domingo, 15 de abril de 2018

Campeones: Inteligente y audaz comedia sobre la discapacidad


En realidad, no existen personas con alguna discapacidad, solo personas con distintos grados de aptitud.
-Henry Viscandi.

La historia: Marco (Javier Gutiérrez) es un entrenador profesional de baloncesto que es despedido de su equipo y además ha sido condenado por la justicia tras un accidente de coche por conducir bajo los efectos del alcohol. Para evitar la pena de cárcel, se le encomienda el trabajo social de entrenar a un equipo de baloncesto de discapacitados intelectuales durante 90 días. Será el comienzo de la mayor aventura de su vida.


La crítica: 20 años después de su fabuloso debut con la auténtica marcianada: El milagro de P. Tinto, el cineasta español Javier Fesser firma su mejor comedia desde aquel entonces. La película recuerda de inicio al cine de los hermanos Peter y Bobby Farrelly que tantas veces han puesto el dedo en la llaga al hacer comedia sobre las personas con discapacidad, sin ningún miedo a ser criticados. En este caso, la mirada es mucho más tierna que gamberra. Esto no no impide que durante el transcurso de la filmación se suceden situaciones hilarantes y muy bien cocinadas que nunca resultan ofensivas para las personas con situaciones personales semejantes.

Otra virtud del cineasta es la consecución de un buen equilibrio en un género cinematográfico tan complicado como es la comedia. Incluso podríamos hablar de virtuosismo técnico, al conseguir que un metraje de 125 minutos -que de por sí es antinatural en el género cómico- se sienta totalmente adecuado. Con Campeones, se demuestra que la comedia inteligente y en este caso española, es más que posible como se demostró en Toc toc o en los Perfectos desconocidos de Álex de la Iglesia. 

La película juega con la evolución del personaje principal que es la base de cualquier narración cinematográfica o incluso literaria. Si en una historia, los personajes no evolucionan solo puede deberse a una mala planificación del guión o a un trabajo des-estructurado en el montaje final. En este caso, el personaje del entrenador de baloncesto, pasa de salvador a ser salvado por sus alumnos. Es decir, Marco partiendo de una personalidad despreciable y engreída, evoluciona y se percata de que la verdadera discapacidad consiste en no empatizar con sus semejantes. La historia es una lección de vida vista desde un humor muy bien estudiado que conecta de inmediato con el espectador. Quizás la parte más floja e incluso sobrante de la filmación es cuando se intercalan secuencias de la relación de pareja de Marco que poco aportan a la intrahistoria narrada. 


Javier Gutiérrez (La isla miníma, El autor), encabeza el reparto y si se me permite la broma, encabeza el reparto junto a Antonio de la Torre del 90 por ciento de la producción cinematográfica española. Nada que objetar, pues es un excelente actor que sigue evolucionando en franca progresión y en cualquier tipo de registro. En esta ocasión borda su papel y da prestancia al conjunto de la  producción. El resto del reparto y al estar compuesto por un equipo de baloncesto completo harían que esta parte de la crítica se hiciera muy premiosa si analizáramos cada personaje interpretado. Con carácter general hacen un trabajo excelente teniendo en cuenta que no son actores profesionales. Eso si, quisiera hacer una mención especial para un personaje femenino que es un delicia. Se trata de una genial Gloria Ramos que interpreta a la señorita Collantes, que siendo mujer y bajita, se integra en el equipo masculino de baloncesto y deja unas perlas brillantes que retumban en forma de carcajadas por toda la sala de cine.

La mejor, la numero 10 (Gloria Ramos)

La música compuesta por Rafael Arnau es una maravilla. Aunque cabe decir que se utiliza de un forma un tanto tramposa para acentuar las emociones en el público; algo que por otra parte es habitual en casi cualquier producción cinematográfica. 

Por último, no me puedo despedir sin mencionar como referencia tres secuencias para el recuerdo. La primera es la presentación entre equipo y nuevo entrenador que deja momentos que obligan casi a volver al cine para volver a disfrutarlos de nuevo. La segunda es un viaje en transporte público a una ciudad española (Cuenca), de todos los personajes que es realmente descacharrante. Y por último, una escena con un ascensor de por medio, que pone en evidencia quien es normal y quien no en la vida.

En conclusión, con Campeones nos encontramos con una buena comedia que engancha de principio a fin, y que nos transmite un mensaje tan sencillo y a la vez tan complejo, en el cual la linea entre la capacidad y la discapacidad es tan delgada, que consigue dejar en evidencia cualquier prejuicio establecido que tengamos en relación a este asunto. Por ello, cabe destacar la sensibilidad de Javier Fesser para lograr hacer una película que cambia los roles y el discurso sobre la integración. 

Nota: 8/10.

Nacionalidad: España.

Dirección: Javier Fesser.

Reparto: Javier Gutiérrez,
Juan Margallo,Gloria Ramos, 
Athenea Mata, Jesús Vidal.

Guión: David Marqués
y Javier Fesser.

Fotografía: Chechu Graff.

Música: Rafael Arnau.

Duración: 125 minutos.

Estreno España: 6/04/2018.

jueves, 3 de noviembre de 2016

La historia de Jan

La perseverancia no es una carrera larga; son muchas carreras cortas, una tras otra. -Walter Elliot.

