viernes, 19 de octubre de 2018

El arte del cortometraje en el cine: Kismet Diner


Lo bueno, si breve, dos veces bueno. -Baltasar Gracián.

Llevo queriendo escribir sobre el arte del cortometraje en el cine desde los inicios de Cine y críticas marcianas y supongo que por la vorágine del cine de estreno, siempre he pospuesto una entrada-homenaje a esta rica manera de tejer y bordar historias de cine en formato pequeño. Y es que grandes cineastas se han formado y forjado en este mundo del cine en corto que el crítico cinematográfico Pablo del Moral calificaría como Cápsulas de cine. Quizás la novedad más relevante en cuanto a esta forma de expresión es que están comenzando a salir de los festivales de cine para proyectarse de manera individual en las salas de cine, al menos en parte de España.


En esta ocasión, no me voy a extender mucho más y me voy a aplicar a mí mismo lo que hoy vengo a comentar. Es decir, prefiero que dediquen su tiempo en esta ocasión a ver cine en vez de a leer sobre cine. Kismet Diner es un cortometraje de corte romántico en el que cine, música y una breve pero intensa narración, hacen que en los espacios pequeños también se pueda decir eso de:
¡Qué maravilloso es el cine!

La filmación del año 2013 es dirigida por el cineasta Mark Nunnelly, y está interpretada por Matt Kyle e Ilinca Roe a la que vemos en la imagen superior, y que nos regala una interpretación tan dulce como su mirada.

Por último, decir que dependiendo de la acogida de esta entrada en Cine y críticas marcianas, (la mejor medida para ello es medir el número de visitas recibidas), puede que ocasionalmente se repita la experiencia en una nueva sección llamada: El arte del cortometraje en el cine.

En cualquier caso, el cortometraje siempre será bienvenido aquí o en cualquier otro espacio dedicado al séptimo arte.  



martes, 16 de octubre de 2018

Ola de crímenes: Apaga y vámonos


Si los seres humanos tuviésemos dos cerebros, seguro que haríamos el doble de tonterías. -Woody Allen.

La historia: Leyre (Maribel Verdú) es una madre de clase burguesa que se dedica al cuidado de su estrambótico hijo adolescente tras divorciarse de su marido Cosme (Luis Tosar). En una visita a la residencia familiar para retirar algunas de sus pertenencias, Cosme inicia una acalorada discusión familiar, hasta que el joven en un ataque de rabia, clava unas tijeras a su padre y acaba con su vida. Es ahora cuando madre, hijo, abuela, criada, y amigos, deciden preparar una coartada surrealista en lo que solo será el comienzo de una oleada de crímenes en la ciudad de Bilbao.


La crítica: No sabemos hasta que punto Mediaset España, Telecinco Cinema y demás satélites a su alrededor, se hallan en una operación orquestada para hacer que su división de cine desaparezca. Lo que está claro es que con este tipo de cine la apuesta a medio plazo será un éxito asegurado. Y es que después de presenciar este espectáculo tan nefasto como es Ola de crímenes, a ver quien es el guapo que defiende el buen cine español que también existe y que gracias a producciones como esta cuestionan muy seriamente esta afirmación. ¿Pero quién ha engañado en Telecinco a una cineasta de tan alto nivel como es Gracia Querejeta para que haya firmado la obra más pésima de su carrera? La verdad es que la pregunta es retórica, ya que cada uno es libre de autoengañarse como crea conveniente. De lo que estoy convencido es que dentro de un tiempo, la propia cineasta española tendrá el impulso de borrar esta película de su filmografía y de su memoria como si de un mal sueño se hubiera tratado. En mi caso desde luego ha sido una pesadilla comprobar como una cineasta que en el año 1999 me hizo enamorarme una vez más del cine con su bellísima obra 'Cuando vuelvas a mi lado' haya llegado a perpetrar una obra tan chabacana como la reseñada hoy.

Ola de crímenes es básicamente una sucesión de supuestos sketches de cine cómico negro, que si bien mantienen un buen ritmo narrativo, no solo no consiguen arrancar ninguna carcajada, sino lo que es más grave tampoco sacan ni media sonrisa ante la mayúscula tontería presenciada. Todo es un conjunto de clichés que retratan a policías desnortados, adolescentes salidos y bobos, abogadas corruptas y vacías, sacerdotes desesperados o taxistas metidos a actores, para ir justificando la trama inicial que ya parte del típico crimen que lleva a otro crimen, en algo visto ya un millón de veces en el cine, sin aportar más que unas bonitas vistas panorámicas de la ciudad de Bilbao que es lo único que se deja ver en la filmación. Lo demás es para tirar del socorrido "apaga y vámonos" que es lo que voy a hacer yo. Fin.

Nota: 1/10.

Nacionalidad: España.
Dirección: Gracia Querejeta.
Reparto: Maribel Verdú, Luis Tosar,
Antonio Resines, Paula Echevarría,
Raul Arévalo, Juana Acosta.
Guión: Luis Marías.
Fotografía: Ángel Amorós.
Música: Federico Jusid.
Duración: 97 minutos.
Estreno España: 5/10/2018.



viernes, 12 de octubre de 2018

First Man: Tras su brillante La La Land, Damien Chazelle nos proporciona un tremendo somnífero lunar


Las teorías conspirativas le gustan mucho a la gente, son muy atractivas, pero a mí no me afectan. Sé que alguien volverá a la Luna y traerá mi cámara de vuelta.
-Neil Armstrong.

La historia: Biopic que se centra por un lado en la carrera profesional de Neil Armstrong (Ryan Gosling) y por otro lado, retrata sus recuerdos más íntimos junto a su esposa Janet Armstrong (Clare Foy) entre los años 1961 y 1969 que supusieron un hito en la carrera espacial con la llegada del primer hombre a la Luna.


La crítica: Cuando Neil Armstrong visitó Chile en el año 2000 declaró de forma irónica que el clima lunar era bueno. Se refería a que por el día se llegaban a los 130 grados de temperatura, mientras que a medianoche se alcanzaban los 110 grados de temperatura en negativo. Ello proporcionaba un promedio muy "agradable". En mi caso y al concluir la proyección de First Man podría decir que me quedé a 0 grados, es decir, ni frío, ni calor, sino todo lo contrario. O dicho de otra manera, 133 interminables minutos de lucha contra el sueño en el tremendo somnífero lunar que nos tenía preparado un irreconocible y circunspecto Damien Chazelle.

Buscar perdonarse entre ciertos sectores, la magia creada en el musical de los musicales como fue su anterior película La La Land, pudiera estar en la génesis de llevar a cabo una producción que no aporta prácticamente nada nuevo a la historia de la cinematografía espacial y que discurre con una narrativa plana, sin ningún tipo de emocionalidad y lo que es peor, resultando profundamente aburrida en la inmensidad de lugares comunes en los que cae una y otra vez.

Basada en la novela First Man: the life of Neil A. Armstrong del profesor de historia de la Universidad de Alabama James R. Hansen, y bajo un libreto adaptado por Nicole Perlman y Josh Singer, es la primera vez que Damien Chazelle no escribe su propia película y lo paga con creces al centrar su objetivo en una historia creada por otros y en la que adopta una mirada semidocumental de los acontecimientos históricos narrados. El problema es que de esta manera pervierte el verdadero lenguaje del cine documental, que no tiene que ver con ficcionar una realidad, sino con investigar en como sucedieron determinados hechos históricos y su contextualización cultural sea en un momento pasado o para disparar ideas o reflexiones en forma de preguntas en conversación directa con el espectador.

