jueves, 9 de noviembre de 2017

Películas curiosas: Diario de una ninfómana


Año: 2008      Nacionalidad: España   Dirección: Christian Molina

Y fue cuando descubrí por primera vez que las lágrimas de un hombre son el mejor regalo para una mujer enamorada. -Valérie Tasso.

La novela: La licenciada en Dirección de Empresas y escritora francesa Valérie Tasso irrumpió en el mercado editorial en el año 2003 con la novela autobiográfica Diario de una ninfómana. Esta supuso un éxito de ventas espectacular y la dio a conocer a nivel nacional (España) e internacional. El libro es una narración a modo de diario en el que nos detalla su vida y su interrelación con la sexualidad desde que era una adolescente hasta cumplir la treintena aproximadamente.

De narrativa limpia, natural, elegante y a la vez transgresora, la novela se acerca más al ensayo o a unas precoces memorias que a una dramatización al uso. Y nos cuenta su historia; la historia de una mujer valiente, inteligente, arriesgada y liberal que desde que perdió (o ganó) su virginidad, decidió que el sexo iba a formar parte de su vida de una manera sincera, promiscua y libre como medio para el autoconocimiento y la búsqueda del amor a través del contacto humano.

La novela en sí misma, nos habla de Val (así se hace llamar en la obra), que es una chica francesa de acomodada familia y que cuenta con una gran formación académica. Su vida transcurre laboralmente en Barcelona donde presta sus conocimientos para empresas de su ramo. Allí conoce a un empresario llamado Jaime del que se enamora y tras su convivencia con él, descubre sus más oscuros secretos. También nos narra su paso por la prostitución de lujo convirtiendo la novela en un pequeño tratado sobre el funcionamiento de este mundo que es reflejado en una agencia de acompañantes femeninas.

Y sí, ya se que aún no he escrito sobre la película en la que se basa la novela, pero antes, he querido hacer esta pequeña reseña literaria para hacer notar que hoy en día, el cine en una buena parte, viene marcado por las adaptaciones de los libros más populares del momento. Y este en mi opinión, es un buen libro que se devora de un tirón por el morbo que se obtiene al leer el diario personal de alguien cuando se hace público. Pero independientemente de lo atractivo del asunto, lo que hace a la novela un caramelo es la excelencia en la narrativa de la autora que luce todo su talento en los continuos diálogos incluidos en el libro y que son una lección sobresaliente en la utilización de este recurso narrativo que nos ahorra descripciones infinitas.


La polémica: El cine y la censura (hoy en día la autocensura) siempre han ido de la mano, y coincidiendo con el estreno en salas comerciales en España en el año 2008 de la adaptación cinematográfica, la polémica y la controversia aparecieron una vez más ligados al erotismo en la gran pantalla. Y es que el cartel de la película fue vergonzosamente censurado en las marquesinas de los autobuses de la ciudad de Madrid por la empresa de transportes. La cadena Cope, ligada a los obispos españoles, también dio orden de no emitir publicidad o hablar de la película, mientras Telemadrid según Molina, se negó a hacer la cobertura de la cinta. Es decir, una vez más en España el tardofranquismo (muy tardo ya) hizo su aparición por el miedo al "descontrol" sexual de la población. Y todo esto, por un póster casi virginal de una joven que se acaricia el pubis en un ademán que pareció molestar en exceso a la curia católica. No estaría mal que dejaran follar a los curas para comprobar que lejos de ser algo sucio y perverso se puede pasar muy bien, conocer gente e incluso de ese modo atraer a más feligreses a las iglesias.


La película: La cinta y vista desde una perspectiva pausada y fuera de polémicas estériles fue en mi opinión una buena adaptación de la novela de Valérie Tasso a pesar de las críticas muy encontradas que recibió. De una narrativa fílmica fluida y urbanamente costumbrista su director Christian Molina, nos traslada de la Francia rural hasta la cosmopolita Barcelona con una composición cinematográfica de un gusto exquisito. A través de un libreto algo deslavazado de Cuca Canals, nos adentramos en la personalidad de Valérie y sus múltiples confluencias en torno a su vida sexual y sentimental. Todo confluye en una fusión de ideas y pensamientos que trasladan bien la idea expresada en el libro, pero que no obstante, cambia algo el orden y algunas partes que tal vez no eran necesarias. En todo caso, la cinta es una lograda dramatización erótica que engancha de alguna manera como lo hace la novela. Su parte más pobre, descansa sobre un cierto aire telefílmico que contrasta demasiado con su brillante parte técnica que merece un apartado muy especial a continuación.

