martes, 6 de diciembre de 2022

As bestas: la consagración de Rodrigo Sorogoyen


As bestas dirigida por Rodrigo Sorogoyen fue galardonada con el Premio del Público Ciudad de Donostia a la Mejor Película Europea en la 70ª edición del Festival de San Sebastián y llegó a las salas de cine españolas durante el mes de noviembre. Se posiciona como una de las favoritas para los Premios Goya a celebrar en Sevilla en 2023. 

🎬🎬🎬🎬🎬

La historia: Antoine y Olga son una pareja francesa que deciden mudarse a una aldea del interior de Galicia. Todo se tuerce cuando los hermanos Anta, dos lugareños, tratan de hacerles la vida imposible en venganza por una venta fallida de unos terrenos que afectan a todos.


La crítica: Tras un año brillante para el cine español he querido dejar As bestas para realizar la última crítica del año antes de proceder a otorgar los Premios Marcianos. Es la guinda perfecta para un 2022 que deja al cine nacional a un nivel que no se recordaba en años. Y es que filmes como Alcarràs, Cinco lobitos, El cuarto pasajero, Modelo 77, Los renglones torcidos de Dios, Voy a pasarmelo bien o La maternal, entre otras, nos sitúan a la cabeza del cine europeo y ponen el listón muy alto para el próximo año. En la pestaña de "Críticas de cine" o en la etiqueta de "Cine español" puedes acceder a la críticas de casi todas las películas citadas. 

As bestas es una película brutal que refleja de manera perfecta las dos caras de la condición humana. La tensión que imprime Sorogoyen a la narración es tan fuerte que los 137 minutos de metraje se suceden en un suspiro. El libreto escrito por el propio cineasta y por Isabel Peña nos sitúa ante temas universales como son la amenaza de lo extranjero frente a lo local, el sentimiento de pertenencia, el abandono rural, la envidia, lo animal frente a lo racional, o la perseverancia en la búsqueda de la justicia. Y, además, el guion trata de no juzgar, ni posicionarse del todo, mostrando una realidad compleja y a unos personajes aún más complejos.

En el guion de As bestas el paso del tiempo, el clima y el cambio de estaciones juegan un papel crucial. La película respira verdad ya que el frío, la lluvia y el calor del hogar traspasan la pantalla de cine. Por la naturaleza de la historia en la película suenan tres idiomas: el francés del matrimonio protagonista, el gallego de los vecinos de la aldea, y el castellano que sirve de nexo para comunicarse. Por otra parte, el equipo de arte prepara un huerto idílico que forma parte del proyecto de vida de la pareja retratada. 


El reparto combina a actores galos, como Dennis Ménochet y Marina Foïs -gran papel- como la pareja protagónica, con actores amateurs, algunos en papeles claves, como José Manuel Fernández Blanco en el papel de "Pepiño". Además se incluyen a actores apenas conocidos, como Diego Anido, el segundo de los hermanos antagonistas. Pero el que se lleva la palma es un brillante Luis Zahera como villano principal y el alma de la película. Una interpretación brutal que le coloca como uno de los mejores intérpretes del cine español. Su personaje produce pavor en la aldea, en la sala de cine y le coloca como favorito para obtener su segundo Goya. 


Las localizaciones de As bestas obligan a una compleja logística en el diseño de producción. Se trasladan a intérpretes, técnicos, maquinaria y luces a una aldea prácticamente deshabitada y con unos accesos no aptos para todos los vehículos. A lo que se suma un clima imprevisible y unas temperaturas muy bajas, especialmente en el segundo bloque del filme que es rodado en buena parte, a la intemperie. El mayor reto ha debido ser la búsqueda de la aldea. Un lugar que reuniera el máximo posible de escenarios presentes en el guion y que ofreciera una buena relación visual de la casa de los protagonistas con la de sus vecinos (los hermanos antagonistas de la historia) y, sobre todo, que reflejara el espíritu del proyecto de Antoine y Olga: un paraje idílico de la España vacía.


As bestas es un filme profundo, duro y sobresaliente en su narrativa. Mi única pega es la previsibilidad en algunas de las acciones que sabemos van a ocurrir. En cualquier caso, Sorogoyen se muestra como un cineasta pleno que impregna a la cinta de una máxima tensión narrativa.

Subyace en el guion el retrato de un pueblo en descomposición (como otros en la España interior) en el que sus vecinos recelan de los extranjeros. Una pareja de hermanos enfadados con el mundo y, por tanto, también con la pareja protagonista. El conflicto de lo propio contra lo extraño y la patria como excusa para dirimir un conflicto económico. La lucha del yo soy de aquí y tú no es el leitmotiv de la  brutal historia narrada.

La pobreza, pero también la identidad sobre la propiedad de unas tierras marca la trama. Amenazas, orgullo, una convivencia difícil y estallidos de rabia se convierten en los ejes centrales de la historia. Y luego está la violencia y el miedo. La violencia del entorno, la violencia de los hermanos hacia el matrimonio protagonista. La violencia de un pueblo que quiere echar al extranjero de manera injusta. Al que vino a quedarse con lo que no es suyo según los aldeanos. Y el miedo del matrimonio que teme por su proyecto. El miedo de ese hombre cada vez que vuelve a casa. El miedo de esa mujer cada vez que su marido tarda más de la cuenta. El miedo a que el conflicto pueda acabar en tragedia pone un nudo en la garganta al espectador hasta llegar al clímax de un filme rotundo.

Nota: 9/10.


Nacionalidad: España

Dirección: Rodrigo Sorogoyen

Guion: Rodrigo Sorogoyen, Isabel Peña

Fotografía: Álex de Pablo

Música: Olivier Arson

Duración: 137 minutos

Reparto: Marina Foïs, Denis Ménochet,
Luis Zahera, Diego Anido, Luisa Merela