First Man es una película que tarda ni más ni menos que una hora y media en arrancar con unos prolegómenos interminables divagando en torno a las relaciones personales y familiares del astronauta que intentan aportar calidez a la historia o difundir una visión familiar del héroe. Sin embargo, con esta premisa reiterativa, Chazelle solo contagia pesimismo en lo que debería haber sido un camino para ilusionar y motivar al espectador. Solo en el último tercio de la filmación consigue algo de distinción cinéfila y es ahí donde encontramos la narrativa adecuada si es que hasta ese momento hemos conseguido llegar despiertos.


El reparto está encabezado lógicamente por el omnipresente Ryan Gosling que realiza una gran interpretación de Neil Armstrong mimetizándose en gestos, miradas y en la forma de expresarse que recuerda con veracidad ese carácter introspectivo que el comandante Armstrong tenía de puertas para adentro. Le da buena replica en pantalla, la actriz británica Clare Foy (serie The Crown) que aporta cierta calidez a la historia y representa con acierto los miedos e incertidumbres por los que pasaba aquella madre de familia tras los muchos sucesos trágicos que ocurrieron en la preparación de la conquista del sueño espacial. El resto del reparto es tan gris como la propia producción sin poder resaltar a nadie en especial del elenco coral.

Lo mejor de la producción llega en la parte técnica con la transición que hace Damien Chazelle entre los dos tiempos narrativos representados en pantalla. Si en el eterno preámbulo utiliza correctamente los 35 milímetros clásicos de grabación para situarnos en el contexto histórico de manera adecuada, es en el espacio exterior y en el alunizaje, cuando pasa la filmación a los 16 milímetros en Imax, siendo ahí, cuando la película si gana en grandeza con el añadido de un muy bien conseguido silencio sepulcral sin música de fondo, en el momento de mayor clímax de la cinta con la llegada del hombre a la Luna en un sueño para la humanidad.

En conclusión, First Man es una apuesta correcta, aséptica y formal pero narrativamente plomiza  y que queda muy por debajo de otras películas en torno a nuestro satélite como fueron Apolo 13, Space Cowboys o la reciente Figuras ocultas que con un hecho mucho menor en la carrera espacial como fue colocar a Scott Glenn en órbita, si consiguió la emoción de la que carece la fallida apuesta de Damien Chazelle que ha pasado de brillar con la ciudad de las estrellas a estrellarse en un alunizaje forzado en una historia manida y conocida ya por todos.

Nota: 4/10.

Nacionalidad: Estados Unidos.
Dirección: Damien Chazelle.
Reparto: Ryan Gosling, Claire Foy,
Jason Clarke, Kyle Chandler.
Guión: Nicole Perlman, Josh Singer.
Música: Justin Hurtwiz.
Fotografía: Linus Sandgren.
Duración: 133 minutos.
Estreno mundial: 11 y 12/10/2018.



martes, 9 de octubre de 2018

Ha nacido una estrella: Magistral debut de Bradley Cooper en la dirección a pesar de ser ya el tercer remake del clásico de 1937


El éxito consiste en tener lo que se desea. La felicidad en disfrutar lo que se obtiene.
-Henry Ford.

La historia: El cantante de rock estadounidense Jack Maine (Bradley Cooper), no pasa por su mejor momento personal a causa de su adicción al alcohol, aunque su carrera artística le sigue proporcionado una posición destacada en el panorama musical. Tras un exitoso concierto, decide entrar en un club nocturno a tomar una copa y allí conoce casualmente a Ally (Lady Gaga) que es una joven inquieta que combina su trabajo en un restaurante con pequeñas actuaciones musicales en dicho local. Tras quedar prendado con la voz de la joven, Jack la invita a su proximo concierto y le propone que interprete una canción junto a él. Es a raíz de esta interpretación, cuando surge la semilla de un romance en lo sentimental, mientras que en lo profesional supone el nacimiento de una nueva estrella musical. 


La crítica: Para situarnos en la génesis de este proyecto que supone la ópera prima de Bradley Cooper en la dirección cinematográfica, tenemos que viajar hasta el año 1937 y recordar a la primigenia Ha nacido una estrella de William A. Welman que fue producida por David O. Selnick y que contaba con la música compuesta por el maestro Max Steiner. La citada producción era una feliz propuesta que narraba una historia de cine dentro del cine y las aspiraciones de una joven muchacha interpretada por Janet Gaynor, que contaba con un parecido razonable tanto físicamente como en las aspiraciones artísticas de la Mia que interpretaba Emma Stone en La La Land. En definitiva, era la historia de una joven con el sueño de convertirse en una estrella de cine en los años en los que el séptimo arte tomaba forma en Hollywood a la vez que la industria cinematográfica despegaba ya en un camino sin retorno. Pero lo más curioso es que la película de 1937 ya bebía claramente de la producción Hollywood al desnudo de 1932 dirigida por George Cukor. Para rizar el rizo, el propio Cukor realizó en el año 1954 un remake en formato musical protagonizado por Judy Garland que también fue un rotundo éxito. Posteriormente llegaría un segundo remake de Ha nacido una estrella en el año 1976 e interpretado con acierto por Barbra Streisand y Kris Kristofferson. Pues bien, en un ataque de originalidad, Bradley Cooper ha decido iniciar su carrera cinematográfica como cineasta con el tercer remake del clásico de 1937. Aunque realmente la cinta reseñada hoy es un remake de la producción de 1976 en la que se sustituía la trama cinematográfica de cine dentro del cine, situando a los personajes en el mundo de la música a través dos estrellas del rock. Ahora bien, una vez puestos en antecedentes, y dejando claro que no soy partidario de los remakes, vamos a tratar de analizar este A Star is born 2018 y sus valores cinematográficos, que paradójicamente son muy superiores a todas las versiones citadas anteriormente, logrando con ello, un magnífico melodrama musical que cuenta con todas las posibilidades de ser multinominada en la carrera de los Oscars, en lo que supone el pistoletazo de salida a los Premios de la Academia.

El comienzo de la película y a modo de presentación es apoteósico con una espectacular canción de rock interpretada de una manera más que sorprendente por el propio Bradley Cooper, para pasar a continuación y en contraste melódico, a una preciosista y maravillosa interpretación de 'La vie en rose' por Lady Gaga, que merece un parón en la reseña para comprobar la calidad vocal de la artista.


La cinta sigue los patrones clásicos de toda narración que se tome en serio a sí misma, con una división bien planificada en el libreto en tres tercios correspondientes a una presentación de situaciones y personajes, un desarrollo dramático y un desenlace coherente con la evolución de los personajes representados. Esto y aunque parezca una evidencia narrativa, no se cumple con eficacia en muchas películas que se saltan los procesos fílmicos, bien con finales abruptos y sin sentido o con presentaciones escandalosamente largas que no aportan nada más que descripciones interminables. Algo que también sucede en muchas novelas o ensayos literarios en los que el autor en cuestión, se niega a utilizar las elipsis narrativas y se lleva el texto a las mil páginas. En esta ocasión, el lenguaje cinematográfico que nos lleva a los 135 minutos utilizados en el metraje, es acertado y cada minuto está justificado tanto narrativamente como artísticamente. Y lo dice quien es fiel creyente en que las duraciones por encima de 90 a 100 minutos con carácter general solo consiguen restar ritmo a las producciones.

