Queridos terrícolas, cinéfilos y seres de luz que aterrizaron aquí por error buscando ver una peli pirata: hoy mis galardones cumplen 10 otoños entregando marcianos dorados a películas, directores y actores que, francamente, se lo merecen mucho más que la mayoría de galardones serios que se reparten por razones intangibles. Diez años de risas, llantos, palomitas quemadas y debates a las cuatro de la mañana sobre si el verdadero protagonista de La llegada era Amy Adams o el heptápodo que parecía un pulpo fumado.
Sin más cháchara vamos a recordar las normas de los Premios Marcianos:
Para que una película pueda ser premiada seguiré la norma de que el filme en cuestión se haya estrenado en España en 2025. También tendrá que haber sido reseñada en la web marciana. Este año volvemos a tirar la casa por la ventana y la dotación económica de estos suntuosos premios se sitúa en 20 millones de dólares a pagar con dinero del Monopoly.
Comienza la ceremonia y he de decir que habrá mucho cine español.
En letra azul los enlaces a las críticas.
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Mejor Película: Los domingos de Alauda Ruiz de Azúa
Como cada año a cada persona que leyó una crítica en la web. A cada persona que compartió una reseña en redes sociales. A cada persona que dejó un tiempo de su vida para comentar una crítica en el propio blog o a través de las citadas redes. Y en definitiva a todas esas personas con las que hablo casi a diario con el cine como punto de conexión.
¡Muchas gracias!
Cine y críticas marcianas vuelve el próximo mes enero de 2026 tras la Navidad. Os deseo muy felices fiestas y un buen fin de año.
Blue Moon dirigida por Richard Linklater se estrena en cines españoles el próximo día 28 de noviembre de 2025. El director de "Boyhood" y "Antes del amanecer" -entre otros muchos éxitos- nos presenta una arriesgada apuesta de cine de arte y ensayo poco corriente en el cine de actualidad.
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La historia: Biografía del legendario letrista de Broadway, Lorenz Hart. La noche del 31 de marzo de 1943, Hart se enfrenta a su nula autoestima en el bar Sardi's mientras su antiguo colaborador Richard Rodgers celebra el estreno de su musical «Oklahoma!».
(Sony Pictures).
La crítica: ¿Quién fue, Lorenz Hart? La respuesta breve es la siguiente: fue el creador de la letra de la famosa canción que da título a la película. Blue Moon ha sido interpretada, entre otros, por Frank Sinatra, Billie Holiday, Elvis Presley, Liam Gallagher, The Mavericks, The Platters, Dean Martin, The Supremes y Rod Stewart.
¿La escuchamos?
La respuesta más elaborada sobre quién fue Lorenz Hart es la siguiente: Lorenz Milton Hart, nació en Harlem, New York el 2 de Mayo de 1895 y falleció a los 48 años, también en New York, el 22 de Noviembre de 1943. Hijo de judíos emigrantes de Alemania. Sus conocimientos de ambos idiomas le llevaron a adaptar obras de teatro del alemán al inglés, para los hermanos Shubert con los que estuvo trabajando en 1918. Pero su paso a la fama va de la mano de su socio Richard Rodgers que musicalizaba las letras que él componía. Durante más de 20 años combinaron sus respectivas genialidades para crear una serie de musicales de éxito como Pal Joey, Los Hijos de la Farándula, Muchachos de Siracusa y On Your Toes. Leyendas de Broadway en definitiva. Explico todo esto pues al ser una temática muy local de Estados Unidos puede que no sea conocida por todos y el contexto es básico para enfrentarse al visionado del filme.
Con Blue Moon me ha pasado lo que a veces sucede con novelas o películas. Ganas de abandonar en mitad de la trama y tener la paciencia de esperar a que salte la chispa. Es por tanto una cinta en la que cuesta entrar, pero cuyo tercio final te congracia con el buen cine y los buenos diálogos. Uno de los motivos que crea impaciencia es un cierto aire claustrofóbico pues la historia se desarrolla en un solo espacio -básicamente la barra del bar Sardi's en Nueva York-. Luego está la patológica verborrea del protagonista a la que cuesta acostumbrarse. Sin embargo, una vez que nos vamos familiarizando con Lorenz Hart, lo vamos comprendiendo, empatizando e incluso soltando alguna carcajada ante las ocurrencias del guionista que realiza un trabajo excepcional.