Hay tres apartados en la película muy destacables y el primero de ellos es la cuidadosa y excelente dirección de arte llevada a cabo por Llorenç Miquel. Él da una lección en cuanto a decorados y ambientación que debió de ser un sueño para la autora de la novela. Desde la elección de la casa rural en la campiña francesa, pasando por el lujoso ático de Barcelona convertido en nidito de amor donde se instalan Valérie y Jaime, hasta la recreación de 'La Casa' (casa de citas), son de una sencilla complejidad que trasladan a la perfección el climax creado en la novela.

Por otra parte, nos encontramos con una lúcida fotografía dirigida por Javier G. Salmones que hace brillar una escenografía que entronca con la manera de rodar visualmente con el mejor cine de Pedro Almodovar. Y no nos podemos olvidar de una música brillantemente compuesta por Roque Baños y Mariano Marín que nos envuelve de una manera evocadora y que hace mejor, mucho mejor, a la película de lo que realmente es.

En el reparto se encarga de poner rostro a Valérie, la actriz tarraconense Belén Fabra (Cuéntame cómo pasó), que impresiona por el parecido físico con la autora de la novela. Si tenemos en cuenta que Tasso fue la coach del equipo de casting de la cinta parece que la elección para el papel no pudo ser más acertada. Una actuación convincente y precisa con el añadido de que buena parte de la historia se la pasa desnuda o semidesnuda sin perder naturalidad y aportando fuerza al personaje representado. En el resto del reparto, destaca el actor argentino Leonardo Sbaraglia (Nieve negra) interpretando al ruin empresario Jaime y a Ángela Molina como madame de la casa de citas.

No quisiera concluir sin hablar sobre el significado de la palabra que sin ninguna duda llama la atención de la novela, de la película y si cabe, de esta reseña a caballo entre el cine y la literatura. ¿Qué es realmente una ninfómana? Si nos atenemos a la definición de la RAE nos lleva a una derivación de ninfomanía, compuesta a su vez por los vocablos ninfa y manía. Por lo tanto, concluyen que sería una apetencia sexual insaciable o muy pronunciada en la libido de una mujer. Valérie Tasso por su parte, se pregunta sin categorizar, si esta condición es patológica o no, aunque parece concluir que el sexo en esa etapa de su vida fue una mezcla de placer y de la búsqueda de una autoestima que a su vez era la mejor derivación para encontrar el amor. En todo caso, no se me ocurre formula para cerrar este texto que recordar sus palabras citadas en el libro y en la película y que concluyen con la siguiente afirmación: "Si queréis ponerme un nombre, ¡adelante! ¡No me importa! Pero sabed que lo que soy en en realidad es una ninfa. Una nereida, una dríada. Una ninfa sencillamente".

miércoles, 12 de abril de 2017

Nieve Negra


Las inclemencias del tiempo pueden destruir una casa, pero solo el hombre puede destruir un hogar. - René O. Galarza.

La historia: Marcos (Leonardo Sbaraglia) regresa a Argentina junto a su esposa Laura (Laia Costa) para despedir a su padre y gestionar la herencia que ha dejado para sus tres hijos. El mismo Marcos y su hermana Sabrina (Dolores Fonzi) están de acuerdo en aceptar una oferta de 9 millones de dólares por un aserradero y una cabaña donde reside su hermano Salvador (Ricardo Darín). Este último, no está a dispuesto a vender el que ahora es su hogar y que a la vez fue la residencia familiar. Los fantasmas del pasado reaparecerán cuando el recién llegado le pida a su hermano que venda su parte de la propiedad. Es entonces, cuando el conflicto estallará.

Darín casi irreconocible

La crítica: El cineasta argentino Martín Hodara (La señal) se pone al mando de este irregular thriller que vuelve a unir al cine hispano argentino en una colaboración cada vez más intensa entre ambos países. Si bien es cierto que durante los últimos años esta colaboración internacional está dando unos resultados más que notables, el peligro de la sobreexplotación de esta fórmula puede llevar a resultados disparejos como en esta ocasión. Y es que Nieve Negra resultando entretenida, no llega a la altura de otras coproducciones como la muy intrigante Al final del túnel o la brillante El ciudadano ilustre seleccionada por Argentina para ser nominada al Oscar de la Academia.

Narrada mediante recurrentes y reiterativos flashbacks hacia la infancia de los tres hermanos, el cineasta aprovecha este recurso para retratar la pérdida de un cuarto hermano en un supuesto accidente de caza. El sentimiento de culpa, los tortuosos recuerdos familiares y los secretos más oscuros e inconfesables se apoderan de la trama en su trepidante media hora final. El problema de Nieve Negra surge entonces cuando en la primera parte de la historia, la narración se hace densa, premiosa y lúgubre hasta llegar al verdadero conflicto narrativo que surge en el hábil desarrollo de su tercio final.