Una vez puestos en antecedentes, y creo que ha quedado claro que sin ser partidario de los remakes, ni de las segundas partes -tampoco en la vida-, ni mucho menos de las duraciones excesivas en los metrajes de las obras cinematográficas, debo confesar que cuando escribo estas lineas, aún sigo emocionado ante la belleza de la filmación presenciada que me ha parecido una obra de arte de la cultura contemporánea y la máxima representación del buen cine musical (sin ser estrictamente un musical al uso) superando a algunos musicales del cine clásico que obtuvieron una sobrevaloración desmesurada. Todo lo expuesto anteriormente me lleva a entrar en contradicciones sistemáticas tanto personales como cinematográficas, considerando que la propia vida es pura contradicción en algunas ocasiones. De hecho, me voy a apoyar en una de las frases del escritor, antropólogo, crítico cinematográfico y amigo personal José Dueso, en la que decía que en la contradicción está la clave de casi todo en la vida. De hecho el bueno de José, me recomendó que nunca cambiara mi visión cinematográfica y mantuviera mi independencia en la crítica como única manera de diferenciar los textos hasta que llegaran a ser reconocidos sin la necesidad de ser firmados ya fuera en Cine y críticas marcianas, o en Noroeste Madrid.

El problema que surge entonces es que para presentar una visión relevante sobre 'Ha nacido una estrella', en una crítica cinematográfica al uso, no hay espacio suficiente para analizar el contexto histórico y cultural sobre el que se asientan las bases de la propuesta. De hecho, para realizar un análisis correcto y pormenorizado, lo adecuado sería escribir un ensayo cinematográfico de no menos de 300 páginas, para analizar las películas de 1932, 1937, 1954, 1976 y esta última de 2018 para contrastar las cinco propuestas presentadas y sus diversos contextos narrativos y socioculturales para poder explicar con datos objetivos porque la propuesta presentada por Bradley Cooper es la mejor con creces de todas ellas. Las tres bases sobre las que se asientan tal afirmación, son el lenguaje cinematográfico expresado, su profundidad narrativa y su belleza musical. Sin embargo, la parte positiva que nos ofrece el mundo digital e Internet en concreto, es poder combinar el lenguaje escrito, con el apoyo visual en vídeo. Esto me lleva a introducir un segundo parón en la reseña, para poder visualizar a través de las imágenes lo que estoy tratando de explicar y difundir. En esta ocasión, se trata del tema 'Shalow' que espero reciba el Oscar de la Academia y pueda ser interpretado en directo por los protagonistas en la noche en la que Bradley Cooper debe recibir su primera estatuilla dorada tras la tres nominaciones recibidas anteriormente y que quedaron sin premio. Disfruten ahora de 'Shalow' y esperen a la noche de los Oscars para confirmar este pronóstico.
  

Cabe decir que cuando me refiero al primer Oscar de Bradley Cooper, no me refiero al de la canción que acabamos de escuchar (que también lo merecería), sino a su portentosa actuación en la película (imprescindible verlo en versión original), que le coloca, sino lo estaba ya, como el mejor actor norteamericano de su generación. Su personaje es la representación perfecta de la autodestrucción humana y del sacrificio amoroso llevado hasta las últimas consecuencias y que solo comprenderemos en las secuencias finales de la proyección. Por otro lado, nos encontramos con un más que sorprendente debut cinematográfico de Stefani Germanotta (conocida artísticamente por Lady Gaga) que fuera de todos los cánones de belleza de Hollywood, interpreta más que correctamente a la joven Ally, recordando de alguna manera a la Janet Gaynor de 1937 o a la Emma Stone de 2017, pero resaltando sobremanera en sus sobrecogedoras interpretaciones musicales. Destaca especialmente en las canciones al piano que dejan unas sensaciones de encontrarnos con una artista en la máxima plenitud de su carrera musical como compositora. El resto del reparto luce bien en lineas generales, destacando al veterano actor californiano Sam Elliot que interpreta al hermano de Jack y que trata de poner orden en su descontrolada vida que le está llevando al precipicio.


En la parte técnica cabe destacar una magistral fotografía realizada por cinematógrafo neoyorkino Matthew Libatique que ya en Cisne negro demostró su estilismo visual y que en esta ocasión fija su referente visual en el maestro italiano Vittorio Storaro. De ese modo, tiñe de rojo la pantalla en longitud de onda caliente para contextualizar secuencias nocturnas, mientras que pasa a los cálidos dorados cuando pretende impregnar calidez al hogar familiar representado en pantalla. 

Hay que destacar tres secuencias en pantalla que actúan como impulsoras dramáticas de la presentación, nudo y desenlace mencionadas anteriormente. La primera de ellas se produce en el club nocturno en el que podemos encontrar rasgos del mejor cine de Fellini, así como reminiscencias a la película de culto mexicana Los caifanes en una especie de cabaret nocturno loco y surrealista. La segunda secuencia y haciendo una concesión al cine romántico, la encontramos en una petición improvisada de matrimonio de Jack a Elly, en la que se vale de la cuerda de una guitarra para crear un anillo de compromiso. Pero lo mejor, y como en toda obra artística que se precie, ocurre en la secuencia final que actúa como condensador y flujo de emociones. Allí nos encontramos con un pequeño flasback que será recordado ya para siempre en la historia del cine y que por sí mismo consigue convertir al tercer remake de Ha nacido una estrella en una película inolvidable. 

Nota: 9/10.

P.D. El titular de la crítica toma como referencia la película de 1937 como primera obra con el título de 'Ha nacido una estrella'. Por lo tanto, la película del año 1954 sería el primer remake con el mismo título, la de 1976 el segundo, y la de 2018 el tercero por el momento. Aunque como he resaltado en el texto, todo parte del film de 1932 'Hollywood al desnudo' por lo que actualmente existen cinco versiones basadas en la misma historia o premisa.

Título original: A Star is Born.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Dirección: Bradley Cooper.
Guión adaptado: Bradley Cooper,
Will Fetters, Eric Roth.
Reparto: Bradley Cooper,
Stefani Germanotta,Sam Elliot,
Rafi Gavron, Anthony Ramos.
Fotografía: Matthew Libatique.
Música y canciones: Lady Gaga,
Bradley Cooper, Luke Nelson.
Duración: 135 minutos.
Estreno EE UU: 28/09/2018.
Estreno España: 5/10/2018.
Estreno México: 12/10/2018.


viernes, 5 de octubre de 2018

Cold War: Un duro viaje emocional por la Europa de los años cincuenta


No podían estar juntos, pero se echaban terriblemente de menos en cuanto se separaban. -Pawel Pawlikowski.

La historia: Tras acabar la segunda guerra mundial, las autoridades polacas deciden crear un coro musical con las mejores voces del país para levantar la moral de la población, difundir el folclore nacional y glorificar el sistema comunista imperante en el país. En este contexto, Zula, que es una muchacha con desarraigo familiar y de carácter rebelde, se presenta al casting y es seleccionada para formar parte del elenco artístico. Un vez integrada en el grupo, se enamora de Wiktor que es el director artístico del coro y comienzan un romance en el que tendrán que salvar sus diferencias políticas y personales en un duro viaje emocional por la vieja Europa.


La crítica: Tras su rotundo éxito en el Festival Internacional de Cine de Cannes, hoy 5 de octubre se estrena en España la producción polaca Col War (Zimna wojna) del prestigioso cineasta Pawel Pawlikowski. En esta ocasión y como en su anterior película (Ida), vuelve a utilizar el blanco y negro como modelo de narración universal.

La cinta se desarrolla entre los años 1949 y 1964 en un recorrido bien desarrollado narrativamente mediante la utilización de intermitentes elipsis narrativas apoyadas en blackouts para presentar la narración mediante capítulos. Cabe destacar como Pawlikowski enfoca a modo de road-movie sentimental y geográfica, una propuesta con diversas localizaciones en Europa como pueden ser Varsovia, Berlín, París o la Split de la antigua Yugoslavia. De esta manera, el director nos sitúa en un contexto sociocultural e histórico de contrastes en el que podemos apreciar dos modelos de vida tan diferentes, como en su momento eran la Francia de la libertades en contraposición a la Polonia oprimida en tiempos de la atroz posguerra.

