viernes, 4 de marzo de 2022

Un héroe: Asghar Farhadi vuelve a su mejor versión


Un héroe dirigida por Asghar Farhadi se estrena en cines españoles el día 4 de marzo. La película iraní fue la ganadora del Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes y nominada a Mejor Película de Habla no inglesa en los Globos de Oro.

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La historia: Irán, 2020. Rahim (Amir Jadidi) ingresó en prisión al no poder pagar una deuda generada por un préstamo. Durante un permiso de dos días se reencuentra con su novia y con su familia e idea una estrategia para pagar su deuda y dar así por cumplida su condena. Pero los planes se complican cuando el acreedor no está dispuesto a perdonar al recluso hasta que no le reintegre el importe total de la deuda. 


La crítica: Tras la fallida experiencia en España con Todos lo saben, Asghar Farhadi vuelve a su mejor versión con las historias locales de Irán como en el “El viajante” o “Nader y Simin, una separación”. Un héroe es una buena oportunidad para explorar el fondo de las relaciones humanas y de paso conocer el buen concepto narrativo de Farhadi. El cineasta iraní construye a fuego lento un relato fresco, ágil y con la honorabilidad de las personas como principal frente discursivo.

La cinta se inspira y tiene como premisa a la gente corriente que llama la atención de todo el mundo porque hacen algo altruista. Rahim, el protagonista del filme, tiene en su poder un bolso encontrado en la calle con monedas de oro y tras pensar mucho en ello decide devolverlo poniendo anuncios por las calles. A esto se suma que con las cantidades encontradas podría eludir volver a la cárcel. Una actitud ejemplar que pronto es puesta en entredicho por algunas irregularidades en su relato. 

Un héroe presenta un enfoque realista ya que la propia historia exige esa complejidad en la personalidad de los personajes. Al igual que ocurre en la vida real, las personas se componen de una multiplicidad de dimensiones y, en algunas circunstancias, una de estas dimensiones se impone y se hace más visible. Se trata de personajes "grises": no son estereotipados, unilaterales. Como toda persona real en la vida cotidiana, tienen contrastes, tienen tendencias opuestas y debaten en su interior a la hora de tomar decisiones. La película y su narrativa son en sí mismas un pequeño tratado del significado de cualquier dilema moral o económico. 


Nos hallamos ante una gran interpretación de Amir Jadidi como protagonista absoluto de la historia. Un personaje muy complejo que destaca por su sonrisa a pesar de todas las adversidades que tiene que superar.  La sonrisa de Rahim forma parte de un conjunto de rasgos que lo acercan de manera inmediata al espectador. También conocemos sus relaciones familiares, su implicación como padre divorciado en la custodia completa de su hijo y la semilla de un nuevo amor con una maestra que se implicará todo lo posible para tratar de sacar a su héroe de prisión. Este apelativo que da título a la película es por la intención altruista del protagonista en devolver el bolso encontrado. 

El personaje de Bahram, el hombre al que Rahim le debe dinero, es también muy ambiguo. En una visión general, este personaje debería haber sido el malo de la película y deberíamos sentir antipatía hacia él por las dificultades que le crea al protagonista. No obstante, en virtud del desarrollo del personaje, también tiene sus motivos para actuar como lo hace. Cuando explica estas razones, me parecen justificadas y su comportamiento es comprensible. Tal vez esta dimensión del personaje, que lo convierte en algo más que el malo estereotipado, nos permite sentirnos más cerca de él. De hecho, este hombre simboliza la justicia y el derecho a recuperar lo que le deben. Sólida es la interpretación de Mohsen Tanabandeh aunque sin el brillo de Jadidi.

En la parte técnica destaca la localización del filme. Nos situamos en Shiraz donde hay restos antiguos, huellas importantes y gloriosas de la identidad iraní. Asghar Farhadi toma distancia de la agitación de Teherán que es su lugar preferido de rodaje como para Almodóvar puede ser Madrid o para Woody Allen Nueva York. 


