jueves, 11 de enero de 2018

Molly's Game: la diosa Circe juega al póker


Es absurdo pedir a los dioses lo que cada uno es capaz de procurarse por sí mismo.
-Epicuro de Samos.

La historia: Molly Bloom (Jessica Chastain) es una esquiadora profesional que tras una caída en competición se retira del deporte rey del invierno. Tras este suceso, decide dar un cambio radical a su vida y se muda a Los Ángeles. Allí pretende disfrutar del buen clima y buscar nuevos horizontes laborales. Es entonces y en su nuevo trabajo como secretaria de un empresario adicto al póker, cuando comienza a organizar partidas exclusivas para estrellas de Hollywood, magnates e incluso miembros de la mafia. Cuando las cosas se complican, tiene que recurrir al importante abogado Charlie Jaffey (Idris Elba) para intentar salir del atolladero en el que se ha metido.



La crítica: Basada en el libro autobiográfico de la princesa (o la bruja) del póker Molly Bloom (Molly's Game: From Hollywood's elite to Wall Street's billonaire Boys Club, my hight-stakes adventure in the world of underground poker, 2015), debuta con fuerza en la dirección de cine el guionista Aaron Sorkin (La red social, Steve Jobs) y además lo hace con una historia real.

Los actores Leonardo Di Caprio, Ben Affleck y Tobey Maguire, entre otros, estuvieron implicados en las partidas de póker clandestinas que Molly Bloom organizó, hasta que supuestamente la "estrella" Tobey Maguire se vio superado por ella en inteligencia y fue vetada por este en los círculos de Hollywood. Y es que Circe, acostumbrada a convertir a los hombres en cerdos, encontró en el actor a su Ulises particular, y no pudo o no supo seducirle.

En la mitología griega, la diosa Circe era una hechicera seductora que vivía en una mansión en medio de un bosque y que transformaba en animales a los hombres que la ofendían. En las representaciones gráficas realizadas sobre ella se ve a una mujer poderosa y luciendo sus encantos femeninos. En la Odisea de Homero se cuenta que Circe recibió en su palacio a la mitad de la tripulación que Ulises mandó desembarcar. Ofendida, y con sus conocimientos de plantas medicinales los invitó a un banquete. Así que los sedujo con ofrendas y cayeron envenenados convirtiéndolos en cerdos. (Más sobre Circe en el link de la autora Kirke Libris)

En un momento de la película su protagonista femenina y ante un magnate borracho, menciona a la diosa Circe autorreferenciándose a ella. El ebrio protagonista perplejo le pregunta que si Circe era uno de los nuevos jugadores de la partida de póker. Naturalmente, como muchos ludópatas, este acabó convirtiéndose metafóricamente en cerdo. O lo que viene a ser lo mismo, se acabó quedando desplumado como muchos de los otros jugadores de los lujosos juegos que Molly Bloom organizó. 

La cinta y a través de un trepidante guión está narrada en off y en primera persona por la protagonista femenina. Además se utilizan flashbacks para llevarnos o bien a su infancia, o bien a su vida entre las estrellas de Hollywood. Y es que la perspectiva de donde parte el eje secuencial del film está en la situación en presente de Molly y sus problemas judiciales de todo tipo. Es entonces y cuando consigue encontrar a un abogado que se haga cargo de su caso cuando vemos de manera retrospectiva que y quien fue Molly Bloom durante un metraje de 140 minutos. Reiterativo en algunos momentos, esta larga duración otorga peso a la producción a base de veloces diálogos y diversos recursos narrativos ya explicados anteriormente. En contra de la producción, es precisamente en la minuciosidad de la narración y en las repetidas partidas de póker, en donde encontramos cierto abuso por parte del director y pocas ganas de tirar de tijera en el proceso de montaje.


En el reparto y buscando su ansiado Oscar, nos encontramos a una glamourosa y súper escotada Jessica Chastain (Zero Dark Thirty), que inevitablemente recuerda a la Erin Brockovich de Julia Roberts o a la Sidney Prosser de Amy Adams en American Hustle. Una gran actuación que en mi opinión, al menos, le debería valer para una nominación a la estatuilla dorada. En el papel de su abogado, aparece un cada vez mejor Idris Elba (La montaña entre nosotros) que con su imponente presencia y su buena progresión actoral escala posiciones para entrar en el top 10 de las estrellas masculinas del cine. Michael Cera (Scott Pilgrim vs. the World) hace de un malévolo, sarcástico y buen jugador de póker inspirado en el actor real Tobey Maguire. Y por último, una breve pero clave aparición de un buen Kevin Costner que hace del padre de Molly encontrado el punto emocional del filme en la mejor secuencia de la producción desarrollada junto a la pista de hielo del Central Park de Nueva York.