Así mismo, cabe destacar que la película es la apuesta más personal del director polaco, ya que decidió iniciar un proceso sentimental para tratar de reflejar en los protagonistas del romance, la propia vida de sus padres en el entorno de la opresiva atmósfera que se vivía en Varsovia de los años cincuenta del siglo pasado. Además, y de alguna manera, la tormentosa relación que vivieron sus progenitores a lo largo su vida en pareja, le sirve al cineasta para reflexionar en torno a las relaciones sentimentales tóxicas en las que las parejas se castigan sentimentalmente en un modo de relación tormentosa sin que dichas parejas puedan estar juntos pero tampoco separados. Pero lejos de utilizar el romanticismo narrativo, Pawlikowski quizás sin querer, peca de un excesivo academicismo aproximando su película más a un cine de arte y ensayo que a un cine más emocional que quizás hubiera convertido a la historia en algo mucho más asimilable para el conjunto de los espectadores. Aun así, y esto ya es cuestión de gustos personales, la filmación me parece que tanto narrativamente como en su expresión artística es de una enorme belleza íntima. También nos deja un mensaje político de gran calado, sobre como los regímenes autoritarios destrozan vidas y separan personas por el fanatismo de los propios actores políticos y de los ciudadanos que siguen estas consignas por miedo o por convencimiento personal. Ejemplos hay por doquier en la época actual.


En el reparto nos encontramos al atractivo actor polaco Tomasz Kot (Bikini Blue) en el papel de Wiktor, que representa con acierto y verosimilitud todas las contradicciones del ser humano que es lo marca el libreto para su personaje. Su pareja en el film es la también actriz polaca Joanna Kulig, a la que conocimos en la ya mencionada 'Ida', y que vuelve a dejar una excelente actuación llena de poderío y con unos matices interpretativos de alta escuela. Su personaje es una representación de la rebeldía, el patriotismo y la libertad que se encauzan en su pasión por la música y el arte en general. El resto del reparto son meros acompañantes para seguir la evolución de la pareja protagonista que son el eje sobre el que gira toda la historia.

A nivel técnico cabe destacar y en mi opinión esto es un debe en la filmación, el formato con el que ha sido grabada la historia y que se asemeja a una escala prácticamente cuadrada (4:3), ocupando apenas media pantalla de cine. Esto contrasta en como vemos habitualmente una proyección, que es un formato rectangular y ocupando la pantalla completa de la sala de cine. En principio, la única explicación que puedo encontrar a esta manera de rodar, podría ser debido a la necesidad de abaratar costes de producción al tratarse de cine independiente y sin grandes estudios comerciales que sustenten las necesidades económicas de la película. A pesar de ello, el virtuoso director de fotografía Lukasz Zal, al que ya vimos en su portentoso trabajo en Loving Vincent, consigue unas bellísimas tonalidades en blanco y negro, además de regalarnos excelentes travellings y algunas secuencias panorámicas de autentico lujo con medios tan ajustados para la filmación.

Cold war es en definitiva una obra compleja, preciosista en algunos de sus pasajes, pero demasiado seca y dura en lo emocional como para que pueda arrebatarnos al concluir la proyección. Quizás la película funciona mejor como una especie de ensayo cinematográfico sobre la etnografía y las esencias del folclore polaco, que como una clásica historia romántica que es lo que apunta tanto en el póster como en el trailer promocional que es tan bello que supera con creces a la misma producción. En cualquier caso, nos encontramos ante un cine de máxima pureza artística que por momentos y en su parte musical, se asemeja a un poema visual con recuerdos y sabores añejos a aquel cine clásico que nunca podremos olvidar.

Nota: 7/10.

Título original: Zimna wojna.
Nacionalidad: Polonia.
Dirección y guión: Pawel Pawlikowski.
Reparto: Tomasz Kot, Joanna Kulig.
Borys Szyc, Agata Kulesza.
Fotografía: Lukasz Zal.
Música y canciones: Marcin Masecki.
Duración: 89 minutos.
Estreno Polonia: 8/06/2018.
Estreno España: 5/10/2018.
Estreno Francia: 24/10/2018.
Estreno EE UU: 21/12/2018.
Estreno Hispanoamérica: Pendiente.


martes, 2 de octubre de 2018

El negocio de las palomitas en el cine y otras curiosidades del popcorn


Las palomitas son como los besos, algunos dulces, otros salados y en algunas ocasiones una excusa perfecta para ir (o no) al cine. Miguel Pina.

En una ocasión y hablando con un responsable de una conocida distribuidora cinematográfica en España, me confesaba que el negocio del cine ya no estaba en las películas, en los directores, en los galanes de cine o en las estrellas femeninas del séptimo arte. Era mucho más sencillo, el negocio estaba ahora en los servicios de restauración de las salas de cine y más concretamente en las famosas y humildes palomitas de maíz, que sin ser culpables de nada, comienzan a ser odiadas por el bolsillo del espectador, mientras que el amor de la industria cinematográfica se dispara de un modo inversamente proporcional. En lo personal no soy un consumidor habitual de este supuesto manjar de la gastronomía cinéfila, pero siempre recuerdo que de niño la asociación palomitas y cine iban de la mano. Aunque de vez en cuando y según la película proyectada las puedo consumir. Pero para todos, lo llamativo es su precio y es que si a ello, le sumamos refresco o cerveza, el coste ya supera incluso el precio de la propia entrada de cine.

Scarlett Johansson se suma a la fiesta con sus palomitas gourmet

Vamos con unos datos que son inequívocos en el porcentaje de negocio que generan las palomitas para una sala de cine. Un cubo, paquete o bolsa de palomitas genera un 1.800 por ciento de beneficio sobre lo que cuesta el maíz y el precio final de venta al público. En proporción, una lata de caviar Beluga, una langosta o un vino de reserva saldrían mucho más baratos que el famoso popcorn. De hecho, si por un paquete de palomitas de 100 gramos se están pagando 4 o 5 dólares/euros, este precio es exactamente igual al que tendríamos que pagar por 100 gramos de langosta en cualquier mercado de un país medio. Los refrescos tampoco se escapan de este sobrecoste y hablamos de un beneficio para el cine o cadenas de cines (Cinesa, Cinépolis,Yelmo), de un 1200 por ciento por una Coca-Cola o Pepsi de máquina, llegando a estar publicado este dato como record guinness de coste/beneficio para las empresas cinematográficas. A este paso y dentro de poco, el poder adquirir lo que ahora llaman un combo con palomitas, refrescos y demás gastronomía cinéfila para una familia media, será casi imposible. O incluso, ¿pudiera ser como una lotería o un premio? ¿Exagerado? Vean la imagen.

En realidad para ellos has ganado unos céntimos, ni siquiera un Euro/Dólar

En definitiva, con este escrito no trato de amargar la fiesta del cine a nadie. Más bien se trata de una curiosidad y de aportar unos datos que no pretenden que las palomitas se le atraganten a nadie. Pero, ¿dónde y cuándo nace esta tradición de convertir al espectador en un "zampapalomitas" sin conocimiento de causa? Pues precisamente en todo lo contrario de lo que este producto significa hoy. Para ello, habría que retrotraernos hasta la época de la Gran Depresión en Estados Unidos que es cuando un producto tan barato en su materia prima, encontró satisfacción entre los propietarios de los cines y el bolsillo/estómago del espectador que ambos andaban sumidos en la escasez. Por apenas 5 o 10 centavos, la bolsa de palomitas era un producto barato y que saciaba el hambre del espectador a la vez que repercutía en beneficios moderados para el empresario de cine que estuvo listo y hábil en popularizar este producto. El nuevo boom de las palomitas llegó cuando se inventó el microondas y las famosas palomitas comenzaron a llegar a los salones de los hogares en lo que ahora se conoce como peli y mantita. ¿Estallará la burbuja de las palomitas como la de los tulipanes en Holanda? ¿Se podrá avalar la compra de un piso con un combo de palomitas aunque sea caducado? ¿Habrá palomitas en Marte?


