viernes, 15 de junio de 2018

La estación violenta: un íntimo poema sobre la pérdida tatuado sobre la espalda de Nerea Barros


Fue el año del enamoramiento encarnizado. Ni el uno ni el otro tenían vida para nada distinto de pensar el uno en el otro, para soñar con el otro, para esperar las cartas con tanta ansiedad como las contestaban. -Gabriel García Márquez.

La historia: Claudia (Nerea Barros) y David (Xosé Barato) son un matrimonio que regresan a sus orígenes en Santiago de Compostela, tras haber pasado varios años en París y haber perdido el contacto con sus amigos de juventud. En su vuelta, se reencuentran con su amigo común Manoel (Alberto Rolan), que se encuentra aislado del mundo luchando entre su pasión por la escritura y su adicción a las drogas. Cuando se ponen al día de sus vidas y de sus recuerdos en común, comienzan a convivir de nuevo con Nerea como objeto de deseo físico e intelectual. Pero ella es consciente de que su regreso a Galicia es por su complicado estado de salud y solo quiere disfrutar de su tiempo y de sus recuerdos el máximo tiempo posible.


La crítica: El mapa cromático, sensual y sentimental de la filmación, comienza en la presentación con un precioso plano dorsal tatuado en la espalda de Nerea Barros, para poco después abrir el angulo de visión hacia un baño en el mar en el que encontramos la celebración de la vida y la amistad de un grupo de amigos. Años después, y en una especie de metáfora de amor y muerte, algunos de estos amigos volverán a sumergir sus cuerpos desnudos en la misma playa, aunque ya será la oscuridad de la noche la que simbolice un ciclo vital que ha llegado a su final.

Basada en la novela homónima del escritor Manuel Jabois, La estación violenta (A estación violenta), es la íntima y minimalista ópera prima de la joven cineasta gallega Anxos Fazáns, que debuta a sus 26 años con una visión muy especial para dibujar texturas narrativas a través de un lenguaje visual plagado de silencios y sin embargo repleto de significados. La directora, no conforme con una presentación muy especial del filme, insiste en los primeros momentos de la película en narrar a través de planos cinematográficos dorsales para presentar así a los personajes. En contraposición a esto y según avanza el metraje, la directora gira esa pretendida timidez inicial y ya muestra sin pudor y con naturalidad o con naturismo según queramos entender, planos frontales con desnudos masculinos integrales que son rara avis en el cine y los acompaña de desnudos femeninos parciales cambiando los papeles habituales en la cinematografía. Con ello y de manera siempre introspectiva intenta y consigue acercarnos a la psicología de unos personajes a los que presenta perdidos en un mundo que se derrumba para ellos.

La cineasta en un adaptación muy libre de la novela, conversa consigo misma y con el espectador sobre la vuelta de unos personajes al mapa de sus orígenes geográficos y sentimentales. También conversa y discute sobre la muerte, planteando a mi manera de entender, un discurso firme sobre la pérdida y con ello un canto a la vida misma cuando aún estamos en disposición de disfrutar de ella. Y es que incluso parece plantear que un sentimiento tan nefasto como los celos, parece ser disipado cuando la muerte acecha al ser amado y es en ese momento cuando el pleno amor aparece en toda su intensidad. Hablamos de algo tan poético como es el amor verdadero pero visto desde una crudeza narrativa que solo puede ser reflejado desde el cine independiente. Con A estación violenta, Anxos Fazáns, se sitúa en una posición muy relevante en la nueva corriente del cine gallego que vive unos momentos muy dulces, aunque no es muy conocido en el resto de España.


Tras ganar el Premio Goya por su actuación en La isla mínima, Nerea Barros vuelve a dejar una actuación deslumbrante enamorando a la cámara en cada encuadre que protagoniza. Nunca sabremos como hubiera sido A estación violenta sin ella, pero lo que si sabemos es que la película ya le pertenece y sería un ejercicio estéril imaginar a otra actriz mejor para meterse en el papel de Claudia. Este personaje, es sobre el que gira toda la narrativa moviendo los corazones de los espectadores y de los demás personajes representados. De personalidad enigmática, Claudia se enfrenta a una enfermedad recién diagnosticada, desde el descaro y con una vitalidad que sirve como contrapunto, para volver a reunir en torno a su figura a parte del grupo de amigos de cuando la felicidad era una estación más del año.

El otro personaje clave de la historia está interpretado con contención y buen estilo por Alberto Rolán (María y los demás), que hace el papel de Manoel y a través de él, conocemos a un tipo que ha perdido la ilusión por la vida y busca en las drogas un escape para la soledad en la que ha elegido vivir. La llegada de su antigua amiga Claudia y un romance con la hermana pequeña del marido de esta, parecen servir de punto de fuga a su infeliz vida. Esta joven llamada Daniela, está interpretada con bastante acierto y descaro por la cantante y actriz debutante Laura Lamontagne, que merece una mención especial por este papel que representa de manera metafórica el verano de la vida. Para concluir con el reparto, el marido de Claudia esta interpretado por Xosé Barato (El secreto de Puente Viejo), con un papel muy complejo en el que tiene que lidiar con la enfermedad de su amada y con unos celos que parecen ser ahogados cuando la muerte te mira de frente.


El aspecto adicional más importante de la producción es la misma Galicia que va asomando de tres formas distintas y todas ellas fundamentales para el significado sentimental de la historia. El mar en primer lugar siempre está presente aunque no siempre aparezca en pantalla. En segundo lugar, la propia música alternativa gallega actúa como contrapunto emocional y en tercer lugar, cabría destacar que la película se ha rodado en lengua gallega y en una decisión audaz de la cineasta, parece que que no va a permitir el doblaje para no desvirtuar así el clima que se respira en un proyecto muy personal. Otro aspecto que llama la atención, y en el que personalmente vengo haciendo hincapié en los últimos meses, es cuando la duración excesiva de las películas lejos de favorecer a estas, suponen un obstáculo para la propia narrativa de las mismas. Pues bien, en esta ocasión, Anxos Fazáns decide dejar el metraje en apenas 73 minutos con lo que vuelve a demostrar su audacia en esta cuestión también. Quizás en el debe de la película, y aunque resulte paradójico con mi manera de entender la cinematografía, cabría apuntar que esta duración tan ajustada, no es suficiente para el desarrollo completo de los personajes. En mi opinión, se echan en falta más diálogos, para además de profundizar en los personajes, llegar de esa manera hasta el entorno de los 90 minutos clásicos que son el punto donde las películas consiguen un desarrollo completo y un ritmo narrativo adecuado con carácter general. En cualquier caso, la valentía de esta joven cineasta la colocan con muchas posibilidades de situarse a la vanguardia del cine gallego y con ello, obtener una posición privilegiada para estar en disposición de dar el salto a rodar con mayores presupuestos y de esa manera llegar a un espectro de público más amplio en España y así dar salida a su cine al resto del mundo.


A estación violenta es un íntimo y duro poema visual sobre la pérdida, que transcurre en el presente pero que respira por los poros del pasado de sus personajes principales. Es también, una crónica del dolor donde los silencios siempre se sienten por encima de los discursos que no llevan a ninguna parte. En definitiva, la filmación trata de indagar en un mundo de unos sueños rotos a través de la desnudez de sus protagonistas, que buscan en la felicidad del pasado, una esperanza y un resorte al que agarrarse para afrontar un futuro incierto.

Nota: 8/10.

Dirección: Anxos Fazáns.
Reparto: Nerea Barros, Alberto Rolán,
Xosé Barato,  Laura Lamontagne.
Guión: Anxos Fazáns, Ángel Santos,
Daniel Froiz, Xacobe Casas.
Novela: Manuel Jabois.
Música: Charles Rapante.
Fotografía: Alberte Branco.
Duración: 73 minutos.
Estreno España: 15 de junio de 2018.

martes, 12 de junio de 2018

El fútbol o yo: el pelotudo, su mujer y otras cosas del querer


Correré como un negro, para vivir mañana como un blanco. -Samuel Eto'o.