Y es precisamente en la ciudad neoyorkina y en las lujosas timbas organizadas por Molly Bloom donde encontramos el aspecto técnico adicional más interesante. Es decir, una notable dirección de arte. Decoroso también es el maquillaje y vestuario de Jessica Chastain que reflejan la personalidad de Molly Bloom, no la de la actriz. Lo digo porque va a ser quizás machacada por algún sector conservador o cualquier otro absurdo sector por utilizar prominentes escotes durante toda la película. Con ello se trata de reflejar la verdadera personalidad de Molly Bloom. Ella estaba dispuesta a utilizar todas sus armas seductoras femeninas para conseguir su propósito como organizadora sensual, que no sexual, de las famosas y lujosas partidas de póker.

En conclusión y sin ser una película completamente redonda, Molly's Game supone un buen debut en la dirección de cine de un muy prometedor Aaron Sorkin. Desde luego es un hombre que lleva el cine en su cabeza, y aporta algunos elementos vanguardistas en su debut. En su debe, cabe decir que la trama por momentos se hace engorrosa y demasiado técnica para los no conocedores del juego del póker. Pero en definitiva, este pequeño tratado sobre la integridad versus codicia de las personas se salda de manera positiva y deja con ganas de ver la próxima película del cineasta debutante.

Nota: 7/10.

Nacionalidad: Estados Unidos.

Dirección y guión: Aaron Sorkin.

Reparto: Jessica Chastain, Idris Elba,
Kevin Costner, Michael Cera.

Fotografía: Charlotte B. Christensen.

Música: Daniel Pemberton.

Duración: 140 minutos.

Estreno EE UU: 25/12/2017.

Estreno España: 5/01/2018.

jueves, 20 de abril de 2017

¡Qué maravilloso es el cine! Sospecha


Lo que él no sabría es que este retrato les acompañaría el resto de sus vidas, al menos, mientras estén juntos y vivos… - Eme.

Por Emerencia Joseme & Miguel Pina. 

Lina (Joan Fontaine), es una atractiva pero introvertida joven de la alta burguesía británica que absorbida por la estricta educación que ha recibido de sus padres se limita a seguirles la corriente y a guardar las buenas formas de una cerrada sociedad.


Cuando aparece en su vida, un locuaz vividor llamado Johnnie (Cary Grant), cae rendidamente enamorada de él y contraen matrimonio clandestinamente para evitar la oposición de sus padres. Tras una luna de miel visitando Nápoles, Capri y París, Lina descubre que Johnnie está arruinado y empieza a sospechar que su marido la ha conquistado por la posibilidad de hacerse con la herencia que ella reciba. La sombra de la duda comienza a envenenar la relación.


En 1941, Alfred Hitchcock y Cary Grant unieron por primera vez sus carreras en una adaptación de la novela 'Before the Fact' del escritor británico Anthony Berkeley Cox. Como es norma el maestro del suspense nos regala una presentación riquísima en matices aunque un tanto ingenua. Nos presenta a Lina que es una recatada señorita que viaja sola en un vagón de primera clase de un tren. Vemos a una ávida lectora con lentes y un elegante sombrero alado. Tiene en sus manos un libro de psicología. Jhonnie acaba de sentarse frente a ella, seductor, la mira desde los tobillos hasta el sombrero, podría decir que se la come con la mirada. Lina recuerda que su cara la ha visto en alguna parte, y cae, claro es porque está en el periódico. Ese guapo galán que tiene frente a ella es conocido y él no le quita ojo de encima. Ese recorte del periódico lo guardaría en su libro, sería el inicio de su relación. La soltería de la inteligente Lina ha llegado a su fin. 

Y para Jhonnie es otra manera de seguir disfrutando de su vida de empeño. Es adicto a las carreras de caballos y vive del cuento, literalmente. Se inventa mil argucias para seguir adelante. Gana con la misma alegría que pierde. Es el tipo de jugador que no da "palo al agua" pero que cualquier estrategia será buena para conseguir dinero y seguir jugando. Y Lina puede que sea su próximo plan. Él no dudará en vender cualquier cosa, aunque signifique mucho más que el valor que tenga el objeto. No tiene sensibilidad para ello. "Porque él es un truhán, es un señor, ama la vida, ama el amor, toma de todo un poco y de cada una saca el mejor partido." 