Algunos nombres alternativos de las palomitas maíz en diversos países del mundo:

Argentina: Pochoclo, pororó, pururú.
Belice: Poporocho.
Bolivia: Pipocas.
Chile: Cabritas.
Colombia: Crispetas.
Cuba: Rosetas de maíz.
Ecuador: Canguil.
Panamá: Millo.
República Dominicana: Cocalecas.
Uruguay: Pop.
Venezuela e Islas Canarias (España): Cotufas.
Resto del mundo: Estafa, timo, robo, etc, etc.

Y por último y antes de concluir, me preguntaba si cómo hay día mundial de todo; como por ejemplo el día del niño, el día del padre, el día de los enamorados, el día mundial del agua, el día mundial del perro abandonado, el día mundial del gato pulgoso, el día mundial del propio día mundial, ¿habrá día mundial de las palomitas de maíz? La respuesta a continuación:


Sean felices y vayan al cine con y sin palomitas, con o sin besos y si pueden llévense las palomitas desde casa, ahorrarán tiempo, salud y dinero. Es más, incluso hay gente que ve la película sin nada en la boca, en una opción insólita pero posible.

P. D. De regalo les dejo un vídeo de auto-ayuda para aprender a ligar en el cine sin que el combo de palomitas se interponga en su camino :-)

viernes, 28 de septiembre de 2018

Searching: Vanguardia tras las cámaras en una trepidante historia de suspense


Los asuntos desesperados requieren medidas desesperadas -Horatio Nelson.

La historia: Tras perder a su madre por una dura enfermedad, la pequeña Margot queda al cuidado de su padre David con el que transita el camino de la niñez a la adolescencia.  Después de cumplir los dieciséis años, la joven desaparece una noche sin dejar ningún rastro aparente y sin que al parecer haya habido ninguna discusión con su padre o amigos. Es ahora cuando comienza una frenética búsqueda en la huella digital que ha dejado la joven a través de sus contactos en las redes sociales.


La crítica: Aunque pueda parecer una obviedad, qué importante es cuando presenciamos una proyección en la sala de cine y podemos ver lo que está ocurriendo en pantalla. Y es que en no pocas ocasiones, nos encontramos con películas nubladas, oscuras, agrias, o donde directamente no se ve lo que está sucediendo en pantalla. No es el caso de Searching, que al contrario, es un ejemplo de luminosidad demostrando que el cine de suspense o el thriller no se puede escudar en "ocultar" lo que el cineasta no ha sabido iluminar a través de su director de cinematografía. Pues bien, en la película reseñada hoy, la fotografía dirigida por el colombiano Juan Sebastián Barón, es una lección tanto en la ultra-resolución digital de la misma, como en hacer fácil la lectura de lo mucho que hay que leer en la película. ¿Leer en el cine? Si, y no me refiero a ver la película en versión original subtitulada (que sería muy sano por otra parte), lo que quiero expresar es que hay que leer bastante, pues la historia se basa en las redes sociales y utiliza un lenguaje cinematográfico de máxima vanguardia donde vamos a ver cuentas de Instagram, Facebook, Skype, etc, etc, en primer plano y adaptando el cine a lo que hacemos a diario a través de dichas redes y los registros que dejamos en ellas.

Searching es una más que interesante producción independiente que supone una vanguardista ópera prima del joven cineasta Aneesh Chaganty, que con solo 27 años ya tiene en su haber el Premio del Público del prestigioso Festival de Sundance. Allí se presentó esta filmación que ahora va llegando a las carteleras de todo el mundo, como hoy 28 de septiembre lo hace en los cines de España. Además ha consiguiendo ser distribuida por Sony Pictures en un salto cualitativo para el cine independiente.

La película se presenta como una fluida conversación contextualizada en el entorno de como son ahora nuestras relaciones personales y como pueden influir las redes sociales en el desarrollo de las mismas. Pero en ningún momento Chaganty utiliza el maniqueísmo para intentar sensibilizar de esa manera al espectador, más bien al contrario, contrapesa de una manera adecuada los peligros pero también los beneficios en la era de la comunicación en el contexto de las nuevas tecnologías.

Por otro lado, el largometraje no dejar de ser la clásica historia (por desgracia), de una joven que desaparece en extrañas circunstancias, dando así paso a un trepidante thriller que engancha de principio a fin con un metraje inteligentemente ajustado a unos 100 minutos de tensión narrativa. No es necesario más.


En mi opinión, todo este mecano en el que se convierte la historia cuenta con el debe de un reparto deshilvanado y aunque no menoscaba la película en sí, dejan un sabor agridulce al concluir la proyección. Encabezando el elenco, nos encontramos con el actor coreano-estadounidense John Cho (Star Trek Beyond), que deja muchas dudas en un papel que aunque muy trabajado carece completamente de carisma. Su personaje bien diseñado en el libreto, representa a la desesperación de un padre cuando se enfrenta a la desaparición de una hija. Esta joven es interpretada por la actriz debutante Michelle La, que cumple con corrección en el papel de una adolescente llena de inseguridades y que busca en el entorno tecnólogico una vía de escape a la pérdida de su madre. Por otro lado, y aquí si nos encontramos con una buena actuación, Debra Messing (Celebrity), es la inspectora encargada de llevar el caso y su personaje tendrá las claves del conflicto planteado.

Recapitulando ya, Searching se adapta como un guante a las nuevas sociedades creadas por nuestro entorno tecnológico y consigue ser innovadora tanto técnicamente por la manera de manejar los ángulos de las cámaras, como por la frescura narrativa con la que debuta el cineasta Aneesh Chaganty. Él, con su juventud, puede y debe marcar una nueva manera de hacer cine en lo que se creía que todo estaba inventado ya. Veremos con atención su próximo proyecto en el que confirmaremos si Searching fue una casualidad, o el principio de lo que espero se una carrera larga y sustanciosa en la que nos haga volver a creer en el cine de autor.

Nota: 8/10.

Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Aneesh Chaganty.
Reparto: John Cho, Debra Messing,
Michelle Ja, Joseph Lee, Sara Shon.
Guión: Aneesh Chaganty, Sev Ohanian.
Música: Torin Borrowdale.
Fotografía: Juan Sebastián Barón.
Duración: 101 minutos.
Estreno EEUU: 24/08/2018.
Estreno México: 21/09/2018.
Estreno España: 28/09/2018.

martes, 25 de septiembre de 2018

Enamorado de mi mujer: Menudo pervertido...¡Enamorarse de su mujer!


Algunos matrimonios acaban bien, otros duran toda la vida. -Woody Allen.

La historia: Tras su separación matrimonial Patrick (Gérard Depardieu) conoce a Emma (Adriana Ugarte), que es la chica de sus sueños y decide presentarla en sociedad en una cena especial que han preparado Daniel e Isabelle que son un matrimonio amigo de Patrick. Pero todo se complica con los celos de Isabelle, cuando la joven aparece en el hogar familiar con un flamante vestido rojo y una sonrisa en los labios. ¿Seguirá Daniel a partir de esta situación enamorado de su mujer o querrá emular a su amigo en su nueva vida? ¿Se intentará ligar a la bonita muchacha durante la cena? ¿Cómo reaccionará su mujer en la tensa velada?