La historia: Pedro (Adrián Suar) vive tan obsesionado con el fútbol que es capaz de ver partidos durante 24 horas seguidas los fines de semana o incluso ponerse la alarma a las 4 de la madrugada para ver un partido de la liga catarí. Es tal su adicción por el deporte rey, que es hincha a la vez de Boca Juniors y de River Plate, lo cual es algo insólito en su Argentina. Mientras tanto Verónica (Julieta Díaz), hace las veces de madre, ama de casa, e intenta emprender negocios sin la menor atención de su marido. Llegados a una situación insostenible como pareja, Verónica decide hacer caso a su mejor amiga y pone un ultimátum a Pedro: "¡¡O el fútbol o yo!!"


La crítica: En un cerebro tan simple como el masculino, los ultimátums hay que reformularlos de manera más adecuada. Si a un hombre le dan a elegir entre el fútbol como es el caso, y un "YO" tan mayestático, probablemente de la propia impresión de la pregunta, acabe eligiendo el fútbol como salida más sencilla sin que le de un aneurisma cerebral. En cambio, si simplificamos la cuestión a: ¡El fútbol o te quedas sin SEXO!, la elección probablemente sería muy distinta a la primera hipótesis que he sostenido. En todo caso, ¿quién no se ha enfrentado a alguna pregunta tan crucial en su vida? Yo mismo, por ejemplo, recibí un ultimátum parecido que consistía en lo siguiente: ¡¡O el cine o yo!! Evidentemente ya habréis deducido cual fue mi respuesta. Por eso, y ante la posibilidad de una futura compañera marciana, la elección es clara, o es una actriz o es una ninfocinemaníaca* compulsiva, que si además es guapa mejor que mejor. Y una vez cumplimentada esta parte de la crítica marciana, vayamos con el análisis supuestamente serio (que no lo será) de esta simpática comedia argentina.

A falta de unos pocos días para que comience el mundial de fútbol de Rusia 2018, ha llegado a las carteleras de España de una manera oportuna, pero también oportunista, la última película del cineasta argentino Marcos Carnevale que en el año 2013, firmó una gran comedia llamada Corazón de león con Guillermo Francella y de la que posteriormente se realizó un buen remake francés llamado Un Homme á la hauteur (lo recuerdo pues después de machacar a varias producciones francesas, que quede claro que no guardo ningún rencor a los camiohispanofóbicos* franchutes. Sencillamente les pido que hagan buenas películas y aquí quedarán reflejadas como por ejemplo así pasó con El hombre perfecto, Maria by Callas o El viaje del emperador).

En esta ocasión y apoyado por una premisa de salida bastante divertida, Carnevale sustentado además por un más que aceptable guión, juega sin ambages con los estereotipos y con la batalla de sexos para hacer lo que toda comedia insustancial debe aspirar a conseguir. Y esto es algo tan fácil, como hacer reír o sonreír, buscando un sencillo cine de evasión que consigue lo que busca. Es decir, ni más ni menos, que pasar un rato entretenido en el cine y salir por lo tanto de la sala con una sonrisa y mejor de lo que entramos dos horas antes de comenzar la sesión, publicidad y trailers incluidos. Por cierto, ¿es lícita la publicidad en el cine una vez que hemos pagado una entrada por un espectáculo? ¿Se haría semejante cosa en la ópera? ¿Somos los espectadores de cine tratados como unos tarados mentales? ¿Por qué la cinematografía se sigue considerando el pariente pobre de la cultura? No es necesario que contestéis, las preguntas son para ir rellenando la crítica marciana.


En el reparto, nos encontramos con un Adrián Suar al que ya vimos en una comedia parecida y con cierta gracia como fue Me casé con un boludo y que sin ser ninguna maravilla como actor, se defiende como puede en este tipo de películas (abro paréntesis, esos enlaces que veis en azul turquesa no son de adorno, ni para dar colorido a la crítica, hay que pinchar en ellos para sumar visitas al marcador marciano :-), cierro paréntesis). En esta ocasión, su personaje ademas de un boludo, es un gran pelotudo en el más amplio término de esta palabra usada con cierta frecuencia en Argentina. Su contendiente y sufrida esposa, es interpretada con cierta gracia por Julieta Díaz (La señal), en un personaje al borde de un ataque de nervios como diría Almodóvar. Por último, mención especial para un personaje genial interpretado por un gran Alfredo Casero (Todas las azafatas van al cielo), que se encarga de apadrinar a Pedro en su intento de desintoxicarse de su pasión por el fútbol.

En los aspectos técnicos y adicionales caben destacar algunas bellas vistas aéreas de la ciudad de Buenos Aires, y un gran plano cenital de apertura, con La bombonera en estado de ebullición. Con ello se presenta al estadio de fútbol del Boca Juniors como ejemplo de los nuevos templos sagrados de nuestra época. Todo ello con permiso de los grandiosos locales que ahora regenta el amigo Papa Francisco (perdón y amén).

En conclusión, El fútbol y yo, no aspira a ser más que un juguete cinéfilo sin más pretensiones que entretener y apurando mucho ya, un aviso a navegantes y "navegantas" ante la inminente Copa Mundial de la Fifa.  Por cierto, un chollo para los abogados matrimonialistas que a mediados del mes de julio, harán su agosto por adelantado. Entre esto y las vacaciones con las queridas suegras, se avecina un verano calentito y no precisamente por el cambio climático. Suerte para todos los pelotudos del planeta Tierra y que gane el mejor.

Nota: 6/10.

Palabras inventadas hoy:

*ninfocinemaníaca: mujer adicta al cine, que además, después de los menesteres sexuales propios de la especie humana, sean con fines reproductivos o recreativos, lejos de pedir mimos, sale disparada a la televisión a poner el último estreno de Netflix.

*camiohispanofóbicos: amables conciudadanos franceses que en décadas pasadas se dedicaban a la noble tarea de volcar la fruta y la verdura de los camiones españoles a su paso por la frontera.

Mis disculpas por adelantado a todos los "gremios" afectados y citados, es decir: hombres, mujeres, pelotudos, futboleros, boludos, franceses, académicos, ninfómanas, abogados, católicos, suegras y ofendidos/as en general.
Las quejas al buzón de voz.

P.D. En la próxima crítica, por fin hablaremos de Cine.

Nacionalidad: Argentina.
Dirección: Marcos Carnevale.
Reparto: Adrián Suar, Julieta Díaz,
Alfredo Casero, Natalia Santiago.
Guión: Marcos Carnevale, Adrián Suar.
Música: Iván Wyszogrod.
Fotografía: Rolo Pulpeiro.
Duración: 105 minutos.
Estreno Argentina: 10/08/2017.
Estreno España: 8/06/2018.

viernes, 8 de junio de 2018

El doctor de la felicidad (Knock): descafeinada comedia pseudo-romántica a mayor gloria de Omar Sy


La gente sana son enfermos que se ignoran. -Dr. Knock.

La historia: Después de un turbulento pasado como estafador de poca monta, Knock (Omar Sy), se ha reconvertido en médico y llega al pequeño pueblo francés de Saint-Maurice a ocupar la plaza vacante que ha dejado el anterior doctor. Sus métodos y manera de entender la medicina se mueven por objetivos económicos y para ello ofrece consultas médicas gratuitas una vez a la semana, que sirvan como cebo para convertir a los habitantes sanos del lugar en posibles enfermos ya sean por dolencias reales o imaginarias. Pero en medio de esta huida hacia adelante, se cruzará en su camino con la joven Adèle (Ana Girardot), y la semilla de un romance le hará replantearse su situación, sus métodos y cómo afrontar la enfermedad real de su amada.


La crítica: ¿Les damos un poco de caña a los traductores de cine o les dejamos en paz? Yo creo que un poquito de lo primero para al menos en unas lineas acordarnos de estos maestros de la improvisación y de su genial sentido del humor. Y es que en España han pasado de convertir el título original de la película de un aséptico 'Knock' a un florido invento llamado El doctor de la felicidad. No quiero ni pensar lo que puede pasar en México, país en el cual los maestros traductores (dixit Pablo del Moral) son "insuperables" con sus ocurrencias y la cinta puede acabar renombrándose: "El doctor de la felicidad flotando sobre bellos campos de piruletas con unicornios de colores" (dixit María Delgado). Sinceramente yo creo que un poco de marihuana no hace daño a nadie, incluso es recetada como tratamiento médico en algunos casos como coadyuvante. Ahora bien, una cosa es un poquito y otra cosa es ir completamente colocado a la hora de realizar una traducción cinematográfica. Y supongo que alguien pensará que una traducción así es más efectiva y mercantilista, pero claro, es que incluso a mí que suelo escribir o desvariar sobre de cine, me avergüenza decir que he ido una sala a ver al doctor felicidades por ser un título tan hortera, cursi y aberrante como es el aquí mencionado. ¿Realmente atrae o echa para atrás una traducción así? La verdad, tampoco es lo que más me interesa. Son ya tantos los atentados contra el séptimo arte, que al menos me queda el recurso del pataleo como protesta ante una práctica insufrible. Lo bueno (supongo), es que creo que jamás será superada la fechoría de cuando en España se tradujo la película 'Eternal Sunshine of the Spotless Mind', con el alucinante título de ¡Olvidate de mí!