Un héroe me ha parecido una propuesta inteligente, honesta y con un buen ritmo narrativo en sus dos horas de narración. Asghar Farhadi cierra de manera circular la propuesta pero es ambiguo en sus conclusiones finales. Será el espectador el que deba interpretar el final y debatir consigo mismo qué hubiera hecho si encuentra una pequeña fortuna en la calle. 

Nota: 7/10. 


Nacionalidad: Irán

Dirección: Asghar Farhadi 

Guion: Asghar Farhadi 

Fotografía: Arash Ramezani

Duración: 128 minutos

Reparto: Amir Jadidi, 
Abolfazl Ebrahimi, Sarina Farhadi
Mohsen Tanabandeh, Fereshteh Sa


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viernes, 21 de septiembre de 2018

Todos lo saben: La España profunda en la versión copia/pega de un irreconocible y desbordado Asghar Farhadi


El paisaje sostiene las huellas del pasado, reconstruye recuerdos y proyecta en las miradas las sombras de otro tiempo. -Julio Llamazares.

La historia: Laura (Penélope Cruz) regresa desde su Buenos Aires de adopcion a un pequeño pueblo del interior de España para asistir a la boda de su hermana. Esta última decidió quedarse en el medio rural, y no emigrar a Argentina por su apego a la tierra natal. Una vez allí, y tras un feliz reencuentro con sus familiares, la hija adolescente de Laura desaparece sin dejar rastro alguno. Es entonces, cuando la recién llegada al pueblo y desesperada por resolver la situación, pide ayuda a Paco (Javier Bardem) con el mantuvo un romance años atrás. A su vez, Alejandro (Ricardo Darín), que es el marido de Laura y que se había quedado en Argentina por motivos laborales, viaja de urgencia a España para tratar de dar con el culpable de dicha situación. A partir de ese momento, se inicia una intensa búsqueda de la joven entre las sospechas de que cualquier miembro del clan familiar pudiera estar involucrado en esta extraña desaparición.


La crítica: En su anterior película traducida en España con el título de El viajante, el cineasta iraní Asghar Farhadi, trataba y conseguía de una manera brillante explorar el sentimiento de culpa a través de una fábula urbana intimista situada en la ciudad de Teherán. En esta ocasión, sitúa el foco de atención en la España rural y profunda explorando de una manera muy irregular las relaciones humanas en una producción costumbrista que se queda a mitad de camino entre el thriller de suspense y el melodrama en una mezcla que no acaba de funcionar en su discurso narrativo.

Una de las cosas que más llama la atención de Todos lo saben es cómo un cineasta de Irán ha conseguido captar o copiar la idiosincrasia del cine español. Pero lo que alguien puede considerar como una virtud, pasa a ser un defecto cuando fija su modelo en el universo almodovariano despersonalizando con ello su autoría. Con ello, nos encontramos con una imitación del cine de Pedro Almodóvar que se podría entender como un "homenaje" o como una descarado copia/pega de su filmografía. De hecho, se podría haber hecho el experimento de proyectar esta filmación a un grupo de personas que desconocieran quien ha dirigido la película y estoy convencido que nueve de cada diez de estos individuos hubieran afirmado que la película estaba escrita por el cineasta manchego en una "mala noche" y no por Asghar Farhadi. En cualquier caso, además de una osadía por intentar igualar un cine tan pasional, personal y tan grande como es el de Almodóvar, escribiría exactamente lo mismo si Almodóvar se fuera a Irán e intentará reflejar la sociedad iraní como solo en ese caso Asghar Farhadi sabe hacerlo.