La crítica: En principio (y en final), mi única intención al asistir a una sala de cine para ver esta película (de hecho no pedí acreditación en el pase previo para realizar la crítica), era ver en pantalla gigante a Adriana Ugarte y comprobar que tal le sentaba ese vestido rojo (que sentar, le sentaba muy bien), y ya de paso buscar en la comedia de evasión, ese tipo de cine inane pero que a veces es tan necesario para despejar la mente. Ahora bien, pues ya puestos, me dije a mi mismo, ¿por qué no realizar una crítica marciana si me acabo de desvelar a las 5 de la mañana y no tengo otra cosa mejor que hacer? Pues eso, vamos a ello con una reseña liviana, pues tampoco es para tomarse muy a pecho (bueno dependiendo de que pecho) un tipo de cine que es sincero, frugal y moderadamente divertido dentro de su insustancialidad.

La producción francesa está razonablemente bien dirigida (dentro de la tontada que es) por el veterano actor y cineasta Daniel Auteuil, que también se reserva el papel de Daniel y está basada en la obra teatral del prestigioso dramaturgo francés Florian Zeller: 'L'envers du décor'. Con ello, el cine francés, sigue la estela de lo que se viene haciendo últimamente en la comedia española y que se ha caracterizado por provocar situaciones de enredo en espacios escenográficos mayoritariamente cerrados, como pueden ser hogares familiares, consultas médicas o establecimientos de hostelería. 'Enamorado de mi mujer' nos va a traer recuerdos de alguna manera (aunque muy por debajo) a las comedias de situación españolas Toc tocEl intercambio, o Perfectos desconocidos. Por cierto, esta última que cito (Perfectos desconocidos) que ya era un remake de la película italiana de Paolo Genovese, nos trae una noticia sorprendente. Y es que en México, el cineasta Manolo Caro va a rizar el rizo, y se dispone a estrenar próximamente un remake del remake en un bucle que parece ser infinito. De hecho hay proyecto para adaptarla en Francia, Brasil, Turquia y Grecia. Como pueden comprobar, el negocio y la falta de buenos guiones originales, están provocando una orgía de remakes casi sin parangón en la historia del cine. Supongo que antes o después el remake, del remake, del remake, del remake de Pefectos desconocidos, llegará a los oídos de algún cineasta de Suazilandia (país de Africa, no confundir con Disneylandia) y preparará un refrito de la cinta citada para ser emitido en la televisión pública de aquella diminuta nación. No estoy borracho.

Respecto a la cinta reseñada hoy, y hablando un poquito de cine (espero que no sea muy doloroso), hay un aspecto que cabe destacar narrativamente y es la utilización de continuos flashforward (¡Pedrooooooooooooooooooooo!), que aunque no es un recurso nuevo, hacía mucho tiempo que nos lo veía en una sala de cine y desde luego nunca han sido mencionados en Cine y críticas marcianas (perdón por la interrupción de Pé, que es el sonido de la alarma en mi móvil y que despertar, les aseguro que despierta). Bueno si alguien no conoce los flashforward, digamos que son como los flashback pero en un salto adelante y en el tiempo, para alterar la secuencia cronológica de la historia. En la cinta se utilizan para recrear pensamientos "impuros" o realidades imaginarias de como sería la vida de nuestro protagonista si se divorciara de su mujer y emprendiera una nueva vida junto a la joven del vestido rojo. El problema de este recurso en la película, es que hasta la primera parte funciona con cierta gracia y efectividad, para sonar repetitivo y sin gracia como un chiste que te han contado ya cien veces en la segunda parte de la historia. Cabe resaltar y aunque parezca sorprendente, que la película guarda alguna semejanza con las comedias de Woody Allen, que si hubiera adaptado, y protagonizado esta obra teatral, tengan con seguridad que hubiera conseguido una obra magistral para cerrar su filmografía con un broche de oro. Bueno, eso si le hubieran dejado, porque parece que su última obra puede ser vetada y no estrenada por un asunto personal que nada tiene que ver con su demostrada calidad como cineasta.


Con respecto al reparto creo que además de Adriana Ugarte sale alguien más en la película. Bueno claro, sale el propio director (Daniel Auteuil) en el papel interpretado con cierta gracia del marido enamorado de su mujer, ja,ja,ja (perdón). Luego tenemos a Gérard Depardieu, que es el nuevo soltero y sorprendentemente no sobreactúa en ningún momento. También aparece en pantalla (creo), la mujer de Daniel que encolerizada en algunos momentos, deja detalles hilarantes en un papel bien interpretado por la actriz francesa Sandrine Kiberlain. Volviendo a Adriana Ugarte y ahora más en serio, es una buena actriz como ya demostró en su trabajo en la excelente Julieta de Pedro Almodóvar y a la que se la espera en papeles más importantes y de mayor calado que en el de la película reseñada hoy. ¿Por cierto, alguien sabe que pasó con la estupenda actriz Pilar López de Ayala? Es inaudito que no esté trabajando con asiduidad en el cine y no sé si algún día sabremos cuales son los verdaderos motivos de sus apariciones a cuentagotas.

En conclusión, 'Enamorado de mi mujer' es una película menor, pero que no obstante guarda algún mensaje interesante con respecto al desgaste matrimonial, o sobre el porqué o el cómo se produce en algunos hombres de la franja de edad comprendida entre los 60 y los 150 años, el deseo de volver a retomar su juventud, buscando en una mujer con 20 o 30 años menos que ellos, una nueva vida o una manera de recuperar con ello, los recuerdos de la juventud perdida (lógicamente estos hombres no pueden dedicarse a las tareas propias de la albañilería, fontanería o pescadería porque tengo la sensación que su yo interior no va a ser tenido muy en cuenta). En definitiva, hablamos de una propuesta divertida y sincera que no puede, ni debe engañar a nadie. Así que nada, por mi parte esto es todo y como veo que comienza el amanecer en Marte, les dejo ya y con su permiso, voy a desayunar unos churritos marcianos, que siempre es una manera muy ligerita de comenzar el día y más teniendo en cuenta que ya se ha terminado la operación bikini. Fin.

Churros marcianos       Foto: Miguel Pina

Nota (de la película): 6/10.
Nota (de los churros): 9/10.
Nota (de Adriana Ugarte): adivinen.

Nacionalidad: Francia.
Dirección: Daniel Auteuil.
Guión: Florian Zeller.
Reparto: Adriana Ugarte, Daniel Auteuil,
Gérard Depardieu, Sandrine Kiberlain.
Música: Thomas Dutronc.
Fotografía: Jean-Francoise Robín.
Duración: 85 minutos.
Estreno Francia: 25/04/2018.
Estreno España: 21/09/2018.


viernes, 21 de septiembre de 2018

Todos lo saben: La España profunda en la versión copia/pega de un irreconocible y desbordado Asghar Farhadi


El paisaje sostiene las huellas del pasado, reconstruye recuerdos y proyecta en las miradas las sombras de otro tiempo. -Julio Llamazares.

La historia: Laura (Penélope Cruz) regresa desde su Buenos Aires de adopcion a un pequeño pueblo del interior de España para asistir a la boda de su hermana. Esta última decidió quedarse en el medio rural, y no emigrar a Argentina por su apego a la tierra natal. Una vez allí, y tras un feliz reencuentro con sus familiares, la hija adolescente de Laura desaparece sin dejar rastro alguno. Es entonces, cuando la recién llegada al pueblo y desesperada por resolver la situación, pide ayuda a Paco (Javier Bardem) con el mantuvo un romance años atras. A su vez, Alejandro (Ricardo Darín), que es el marido de Laura y que se había quedado en Argentina por motivos laborales, viaja de urgencia a España para tratar de dar con el culpable de dicha situación. A partir de ese momento, se inicia una intensa búsqueda de la joven entre las sospechas de que cualquier miembro del clan familiar pudiera estar involucrado en esta extraña desaparición.


