lunes, 22 de febrero de 2016

Zootrópolis


A modo de introducción, os diré que el cine de animación, desde que entró la productora Pixar ha dado un vuelco tremendamente positivo. Si bien es cierto que durante la época dorada de Walt Disney se realizaron las mejores películas de animación de la historia, quizás durante las décadas de los ochenta y noventa, este género cosechó demasiadas irregularidades. En mi opinión el gran salto se produce en la película Shrek, con un cine totalmente irreverente y que gusta tanto a padres como a niños y ese es el punto que deberían tener las películas animadas, que los padres cuando lleven a sus hijos al cine, también lo pasen bien. Para mí, la cima de estas obras, se consiguió el pasado año con la obra maestra Inside Out, que lleva dos tramas sobrepuestas, una desenfadada y alegre al gusto de los mas pequeños y otra que consigue hablar sobre el funcionamiento cerebral, neurotransmisores incluidos para el deleite de los más mayores.

Los académicos de Hollywood, la han nominado al Oscar en la categoría de mejor guion original, en igualdad de condiciones que a las películas no animadas, todo un verdadero reconocimiento. En Zootrópolis, se abunda en la misma linea anteriormente expuesta y tanto mi pequeña María como yo disfrutamos mucho de la cinta sin tener que ir a ver Kung Fu panda 3, que imaginaros lo que puede suponer para un sufrido padre. Zootrópolis cuenta la historia de una coneja que sueña con ser policía, en una ciudad en la que solo conviven animales y allí encuentra la ayuda de un un zorro resabiado, con el que logra entablar una bonita amistad.

Ahora os comentaré que de lo que realmente habla Zootrópolis (Zootopia en ingles), es de luchar por conseguir nuestros sueños por más complejos que estos sean y nos hace ver que con ilusión, trabajo duro y un buen análisis de nuestra situación, cualquier cosa es posible.  Si tenéis un sueño que nadie ni nada os impida alcanzarlo, con voluntad cosas que nunca imaginasteis las podéis lograr.

Durante el desarrollo de la película el director, se permite hacer un homenaje a la obra magistral, El Padrino, que hace disfrutar tanto a niños como gozar a los adultos. Y en un alarde de gracia infinita, se permite hacer una ácida crítica a la burocracia, representando a esta en los animales conocidos como perezosos por la lentitud de sus movimientos, sencillamente hilarante. Si algún pero hay que poner a Zootrópolis, este sería que le falta un puntito de chispa para conseguir ser sobresaliente, pero la recomiendo activamente. Ademas pienso que el cine de animación es un excelente vehículo de entrada para introducir a los mas pequeños en el mundo de la cultura.

Nota:8/10.


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