La película evoluciona de una manera asombrosa desde una ingenua comedia romántica hasta convertirse poco a poco, en un intenso thriller de suspense. La génesis del conflicto narrativo surge cuando la virginal Lina, empieza a sospechar que su marido está dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias para hacerse con la herencia familiar. En esos momentos cualquier cosa puede tambalear la relación. El enamoramiento más dulce puede agriarse por un aditivo añadido y medido a tiempo. Hay indicios de que Jhonnie pueda llegar a ser un asesino por su extrema ambición. La sospecha empieza a herir a Lina... ¿Acaso él es verdaderamente culpable de esta situación? ¿Puede que ella sea su próxima víctima? ¿O acaso es todo una paranoia de ella? Esto es lo maravilloso del cine de Hitchcock. Es decir, la interpelación directa con el espectador al que convierte en una marioneta de sus juegos malabares.


Unos jovencísimos y encantadores Cary Grant y Joan Fontaine son los protagonistas absolutos del reparto. Son esos rostros inolvidables llenos de matices y expresiones que envuelven unos primeros planos en blanco y negro. Unas caras elegantes y sutiles, con una aguda y fina forma de arquear la mirada. Y la nuestra, la mirada me refiero, no se pierde en otros detalles, la pantalla está llena con dos mitos del séptimo arte. Su presencia es constante, robando los primeros, segundos y terceros planos. Del resto del reparto, solo destacaría a un viejo amigo de Jhonnie, llamado Beaky (Nigel Bruce), que representa la inocente complicidad en las artimañas de este personaje tan siniestramente encantador que Hitchcock concedió a Cary Grant.

En cuanto a premios, Joan Fontaine fue galardonada con el Oscar de la Academia por esta interpretación. La música un tanto excesiva de Franz Waxman mereció la nominación, pero no el más alto galardón de la industria de Hollywood. Otro aspecto a destacar es un conseguido vestuario de época, unos interiores de estilo georgiano y el uso de unos vehículos con puertas a favor del viento que en la épica escena del precipicio cobrarán una importancia singular.

Pero por encima de otras consideraciones, 'Sospecha' es sobre todo un viaje hasta la duda que habita en el interior humano. Hay una frase de Lina en la que dice: <<Estoy segura que hallarás la manera de justificarte a ti mismo y explicarselo a los demás>>, cuando es en realidad ella la que está justificándose continuamente y dudando de su primer amor. Pero no es ella la que duda sola, Hitchcock nos lleva en una controvertida y debatible parte final, a dudar junto a él, en un final sorprendente y desconcertante que hacen de la película un inteligente vehiculo que merece un segundo visionado para comprender toda la composición de la historia. A fin de cuentas, con cineastas como Alfred Hitchcock, se puede decir sin dudar eso de ¡Qué maravilloso es el cine!


Nota final: Este texto está elaborado en común con Emerencia Joseme que es escritora y autora del magnífico blog viajero y literario Viaje y Fotos. Allí, nos narra sus experiencias viajeras y sus aterciopeladas letras en unos relatos literarios de primer nivel. Es la segunda colaboración en Cine y críticas marcianas, tras Inside Out con Mane Lander, y la experiencia ha sido todo un regalo de letras y cine. Os dejo con unas palabras de Emerencia que ha querido dedicar a todos los asiduos a este espacio marciano:  

"Acudir a la pantalla, aunque sea de la tele, y recuperar esta película del 1941 ha sido toda una experiencia. Gracias Miguel por invitarme a verla y formar parte por un día de este estupendo blog de reseñas cinematográficas que tienes y que cuidas con tanto esmero. Me siento, así como… importante por un día con la magia del cine. Y sobre todo, he tenido la oportunidad de admirar este maravilloso trabajo de interpretación actoral. Una película que se centra en estos dos personajes y son ellos los que te cuentan la historia, pero lo hacen al oído, de una forma cauta, para que no te sorprendas de pronto. La sorpresa y la sospecha están dosificadas. Ya se encarga Lina de dártela a sorbitos. Y aquí me despido. Un abrazo para todos."


lunes, 25 de julio de 2016

Autocine en Madrid, autocines en el mundo


Autocine: Recinto al aire libre donde se proyecta una película que se puede seguir desde dentro del automóvil. Esta es la definición que da el diccionario de la Real Academia Española para referirse a este modelo de visionado de cine que viene siendo una alternativa curiosa a la sala de cine tradicional. Idea importada made in U.S.A.