La crítica: En su anterior película traducida en España con el título de El viajante, el cineasta iraní Asghar Farhadi, trataba y conseguía de una manera brillante explorar el sentimiento de culpa a través de una fábula urbana intimista situada en la ciudad de Teherán. En esta ocasión, sitúa el foco de atención en la España rural y profunda explorando de una manera muy irregular las relaciones humanas en una producción costumbrista que se queda a mitad de camino entre el thriller de suspense y el melodrama en una mezcla que no acaba de funcionar en su discurso narrativo.

Una de las cosas que más llama la atención de la cinta es cómo un cineasta de Irán ha conseguido captar o copiar la idiosincrasia del cine español. Pero lo que alguien puede considerar como una virtud, pasa a ser un defecto cuando fija su modelo en el universo almodovariano despersonalizando con ello su autoría. Con ello, nos encontramos con una imitación del cine de Pedro Almodóvar que se podría entender como un "homenaje" o como una descarado copia/pega de su filmografía. De hecho, se podría haber hecho el experimento de proyectar esta filmación a un grupo de personas que desconocieran quien ha dirigido la película y estoy convencido que nueve de cada diez de estos individuos hubieran afirmado que la película estaba escrita por el cineasta manchego en una "mala noche" y no por Asghar Farhadi. En cualquier caso, además de una osadía por intentar igualar un cine tan pasional, personal y tan grande como es el de Almodóvar, escribiría exactamente lo mismo si Almodóvar se fuera a Irán e intentará reflejar la sociedad iraní como solo en ese caso Asghar Farhadi sabe hacerlo.

Volviendo a la historia, y tras una presentación de la película profundamente estúpida, larga e insustancial, por fin llegamos al nudo narrativo que vuelve a incidir en esta ocasión de manera acertada, en la oleada de secuestros, asesinatos, o desapariciones que vienen asolando a la sociedad española. Y es que casos como el de Marta del Castillo, el de Diana Quer o el de la chica violada en Pamplona por cinco bestias humanas con nocturnidad, superioridad y alevosía (la justicia española llama ahora a las violaciones abusos sexuales, retorciendo el lenguaje de una manera perversa) están encontrado reflejo en el cine con películas como 'La isla mínima', 'Cuando los ángeles duermen' o la reseñada hoy en la que Asghar Farhadi toca este tema inspirado en un recorte de periódico que leyó durante un viaje a España en el que se trataba un suceso criminal semejante a los citados.

Pero el principal problema de la producción reside en que el cineasta aparca de alguna manera el suceso que marca la acción, y lo que debería haber sido un thriller de suspense, lo convierte en un mal melodrama lleno de clichés, y con una mirada muy desenfocada hacia una España negra que ya no existe y que resulta incluso ofensiva para los habitantes del medio rural. Durante la trama se intercalan secuencias como la de un bar donde retrata a unos personajes arquetípicos y frustrados, mientras que por otra parte, y en las secuencias interiores del hogar familiar, dibuja una especie de casa lorquiana de Bernarda Alba como si los habitantes del mundo rural no hubiesen evolucionado desde aquel año 1936.


Con respecto al reparto, el circo que monta Penélope Cruz es tan inaudito como la nominación que seguramente vaya a recibir en los Premios Goya por un papel sobreactuadisimo, lleno de sus habituales grititos chirriantes y mezclando en la misma película??, un suave acento argentino y un español neutro en un hecho sin precedentes. ¿Cómo es posible que el director, cuya función principal es dirigir actores, no se haya percatado de este cambio en el acento? Pues muy sencillo, porque no sabe español y ha tenido que dirigir la película con un interprete. ¿Por qué entonces meterse en el berenjenal de argentinizar el personaje de Pé? Inexplicable.

Para que nadie me tome por loco o más marciano aún de lo habitual, veamos en este pequeño clip de vídeo de menos un minuto, como en el segundo 39 la actriz española pronuncia la frase: "un besito" con un acento extraterrestre, en el segundo 42 la palabra "hermosa" con acento argentino, y remata la escena en el segundo 48 con la frase: "¿y quién te ha dicho a ti que es de Alejandro?" con acento castellano neutro. Después y a lo largo de la película entra en modo Pé, es decir en modo niña del exorcista 3.0, cambiando de acento de manera histérica con el añadido de un registro vocal alucinante pasando de los graves a los agudos a su antojo.


Javier Bardem por otra parte, siendo en mi opinión, el mejor actor español de la historia con tremendas actuaciones en 'Días contados', 'Mar adentro', o 'No es un país para viejos', parece no estar atravesando su mejor mejor momento, y probablemente sea debido a una mala selección de papeles con personajes apagados, y tenues que no le permiten sacar ese fuerte carácter con el que siempre afrontó sus trabajos.

Sin embargo, el que se roba la película como dicen en México y con un papel secundario, es un inconmensurable Ricardo Darín que se come en pantalla a los actores españoles mencionados antes. Sencillamente magistral, al igual que la actriz española Elvira Minguez en un pequeño pero importante papel secundario.

Si hablamos de la significación de los personajes en la historia, habría que señalar que forman un extraño triangulo amoroso en dos tiempos narrativos en la que las necesidades económicas, afectivas y emocionales juegan un papel muy importante para la resolución del conflicto planteado. Esta parte de libreto puede gustar más o menos pero al menos mantiene cierta tensión en un guión que quizás ambientado de otra manera hubiera funcionado mejor y de forma mucho más natural.

Respecto a los aspectos técnicos de la película cabe decir que son absolutamente sobresalientes pero quedando dilapidados, escupidos y ninguneados por la narrativa expuesta anteriormente. Cabe destacar un excelente sonido directo, una magnífica dirección de arte y una fotografía de ensueño dirigida por el maestro José Luis Alcaine y acompañada eso sí, de una bellísima composición de planos de Asghar Farhadi al que hay que reconocer un estilo visual de gran factura estética. Todo ello le valdrá a la película para obtener al menos 10 nominaciones a los Goya que si estarían justificadas en los aspectos mencionados con anterioridad.

En conclusión, Todos lo saben, viene envuelta en un espectacular marco estético que no sirve para adentrarnos en una historia que se siente impostada, artificial y por supuesto nada creíble. Es por ello, que las sensaciones durante la proyección son como las de estar presenciado una obra de teatro, sin olvidar en ningún momento, ese aire peliculero que paradójicamente una película nunca debe contener. Así que al menos en mi visión crítica, subjetiva, e irrelevante considero que la cinta es una propuesta fallida que deforma la realidad de una manera considerable con el añadido de ver a un cineasta irreconocible y desbordado.

Nota: 4/10.

Nacionalidad: España.
Dirección y guion: Asghar Farhadi.
Reparto: Javier Bardem, Penélope Cruz,
Ricardo Darín, Elvira Minguez, Eduard
Fernández, Bárbara Lennie, Elvira Minguez.
Música: Alberto Iglesias.
Fotografía: José Luis Alcaine.
Duración: 130 minutos.
Estreno Argentina: 6/09/2018.
Estreno España: 14/09/2018.


martes, 18 de septiembre de 2018

¡Diez curiosidades de cine para la historia!


Curiosidad: Cosa o dato que causa interés, sorpresa o extrañeza. 

Imagen: Jennifer Lawrence interesada, sorprendida o extrañada ante una pregunta en la hilarante conferencia de prensa tras ganar el Oscar de la Academia en 2012.