La historia: Bernardo, el padre de Jan, tras el nacimiento de su hijo con síndrome de Down decide crear un blog y con el apoyo de Mónica, la mama de Jan, comienza a grabar a su hijo en la primera etapa de su vida. Después de casi seis años de grabaciones y con el apoyo de una campaña de crowdfunding en las redes sociales, lo que empezó siendo una acto de superación y de compartir sus miedos y anhelos en la crianza de su hijo, se ha convertido en una gran película documental. Tras inaugurar el pasado Festival de Cine de Malaga, llega ahora y coincidiendo con el séptimo cumpleaños de Jan a las salas de cine en España. ¡Felicidades Jan!

La crítica: "Me lo puedo perder llorando y no me lo quiero perder llorando". Esta frase pronunciada por la Madre de Jan cuando aún era un bebé, marca un punto de inflexión tanto en la película, como en la vida de estos afortunados padres por tener una criatura tan especial como Jan. Y es que la cinta nos habla de un modo sincero, roto, pero lleno de sensibilidad de como es la acogida de la noticia y el posterior recibimiento de un bebé con el síndrome de Down. Una vez aceptado el hecho, que al principio es doloroso por la incertidumbre que produce, ya solo queda ponerse a navegar y construir por el bien del recién nacido.

Narrada desde una sensibilidad especial tras la cámara, Bernardo Moll demuestra en esta su ópera prima en el cine, que independientemente del cariño inestimable por su hijo, tiene talento para desarrollar una historia. De hecho, cumple perfectamente con las expectativas de una cinematografía tan complicada como es la del cine documental. Es más, el apellido documental suena incluso fuera de lugar pues de lo que hablamos es de cine con mayúsculas. Hay guión y un montaje preciso que sin duda ayudan a acercar la historia al espectador.


La cinta arranca con la ecografía real del bebé y con su primer baño. A partir de ahí, la madre va presentando como narradora las distintas entradas del blog. Se utiliza un inteligente ritmo que además se acompañan de diversas imágenes de la ciudad de Madrid. Fotogramas a veces evocadores y otras veces duros, como son los de los hospitales que sus padres tienen que visitar para el cuidado de Jan. Mención especial para el Hospital Universitario Infantil Niño Jesús y la Fundación Jiménez Díaz por la labor desarrollada con los más pequeños y por permitir la filmación de las imágenes. Doy fe personalmente de la magnífica atención sanitaria de ambos centros hospitalarios.

El fútbol es utilizado como otro factor temporal con el que se nos acerca la historia. El director lo usa como medio para medir el transcurso del tiempo, y nos lleva desde cuando la selección española ganó el mundial de Sudáfrica (cuando Jan aún era un bebé) hasta cuándo nuestro amigo visita el estadio Vicente Calderón. Momento cumbre y alegre de la cinta al ritmo de la música de Joaquín Sabina y su popular himno dedicado al Club Atletico de Madrid. Jan ya es todo un hombrecito que ha pasado por una ingente cantidad de problemas pero con la sonrisa siempre por bandera.

Pero de lo que realmente habla esta cinta es de superación personal y no precisamente desde la posición de un libro de auto-ayuda. La cinta nos cuenta, nos inquiere, nos avasalla, nos desmonta con la capacidad de lucha y el sacrificio no solo del trío protagonista, sino del ingente trabajo de fisioterapeutas, educadores y profesionales que en todo momento sirven como apoyo y estímulo para la familia. Un conjunto de héroes anónimos que el cineasta retrata con franqueza y firmeza.


Técnicamente, la cinta transcurre de menos a más. Las primeras secuencias están grabadas en vídeo casero hasta que Bernardo decide comprar una cámara más profesional y dar un paso al frente. Habría que aclarar que en la actualidad las proyecciones en digital, hacen que la diferencia entre las cámaras de los grandes estudios y las utilizadas por los cortometrajistas o los cineastas dedicados al cine experimental, no encuentran una gran diferencia de calidad en la sala de cine. La escena final con cierre preciosista, sirve para contrastar y medir un proyecto que empezó con unas tomas caseras y evoluciona hasta convertiste en una película de una belleza cinematográfica de altos vuelos.

En conclusión, el mensaje es claro y directo: lo que para unos padres en principio es recibido con miedo, dudas e incertidumbre, poco después se convierte en algo extraordinario. La noticia de recibir a un bebe con sindrome de Down invita a otras personas en la misma situación a afrontarlo con firmeza y alegría. Es un claro ejemplo de como darle la vuelta a una situación y convertirla en un hecho amoroso y recíproco. Los padres son los verdaderamente afortunados por haber tenido a un ser tan entrañable y adorable como Jan.

Un ejemplo de vida grabado en tiempo real durante casi seis años y que invita a dentro de otros seis años a ver las evoluciones de Jan y su familia. Si hubiera segunda parte estaría justificada plenamente y sería un gusto de visionar. En cualquier caso, nos encontramos ante una propuesta en el que el concepto de amor profundo encuentra su verdadero significado.

Nota: 9/10.

P.D. Os dejo con el enlace del blog de 'La historia de Jan' (www.lahistoriadejan.com), así como un enlace médico científico explicando las causas del síndrome de Down: (https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000997.htm).

Nacionalidad: España.

Dirección y guión: Bernardo Moll. 

Música: Mayor Tom y Guille Mostaza.

Fotografía: Alfonso Postigo.

Narración: Mónica Vic.

Duración: 94 minutos.

Estreno España: 4 de noviembre de 2016