En fin, todo este rollo es porque realmente en la sinopsis está todo lo que sucede en la película que vuelve a estar en la órbita del nada de nada monada. No es tan grave el asunto como en el infame bodrio El taller de escritura, pero la película de la cineasta francesa Lorraine Lévy, se queda solo en un producto hecho en exclusiva para el lucimiento de la estrella francesa Omar Sy, hacer unos buenos euros de taquilla, y a otra cosa mariposa con un buen dinerito en la bolsa.

Ahora debería ir ya la parte formal de la crítica, si bien nos encontramos con el problema de que dicen que en Internet no se puede escribir muy largo pues la gente desconecta y se gira a ver si le ha llegado una nueva notificación de WhatsApp. Aunque también dicen que la distancia es el olvido y es mentira. Si lo sabré yo que cuando mi amiga Jennifer Lawrence me dejó tirado y aislado en Marte, largándose a La Tierra sin el menor rubor, aún la recuerdo con su dulces besos con sabor a ajo.

En fin, vayamos con la parte seria. El doctor de la felicidad es la adaptación cinematográfica del libreto escrito para teatro en 1923 por el dramaturgo francés Jules Romains y cuyo titulo original se podría traducir por El Dr. Knock y el triunfo de la medicina. Este texto trata de defender la tesis de la excesiva medicalización de la sociedad e incluso se considera profético en el desarrollo posterior de la industria farmacéutica y la posterior expansión de las empresas biotecnológicas. Pues bien, esta obra que se considera un clásico en Francia y de la que ya se habían realizado adaptaciones cinematográficas, se queda en una comedia raquítica e insustancial, aunque en su defensa cabe decir que se digiere de una forma agradable sin al menos resultar pesada o plomiza en su transcurrir.


Sin duda, lo mejor pasa por un reparto encabezado por un Omar Sy (Intocable, Mañana empieza todo), que continua en estado de gracia y se sitúa como el rey de la comedia en Francia, por no decir en Europa entera. Quizás cabría exigirle mayor implicación buscando papeles con registros diferentes, pues una vez se cae en el encasillamiento es muy complejo salir de él. En la parte femenina y como amada del doctorcito, aparece una estupenda Ana Girardot a la que ya vimos en Un hombre perfecto y que se postula ya seriamente a ser una alternativa a la gran Marion Cotillard. Y aunque ella está bien, su personaje es un puro cliché que se siente como una mezcla de una cenicienta a la francesa y una princesa Disney a la espera de ser rescatada por un príncipe azul más interesado en sacar la pasta a sus conciudadanos que en sacarle un beso a su princesa. De hecho, el romance que se establece entre los protagonistas es tan blandido, tan de la señorita Pepis y tan platónico, que nunca llega a resultar creíble en una especie de pseudo-romanticismo de la revista ¡Hola!. El resto del reparto cumple con creces, incluyendo en el elenco a algunos representantes de la Comédie-Françoise. Son personajes arquetípicos del lugar o fuerzas vivas como se decía en España; incluyendo por lo tanto al sacerdote, al farmacéutico, al maestro de la escuela y a miembros de la alta burguesía del lugar.

En los aspectos adicionales si cabe destacar una luminosa y preciosista dirección de fotografía a los mandos de Emmanuel Soyer, y una excelente ambientación situando la acción en la Francia de los años 50 del siglo pasado con un más que correcto diseño de vestuario. En este orden de cosas si podríamos hablar de una película bonita, que no es lo mismo que hablar de una buena película.

En definitiva y para recapitular ya, El doctor de la felicidad se me antoja como una propuesta blanda, prescindible y descafeinada. Además acentúa sus defectos con un giro en su desarrollo desde la supuesta comedia inicial al melodrama más lacrimógeno, sin por cierto conseguir ni risas en su primera parte, ni lágrimas en la parte final. En la parte positiva, cabe salvar a un buen reparto y a una buena dirección de arte en las localizaciones exteriores, que nos llevaría a la triste conclusión de acabar diciendo: "al menos los paisajes eran bonitos".

Nota: 5/10.

Dirección y guión: Lorraine Levy.
Historia: Jules Romains.
Reparto: Omar Sy, Ana Girardot,
Alex Lutz, Helène Vincent.
Música: Cyrille Aufort.
Fotografía: Emmanuel Soyer.
Duración: 113 minutos.
Estreno Francia: 18/10/2017.
Estreno España: 25/05/2018.



lunes, 4 de junio de 2018

El malvado zorro feroz: una dulce fábula animada sobre la paternidad


Con los zorros, hay que ser un poco zorro. -Thomas Fuller.

La historia: Tres actos, tres historias y un zorro nada feroz. En una granja de la bucólica campiña francesa, conviven un pato un tanto gruñón, una cigüeña perezosa que no quiere entregar a los bebés recién nacidos, un conejo caprichoso que hace las veces de la cigüeña, un cerdo amistoso, gordito y feliz, unas gallinas revolucionarias y un verdadero lobo feroz que intenta enseñar al zorro el porqué de su condición. 


La crítica: Unos lápices, unas acuarelas, unos pinceles, imaginación y una infinita ternura, han sido elementos más que suficientes, para que el cineasta y dibujante francés Benjamin Renner, haya vuelto a crear una hermosa obra animada como en su momento lo hizo con la aclamada Ernest & Célestine. En esta ocasión, se encarga de adaptar su cómic homónimo y lo hace ayudado en la dirección y guión por Patrick Imbert y Joan Regnaud, lo que les ha valido para llevarse el Premio Cesar de la Academia francesa como mejor película de animación en este año 2018. 

La película se divide en tres historias de aproximadamente media hora de duración cada una, que si bien pudieran funcionar independientemente entre sí, al ser interpretadas por los mismos personajes de naturaleza antropomórfica, hallan un discurso común para fusionar las tres narraciones de alguna manera en una sola. Para presentarlas, los cineastas utilizan un original recurso haciendo que el simpático zorro las vaya presentando como si fueran pequeñas representaciones teatrales y convirtiendo con ello a los espectadores de la sala de cine, en metafóricos espectadores que asisten a una función de teatro. 

Demos por ello unas breves pinceladas de las tres fábulas, para en las conclusiones finales, recapitular sobre los significantes y la calidad de lo exhibido en pantalla. 


La entrega del bebé: Una cigüeña muy perezosa y en estado de embriaguez, decide encargar la entrega de un recién nacido a un conejo, a un cerdo y a un pato que se ven superados por la irresponsabilidad de la cigüeña. Naturalmente este cuento está inspirado en la idea cuestionable o no, de como explicar a los más pequeños la llegada de los bebés a los hogares, utilizando el recurso de que son estas aves las que se encargan del trabajo y todo ello sin la necesidad de la anestesia epidural, claro. 

El malvado zorro feroz: Un zorro asustadizo, hambriento y locuaz es incapaz de asustar a las gallinas de una granja y se pasa el día intentando buscar comida con muy poco éxito. Desesperado ante su situación, decide pedir consejo al lobo (él si es feroz), y este le indica que al menos robe los huevos a las gallinas, los incube y cuando nazcan y crezcan, entre los dos se puedan dar el gran banquete. El problema surge, cuando los pollitos recién nacidos, toman al zorro como a su madre y este apenado se debate entre criarlos o zampárselos. Sin duda, esta es la mejor historia de la propuesta y de ahí que esté situada en la parte central de la filmación.

Hay que salvar la navidad: La historia con la que se cierra la película trata de recuperar el espíritu navideño a través de la figura de Papa Noel y mediante la transfiguración de nuestros personajes en dadivosos sustitutos de este último. Con alguna referencia a E.T el extraterrestre de Spielberg, quizás sea la parte más floja de la producción, aunque deja algunos momentos de humor con la delicadeza con la que está impregnada el conjunto de la puesta en escena de la animación. 


