domingo, 2 de octubre de 2016

Películas curiosas: El viaje del emperador


El punto de partida de todo logro es el deseo (de conseguirlo). 
-Napoleón Hill.


Espectáculo visual interior y exterior que hace del cine documental una verdadera obra de arte. Documento para guardar en la memoria y en el corazón. El cineasta francés Luc Jacquet impartió una verdadera lección de cine con mayúsculas; los apellidos cinematográficos suenan fuera de lugar. Excelencia es la palabra exacta, es la palabra justa.

¿Quién es el pingüino emperador? Aptenodytes forsteri es su nombre científico y es el más grande de toda su especie; señalar también, que es una especie endémica de la Antártida en peligro de extinción. El calentamiento global y la industria pesquera son sus mayores amenazas, es decir la acción del ser humano sobre el planeta, suena a tópico y evidencia pero no por ello debemos dejar de recordarlo.

La película, estrenada en el año 2005, nos cuenta de una manera didáctica y espectacular, el proceso reproductivo de esta especie tan entrañable para los amantes de la naturaleza y de los animales. Y lo hace relatándonos, como los pingüinos hacen un viaje epopéyico, desde el mar hasta tierra firme; en un recorrido circular que es su forma natural de supervivencia, en un viaje único con premio final.

En fila y con orden

Su historia es la siguiente: los pingüinos salen del mar y buscan una zona de apareamiento a unas 70 millas tierra adentro. Su primer objetivo, es un buscar un lugar alejado de sus depredadores y a la vez relativamente resguardado de los fuertes vientos que azotan el vasto territorio. Después de un durísimo viaje y una vez en el punto de encuentro al que vuelven todos los años, empieza el cortejo. Los machos al ser un número inferior de miembros, siempre encontrarán pareja. En esta ocasión, serán las hembras las que incluso peleen por encontrar a los solicitados machos (¡quien fuera pingüino, con tantas pingüinas!).

Una vez producido el feliz acontecimiento de la puesta del huevo, será el padre el que se hará cargo del proceso de incubación durante los dos meses siguientes. Mientras, la madre que ha perdido buena parte de la masa corporal en la fase reproductiva, vuelve al mar a buscar su alimento y supervivencia, traerá de vuelta reservas para alimentar al polluelo. El padre debe aguantar más de dos meses sin más alimentación que un poco de nieve para sobrevivir, además mantendrá el huevo entre sus patas y su piel (sin que toque el hielo), proporcionando el calor suficiente para la supervivencia del futuro vástago. Cuando llegue la hembra, él iniciará el camino de vuelta hacia el mar. Exhausto y debilitado, no pocos se quedarán en el camino, de ahí que la población de machos sea inferior al de sus compañeras.

Pero volviendo a los aspectos artísticos y visuales, el conjunto de la obra es de una belleza extraordinaria. Mezcla de géneros dentro del documental; por momentos una de aventuras con aromas al heroísmo del western, en otras ocasiones un melodrama con toques épicos. Un conjunto que pretende y consigue emocionar, con una narración en off un tanto embaucadora, pero terriblemente eficaz. Morgan Freman, en la versión de habla inglesa, es el narrador que nos acompaña en la lucha por la supervivencia de una especie inigualable.

Espectacular "teatro de operaciones"

La música es otro actor importante en la producción, nos encontramos ante una banda sonora muy potente, realizada por la compositora e interprete francesa Èmilie Simon. Música y cine una vez más unidos de la mano, en esta ocasión sonido de raíces evocadoras. La fotografía también brilla con luz propia, aunque buena parte del mérito se lo llevan los impresionantes paisajes de la Antártida. National Geographic se encargó de parte de la producción de la cinta, por lo tanto no es de extrañar el cuidadoso detalle de la fotografía y de otros aspectos técnicos de la película, su mano es visible para bien.

La película no hubiera sido posible, sin la presencia en la Antártida de la estación francesa para la investigación 'Dumont d'Urville y que se encuentra en la región de Tierra Adelia. La filmación transcurrió a lo largo de un año y tuvo que superar innumerables problemas de producción, el resultado final valió la pena. 120 horas de grabación para una hora y media de película; proceloso y gran montaje final. Si os interesa el montaje en el cine, este es el ejemplo perfecto.

La producción se desarrolló con un presupuesto inferior a 10 millones de dolares, llegando a recaudar casi 130 millones, éxito por tanto masivo de público, al que se unió la critica de una manera bastante unánime. "Un documental impresionante" escribio G. Allen Johnson en 'San Francisco Chronicle' y en 'New York Times', Stephen Holden se refirió a ella como "sentimental pero fascinante, no tiene reparos en jugar con nuestras emociones". Es cierto que la narración utiliza alguna trampa para conmover al espectador, aún así no es engañosa. 