Volviendo a la historia, y tras una presentación de Todos lo saben profundamente estúpida, larga e insustancial, por fin llegamos al nudo narrativo que vuelve a incidir en esta ocasión de manera acertada, en la oleada de secuestros, asesinatos, o desapariciones que vienen asolando a la sociedad española. Y es que casos como el de Marta del Castillo, el de Diana Quer o el de la chica violada en Pamplona por cinco bestias humanas con nocturnidad, superioridad y alevosía (la justicia española llama ahora a las violaciones abusos sexuales, retorciendo el lenguaje de una manera perversa) están encontrado reflejo en el cine con películas como 'La isla mínima', 'Cuando los ángeles duermen' o la reseñada hoy en la que Asghar Farhadi toca este tema inspirado en un recorte de periódico que leyó durante un viaje a España en el que se trataba un suceso criminal semejante a los citados.

Pero el principal problema de la producción reside en que el cineasta aparca de alguna manera el suceso que marca la acción, y lo que debería haber sido un thriller de suspense, lo convierte en un mal melodrama lleno de clichés, y con una mirada muy desenfocada hacia una España negra que ya no existe y que resulta incluso ofensiva para los habitantes del medio rural. Durante la trama se intercalan secuencias como la de un bar donde retrata a unos personajes arquetípicos y frustrados, mientras que por otra parte, y en las secuencias interiores del hogar familiar, dibuja una especie de casa lorquiana de Bernarda Alba como si los habitantes del mundo rural no hubiesen evolucionado desde aquel año 1936.


Con respecto al reparto, el circo que monta Penélope Cruz es tan inaudito como la nominación que seguramente vaya a recibir en los Premios Goya por un papel sobreactuadisimo, lleno de sus habituales grititos chirriantes y mezclando en la misma película??, un suave acento argentino y un español neutro en un hecho sin precedentes. ¿Cómo es posible que el director, cuya función principal es dirigir actores, no se haya percatado de este cambio en el acento? Pues muy sencillo, porque no sabe español y ha tenido que dirigir la película con un interprete. ¿Por qué entonces meterse en el berenjenal de argentinizar el personaje de Pé? Inexplicable.

Para que nadie me tome por loco o más marciano aún de lo habitual, veamos en este pequeño clip de vídeo de menos un minuto, como en el segundo 39 la actriz española pronuncia la frase: "un besito" con un acento extraterrestre, en el segundo 42 la palabra "hermosa" con acento argentino, y remata la escena en el segundo 48 con la frase: "¿y quién te ha dicho a ti que es de Alejandro?" con acento castellano neutro. Después y a lo largo de la película entra en modo Pé, es decir en modo niña del exorcista 3.0, cambiando de acento de manera histérica con el añadido de un registro vocal alucinante pasando de los graves a los agudos a su antojo.


Javier Bardem por otra parte, siendo en mi opinión, el mejor actor español de la historia con tremendas actuaciones en 'Días contados', 'Mar adentro', o 'No es un país para viejos', parece no estar atravesando su mejor mejor momento, y probablemente sea debido a una mala selección de papeles con personajes apagados.

Sin embargo, el que se roba la película como dicen en México y con un papel secundario es un inconmensurable Ricardo Darín que se come en pantalla a los actores españoles mencionados antes. Sencillamente magistral, al igual que la actriz española Elvira Minguez en un pequeño pero importante papel secundario.

Si hablamos de la significación de los personajes en la historia, habría que señalar que forman un extraño triangulo amoroso en dos tiempos narrativos en la que las necesidades económicas, afectivas y emocionales juegan un papel muy importante para la resolución del conflicto planteado. Esta parte de libreto puede gustar más o menos pero al menos mantiene cierta tensión en un guión que quizás ambientado de otra manera hubiera funcionado mejor y de forma mucho más natural.

Respecto a los aspectos técnicos de la película cabe decir que son absolutamente sobresalientes pero quedando dilapidados, escupidos y ninguneados por la narrativa expuesta anteriormente. Cabe destacar un excelente sonido directo, una magnífica dirección de arte y una fotografía de ensueño dirigida por el maestro José Luis Alcaine y acompañada eso sí, de una bellísima composición de planos de Asghar Farhadi al que hay que reconocer un estilo visual de gran factura estética. Todo ello le valdrá a la película para obtener al menos 10 nominaciones a los Goya que si estarían justificadas en los aspectos mencionados con anterioridad.