Recapitulando ya, El malvado zorro feroz es una dulce fábula que sobre todo nos habla de la paternidad desde la dulzura y la sencillez de una animación que parece rescatada de otro tiempo. Principalmente indicada para un público de hasta los 10 años de edad, paradójicamente serán los adultos los que más disfruten al encontrar un mundo inspirado en los cuentos de Jean de la Fontaine que nos legó títulos tan entrañables como El lobo y el cordero, La cigarra y la hormiga o La zorra y la cigüeña por citar algunos de los más conocidos. En definitiva, el dúo compuesto por los franceses Regnaud & Renner, han encontrado la manera de crear un sello de autor propio en sus películas que desde la sencillez, aspiran a contar historias sin recurrir a la espectacularidad de Disney/Pixar, pero dejando el buen gusto como norma a la hora de hacer cine. Sin duda, una buena oportunidad para quien no los conozca y un feliz reencuentro para todos los que disfrutamos con su Ernest & Célestine.

Nota: 7/10.

Nacionalidad: Francia.
Dirección: Benjamin Renner, P. Imbert.
Guión: Jean Regnaud y Benjamin Renner.
Música: Robert Marcel Lepage.
Duración: 80 minutos.
Estreno Francia: 21/06/2017.
Estreno España: 1/06/2018.


miércoles, 30 de mayo de 2018

Entrevista a Natalia Roig, actriz de El intercambio: "Yo no haría un intercambio de parejas, pero lo respeto"


La actriz malagueña Natalia Roig comienza su trayectoria profesional en 1992 en el Centro Andaluz de Teatro (CAT), donde participó en una gira internacional con más de 250 representaciones teatrales. Además de otras muchas obras teatrales en las que participa, su popularidad le llega en su salto a las series televisivas, entre las que destaca en su papel de "la peluqui" en Con el culo al aire o con "Trini" que es la farmacéutica de Doctor Mateo. Ambas series son de Antena 3 televisión. Es en el año 2005 cuando consigue su primer papel en el cine de la mano de Pedro Almodóvar en su aclamada película Volver. Tras la aparición en la película Techo y comida que tan buena acogida tuvo entre la crítica, es ahora con su papel en El intercambio, cuando ha recibido su reconocimiento más importante con el Premio a la mejor actriz en el Festival Internacional de Cine de Alicante.

El 1 de junio y tras su paso por el Festival Internacional de Cine de Málaga, se estrena en España la comedia 'El intercambio' dirigida por el cineasta español Ignacio Nacho. Para hablarnos de este esperado estreno, tenemos el gusto de recibir en Cine y críticas marcianas a Natalia Roig, que es una de las actrices protagonistas de la producción. La película cuenta además con un reparto de autentico lujo en el que podremos ver a nuestra invitada interactuar con Hugo Silva, Pepón Nieto o Rossy de Palma. Agradecidos por su simpatía y profesionalidad, os dejamos ya con la entrevista en la que nos aportará las claves de un intercambio de parejas muy especial y que cerraremos con un test sobre sus gustos personales.


Hola Natalia, ¿qué se van a encontrar los espectadores en el cine cuando vayan ver El intercambio?

Se van a encontrar con un matrimonio que llevan 15 años casados interpretados por Pepón Nieto y yo que soy su pareja, y él le propone a ella para oxigenar y refrescar la relación, un intercambio de parejas de una manera un tanto cretina para echar una canita al aire y no sentirse culpable. Ella por agradar a su marido acepta un intercambio de parejas por una noche. Pero detrás de este planteamiento hay muchas otras cosas. Es una comedia de un autor malagueño que es Ignacio Nacho al que yo admiro desde hace muchos años porque es diferente, fresco, y valiente. La comedia en sí, es surrealista, con humor negro, muy libre y que a mí me recuerda a Miguel Mihura, a Jadiel Poncela, y que además tiene un final inesperado estando la película llena de giros. Pero sobre todo nos encontramos con una película en la que el personaje de Pepón Nieto busca encontrar una noche de sexo y de placer y se encuentra con todo lo contrario.

¿Cómo llegó el papel hasta tus manos y que te interesó de él?

Yo tengo la suerte de conocer al cineasta desde que eramos adolescentes, y de la amistad pasamos a convivir en pareja desde hace 11 años. El me escribió el personaje como un regalo y yo además, admiro toda se filmografía desde siempre y el universo creativo que tiene Nacho tan especial.

¿Cómo definirías a Eva que es el personaje que te ha tocado interpretar?

Eva es una mujer que simboliza la pureza más extrema, la dulzura, la generosidad, la entrega, ....muy naíf......muy bonita, muy hermosa. En definitiva, muy gustosa de interpretar.

El intercambio, ¿fue primero un proyecto teatral? Me ha llamado la atención que se desarrolla prácticamente en un solo espacio escénico, como también sucedió en las buenas comedias españolas Toc toc o Perfectos desconocidos, ¿por qué crees que está resultando tan exitoso en el cine actual las adaptaciones teatrales?

Bueno el Intercambio no nace en exclusiva como un proyecto teatral, la idea de Ignacio Nacho era crear un guión que pudiera servir para teatro pero también para cine. Y de hecho ha seguido el camino inverso. Primero ha sido la película y después la adaptación teatral.

Respecto a la segunda pregunta creo que es porque hay grandes obras de teatro y grandes autores teatrales. Además el dramaturgo tiene más tiempo prepara sus obras, algo que no sucede por ejemplo en las series de televisión que todo es más rápido. Creo que la mentalidad del espectador está más abierta a ver adaptaciones teatrales en el cine y de ahí su éxito.

¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar con Hugo Silva considerado por muchas y muchos como uno de los hombres más atractivos del cine español, además de un estupendo actor?

Pues una alegría para el cuerpo (risas) y al margen de las bromas, es un actor maravilloso, muy disciplinado, muy generoso y al que he empezado a admirar después de trabajar con él.

¿Crees que los intercambios de parejas están ya interiorizados en la sociedad española o aún es una cosa que solo pasa en las películas?

Yo en ese aspecto soy muy antigua, yo no haría un intercambio de parejas porque creo que es una cosa compleja done uno puede salir peor parado que mejor parado. No es solamente tener sexo con alguien, sino que es compartir a tu pareja, te puedes acomplejar....para mí es un mundo muy oscuro, muy complicado y no estoy preparada para eso la verdad. Ahora bien, me parece muy bien que cada uno con su cuerpo y con su vida haga lo que quiera siempre y cuando no moleste al que tenga enfrente.

Por esta interpretación has ganado el Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cine de Alicante. ¿Qué supuso para ti recibir este reconocimiento y que repercusión ha tenido?

Pues ha sido todo un honor recoger este premio porque yo he sufrido mucho haciendo este personaje en el sentido más literal de la palabra. Y es que cuando estuvimos rodando me puse muy enferma y me tuvieron que hospitalizar durante el rodaje. Tuve que actuar con morfina para superar los dolores, y que me dieran un premio después de que no se haya notado nada en la producción es un gran orgullo.

¿Por qué decidiste ser actriz?

Pues no me acuerdo, porque yo siempre he querido ser actriz desde que tengo uso de razón. Ya en el colegio hice El gato con botas y le decía a mi madre que me quería ir a Madrid. Eso si, durante un tiempo fingí que quería ser administrativa ya que todo el mundo lo quería ser.

Entre otras películas importantes has trabajado en Volver de Pedro Almodóvar. ¿Qué se siente cuando nuestro director más universal piensa en ti para un proyecto?

Bueno yo he sido una pequeña "chica almodóvar" porque era un papel pequeño, pero lo mejor fue que me seleccionó él sin pasar por el proceso de casting. Vio mi videbook, le gustó mucho y quiso que hiciera de hermana de Blanca Portillo. Fue maravilloso que confiara en mí sin conocerme y sin hacerme una prueba. A ver si me llama otra vez (risas)

¿Cómo ves el futuro de la industria cinematográfica española?

El 21 por ciento de IVA  que hemos tenido ha sido bastante puñetero, la crisis no ha ayudado mucho. Yo creo que la actitud española frente al cine no es como la francesa donde aman y miman a su cine. Y es que el cine es muchas veces un reflejo de nosotros. La cultura debe ser algo apoyado por los gobiernos porque la cultura te hace libre y te hace ser independiente.