Esta entrada la quiero enmarcar en la sección de curiosidades del cine en este blog. Viene a colación por la próxima apertura prevista para el mes de septiembre de un autocine en la ciudad de Madrid. El proyecto está promovido por cuatro jóvenes emprendedores que van a hacer su apuesta por este modelo que tantas veces hemos visto en las películas estadounidenses. Cristina Porta, Tamara Istambul, Javier Fernández, y David Alsina son los responsables de este proyecto.

Un poco de historia: El primer autocine a nivel mundial se inauguró en la ciudad de Camdem, en Nueva Jersey, el 6 de junio de 1933. La idea fue patentada por Richard Hollingshead, J.R y la primera película emitida fue la comedia británica " Two White Arms" a la que asistieron 600 espectadores. Si bien hay que decir que también era posible asistir sin la necesidad de llevar automóvil.

Pero sin duda alguna fue en la década de los 50 cuando la idea tomó auge. En ese periodo histórico hubo más de 4000 autocines a lo largo y ancho de la geografía estadounidense. Esta forma de ver cine se consideró en su momento parte de la cultura norteamericana. Desde luego se adaptaba como un guante a la personalidad de una parte de la población al más puro estilo: "American Way of Life".

Autocine en Camdem

Como en casi toda novedad, después de este auge, llegó la posterior decadencia de esta manera de tan curiosa de ver cine. Aún así, todavía quedan alrededor de 400 autocines en Estados Unidos. Nostalgia, curiosidad y diversión son las motivaciones principales del espectador actual. También rememorar tantas y tantas películas de Hollywood donde se rodaron multitud de escenas en la que aparecían los susodichos recintos que tanto han dado que hablar.

Aunque el autocine se extendió por diversos lugares del planeta, quizás, fuera de Estados Unidos el país donde más caló esta idea fue en México. Allí los precios relativamente accesibles hicieron que bastantes familias mexicanas pudieran disfrutar de esta diversión emulando a sus vecinos norteamericanos. Conviene recordar que en este país hay una extensa cultura cinematográfica y que también tuvo su edad dorada del cine.

La decadencia de los autocines no solo fue debida a que dejaron de ser una novedad. La aparición de otros medios de entretenimiento, más el encarecimiento del suelo que tuvo lugar durante las décadas de los 60 y 70, también tuvieron una clara influencia en su declive.  En la actualidad en la ciudad de México, cuentan con un autocine que aprovecha las vistas de la ciudad para servir como reclamo. Tal vez sea una fuente de inspiración, de la que bebieron estos jóvenes emprendedores para impulsar el proyecto que da pie a este texto.

Ilustración del próximo autocine de Madrd

Después de estos breves apuntes históricos, me gustaría proporcionar la información de servicio que nos ayudará a comprender mejor el funcionamiento de estos curiosos recintos. El autocine de Madrid contará con una superficie de 25000 metros cuadrados y tendrá una capacidad para 350 vehículos y una zona de butacas para el verano. La pantalla tendrá un tamaño gigante de 250 metros y la proyección sera en sistema digital. El sonido de la película llegará a través de emisora de radio FM que podrá ser sintonizada en la propia radio del coche.

También contará con un servicio de restauración al estilo americano de los años 50 en una zona gastronómica conocida como "food trucks". Ádemás el autocine contará con distintos servicios necesarios que complementarán esta zona de ocio. Como "fondo de pantalla" podremos contemplar el nuevo "skyline" de la ciudad de Madrid. Además de los estrenos de actualidad, tienen previsto revisitar algunos clásicos del séptimo arte. Particularmente en España existen algunos autocines en la zona de Levante (Valencia, Denia y Alicante) y en la zona norte peninsular (Gijón, Getxo).

Zona de recreo del futuro autocine 

En definitiva y desde mi opinión personal, cualquier método que sirva de forma vehicular (y nunca mejor dicho) para introducirnos en la cultura popular del cine siempre debe ser bienvenido. En los tiempos que corren de crisis económica y de incertidumbre mundial yo solo puedo aportar mi pequeño granito de arena. Mi intención es divulgar cualquier iniciativa que suponga una apuesta por llevar el cine a un nuevo segmento de población que quizás de otra manera no se hubiera interesado en acercarse al maravilloso mundo del cine. Desde aquí, solo me cabe desear mucha suerte a este grupo de personas en tan personal e ilusionante proyecto. http://www.autocinesmadrid.es/