En conclusión, Todos lo saben viene envuelta en un espectacular marco estético que no sirve para adentrarnos en una historia que se siente impostada, artificial y por supuesto nada creíble. Es por ello que las sensaciones durante la proyección son como las de estar presenciado una obra de teatro, sin olvidar en ningún momento, ese aire peliculero que paradójicamente una película nunca debe contener. Así que al menos en mi visión crítica, subjetiva, e irrelevante considero que la cinta es una propuesta fallida que deforma la realidad de una manera considerable con el añadido de ver a un cineasta irreconocible y desbordado.

Nota: 4/10.

Nacionalidad: España.

Dirección y guion: Asghar Farhadi.

Reparto: Javier Bardem, Penélope Cruz,
Ricardo Darín, Elvira Minguez, Eduard
Fernández, Bárbara Lennie, Elvira Minguez.

Música: Alberto Iglesias.

Fotografía: José Luis Alcaine.

Duración: 130 minutos.

Estreno Argentina: 6/09/2018.

Estreno España: 14/09/2018.

lunes, 20 de marzo de 2017

El viajante (Forushande/ The Salesman)


Nota inicial: El director iraní Asghar Farhadi se negó a asistir a la ceremonia de entrega de los Oscars de la Academia y por lo tanto no pudo recoger el premio concedido a la mejor película en habla no inglesa de esta edición. El motivo alegado y que personalmente suscribo, ha sido una forma de protesta ante el denigrante veto migratorio que Donald Trump ha impuesto a los ciudadanos de siete países de mayoría musulmana como son Irán, Iraq, Siria, Libia, Somalia, Sudán y Yemen.

Aunque la motivación de este blog de cine está al margen de cuestiones políticas, hay tal cantidad de actores, técnicos de cine y cineastas de estos países que se están viendo afectados que creo necesario incidir es este aspecto. Pero independientemente de los profesionales del cine implicados, esta situación es realmente una vergüenza para todos los ciudadanos pacíficos e inocentes de los citados países. Y ahora volvamos al cine.

La historia: Emad y Rana son un matrimonio de clase media que se ven obligados a abandonar su vivienda en Teherán ante el peligro de derrumbe por unas obras en el edificio colindante. Tras alquilar una nueva vivienda, la mujer es asaltada y violada en su propio domicilio al ser confundida con la anterior inquilina que se dedicaba a la prostitución. La sed de venganza del marido entra en contradicción con el dolor de su mujer. Las consecuencias solo han hecho empezar...


La crítica: Buena película, buen guión y mejor dirección. Pero aclaremos algo antes de empezar con el análisis artístico. En primer lugar y en un mundo globalizado empieza a ser un despropósito bochornoso la traducción tan dispar de los títulos de las películas en la actualidad. La confusión en el espectador es total y especialmente en el título de hoy. Se la conoce por Forushande, The Salesman, El viajante, El cliente, El apartamento o El vendedor según los países donde está siendo estrenada y no sigo por no aburrir. Y es que además son títulos contrapuestos y que algunos de ellos poco tienen que ver con la trama desarrollada. Un poco de respeto a las obras artísticas es fundamental para su buena difusión cultural. ¿Sería imaginable un cambio radical en la traducción del nombre de un cuadro de Goya, Monet o Rembrandt?

Y en segundo lugar, una llamada de atención muy seria a los responsables del marketing comercial de las distribuidoras que si bien han dado unidad de acción al póster promocional, puede resultar un tanto engañoso. En el caso de España, nos encontramos con un título como El viajante, una película iraní y vemos en escena a una mujer con un colorido pañuelo. Pues bien, podemos pensar en lujuriosos romances persas, en viajes exóticos o en cualquier otra cosa menos en el duro drama social que realmente nos encontramos en la historia. Por eso un poco de información antes de ver una película me temo que cada vez va a ser más necesario.