Y es que es una cinta de presentación larga y en cambio de fulminante final. Por lo tanto, se presta a la paciencia que el espectador pueda tener hacia este tipo de desarrollo argumental. Por otro lado, el clima hostil del invierno en la Patagonia argentina (aunque la película esté rodada en Andorra), refuerza el carácter hosco que el cineasta quiere impregnar a los oriundos del lugar. Éste mediante la metáfora de convertir algo blanco y puro como la nieve en algo negro como el retorcido comportamiento de algunos seres humanos juega con el espectador. 

Tensión entre hermanos

¿Es Ricardo Darín el mejor actor argentino de la historia o tal vez sea exagerada esta pregunta? Desde luego en mi opinión sino el mejor, de los mejores. Dicho esto, no entiendo a qué obedece su más que mejorable dicción en el personaje de Salvador representado en esta ocasión. Se podría achacar de alguna manera al querer dar a su trabajo un comportamiento huraño, violento y feroz como es el caso del casi ermitaño Salvador. En cualquier caso, con su profunda mirada consigue transmitir las sensaciones habituales en su buen hacer.

Su contraparte en la filmación es un buen Leonardo Sbaraglia, en el papel de su hermano Marcos, que representa la ambición, el miedo y el regreso al lugar del que huyo para olvidar la tragedia que sucedió con el hermano fallecido. Su esposa en la cinta es la española Laia Costa (Tengo ganas de ti), y podríamos decir que es el personaje observador de la cinta. No obstante, ella deja ver que la herencia a cobrar es un estímulo muy importante. ¿La juzgamos por ello? ¿Nadie es así? ¿Tres millones de dólares es un buen motivo para intentar convencer a su cuñado de que venda la propiedad?

Laia Costa es Laura, la ambición sutil

En el apartado técnico hoy solo voy a destacar el potente sonido directo de la producción que impregna casi todas las secuencias. El simple hecho de pasar las hojas de un libro o el golpeteo de los tenedores en una de las comidas familiares llega con tal nitidez y claridad que incluso puede parecer exagerado. Me gustaría hablar con un sonidista para ver si el sonido es tan espectacular como parece o está subido de vueltas. Desde luego es un aspecto sumamente llamativo.

Para concluir ya, diré que al ser una película de secretos es en la trama donde deben ser revelados y nunca en una crítica de cine. No obstante y recapitulando podríamos decir que la premiosidad en llegar hasta el conflicto narrativo puede resultar exasperante. Por lo tanto, Nieve Negra baja la nota respecto a otras producciones hispano argentinas y queda para los incondicionales de Ricardo Darín y Leonardo Sbaraglia que no es poca cosa.

Nota: 5/10.

Nacionalidad: Argentina, España.

Director: Martín Hodara.

Reparto: Leonardo Sbaraglia,
Ricardo Darín, Laia Costa,
Federico Luppi, Dolores Fonzi.

Guión: Martín Hodara,
Leonel D'Agostino.

Música: Zacarías de la Riva.

Fotografía: Arnau Valls Colomer.

Duración: 90 minutos.

Estreno Argentina: 19/01/17.

Estreno España: 12/01/17.


domingo, 14 de agosto de 2016

Al final del túnel


"Nunca trabajes ni con niños, ni con perros ni con Charles Laughton."
- Alfred Hitchcock.

Esta mítica frase pronunciada por el maestro del suspense es muy significativa en relación a los problemas e imponderables que pueden surgir en la filmación de una película. El cineasta argentino Rodrigo Grande se atreve a trabajar con niña y perro (con Laughton ya no es posible), y además en el género cinematográfico preferido por el genio del suspense (suspenso en Hispanoamérica). Aunque esto es anecdótico, si le añadimos agua, oscuridad y el personaje principal en silla de ruedas, el atrevimiento del director del filme merece un gran aplauso. Si observamos que factura una buena película, como es el caso, la admiración del espectador debe estar garantizada. Pero vayamos por partes, como diría Jack el destripador.

La historia: Joaquín (Leonardo Sbaraglia) es un hombre solitario, extraño y taciturno que reside junto a su viejo y amado perro en una gran casa que tiene prácticamente abandonada. Después de quedarse en silla de ruedas por un accidente, se dedica a castigarse mentalmente y a pequeños trabajos de reparación de ordenadores. Para complementar sus ingresos, decide alquilar una habitación a una joven madre (Clara Lago) y a su pequeña hija. La misteriosa mujer revitalizará su desilusionante vida. Pero no será todo tan bonito como parece. Debajo del sótano de Joaquín, una banda de atracadores está cavando un túnel para perpetrar un robo a un banco que esta en las inmediaciones de la casa. La historia dará un giro espectacular y sorprendente.

