viernes, 1 de febrero de 2019

Bajo el mismo el techo: la batalla, la guerra y el apocalipsis de los sexos


Los hechos demuestran que no hay burbuja inmobiliaria. No solo hay demanda, sino que los precios aumentan. -Ricardo Fornesa (La Caixa, año 2003).

La historia: Adrián (Jordi Sánchez) y Nadia (Silvia Abril) conforman un matrimonio que en plena burbuja inmobiliaria en España, deciden comprar un lujoso chalet embarcándose para ello en una hipoteca a muy largo plazo. Pero todo se complica cuando deciden divorciarse, los precios de las casas se desploman y no les queda más remedio que convivir juntos hasta encontrar una alternativa.


La crítica: Érase una vez un Reino llamado Hispania en el que campesinos, burgueses e incluso pensionistas, eran seducidos por grandes o pequeños mercaderes que a cambio de firmar unos papelitos sin mayor importancia llamados hipotecas, podían acceder a lujosos castillos, impresionantes palacetes o incluso cuevas de 20 metros cuadrados sin importar ingresos, oficios, profesiones, edad o estado de salud. Pero un buen día, o mejor dicho, un mal día, llegó desde el lejano Reino de los Estados Unidos de Disney, una misiva en el que se notificaba a todos los lugareños lo siguiente:

"La sociedad de mercaderes sin ánimo de lucro 'Lehman Brothers', ha quebrado cuando algunos de sus asociados se han percatado de extraños comportamientos en el pueblo llano. Ejemplos tan variopintos como el de un agricultor de Michigan que había puesto la hipoteca a nombre de su perro o el de una bailarina de streptease medieval que tenia tres tabernas y dos palacios avalados con un liguero y un tanga de lana "virgen", han provocado la huida de los inversores ante la monstruosidad de la burbuja inmobiliaria. Pese a ello, se comunica a los habitantes y al Gobierno de Hispania, que todo está controlado y que con un par de fusiones entre sus mercaderes de Bankia y La Caixa, la situación no tendrá consecuencias para su economía. ¡Saludos y good luck!" (basado en hechos reales).

Y así, llegamos hasta la producción española reseñada hoy que además de hacer hincapié en la citada burbuja inmobiliaria, vuelve a incidir -esta vez con algo más de gracia que en Miamor perdido, tampoco mucho más- en la eterna guerra de los sexos que tantos éxitos dio a la comedia americana pasando por La fiera de mi niña, La guerra de los Rose, o La batalla de los sexos con Emma Stone y Steve Carrel como estandartes de dicha propuesta.


Bajo el mismo techo está presentada inteligentemente por capítulos por la cineasta española Juana Macias (Embarazados) y sigue las aventuras y desventuras de la pareja protagonista que encerrados en el mismo hogar, se dedican a hacerse la vida imposible con serpientes, motosierras, muros en el salón u otras interferencias más personales para el supuesto divertimento del espectador. Y si como espectador puede parecerme en lo personal moderadamente divertida, como "crítico marciano" no puedo dejar de reconocer que la película es de esas que son flojas, flojitas o flojuchas. Tampoco esperaba que fuera 'Ciudadano Kane', claro.

Momento Goya de Silvia Abril

El reparto de la película consiste básicamente en un trasvase de buena parte de los actores la serie española 'La que se avecina' a la gran pantalla. Así podemos encontrar entonces a Jordi Sánchez, Silvia Abril, Daniel Guzmán, Malena Alterio, Cristina Castaño, Álvaro Cervantes, Sergio Torrico o Jordi Aguilar entre otro. Cumplen con los papeles asignados con la solvencia habitual en la que se mueven en estas comedias de enredo. Todos los personajes pueden resumirse en una sola idea narrativa: la picaresca española llevada a la hipérbole. Es decir, más o menos lo que viene conociéndose como la españolada de toda la vida, pero adaptándola a las nuevas circunstancias sociales de los nuevos movimientos en el entorno digital.

Seré muy breve en los aspectos técnicos. Cabe destacar una luminosa fotografía de Gullermo Sempere y un gran diseño de producción en el que viviendas, coches y localizaciones exteriores están perfectamente elegidas haciendo de la propuesta una buena experiencia al menos en lo visual.

