El que tiene imaginación, con qué facilidad saca de la nada un mundo.
-Gustavo Adolfo Bécquer.
La historia: Nazuna Oikawa es una joven adolescente que va a ser obligada a cambiar de escuela porque su madre se casa por tercera vez y pretende mudarse del lugar. Es entonces, cuando ofuscada y frustrada pide ayuda a su amigo Norimichi Shimada para intentar trazar un plan de fuga de su residencia familiar. Tras intentarlo y fracasar, ambos descubren que mediante una esfera mágica que se encuentran pueden hacer que el día comience de cero a través de un salto en el tiempo hacia atrás. Con ello, pueden mejorar y trazar de nuevo el plan de fuga. Pero alterar el tiempo tendrá unas consecuencias insospechadas para ellos, sus amigos y sus familias.
La crítica: Antes de comenzar a analizar esta producción de animación japonesa, me veo obligado a realizar una aclaración a raíz de un conflicto privado con otra web de cine. Todas las sinopsis realizadas en Cine y críticas marcianas (donde señalo La historia) son realizadas personalmente y nunca copiadas de las notas de producción de las distribuidoras autorizadas. No discuto a otras webs de cine que lo hagan así, pero no es mi caso. Yo trato de explicar la esencia de la historia a mi modo, aunque me ocupe más tiempo que el hecho de colocar un sencillo corta y pega de dichas notas. Tampoco crítico a quien así decida hacerlo; cada uno manda en su tiempo.
Volviendo a la esencia de la historia, creo que la premisa de salida nos recuerda de inmediato al famoso día de la marmota de la excelente película protagonizada por Bill Murray y traducida en España con el peculiar título de 'Atrapado en el tiempo' (Groundhog Day). De hecho, creo que es una película que debería estar en la sección de ¡Qué maravilloso es el cine! del blog marciano.
Ahora bien, con Fireworks, y ya en este 2018, no podemos esperar nada de eso. Cualquier parecido con aquella cinta es pura coincidencia en lo que a la calidad o a las situaciones cómicas se refieren. En esta ocasión, el cineasta nipón Nobuyusi Takeuchi no deja espacio para la comedia y se centra en hacer una especie de melodrama juvenil en el que las imágenes se sitúan por encima de la propia historia. Algo que por otra parte en el cine de animación tiene su cierta lógica.
Pero el principal problema de Fireworks, es la falta de la credibilidad de la historia. Y esto no tiene nada que ver con que la película se circunscriba al género fantástico dentro de la animación. De hecho, la mencionada 'Atrapada en el tiempo', no tenía ni pies ni cabeza, pero en la sala de cine ademas de creíble, era divertida. Justo lo contrario que en la producción reseñada hoy. Aún con lo expuesto anteriormente, cabe decir que para los seguidores del anime o incluso para algunos asiduos al cine de animación convencional la película aún siendo muy justita en su calidad, pudiera ser tolerable como espectáculo visual sin mayores pretensiones.
La narración es una especie de parque temático con ese toque japonés y unos fuegos artificiales de presentación y postre. Son el medio vehicular de la producción y sirven como contrapeso a la dramática situación por la que atraviesa Nazuna. Y es que lo que el cineasta trata de expresar es el conflicto vital adolescente cuando se convive en una familia desestructurada.
En los aspectos adicionales, y además del colorido ya mencionado, cabe destacar una preciosista música compuesta por Saturo Kosaki que se convierte en lo mejor de la producción. Además, si cabe hablar de "vestuario" en cine de animación, la producción se recrea en sus personajes femeninos mezclando los kimonos tradicionales con las típicas prendas más sexualizadas de la "zona manga".
En conclusión, Fireworks narra de una forma muy irregular una historia romántica entre adolescentes buscando a través de los loops temporales, una especie de innovación que de mitad de metraje en adelante, se adentra en terrenos bastantes pantanosos y de difícil comprensión para el espectador. En definitiva, es un cuento moderno con cierta dulzura narrativa, pero que finalmente se queda un retrato sobre la adolescencia que en principio solo va a interesar a aquellos que atraviesan esta "dramática situación", que siempre se cura con el tiempo, -la adolescencia digo-. Aunque pensándolo bien, creo que la etapa de la pubertad se ha estirado considerablemente en la era digital. De hecho, yo propongo una nueva clasificación. Niñez: de 0 a 10 años, adolescencia: de 11 a 60 años y cierta madurez: entre 61 años y el hoyo. Es decir, Fireworks es básicamente para todos los públicos. Eso sí, con un par de chupitos de tequila antes de entrar en la sala de cine, la experiencia debe ser mucho más "alucinante" de lo que ya es de por sí.
Nota: 5/10.
Nacionalidad: Japón.
Dirección: Nobuyusi Takeuchi,
Akiyuki Shimbo.
Guión: Shunji Iwai, Hithose One.
Música: Saturo Kosaki.
Duración: 90 minutos.
Estreno Japón: 18/08/2017.
Estreno México: 23/02/2018.
Estreno España: 20/04/2018.