¿Cuales son tus futuros proyectos?

Voy a estrenar una película que se llama Oh Mami Blue con Carmen Maura y luego voy a rodar en septiembre otra película llamada La mancha negra junto a Concha Velasco



TEST PERSONAL SOBRE CINE Y CURIOSIDADES

Tu película preferida de todos los tiempos.

El lado oscuro del corazón de Dario Grandinetti.

Tu película española favorita.

El verdugo de Luis García Berlanga.

Tu director de cine español preferido.

Ignacio Nacho.

Tu director de cine internacional preferido

Woody Allen.

Tu actor preferido.

Javier Bardem.

Tu actriz favorita.

Jessica Lange. 

Tu festival de cine predilecto.

Festival de Málaga

La sala de cine más bonita que conozcas o que hayas conocido.

El Cine Astoria de Málaga que ya cerró sus puertas.

El último libro que hayas leído y que recomendarías.

Alias Grace de Margaret Atwood. 

Tu plato de comida preferido.

Longo al pepe del restaurante Trastevere malagueño. (Carne con pasta)

Una ciudad para vivir.

Málaga.

Una ciudad por conocer.

Las Vegas

Una ilusión por cumplir.

Que me den personajes dramáticos.

Texto y fotos: Miguel Pina

Agradecimientos especiales a Eva Calleja de Prisma Ideas y al Hotel Meliá Princesa de Madrid.

La entrevista se publicará simultáneamente en Cine y críticas marcianas y en el diario NoroesteMadrid (enlace), con nuevas fotografías. 

Trailer de El intercambio de estreno en cines españoles el día 1 de junio

viernes, 25 de mayo de 2018

Disobedience: la culpa y el deseo en la mirada íntima de Sebastián Lelio


Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama. -Miguel de Cervantes.

La historia: Una pérdida, un regreso y un reencuentro. La fotógrafa neoyorkina Ronit Krushka (Rachel Weisz), viaja hasta el Reino Unido para despedir a su padre que fue un reconocido rabino de una importante comunidad judía ortodoxa en el norte de Londres. Después de un frío recibimiento familiar, comprueba que sus mejores amigos Dovid (Alessandro Nivola) y Esti (Rachel McAdams) han contraído matrimonio. A partir de entonces, las sensaciones de los tres protagonistas se debaten en un duelo entre la pérdida, el deseo, la felicidad y el amor.


La crítica: Disobedience supone una ruptura y una confrontación entre dos mundos que son incompatibles entre sí a pesar de estar situados en el mismo espacio temporal. En dos planos bien diferenciados, observamos por un lado, el mundo urbano, cosmopolita, moderno y libre que puede tener un ciudadano de Nueva York, Barcelona o Tokio, y por otro lado y en contraposición, se nos presenta a una sociedad patriarcal, tradicional y cerrada, como es la comunidad ultraortodoxa judía como metáfora y realidad de que lo viejo que se niega a morir ante lo nuevo.

El reciente ganador del Oscar para Chile por La mujer fantástica, Sebastián Lelio, afronta su primera incursión en un filme de habla inglesa y consigue plasmar con fuerza su potente mirada sobre el universo femenino que siempre ha gustado en explorar. En esta ocasión, su filme está basado en la exitosa novela homónima que en el año 2006 le valió a la escritora Naomi Alderman el Premio Orange Broadboard para nuevos escritores. Además, el libreto está coescrito junto a Rebecca Lenkiewicz que consigue dar forma visual a una novela en principio tan compleja para adaptar al lenguaje cinematográfico. Cine y literatura a fuego lento.

La cinta vuelve a explorar un tema tan complejo como es la vuelta a los orígenes geográficos y sentimentales de alguien que una vez escapó de un mundo deformado, buscando libertad, oxigeno y nuevos horizontes. De alguna manera, la historia es la representación de un viaje de lo urbano a lo rural, pero amplificado por la sensación opresiva cuando en mundo así, el matiz religioso se convierte en el todo y el libre pensamiento queda solo como una anécdota. Las salidas de tono solo están permitidas de una manera condescendiente si su expresión verbal no rompe las reglas establecidas. En este universo, la mujer vuelve a ser tratada de manera primitiva y casi en exclusiva como máquina fecundadora y reprimiendo cualquier conducta sexual abierta incluso dentro del propio matrimonio. Por lo tanto y a través del conocimiento de sociedades cerradas como la mostrada en la película, nos encontramos con un viaje donde los afectos universales explotan salvajemente cuando la sexualidad pasa de reprimida a exteriorizarse de una manera ávida e instintiva. En el mismo centro de la película y como representación del clímax de la sexualidad, y de nuevo en contraposición a el sexo mecánico retratado en la pareja heterosexual de la historia, nos encontramos con una secuencia lésbica que va a pasar a la historia y que marca un antes y un después tanto para las actrices, como por la bellísima manera de estar rodada y encuadrada en el cine convencional. En este caso, el cineasta logra atravesar unos limites que en otros tiempos -y veremos ahora- estarían calificados como perversión, y que desde luego hubieran hecho estallar las alarmas más potentes en los tiempos donde la censura hacía estragos en el cine. Probablemente hablamos de la escena que rompa el ritmo monótono y demasiado pausado del film, que en su esencia es un tratado sobre la culpa y como esta afecta al recorrido vital de las personas.


La actriz canadiense Rachel McAdams (Midnight in París) realiza el mejor trabajo de su vida en una carrera muy dilatada ya a pesar de su juventud. Solo hay que observar la fotografía superior para ver reflejado en una mirada, en una expresión y en un rostro, lo que es el sentimiento de culpa. Imprescindible verla actuar en versión original, ya que una actuación así es imposible de igualar por muy buena que sea la actriz de doblaje. Francamente excepcional en los silencios y arrebatada en los discursos. Una actriz que va a celebrar su 40 aniversario en su mejor momento.

En cambio la otra Rachel, la Weisz (Ágora), estando bien, incluso muy bien, se queda algo por debajo de su compañera, quizás por esa aire ausente y despistado con el que impregna a mucho de sus personajes. Ella en la película representa el libre pensamiento y otra forma de relacionarse con el mundo que la de su compañera. Su personaje también conversa sobre la culpa y en este caso, girando sobre si no supo o no pudo, querer a su padre cuando tuvo la oportunidad para hacerlo.

En la parte masculina representado al marido de Esti y al amigo de Ronit, nos encontramos con un muy inexpresivo Alessandro Nivola (La gran estafa americana) que aspira a suceder al padre de Ronit en el liderazgo de la comunidad judía en Londres. Su personaje se debate entre sus propias creencias religiosas y la adaptación a un mundo nuevo. En cierta manera representa la amistad dentro de la pareja y como esta evoluciona con el paso del tiempo.


En los aspectos adicionales y no menos importantes, destaca el hipnótico manejo de la cámara de Sebastián Lelio con un festival de encuadres y planos que harán las delicias de los más cinéfilos. Primeros planos, contrapicados y picados, planos dorsales y pequeños planos secuencia cuando caminan los personajes, demuestran una capacidad cinematográfica de muy alto nivel. Otro aspecto importante es la utilización de la música cuando aparecen los besos en pantalla. Con ello se remarca la emocionalidad de unos momentos muy bellos. En cambio, aprecio un grave error en el proceso de montaje que baja considerablemente la nota de la película en un error incomprensible. De nuevo y me vuelvo a reiterar, el metraje no consigue ser recortado en este proceso de montaje y nos vamos casi a los dos horas de película que la hacen demasiado lenta para lo que nos quiere narrar. Probablemente los primeros 30 minutos de película sean innecesarios y reiterativos en una presentación de personajes interminable. Si la película se hubiera llevado a los 90 de duración, probablemente estaríamos hablando de una obra sobresaliente.


Recapitulando ya, Disobedience nos plantea un drama universal e íntimo sobre las relaciones humanas con el amor, la pérdida y el deseo como motivos principales de una narrativa inteligente aunque demasiado pausada. Por otra parte, la película es profundamente femenina y se presenta como una confrontación de lugares y personas. En definitiva, la historia nos habla de un viaje interior en busca de la libertad y la concesión del perdón hacía nosotros mismos. Aquí si hay Cine.