En conclusión, la pretensión de la 'La marche de l'empereur' que es su título original (en Hispanoamérica 'La marcha de los pingüinos') es hacer un ejercicio de lucha por la preservación de la naturaleza. Para ello, trata de buscar similitudes amorosas entre la especie humana y el mundo animal en un entorno de poesía visual. Se puede dar por bueno, si la conciencia social sube algunos grados mientras que el calentamiento global hace lo propio, pero en sentido inverso. No es una quimera, hace pocos días saltaba la noticia de que el agujero en la capa de ozono estaba empezando a recuperarse, así que todavía podría haber una remota esperanza en la humanidad. Pero independientemente de mensajes positivos, la película es ante todo una propuesta muy atractiva que acabó llevándose el Oscar de la Academia a mejor película documental y se lo podría haber llevado a mejor película, sin apellidos. Disfrutad del viaje, si aún no lo habéis hecho; merecerá la pena.

P.D. Me gustaría dedicar este texto a los viajeros impenitentes, a mis amigos biólogos (disculpad mis inexactitudes) y a los amantes del cine documental, un género cinematográfico indispensable.

Os dejo un enlace al tráiler con el que se anunció la película: 






8 comentarios

  1. ¡Oh me encanta! Siento no haber visto este documental. Pero claro, hablas de la música de Émilie Simon y la voz de Morgan Freman. Si a ello unimos el paisaje de la Antártida y un guión sólido que narra una historia... Debo apuntarme el recordatorio de que tengo que ver esta película.
    Gracias por tu sugerencia. Seguro que disfrutaré.
    Un beso

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    1. Hola amiga, sino recuerdo mal me comentaste a raíz de otra película documental que a Yayo le gustaba este tipo de cine.
      Pues creo que es una buena ocasión para disfrutar de una conmovedora historia y que os sumeis ambas Macarenas.
      Seguro que como buenas viajeras disfrutáis del camino.
      Un beso y gracias por tu presencia.

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  2. Este tipo de documentales realizados con gusto exquisito, amor por la naturaleza, fotografía e imágenes espectaculares y banda musical de lujo deben ser considerados como obras de valor cultural y recibir al igual que ciertas películas, premios en reconocimiento de su realización e impacto mediático.
    Un abrazo Miguel.

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    1. Pues si Francisco, porqué además en esta ocasión se suma al espectáculo visual, una serie de valores de alto calado educativo para los más pequeños.
      Creo que además se deberían potenciar más desde las administraciones públicas, los diversos festivales de cine documental que son muy desconocidos por la falta de difusión.
      Un abrazo y gracias por tu compañía.

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  3. Hola Miguel, este viaje me encantó cuando lo ví, tiene una sensibilidad detrás de la cámara,...a pesar del frío, se viven con el calor y el color. Es un estupendo trabajo es el que has hecho destacando este documental. Gracias por el recuerdo, de que no solo los humanos son siempre los protagonistas, y además es un latido más a la protección de estos ecosistemas tan vulnerables hoy día. Un abrazo

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    1. Hola Emerencia, bueno como bióloga y viajera,seguro que en el documental habrás encontrado muchas de tus pasiones a través del reflejo en el cine.
      Realmente no sé si estamos a tiempo de salvar el medio ambiente de nosotros mismos, ojalá así fuera.
      Muchas gracias por tus palabras y por tu presencia, un abrazo.

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  4. Hola Miguel.
    Este viaje es de lo que todos deberíamos visionar más a menudo, tener presente que todas las especies vivas cuentan para el bien común.

    Un ejemplo de "humanidad" en los pingüinos por sobrevivir y en consecuencia ayudar al planeta.

    Como dices en ese resaltado que me ha encantado,
    lo de dar por bueno, Es posible y lo creo que la conciencia social haya subido de nivel, en ese caso, no es de extrañar que la Naturaleza se haya aplacado.

    Me la apunto.
    Gracias por mostrar esta reproducción de vida.
    La reseña fabulosa, te felicito.
    ¡Un abrazo!

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    1. Hola Mila.
      Bueno yo este viaje lo hago al menos una vez al año desde el estreno de la película, así que desde su estreno habré caminado junto a los pingüinos unas cuantas horas de mi vida.
      Y creo por desgracia que muchas veces podemos aprender más de los animales que de la propia humanidad empeñada en destruir su propio hábitat natural.
      Muchísimas gracias por tu felicitación y un placer recibirte en este espacio que me gustaría que lo consideraras tuyo también.
      Un gran abrazo Mila.

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