hollywood acostumbra a mostrar.

      Y bueno, respecto a la sección en sí misma, voy recogiendo de vez en cuando algunas joyas que digamos están fuera de "concurso" de los estrenos recientes que van en formato de crítica. Son mis pequeños homenajes al cine clásico, aunque también han entrado películas modernas que sin ser estrenos me han hecho pensar eso de ¡Qué maravilloso es el cine!

      Un abrazo.


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  18. Qué reseña más bonita, Miguel. ¡Me ha encantado!
    No solo hablas de la película, también describes estupendamente el marco social en el que se desarrolla. Concretamente, la descripción de la ruta 66 como "la carretera de los desahuciados" me ha parecido genial.
    Creo que leí el libro en el instituto pero no estoy segura. Con tu reseña me han dado ganas de volver a leerlo (o de leerlo por primera vez). Luego, veré la peli.
    Gracias por rescatar de la memoria una película que es todo un referente.
    Un abrazo.

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    1. Pues muchas Gracias Kirke, para mí también ha sido un gusto escribir sobra esta película a la que considero una joya.

      Y efectivamente la famosa ruta 66 no siempre estuvo asociada al glamour, a las aventuras y a lo bonito del viajar en armonía. Aquí y en esta época concretamente se convirtió un un sueño y a la vez una pesadilla para miles de familias que perdieron sus tierras.

      Yo no he leído la novela, así que tengo que recorrer el camino inverso tradicional y es leer el libro después de ver la película. En este caso, las imágenes son muy poderosas en pantalla.

      Un abrazo y feliz fin de semana.

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