La película se inspira en la correspondencia que mantuvieron Hart y una joven, cartas que Kaplow investigó para escribir el guion. De la mujer no se sabe mucho, más que se llamaba Elizabeth y que mantenía una fluida correspondencia con Hart. En el tercio final de la cinta la joven entra en escena y cambia el rumbo de la película que hasta ese momento se centraba en el declive profesional de Hart. Se debió, en parte, a su adicción al alcohol, que lo convirtió en un compañero creativo distante y complicado. Pero no es una película sobre la adicción, sino sobre una persona adicta y cómo quienes sufren de adicción buscan aquello que piensan que les va a sanar. Más bien el filme es un tratado sobre el éxito y declive profesional, la egolatría y sobre el amor no correspondido. En esto último encontramos la esencia y la clave emotiva del relato.
Ethan Hawke realiza un trabajo magistral interpretando a Lorenz Hart. Debería estar en la carrera por el Oscar a mejor actor protagonista. Pero aún no he hablado del resto de reparto y personajes. Eddie, el camarero del Sardi’s, es casi como un terapeuta para Hart tras haberle servido copas y escuchado sus divagaciones en innumerables ocasiones. Correcto trabajo de Bobby Cannavale. El talentoso actor Andrew Scott (All Of Us Strangers, Ripley) interpreta a Richard Rodgers -el compañero de trabajo de Hartz- que se siente desencantado con él. Su reencuentro en el bar confirma el final de su relación profesional. Y por último destacar a Margaret Qualley (La sustancia) que realiza un breve, pero apoteósico papel interpretando a la joven Elizabeth. El diálogo que mantienen Hawke y Qualley es de una maestría total. En esos minutos encontramos la esencia de la película en la que se combina el humor, las confesiones sexuales, la vejez versus la juventud, el amor y el desamor, la ilusión y la vitalidad y tantas cosas que no cabrían en una crítica de cine. Sencillamente antológico.
En la técnica de rodaje destaca la preciosista fotografía en tonos muy saturados que combinada con la dirección de arte logran una composición visual muy bella. Asimismo el vestuario y la música nos transportan hacia el año 1943 pareciendo que estuviéramos viendo una película clásica.
Blue Moon es en definitiva una cinta en la que me ha costado entrar y sin embargo una vez inmerso en ella me ha costado salir e incluso la he saboreado durante días. Hart puede describirse como un personaje trágico, pero es su humanidad y su ingenio lo que destaca por encima de todo. La película es un emotivo alegato al amor en todas sus dimensiones y por tanto también al desamor. Y es que este irrumpe en él en varias capas: la profesional y la personal. En última instancia, la cinta nos recuerda que el amor y el desamor no son polos opuestos, sino hilos entretejidos en el tapiz de la existencia humana, donde la tragedia de Hart se convierte en un espejo para nuestras propias vulnerabilidades.
El cine es eso que afecta exactamente a las emociones y que nos mantiene con ganas de contar historias y hacer películas. -Jesse Peretz.
La historia: Annie (Rose Byrne) y Duncan (Chris O'Dowd), forman una pareja estable y sin hijos desde hace 15 años. Mientras ella lucha contra la rutina a la que está sometida por su empleo en el museo de una pequeña ciudad costera, él dedica su tiempo libre a dirigir un blog dedicado en exclusiva a la figura del cantante de rock retirado Tucker Crowe (Ethan Hawke). Pero todo cambia en la vida de la pareja cuando el artista contesta a uno de los comentarios en la bitácora digital y revoluciona la vida de Annie que estaba situada en la zona de confort.
La crítica: Es un placer dar la bienvenida a este año 2019 y volver a escribir sobre cine con una película cuidada con tanto detalle. Juliet Desnuda denota un exquisito gusto cinematográfico y con una buena historia de por medio. Además, hay que enmarcar la producción en el cine independiente americano que es una opción mucho más saludable que las grandes superproducciones de los grandes estudios de Hollywood. Y lo más sorprendente de todo el asunto es que la producción aporta cierta vanguardia en la denostada comedia romántica. De hecho, marca un estilo propio y adaptá las nuevas formas de relacionarnos con el entorno digital. Ojalá esta primera película reseñada no sea un espejismo y nos encontremos con un año de buen cine que revitalice la industria cinematográfica.