El show Lawrence comenzó minutos antes :-)

Hablemos de cine: 

1. Se calcula que la película más vista de la historia sigue siendo 'Lo que el viento se llevó' (1939) con 202 millones de espectadores acumulados en Estados Unidos desde su estreno y en las posteriores reposiciones llevadas a cabo. La recaudación estimada y añadiendo un protocolo matemático de ajuste de la inflación, nos llevaría a la cifra de 1.872.953.700 en dólares si ajustáramos el precio de una entrada a 9.25 dólares aproximadamente. Aunque suponemos que todo esto el mítico Clark Gable lo resumiría de la siguiente manera: "Francamente, querida, me importa un bledo".



2. Viajamos en el tiempo desde 1939 hasta nuestros días y con datos cerrados del año 2017 y según el Ministerio de Cultura de España, uno de los súper fracasos de ese año en el país ibérico fue el de la producción española 'Blue Rai' que obtuvo la "escalofriante" cifra de 33 espectadores que pasaron por taquilla dejando una recaudación de 85 euros.


3. Nos quedamos por un momento en España para rememorar cual es la película con mayor número de espectadores y recaudación de todos los tiempos en el país. Se trata de la comedia de Emilio Martínez Lázaro 'Ocho apellidos vascos' del año 2014 que consiguió llegar a los  9.516.252 millones de espectadores con una recaudación total de más de 56 millones de euros. El último gran éxito del cine español es Perfectos desconocidos de Álex de la Iglesia con 21 millones de euros recaudados a la espera del cierre de los datos de Campeones de Javier Fesser.


4. Volvemos a Estados a Unidos para conocer algunos datos interesantes sobre los Premios Oscar de la Academia, centrándonos en las actrices y en sus galardones o reconocimientos. El record absoluto de estatuillas lo sigue teniendo Khatarine Hepburn con 4 Oscars, algo que ninguna actriz, ni ningún actor ha conseguido igualar. Respecto a las nominaciones obtenidas, Meryl Streep es la reina con 21 de ellas obtenidas, consiguiendo finalmente 3 Premios de la Academia. Aún tiene tiempo para intentar igualar al menos los 4 Premios de la gran Khatarine Hepburn. Respecto a la actriz más joven en recibir un Premio de la Academia lo sigue teniendo Tatum O'Neal que a sus 10 años lo obtuvo por su interpretación en 'Luna de papel' del año 1973 y dirigida por Peter Bogdanovich. Sin embargo la actriz más veterana en recibir este galardón fue Jessica Tandy que lo recibió a los 80 años por su interpretación en 'Driving Miss Daisy' de Bruce Beresford.


5. Vamos ahora con la peor película de la historia según el sitio de Internet IMBd y que cuenta con una puntuación de 1.9/10. Se trata de la producción estadounidense con el título premonitorio de Disaster Movie y que básicamente era un subproducto para el lucimiento de Carmen Electra y Kim Kardasihan. Algunas perlas dejadas por la crítica fueron las siguientes: Glen Ferris de Empire escribió: "Una terrible pérdida de tiempo, oxigeno y dinero". En cambio David Bernal de Cinemanía fue algo más amable y escribió: "No es cine, pero si más divertida (dentro de su estupidez), que las infaustas 300 o Epic Movie".


6. Pero lógicamente todo tiene su contraparte y para ello viajamos al portal de Internet FilmAffinity para encontrar la película con mayor valoración de la historia. En está ocasión, El padrino del año 1972 de Francis Ford Coppola es calificada con una nota media de 9/10 siendo considerado por muchos una de las mejores películas de la historia del cine. Y quizás lo más curioso es que la segunda parte de El Padrino rompe el tópico de que segundas partes nunca fueron buenas. De hecho para bastantes espectadores y críticos, la continuación estuvo al mismo nivel de su predecesora e incluso para algunos sectores fue superior. Eso sí, parece haber consenso en que la tercera parte está por debajo de las dos primeras aunque también es una filmación de una indudable calidad.


7. Uno de los mayores fracasos de la historia del cine (y con razón), lo "logró" la película del año 2013 de Universal Pictures: Ronin 47, La leyenda del samurái, del cineasta Carl Erik Rinsch y con Keanu Reeves de protagonista. El presupuesto de la producción fue de 175 millones de dólares a los que hay que sumar una "propinilla" de 50 millones en publicidad y marketing. Es decir, coste total: 225 millones de dólares. Si la recaudación en total fue de 150 millones y hacemos cuentas, fácilmente llegamos a la conclusión que la película obtuvo unas pérdidas de 75 millones de dólares. Algunas fuentes elevan estas pérdidas y Universal Pictures ni confirma, ni desmiente; casi mejor....


8. Demos un salto hasta la producción más exitosa en la historia del cine en relación al presupuesto inicial y los ingresos obtenidos. Se trata de 'El Proyecto de la Bruja de Blair' de 1999 dirigida y escrita por Eduardo Sánchez y Daniel Myrick al estilo de "metraje encontrado" que con un presupuesto de 22.500 dólares, y que logró la asombrosa cifra de 248 millones de dólares de recaudación. La película además fue rodada en solo 8 días y obtuvo alguna mención importante de la crítica. De hecho la Asociación de Críticos de Chicago la colocó en su día en el puesto número doce entre las 100 mejores películas de terror de la historia.


9. En el cine siempre hubo besos tanto en los patios de butacas de las salas de todo el mundo como en las propias pantallas de los propios recintos. Pero, ¿cuál fue el primer beso rodado y exhibido en la gran pantalla? Pues tenemos que viajar hasta el año 1898 y situarnos en el cortometraje titulado The Kiss rodado en New Jersey bajo las ordenes del inventor y empresario Thomas Edison. En el mismo, el actor John C. Rice y la actriz May Irwin se besaban durante 18 segundos inaugurando esta "displicina" de los morreos en el cine y que naturalmente escandalizó a la puritana sociedad de la época. Después el cine "evolucionó" y llegaron producciones como 'Supersalidos' o 'El fontanero, su mujer y otras cosas del meter' que ya solo escandalizaban por lo necio de sus títulos.


10. Para acabar este decálogo de curiosidades y cifras en el mundo del cine y por si alguna vez os habéis preguntado el desglose de donde va a parar el dinero invertido en una entrada de cine, voy a tratar de explicarlo brevemente en porcentajes de mayor a menor. El 30 por ciento de la entrada va para la sala de cine en cuestión y de ahí debe salir el sueldo de los empleados y los gastos en las propias infraestructuras del local como pueden ser los proyectores o la renovación de las butacas. El 20 por ciento va para los publicistas y la mercadotecnia de la película. El 17 por ciento va para la productora de la película. Otro 15 por ciento también es para la sala de cine y sería para cubrir los gastos fijos de explotación (luz, agua, calefacción, etc, etc). El 10 por ciento va para la distribuidora de la producción. Y por último, el 8 por ciento es para los actores protagonistas de las películas en un extra para su caché.

Naturalmente de aquí y esto vale para cualquier gobierno de turno del mundo, un porcentaje impositivo va para ellos. Por ejemplo en España, la carga impositiva llegó a ser de un 21 por ciento de IVA en un atraco a mano armada aprobado por mayoría absoluta en una especie de venganza infantil que se arrastraba desde el famoso 'No a la guerra de Irak' de una parte muy importante de los actores españoles. Al cierre de esta publicación, el IVA ha sido rebajado por el nuevo gobierno a un 10 por ciento que sigue siendo una cifra considerablemente alta y muy perjudicial para el espectador y para la propia cinematografía española. 

Otro día hablaremos de las palomitas....


Bueno por el momento lo dejamos aquí, aunque la historia de las curiosidades y cifras en el mundo del cine pueden dar para futuras entradas marcianas con datos más que sorprendentes. ¡Eso es todo amigos! 

 Nos vemos en la próxima crítica marciana de un esperado estreno.