sábado, 3 de enero de 2026

Cine y críticas marcianas cumple 10 años: fin de ciclo y cierre del blog con enorme agradecimiento


¡Feliz Año Nuevo!

Cine y críticas marcianas: 3 de enero de 2016 – 3 de enero de 2026

Hoy se cumplen exactamente diez años desde que este blog publicó su primera entrada. Aquel día lo hice con una mezcla de ilusión, incertidumbre y el deseo sincero de aportar mi pequeño granito de arena a la divulgación cinematográfica. Diez años después, puedo afirmar que la aventura ha sido maravillosa. Sin embargo, como ocurre con la propia vida, todo lo que tiene un comienzo también tiene un final. Cine y críticas marcianas vive actualmente su mejor momento: el número de comentarios, el posicionamiento en buscadores y el cariño de los lectores nunca han sido tan altos. Precisamente por eso, al llegar a esta década reseñando películas, siento que es el instante perfecto para poner un broche de oro a lo que ha sido un sueño cumplido. Vivir en modo cine me ha permitido colaborar con medios de prensa, conocer y entrevistar a directores y actrices de primer nivel y, sobre todo, conectar con personas maravillosas que han dedicado un tiempo de su vida a leer, comentar y enriquecer este espacio. A algunos incluso he tenido la suerte de conocerlos en persona, convirtiendo esta experiencia en algo plenamente humano y gratificante. Un millón de gracias a todos vosotros, de verdad y desde lo más profundo del corazón.


Estadísticas y balance

Aunque las cifras no son lo más importante para mí, sí reflejan de alguna manera la repercusión que ha tenido el blog a lo largo de estos años. Las páginas visitadas han superado los 2,5 millones, se han escrito más de 25.000 comentarios entre opiniones y respuestas, y se publicaron más de 600 entradas distribuidas en las diferentes secciones. Algo que me hizo especial ilusión fue que muchas de las críticas y reseñas lograron posicionarse en los primeros lugares de Google, llegando incluso, en numerosas ocasiones, a superar a grandes medios profesionales o a diarios regionales. En el debe, hay que reconocer que la desaparición de Google+ y las limitaciones de la ya obsoleta plataforma de Blogger frenaron un crecimiento mayor. Aun así, no puedo estar más que profundamente agradecido: ambos fueron medios gratuitos y accesibles para cualquiera con una conexión a Internet, y gracias a ellos pude compartir esta pasión por el cine con tantísima gente.

¿El cierre será definitivo, por un tiempo sabático o habría la posibilidad de reapertura del blog? 

En principio, el cierre del blog es definitivo. Sin embargo, como en la vida nunca se puede decir "de este agua no beberé", dejaré una pequeña rendija abierta por si algún día regresan con fuerza la ilusión, las ganas y ese placer inmenso de escribir sobre cine. Lo que sí sé con certeza es que ahora necesito un largo descanso: han sido diez años publicando sin faltar ni una sola semana, salvo en los periodos vacacionales habituales. En cualquier caso, este humilde legado personal a través de las críticas de cine me deja profundamente realizado y satisfecho. Mi granito de arena como crítico de cine me hace sentir que dejé una serie de escritos y textos que dieron algún tipo de sentido a mi paso por esta vida. Lógicamente los lazos familiares y amistosos siempre serán lo más importante. Aunque no descarto por completo una posible segunda etapa de Cine y críticas marcianas, de momento hemos llegado al final de esta hermosa aventura. Si hubiera más etapas solo el tiempo lo dirá. Gracias de todo corazón por haber formado parte de ella.

Despedida y cierre :)

Toda despedida conlleva su melancolía, pero quisiera remarcar la alegría y el buen humor que siempre reinó en Cine y críticas marcianas. Hemos disfrutado con películas más malas que la sarna, sonreído con niños poseídos, perros sarnosos y casas encantadas. Nos hemos emocionado con grandes películas y hemos recordado con cariño joyas clásicas del séptimo arte. En definitiva ha sido un verdadero placer compartir con vosotros estos años escribiendo y viendo cine. 

Por supuesto el blog no se borra y de hecho seguiré pagando el dominio web para que todas las publicaciones realizadas puedan seguir visitándose a gusto del lector y de mí mismo.

Cine y críticas marcianas cierra sus puertas, al menos por ahora, con el corazón lleno y los ojos algo empañados. Porque el cine, ese arte mágico que tanto hemos celebrado aquí, no es solo entretenimiento. Es un poder inmenso capaz de trasladarnos a otros mundos, de hacernos sentir lo que nunca hemos vivido, de ponernos en la piel de desconocidos y, al mismo tiempo, reconocernos en ellos. El cine nos abraza cuando estamos solos, nos consuela cuando duele, nos hace reír a carcajadas en la oscuridad y llorar en silencio sin vergüenza.

Nos recuerda que somos humanos: frágiles, valientes, contradictorios, llenos de sueños. En estas más de 600 entradas hemos hablado de películas grandes y pequeñas, de clásicos eternos y de joyas ocultas, de blockbusters y de cine independiente. Hemos celebrado a directores visionarios, a actores que se dejan el alma, a guionistas que nos regalan frases que se nos quedan grabadas para siempre. Pero sobre todo, hemos hablado de emociones. Porque al final, eso es el cine: emoción pura destilada en imágenes y sonidos. Y nada de esto habría tenido sentido sin vosotros. Sin vuestros comentarios, vuestras recomendaciones, vuestras discrepancias apasionadas, vuestros “totalmente de acuerdo” y vuestros “pues a mí no me convenció”. Habéis convertido este espacio en una comunidad viva, en una conversación interminable que me ha acompañado, me ha enseñado y me ha emocionado durante una década entera. Gracias de corazón por haber estado ahí, por haber leído, por haber compartido, por haber hecho que cada entrada valiera la pena. Gracias por confiar en mis palabras, por volver una y otra vez, por hacer que este humilde blog llegara a lugares que nunca imaginé. 

Que el cine os siga emocionando, sorprendiendo, consolando y haciendo soñar. Que encontréis en cada película un pedacito de magia que os haga sentir más vivos. Yo me voy con el alma llena de gratitud y con la certeza de que estos diez años han sido uno de los regalos más bonitos que me ha dado la vida. Gracias por todo y por tanto. Con cariño inmenso,

Miguel Pina