Juliet, Desnuda y siento desilusionar a los más fogosos o fogosas, no tiene nada que ver con que veamos en pantalla a la actriz principal desnuda, ni con que Annie desnude su alma interior. Sencillamente, el título de la película hace referencia a una canción titulada así y que marcará para siempre la vida de los tres principales personajes representados. Por cierto, muy bella la canción original que da título a la producción.
La película está basada en la novela homónima del prestigioso escritor británico Nick Hornby que tiene en su haber novelas tan prestigiosas como Alta fidelidad y An Education que fueron llevadas al cine con éxito. En esta ocasión, el mérito de que Juliet, Desnuda haya funcionado a la perfección no se debe en exclusiva al director del filme. De hecho Jesse Peretz se limita a la dirección de actores recayendo todo el peso sobre un buen guión adaptado a tres manos por Tamara Jenkins, Evgenia Peretz y Jim Taylor que nos regalan buenos y divertidos diálogos.
La esencia de la historia nos habla con un toque irónico del desgaste en las relaciones de pareja, de nuevos comienzos o de retornos al pasado y de como son las nuevas familias en la sociedad actual. Desde luego, el modelo único que imperaba en el pasado siglo XX ha desaparecido. Pero el cineasta, el novelista o los guionistas, no entran a juzgar en ningún momento si las nuevas formas de relacionarnos son mejores o peores que lo eran en el pasado. En el fondo, la idea fundamental consiste en colocar sobre la mesa estos elementos, y hacerlos converger en un pequeño tratado sobre la libertad individual.
La cinta está vertebrada en un antes y un después de una secuencia para el recuerdo en la habitación de un hospital. Allí se representa la tragicomedia en su máxima expresión. Nos encontramos al rockero Tucker Crowe, -interpretado por un Ethan Hawke (Maggie's plan), sensacional y en un momento muy dulce como actor-, cuando tras sufrir un pequeño infarto, la estancia del centro hospitalario se llena de ex-mujeres, hijos e hijas de diferentes madres, convirtiendo aquello en un nuevo camarote de los Hermanos Marx.
A lo largo de la proyección vemos la evolución de un personaje muy rico en matices y cuyo conflicto interior nace de una experiencia amorosa en su juventud que le partió el corazón. Eso le llevó a mantener otras relaciones vacías con el fracaso siempre como referencia. Pero todo cambia cuando descubre que hay un blog con cierta popularidad en la red dedicado a él. Entonces decide contestar medio en broma, medio en serio a una pequeña reseña que había hecho Annie (maravillosa Rose Byrne), dando comienzo a una amistad que fluye hacía un romance que es es el leitmotiv de una filmación muy entrañable.
Juliet Desnudademuestra que el cine estadounidense es algo mucho más que explosiones o efectos especiales. En esta ocasión nos encontramos ante una película costumbrista, muy rica en matices y poniendo en valor la comedia romántica llevándola a la órbita del cine independiente. Destacar así mismo, la forma circular de la narración que finaliza de la misma manera que comienza pero con una posición diametralmente opuesta evolucionando con ello a los personajes representados.
En definitiva, la cinta se mueve de una forma muy cálida en un triangulo narrativo en el que la paternidad, la redención y el amor conforman una pequeña historia muy placentera de presenciar en la gran pantalla para inaugurar el 2019.
Nota: 8/10.
Nacionalidad: EE UU.
Dirección: Jesse Peretz.
Reparto: Ethan Hawke, Rose Byrne,
Chris O'Dowd, Azhy Robertson.
Guión: Tamara Jenkins,
Evgenia Peretz y Jim Taylor.
Algunos matrimonios acaban bien; otros duran toda la vida.-Woody Allen.
La historia: Maggie (Greta Gerwig) es una profesora neoyorkina rozando la barrera de los 40 años y decidida a ser madre antes de que el reloj biológico llegue a su fin. Como no encuentra a su pareja ideal, traza un plan para autofecundarse de manera casera con la ayuda del esperma de un amigo. Pero justo en ese momento y de manera casual, se cruza en su vida Jhon (Ethan Hawke) que es un atractivo antropólogo con un matrimonio a la deriva. Su plan inicial cambia y comienza una rocambolesca aventura que cambiará su vida.