Nota: 8/10.

Nacionalidad: Reino Unido.
Dirección: Sebastián Lelio.
Guión: Sebastian Lelio y
Naomi Alderman.
Reparto: Rachel Weisz, Alessandro
Nivola, Rachel McAdams.
Fotografía: Danny Cohen.
Música: Mathew Herbert.
Duración: 115 minutos.
Estreno EE UU: 27/04/2018.
Estreno España: 25/05/2018.

lunes, 21 de mayo de 2018

El taller de escritura: ni taller, ni escritura, ni cine


Conviene siempre esforzarse más en ser interesante que en ser exacto; porque el espectador lo perdona todo menos el sopor.
-Voltaire.

La historia: La prestigiosa escritora Olivia Dejazet (Marina Foïs), recibe el encargo de dirigir un taller de escritura como modo de integración social de un grupo de jóvenes. La acción se situa en La Ciotat, que es una población costera cercana a la ciudad francesa de Marsella. El conflicto surge cuando un miembro del grupo, el joven Antoine (Matthieu Lucci), comienza a cuestionar la autoridad de la escritora a la vez que despierta la antipatía del resto del grupo. Mientras tanto y entre todos los componentes del taller, tienen la misión de escribir una novela para ser publicada.


La crítica: Ahora mismo podría dar ya por finalizada la crítica pues es una película tan plana, tan sosa y tan profundamente aburrida, que en la sinopsis que he redactado está todo lo que sucede en la historia que es realmente nada de nada. Es decir, ni taller, ni escritura, ni cine. De hecho, se podrían ver los primeros 15 minutos de la película, salir de la sala a probar la "gastronomía cinéfila", volver una hora después y encontrarnos que la película sigue en el mismo punto donde la dejamos, es decir en la nada de nada, monada. ¡Tremendo y descomunal bodrio francés!

En lo personal he tenido la ocasión de asistir a algún taller de escritura y de cine, y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. De hecho es una experiencia muy recomendable para cualquier persona que se dedique a escribir o incluso para aprender a hacerlo con corrección. Además hoy en día, raro es la persona que no escribe a diario, aunque solo sea en redes sociales o a través del móvil. Y quiero apostillar esto, pues esta crítica lógicamente nada tiene en contra de ningún taller (excepto hacia los talleres mecánicos que si causan pavor con sus facturas), sino que está basada en la nula emocionalidad de un guión triste, apático y con el sopor como constante. Además y por dar por finalizada la parte dedicada al taller de escritura, cabe señalar que aún no salgo de mi perplejidad cuando dicho taller lo podría haber dirigido un niño de cuatro años. Es decir, la profesora se limita a que el alumnado proponga sobre que va a tratar la novela y se acabó. Todos a escribir sin recibir un solo consejo más. Ni como dar forma a los diálogos, ni los diferentes tipos de narrador existentes, ni como causar emociones en el lector, por supuesto nada de como mejorar la gramática, utilización de signos de puntuación o hacer frases cortas o largas, etc, etc. Lo dicho, un guión perpetrado por Laurent Cantet que dirige también este despojo cinéfilo con ciertos aires de impostada intelectualidad.

La cinta además nos trata de vender que es una muestra de las interrelaciones socioculturales que se están produciendo con la llegada de la inmigración a Francia en las últimas décadas. Cae en tópicos como "descubrir" que el terrorismo yihadista es malo, que el racismo es malo, y que la extrema derecha lepenista es mala. ¿Y es que no lo sabemos ya? Para esto no es necesario hacer una película. Esto se llama no tener respeto por el cine, y lo que es más importante, la manera de estar narrada es profundamente irrespetuosa con el intelecto más elemental. En general, a nadie le gusta que le traten como a un retrasado mental, pues bien, el señor Cantet se dedica precisamente a eso durante todo el metraje. Incluso en un momento del guión se permite el siguiente delirio: un alumno se dirige a la escritora y le pregunta si puede leer un escrito que ha redactado. La profesora contesta, ¿es muy largo? (insólito).


El reparto es lo único que se puede salvar de la película al menos en la parte actoral más joven. Y es que incluso la prestigiosa actriz francesa Marina Foïs (Astérix y Obélix) en su papel de escritora, está como desvaída y sin muchas ganas. En cambio, gran actuación de un joven actor debutante como es Matthieu Lucci que es el único que parece poner un poco de sangre en la producción. Además es el único personaje con ciertos matices narrativos interesantes con una rebeldía contra el mundo y contra sí mismo, que ponen algo de calor en el largometraje, muy largo eso si. El resto del elenco actoral compuesto por los chavales del grupo hacen un buen trabajo.

En conclusión, El taller de escritura es un tremendo petardo como se suele decir en España. Una filmación que va de un tema a otro sin centrase en ninguno y sin aportar nada que no conozcamos ya. De una narrativa plana y una nula emocionalidad, ya tenemos seria candidata a ganar el premio a una de las peores películas de este año 2018. Mis saludos y afectos al director, con cariño, Miguel.

Nota: 2/10.

P. D. El bodrio aquí cuestionado fue moderadamente aclamado por la crítica francesa en Cannes 2017. No quiero pensar como fue lo no aclamado. Sudores fríos.

Nacionalidad: Francia.
Dirección: Laurent Cantet.
Reparto: Marina Foïs, Matthieu Lucci,
Issam Talbi, Florian Beaujean.
Guión: Laurent Cantet y Robin Campillo.
Fotografía: Pierre Milon.
Música: Bedis Tir.
Duración: 114 minutos.
Estreno Francia: 11/10/2017.
Estreno España: 18/05/2018.



viernes, 18 de mayo de 2018

Maria by Callas: El mito, la estrella y la mujer


La música empieza donde acaba el lenguaje. -Ernst Theodor Hoffmann.

La historia: Ana María Cecilia Sofía Kaloyerópulos, conocida mundialmente como Maria Callas, nació un 2 de diciembre de 1923 en Nueva York y murió a la temprana edad de 53 años el 16 de septiembre de 1977 en París. En esta película documental francesa, se recogen testimonios, entrevistas y actuaciones de la celebre soprano que revolucionó el mundo de la ópera y del bel canto a mediados del pasado siglo XX.

María y Marilyn en el cumpleaños del presidente Kennedy. Vidas al límite.

La crítica: Conocida también como "La Divina", la artista de origen griego, vivió en una permanente contradicción entre su vida personal y su carrera profesional. En algunas de sus declaraciones públicas y en su correspondencia privada, reconoce que hubiera preferido ser plenamente feliz en el amor, formar una familia y haber sido madre, que triunfar como cantante de ópera. Ella solía comentar que su profesión requería trabajo a tiempo completo, lo que no le impidió casarse y posteriormente mantener un romance a tiempo parcial con el magnate griego Aristóteles Onasiss. Pero a pesar de su siempre eterna sonrisa, su impecable belleza o sus dotes artísticas, nunca fue una mujer completamente feliz. Así al menos, se deduce de este histórico documental que supone una buena ópera prima para el fotógrafo Tom Volf, que entra por la puerta grande en su debut como cineasta.

No obstante, la película también cuenta con algunos problemas que le impiden convertirse en una obra sobresaliente. El principal defecto, es paradójicamente también su mayor virtud. Hablamos de que buena parte de la producción está basada en imágenes que no aportan mucho al lenguaje visual cinematográfico. Es decir, visionar este documental en una sala de cine no aporta mayor valor añadido que verlo en televisión dada la mediocridad de sus imágenes. En cambio, el valor de estas imágenes (muchas de ellas inéditas), es incalculable, pues recogen testimonios únicos de la vida de la Callas, que hasta ahora habían permanecido en la privacidad de sus propietarios. Desde luego, si el cine documental tiene algún sentido, es precisamente el de documentar hechos históricos y dejar constancia para la posteridad de estos legados artísticos o personales. Por supuesto, sin olvidar que el cine documental gana aún más enteros, cuando nos habla de pequeñas historias protagonizados en su caso por personas anónimas.

La actriz francesa Fanny Ardant realiza una excelente locución en off y en primera persona, de la correspondencia privada que se ha conseguido rescatar de la soprano. A su vez, la producción utiliza como hilo narrativo excelentes piezas de ópera incluidas en Norma de Bellinni, Carmen de Bizet o en Tosca de Puccini. En este aspecto, las melodías intercaladas con las entrevistas a nuestra protagonista, consiguen poner el contrapunto emocional que toda película debe aspirar a conseguir. Lógicamente, música y cine eran de obligado cumplimiento como parte del dialogo directo que se establece entre María Callas y el espectador.