La intriga y el suspense son mi genero preferido en el cine. Sin embargo, he de decir que es el género cinematográfico con más dificultades para escribir sobre él. Por lo tanto, lo que trataré de hacer será sobrevolar sobre la cinta sin desvelar detalles que puedan perjudicar el visionado de la misma. En este tipo de películas el primer visionado es el más importante; por lógica, en posteriores visitas a la cinta, el factor que genera angustia, estupefacción o miedo tiende a perderse. Esta es la grandeza pero también la miseria de este tipo de cintas.


Cine de atracos también. Tras la exitosa cinta 'Cien años de perdón' el cine hispano-argentino vuelve a unir sus fuerzas para revitalizar este tipo de películas que renuevan sus premisas cada poco tiempo. La fascinación que algunas veces sentimos por el cine de robos a bancos, nos hace ver que a veces refugiados en la oscuridad de la gran pantalla, todos o algunos de nosotros nos podamos sentir identificados con los fascinantes planes que diseñan los ladrones.

En esta ocasión, el director pretende lo contrario. Es decir, fija su mirada en el lado más realista y revocatorio en contra de este tipo de delincuencia organizada. No hay que olvidar que en la vida real no son pocas las personas que se han dejado la vida por culpa de estos planes que en la realidad tienen poco de glamourosos y mucho de violentos.

Pero volviendo al largometraje en sí, hay que decir que en todo momento el gran pulso narrativo que consigue el director está incluso por encima del libreto que tiene cierta originalidad por si mismo. Pero lo destacable es el fuerte ritmo que se va imponiendo a lo largo de la trama y que inteligentemente transcurre de menos a más. 

La parte final es fuerte, pero quizás en su ultimo tercio la producción es poco creíble. Sin hacer ningún tipo de spoiler, si comentaré que en el broche final tiene cierta blandura hábilmente escondida en alguna escena fuertemente violenta. 


El elenco artístico es prácticamente sobresaliente. Leonardo Sbaraglia está en plena disposición para dar el salto definitivo a Hollywood. Otra cosa es que él este dispuesto a tal labor ya que ofertas no deberían faltarle. Tiene la expresividad, el carácter e incluso el físico adecuado para ello. Clara Lago (Ocho apellidos vascos) sorprende para bien en el papel de femme-fatale. Quién hubiera pensado que la dulce niña de la película 'El viaje de Carol' se podría convertir en una bailarina de striptease con un fuerte carácter. Pablo Echarri interpreta al jefe del equipo de ladrones y lo hace de una manera soberbia. Echarri también se encarga en esta ocasión de parte de la producción ejecutiva de la cinta. Federico Luppi tiene un breve papel en la película dejándonos detalles muy importantes. La niña Uma Salduende revoca al maestro Hitchcock y actúa con corrección. Los niños por lo general son excelentes actores por su naturalidad... otra cosa es la "guerra" que puedan dar en el set de rodaje.

Otros detalles técnicos a destacar serían la buena coordinación de los efectos visuales a cargo del mítico ya, Reyes Abades. La fotografía nocturna es excelente con bastantes planos a contraluz que son una auténtica maravilla técnica. La música interpretada por la orquesta sinfónica de Budapest es bastante correcta y se rige por los clásicos sonidos del cine de suspenso. Lo que resulta absolutamente incomprensible es la disonancia entre el estreno en Argentina en Abril y la llegada a España prácticamente de tapadillo, y sin apenas promoción. Teniendo en cuenta que Warner-Bros tiene los derechos de la cinta todo parece indicar que la película quiere ser solapada para intentar vender un remake a Hollywood.

Como conclusión final, el largometraje se siente especialmente bien diseñado y es un soplo de aire fresco para cine hispano-argentino. 

La tensión in-crescendo de la trama es un buen punto de apoyo salvando así las dudas que pudiera dejar la dudosa credibilidad de la parte final de la trama. Para amantes del cine de intriga, Al final del tunel, es una buena opción.

 Nota: 8/10.

Título: Al final del túnel.

Nacionalidad: Argentina, España.

Director: Rodrigo Grande.

Reparto: Leonardo Sbaraglia,
Clara Lago, Pablo Echarri,
Federico Luppi, Uma Salduende.

Fotografía: Félix Monti.

Metraje: 120 minutos.

Estreno Argentina: 21 de Abril de 2016.

Estreno España: 12 de Agosto.