La crítica: Rebeca Miller es la directora y guionista de esta historia en la que la relaciones humanas y especialmente las de pareja son el leitmotiv de la cinta. Narrada desde el punto de vista de una comedia más de sonrisas que de carcajadas, nos hace reconciliarnos con un género que cuando es tratado de una manera inteligente es revitalizante para el espectador. Su obra más reconocida fue 'La vida privada de Pippa Lee' en la que ya exploraba los matices del universo femenino.
A veces, cuando asistes a una proyección solo hacen falta los dos primeros minutos de la cinta para saber que lo que te vas a encontrar en ella es de calidad, delicadeza y buen gusto cinematográfico. Por eso, una buena introducción y una buena presentación de personajes es fundamental para predisponerte a disfrutar del film.
La comedia, que en algunos momentos resulta deliciosa, nos recuerda a las texturas del mejor cine de Woody Allen. ¿Hemos encontrado en la cineasta Rebeca Miller la versión femenina del veterano maestro? Nueva York parece de nuevo como teatro de operaciones. Concretamente Brooklyn vuelve a aparecer en pantalla y son ya al menos 5 filmes en 2016 con este escenario urbano de fondo. La buena música utilizada en la narración realza y acompaña los parones entre los múltiples diálogos en escena.
La esencia de la argumentación es la búsqueda de los vértices de las relaciones amorosas y el comienzo del amor o la finalización del mismo dentro del contexto del matrimonio. La pregunta que nos sugiere Miller es la de como devolver un marido a su antigua "propietaria". Para ello, utiliza al personaje de la ingenua Maggie en un nuevo plan que consiste básicamente en tender una trampa a John para hacerle ver que aún sigue enamorado de su ex mujer.
¿Lo conseguirá?¿Jhon estará dispuesto a entrar en el juego? No desvelemos más de lo necesario para resguardar los secretos de la producción. En todo caso, habría que destacar la dulce reprimenda que la guionista proyecta hacia el género masculino. Sobre todo cuando señala esa fatídica etapa, conocida como "la crisis de los 40", en la cual algunos hombres se proponen utilizando looks más propios de la adolescencia que de una etapa más madura, volver a jugar ser ese jovencito irresistible y conquistador con una edad en la que la linea entre hacer el ridículo y la capacidad de seducción es demasiado fina.
La mejor imagen de la cinta
La gratísima sorpresa del film en cuestión es Greta Gerwig interpretando a Maggie. La actriz es conocida en el circuito del cine independiente americano, pero tras la breve aparición en 'A Roma con amor' (otra vez la sombra de Woody Allen en escena) esta puede ser la interpretación que la coloque en el lugar adecuado para ser conocida por el gran público.
Es una actriz que transmite una inocencia encantadora que sirve como contrapunto perfecto a la perfeccionista, metódica y buena profesional que es Julianne Moore en pantalla. Esta interpreta a la primera mujer de Jhon. Actriz que desata ciertas antipatías, incluidas las mías, pero cuando la ves actuando en versión original no puedes dejar de reconocer que por encima de los gustos personales es una brillante interprete.
Y para culminar con un excelente reparto, Jhon es interpretado con la maestría habitual por el recién Premio Donostia del Festival de Cine de San Sebastinan, Ethan Hawke. Un actor que siendo joven todavía, tiene una larga trayectoria regalándonos importantes actuaciones. Sin embargo, no es común verlo en un papel cómico del que sale bien parado.
Hawke recibiendo el Premio Donostia
Recapitulando, nos encontramos ante una película que nos hace salir del cine mucho mejor de lo que entramos. El cierre final con una sonrisa del destino logra conseguir un brillo de emoción que nos hace olvidarnos de los pocos puntos flacos de la trama. Salir contentos de la sala de proyecciones es una buen plan que el séptimo arte logra a veces conseguir.
Nota: 8/10.
P.D. Por los momentos difíciles y por el amor a una madre, esta reseña esta dedicada a mi querida amiga María del Socorro Duarte. Un grandísimo abrazo y mucha fuerza dulce María.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Directora: Rebeca Miller.
Reparto: Greta Gerwig, Ethan Hawke, Julianne Moore, Bill Halder, Maya Rudolph, Travis Fimmel.