El mito, la estrella y la mujer se fundieron en la Medea de Pier Paolo Pasolini cuando este le propuso su primer y único papel en el cine. No era una niña ya, y sin embargo el poder de su presencia, su feminidad latente y su enigmática mirada, consiguieron conquistar brevemente al cineasta. Ella se empeñó en hechizarle como pretendió la Medea mitológica con su Jason particular. En el caso de Pasollini, los hechizos de esta aprendiz de Circe, no surgieron efecto dada la homosexualidad del italiano. Aún así, convergieron en muchos puntos vitales y trenzaron una bonita amistad. En cualquier caso, el único y verdadero amor de María Callas fue Aristóteles Onasiss al escribió algo tan entregado como lo siguiente: "Te amo en cuerpo y alma, y doy gracias a Dios de que te pusiera en mi camino. Soy toda tuya". Onasiss como un perfecto imbécil le respondió traicionándola y casándose con Jackie Kennedy.

María en cierta manera tomó este rechazo como una tragedia griega y aún manteniendo la amistad con el millonario heleno, cayó en depresiones y puede que ahí estuviera la semilla de su final. Ella ya había estado casada antes, pero la fuerte diferencia de edad con su marido, le llevó a declarar que se casó figuradamente con un padre, no con un compañero. Su complicada infancia tampoco ayudó en su circunstancia vital, pero todo ello no le impidió concentrase en su profesión hasta llegar a ser la artista más reconocida en el mundo de la ópera en el siglo XX. El documental es testigo y legado de su paso por la vida y por la música.

Pasolini & Callas

En definitiva, María by Callas, es un perfecto retrato histórico y una bella crónica periodística sobre una figura icónica de la cultura contemporánea. También es un viaje junto a la artista por las ciudades de Lisboa, Mallorca, Nueva York, con paradas en el bucólico Lago de Garda italiano o en el impresionante Festival de Cine de Cannes. Pero ante todo, la cinta, lo que trata de recoger es la dicotomía que sostuvo la soprano entre la mujer y el mito, entre la persona y la estrella, o entre María y la Callas. Esa es la esencia del film y probablemente la esencia en la vida de la artista.

Nota: 8/10.

Nacionalidad: Francia.
Dirección: Tom Volf.
Título original: Maria by Callas:
In Her Own Words.
Música: Jean-Guy Veran.
Fotografía: Janice Jones.
Duración: 114 minutos.
Estreno Francia: 18/12/2017.
Estreno España: 11/05/2018.

lunes, 14 de mayo de 2018

Lucky: un cascarrabias con encanto


Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida. -Pablo Picasso.

La historia: Lucky (Harry Dean Stanton) es un hombre de 90 años con un fuerte carácter y que vive solo en un pequeño pueblo estadounidense en una zona desértica fronteriza con México. Es ateo, cascarrabias, pero destila cierta ternura y por ello, es querido por los pocos habitantes que aún quedan en el municipio. Nunca ha tenido suerte en el amor, si entendemos por suerte en el amor, el haber estado casado. Por lo demás, sigue una férrea rutina y solo se alimenta de leche, café y fuma 20 cigarrillos al día. Tras una pequeña caída en casa sin mayores consecuencias, comienza un debate existencialista consigo mismo y con sus conciudadanos, buscando las respuestas que él parece haber encontrado ya.


La crítica: Esta pequeña película independiente viene a recordarnos que el cine es algo tan sencillo como contar una pequeña o una gran historia, hacerlo de una manera entendible y no tener que recurrir a ninguna explosión, efecto visual o a algo más que a la propia narrativa expuesta en la misma filmación. Y es que la vida cotidiana, tiene pequeños momentos que la hacen extraordinaria. Así al menos, parece entender la vida Lucky, que se considera un hombre afortunado desde que sirvió en la Armada estadounidense y tuvo la fortuna de estar destinado en el puesto menos peligroso del ejercito. Es decir, la cocina. De ahí, tomó su apodo de Lucky.

John Carroll Lynch, actor de Fargo, Zodiac o Gran Torino, debuta en la dirección con una propuesta firme, pausada, y sin mayores pretensiones que buscar un retrato de la vejez a través de un personaje sarcástico, cómico casi sin quererlo e inmensamente tierno sin apenas pretenderlo. En cierta manera, podríamos hablar de una comedia de corte filosófico, que de una manera un tanto repetitiva nos habla del descreimiento como método para afrontar la etapa final de la vida. O cómo viene a expresar nuestro viejo gruñón protagonista: total si ya no se me levanta, tampoco me voy a preocupar ya del cambio climático (esto no es literal).

La historia está impregnada en todo momento por un cine transfronterizo, polvoriento e inhóspito que tan bien se reflejan en esas pequeñas poblaciones que aún persisten en el desierto de Sonora. Podemos encontrar muchas referencias cinematográficas en la película, pero siempre desde la sencillez. Desde el Giro al infierno de Oliver Stone y sus extraños habitantes, hasta referencias al cine argentino como en los también extraños vecinos del pueblo de El ciudadano ilustre. Incluso en cierta manera, nos encontramos con un minimalista y "contra" Relato Salvaje, apoyado en las Historias Mínimas del cineasta bonaerense Carlos Sorín. Ahora bien, también cabe decir que quizás Lucky hubiera cabido en un cortometraje o un relato corto si de literatura estuviéramos hablando. Y es que a pesar de su ajustado metraje, por momentos su ritmo monótono nos lleva a repetir rutinas innecesarias como espectadores. Lo lógico y honesto, hubiera sido, que el cineasta hubiera usado las elipsis narrativas aunque el metraje se hubiera quedado en 70 minutos. O lo que es lo mismo, hay bastante relleno para completar un largometraje en toda su extensión convencional, sin que apenas suceda nada entre un día u otro en la vida del protagonista.


Lógicamente el reparto está encabezado por un extraordinario Harry Dean Stanton (Paris Texas, Corazón salvaje, Twin Peaks) que nos dejó este enorme legado en Lucky y que lastimosamente es su obra póstuma como actor. De todas maneras no hubiera asistido a la premiere, ni a ningún estreno posterior de la película, ya que él solía comentar que eso solo lo hacían las estrellas y algunos actores. Como pueden comprobar, esta manera de pensar, se funde en cierta manera con su personaje de Lucky, que parece ser en parte autobiográfico en su ácido caracter. Descanse en paz, y gracias por una vida dedicada al mundo del cine. En el resto del reparto, cabe destacar la aparición del director de cine David Lynch, en un papel como amigo del bar del pueblo en que el que se reúnen los pocos habitantes del lugar. Es tanto en el bar, como en la típica cafetería americana, donde encontramos los mejores diálogos entre los personajes. En estas secuencias, la película recuerda ya de una manera muy directa a la famosa serie estadounidense Cheers aunque en modo rural.

En los aspectos adicionales cabría destacar el color dorado del desierto y esos amaneceres bien recogidos por la dirección de fotografía. También la música country y los sonidos de las armónicas, que nos sitúan en el contexto geográfico de una manera perfecta. Mención especial a una canción popular mexicana, con mariachi incluido, interpretada en un aceptable español por nuestro joven protagonista.

Lucky es un conclusión, un pequeño tratado sobre como se ve la vida desde el vértigo de los 90 años. O dicho de otra manera, como se ve la muerte desde esa posición y si esta causa miedo, curiosidad o incluso risa. Quizás sea una película más curiosa, que buena, pero desde luego es un testimonio inequívocamente distinto a la juventud y belleza que siempre ha reinado y reinará en el cine. Es por ello y además en plena orgía super-heróica, que parece incluso un súper-milagro que una pequeña película independiente llegue a estrenarse en las salas de cine. ¡Good luck!

Nota: 7/10.