En lo estrictamente cinéfilo, Farhadi construye a fuego lento una obra minimalista, urbana y con el sentimiento de culpa como correa de transmisión del mensaje a divulgar. Antes de llegar a situaciones tan dolorosas, el cineasta nos pasea por la ciudad de Teherán y con ello a la transformación urbanística que está acometiendo la urbe para renovar sus ya deteriorados edificios. Una visión quizás algo acaramelada pero sustanciosa de la forma de vida en el país persa. El director sin entrar en connotaciones políticas deja ver los claroscuros de la realidad social de Irán.

La cinta es un poema costumbrista que nos habla de la cotidianidad de una pareja que además son compañeros de trabajo en una compañía teatral. En un principio no suceden muchas cosas, simplemente nos asomamos a la vida de dos compañeros de vida con los problemas y satisfacciones habituales que en cualquier pareja se establecen. Todo el conflicto emocional parte del asalto y violación que sufre la mujer en su propia casa siendo entonces cuando comprobaremos la fortaleza de la pareja y la distinta forma de afrontar los hechos acaecidos.

El dolor huérfano de Rana es tan grande que se ve incapaz de volver a relatar los hechos ante las autoridades policiales. Si en occidente ya es duro para una mujer enfrentarse a ciertas preguntas policiales o judiciales (¿Qué ropa llevaba usted puesta?), en países como Irán el trauma puede suponer un ahondamiento aún mayor del dolor. Este es uno de los caminos por los que transita el cineasta en la propuesta presentada, quizás el más importante. Las reacciones de Emad y su visión masculina completan el puzzle sentimental.


En el reparto, la actriz iraní Taraneh Alidousti (A propósito de Elly) interpreta magistralmente a Rana en el papel de mujer humillada y ultrajada en algo tan íntimo como es el caso de un abuso sexual. En su mirada y sus gestos podemos apreciar el dolor interno ante unos hechos de los que se autoinculpa injustamente por no haber tomado las precauciones suficientes. La representación de esa culpa y del silencio son las bases de este personaje.

Su pareja en la cinta es interpretado con brillantez por Shahab Hosseini (Nader y Simin) en el papel de Emad. Obtuvo el galardón al mejor actor por este papel en el pasado Festival de Cannes. A través de sus ojos observamos el pragmatismo en primer lugar, dando paso poco después a los sentimientos de humillación y de reacción ante los sucesos que van aconteciendo en pantalla. No entraremos en desvelar el papel del atacante para no hacer spoiler de la esencia de la película. Si diré que no es creíble la violencia del ataque sufrido por la mujer con lo que luego el director nos muestra del agresor. A mí parecer un error poco explicable.

En resumen, nos encontramos ante la historia de una venganza que siempre da mucho juego en el lenguaje cinematográfico. El final, un tanto abierto, resta algún punto en el contexto general de la dramatización. En todo caso, una cinta que desde una manera muy cotidiana y brillantemente narrada desde la sencillez deja unas gotas de cine de alto calado. La película es un buen ejemplo de la transición del cine iraní hacía un lenguaje mas universal y comprensible. No hablamos de cine comercial en ningún caso (por suerte), pero si se aleja del tipo de cine persa que en algunos momentos solo parecía realizado para eruditos o sesudos intelectuales. Seguimos hablando de cine independiente pero humanamente más reconocible por los interesados en el cine de autor. El viajante es una buena oportunidad para explorar el fondo de las relaciones humanas y de paso conocer el buen concepto cinematográfico de Asghar Farhadi.

Nota: 8'5/10.

Nacionalidad: Irán, Francia.

Director: Asghar Farhadi.

Reparto: Taraneh Alidousti,
Shahab Hosseini, Babak Karimi.

Fotografía: Hossein Jaffarian.

Música: Sattar Oraki.

Duración: 125 minutos.

Presentación: Cannes 2016.

Estreno: España y México
3 de Marzo de 2017.