Nacionalidad: Estados Unidos.
Dirección: John Carroll Lynch.
Reparto: Harry Dean Stanton,
David Lynch, Ed Begley Jr.
Fotografía: Tim Shurstedt.
Música: Elvis Kuehn.
Duración: 90 minutos.
Estreno EE UU: 29/09/2017.
Estreno España: 4/05/2018.

miércoles, 9 de mayo de 2018

Entrevista al director de cine Adrián Orr que nos presenta el estreno de su película: Niñato


El 11 de mayo se estrena en cines de España la ópera prima de Adrián Orr con el sorprendente y llamativo título de Niñato, que consigue de inmediato captar la atención del espectador. Ambientada en un barrio popular madrileño, la historia narra el día a día de David, alias Niñato, que es un joven padre desempleado, músico de hip-hop por vocación y que tiene bajo su cargo a tres niños pequeños. Pese a las numerosas dificultades que debe afrontar, el joven lucha por inculcar a los más pequeños los valores del esfuerzo en un mundo cada vez más complicado.

La película es un drama de no ficción, donde documental y ficción mantienen un estrecho diálogo. En su periplo por los festivales de cine, la cinta ha sido galardonada con el Premio a la mejor película en el Festival Internacional de Buenos Aires (BAFICI), el Premio Nuevas Olas del Festival de Cine Europeo de Sevilla, o la nominación al mejor documental en los Premios Feroz. 

Adrían Orr es nacido en Madrid en 1981 y es Licenciado en Comunicación audiovisual por la UCM. Completó sus estudios en la Escuela de cine de Lisboa (ESCT) y ha realizado varios cortometrajes. Desde Cine y críticas marcianas y NoroesteMadrid le agradecemos muy especialmente su amabilidad en la concesión de esta entrevista y le deseamos mucha suerte en el debut con su primer largometraje. 

"He posicionado al espectador como testigo a tiempo real de como "Niñato" aprende a enseñar, a estimular a los niños, a seguir trabajando, a crecer en autonomía y a tener sueños, incluso cuando sabe que los suyos propios, probablemente, ya no se harán realidad". -Adrián Orr.

Texto y fotos: Miguel Pina

Hola Adrián, ¿qué se va encontrar el espectador en la sala de cine cuando Niñato se estrene el próximo 11 de mayo?

Va a presenciar una película que cuenta nuestro presente a través de una familia de clase obrera, en la cual un padre joven cuida de tres niños, pero que aún mantiene su sueño adolescente de hacer música a través del hip-hop. Entonces nos encontramos con la dicotomía de un padre que está aprendiendo a ser padre, y unos niños que están aprendiendo a ser niños a través de un padre joven.

¿Cómo explicarías que desde el intimismo y lo cotidiano se consiga enganchar al espectador?

Es una película que trabaja mucho el vivir cotidiano desde el documental, pero que se acerca mucho al cine de ficción, en la que lo cotidiano a través del cine consigue ser algo extraordinario. De hecho, los pequeños momentos de nuestros días cuentan mucho de quienes somos. Además se van a encontrar a una familia muy excepcional, que dentro de esa excepción, transmiten mucha normalidad. Es muy fácil identificarse con ellos en los conflictos que hemos tenido o que todos los niños hemos vivido. Es decir, en esos procesos cotidianos como ir al colegio, hacer los deberes, se determina mucho de quienes somos.

¿Por qué has escogido un título tan llamativo como Niñato?

En primer lugar porque es el nombre artístico del protagonista y ya de antes en el barrio, todo el mundo le llamábamos niño o niñato, desde que tenía 16 años aproximadamente. Después, porque la película está centrada en él y en su historia. Y además, es que niñato va a llamar la atención porque rompe los estereotipos. Quizás de un rapero te esperas otras cosas y David representa la bondad, el cuidado de los niños..... su tono de voz siempre es calmado y didáctico. También queríamos jugar con este término ya que uno de los niños, Oro, está pasando de una cierta manera de niño a niñato por su rebeldía, y en cambio David que ya es adulto, conserva su parte de niño en una dicotomía muy especial.

¿En qué género cinematográfico enmarcarías la película? ¿Cine documental, no ficción o mezcla de géneros?

Yo la película no la enmarcaría en ningún tipo de género. La película se puede ver como una ficción, pero con toda la verdad que tiene un documental. La puesta en escena es real, nunca actuada. Los enfados de David, de los niños, se rodaron cuando sucedieron y nunca fueron provocados. Lo que hace diferente a esta película, es que trabaja desde lo real, desde lo documental, pero lo acerca todo a una puesta en escena que la relacionamos más cercana a la ficción.



La película ha ganado en los festivales internacionales de Buenos Aires (BAFICI) y Sevilla. ¿Qué sensaciones tuviste en lo personal tras más de cincos años de trabajo con Niñato?

Los premios fueron una gran sorpresa y se juntaron en apenas dos días el de Argentina y el de Suiza. Hay que saber medir los premios y en este caso ayudaron mucho a dar visibilidad a una película que a priori no podía tenerla, ya que es cine independiente y sin grandes compañías que nos apoyen. Los medios se están haciendo eco de ella y puedes continuar girando por festivales hasta llegar a estrenar comercialmente en salas.

¿El mejor premio en todo caso es el estreno en cines con la competencia que hay con las grandes compañías y estudios cinematográficos?

Me parece estupendo el estreno en cines, sobre todo porque es una película fácil de ver, y que yo he hecho desde el corazón y con la sensación de que emocione y genere empatía con la gente que lo este viendo. Los padres jóvenes, y los que hayan sido estudiantes, se vincularán emotivamente con la película.

¿Qué presupuesto ha tenido la producción y por qué has dejado la película con una duración de 72 minutos?

La duración de una película llega a través del proceso de montaje y nunca hemos tenido una limitación de tiempo. Era la duración justa para contar lo que se quería contar. El presupuesto total está en torno a los 100.000 euros.

¿Lugar de rodaje?

En Madrid, en el Barrio del Pilar que es el barrio de nuestro protagonista David y el mio propio.

¿Va a llegar la película a Hispanoamérica?

Se ha estrenado ya en Argentina y Urugay, y próximamente estará en la Cineteca Nacional de México.

¿Cómo es rodar con niños y durante tanto tiempo?

Es conseguir estar dentro de su cotidianidad y en su día a día, llevando la cámara aunque no se filmara. Compartir tiempo con ellos y cuando se diera la ocasión y dentro de su espontaneidad, aprovechar para filmar. Tener confianza mutua es la base.

En la película se tratan temas sociales como la precariedad laboral, las dificultades económicas de algunos padres para poder llevar a sus hijos al comedor o el esfuerzo de los alumnos en sus tareas escolares. ¿Cómo ves desde el prisma social retratado en la película, el presunto favoritismo con el que algunos políticos en España obtienen Masters o directamente falsean sus currículums?

La clase dirigente más cercana al Partido Popular y que lleva mucho tiempo en el poder y en lo referente por ejemplo al caso del Master de Cifuentes, faltan por esclarecer muchas cosas que huelen mal. Y por encima de que tenga el título o no, lo interesante es saber si ha tenido un trato de favor para conseguirlo por ser quien es. Eso nos frustra a todos, ya sea a Niñato como represente de la clase trabajadora, o desde otros ámbitos sociales.



TEST PERSONAL SOBRE CINE Y CURIOSIDADES


Tu película preferida de todos los tiempos.

Accattone de Pier Paolo Pasolini.

Tu película española favorita.

El espíritu de la colmena de Víctor Erice.

Tu director de cine español preferido.

Luis Buñuel.

Tu director de cine internacional preferido

Yasujiro Ozu.

Tu actor preferido.

No tengo actor favorito.

Tu actriz favorita.

Hay muchas, pero depende del momento.

Tu festival de cine predilecto.

La Biennale de Venecia.

La sala de cine más bonita que conozcas o que hayas conocido.

La sala central del Festival Popoli de Florencia. 

El último libro que hayas leído y que recomendarías.

Cassavetes on Cassavetes de Ray Carney y John Cassavetes.

Tu plato de comida preferido.

Pescado a la plancha.

Una ciudad para vivir.

Lisboa.

Una ciudad por conocer.

Roma.

Una ilusión por cumplir.

Seguir haciendo películas y poder vivir del cine.

P.D. La entrevista se ha publicado conjuntamente, con más fotos e información adicional sobre el preestreno y un posterior coloquio con el cineasta, en la sección de cine del diario online NoroesteMadrid (enlace).

El vídeo que sigue es una pequeña entrevista con alguna imagen de la película y pertenece al canal de Youtube: TheBizarrovision.