En conclusión, Bajo el mismo techo, es la historia tragicómica de como la burbuja inmobiliaria en España hizo creer a muchos españolitos (y americanitos en USA), que todos éramos ricos cuando los bancos regalaban hipotecas incluso al 120 por 100 del valor de la vivienda.

¿Se repetirá la historia? No lo duden. Miren los precios de los alquileres en Madrid o Barcelona y escuchen a los economistas que vuelven a decir que no hay signos de que haya un nuevo sobrecalentamiento del mercado inmobiliario. Por si acaso, pónganse a cubierto... aunque no sea, bajo el mismo techo.

Nota: 6/10.

Nacionalidad: España.

Dirección: Juana Macías.

Guión: Juana Macías, Daniel Corpas,
Anna R. Costa, Juan Moreno.

Reparto: Jordi Sánchez, Silvia Abril,
Daniel Guzmán, Malena Alterio,
Cristina Castaño, Álvaro Cervantes.

Música: Pablo Trujillo.

Fotografía: Gullermo Sempere.

Duración: 100 minutos.

Estreno España: 1 de febrero de 2019.


viernes, 13 de julio de 2018

El mejor verano de mi vida: hiperbólica españolada con buenas maneras


Los amores de verano tienen un lado malo: que los vuelvas a encontrar en invierno.
-Megan Fox. 

La historia: Curro (Leo Harlem) es un desastroso padre de familia en proceso de separación que intenta ganarse la vida como comercial de robots de cocina con más pena que gloria. Para motivar a su hijo Nico (Alejandro Serrano), le promete unas vacaciones de ensueño si logra sacar todas las asignaturas del colegio con sobresaliente. La sorpresa para toda la familia llega cuando el niño logra el objetivo propuesto y el padre se encuentra sin blanca para poder afrontar el viaje prometido. Pero tras intentar de un modo surrealista que la profesora del pequeño le baje las notas para no tener que cumplir su promesa y fracasar en el empeño; Curro tendrá que ingeniárselas para ofrecer a su hijo unas vacaciones inolvidables que comenzarán con "turismo rural" de andar por casa, para acabar y por golpes del destino con el mejor viaje de sus vidas.


La crítica: El verano también ha llegado a los cines y como en Semana Santa o Navidad comienzan a llegar las producciones dedicadas a este periodo tan especial del año. Desde luego es una época muy extraña para el mundo del cine donde tienen cabida todo tipo de producciones que entran en cartelera por la puerta de atrás o por la puerta grande publicitaria al menos en España, como es en el caso de la película reseñada hoy. En cualquier caso, no siempre el verano boreal se limita al cine de animación o a las socorridas comedias de situación al uso. Cabe recordar que en los últimos veranos también se produjeron grandes sorpresas como fueron Café Society de Woody Allen, Baby Driver o la argentina Todo sobre el asado.

En esta ocasión con El mejor verano de mi vida el cineasta español Dani de la Orden (Barcelona, noche de verano), consigue al menos convertir una comedia en principio insustancial en algo que funciona con cierta gracia y con ternura. Se implican a los personajes infantiles en la trama de una manera efectiva que funciona como un reloj sincronizado. Por lo tanto, es una cinta sincera, sin pretensiones y de la que no se puede realizar una crítica en profundidad pues sería equivocar los términos propuestos.

De temática muy local española, y quizás por eso no llegue a los cines de Hispanoamérica, la propuesta se desarrolla en formato de road-movie recorriendo diversos puntos de la geografía ibérica como son Toledo, poblaciones de Cádiz como Sotogrande y Algeciras y diversas localizaciones en pueblos del interior de España, Madrid o Tenerife. Todo ello aporta un colorido muy especial a través de una luminosa fotografía de Valentín Álvarez puesta al servicio de este juguete veraniego.

Suponiendo que nos queramos interesar en el mensaje de El mejor verano de mi vida este trata de hablarnos de los nuevos modelos de familia con el "virus" de las separaciones y divorcios en plena ebullición. Se integran en la narrativa los problemas de inserción laboral una vez pasados los 40 años o en la teoría del doble error que básicamente consiste en empecinarse en no rectificar errores del pasado y volver a cometerlos una y otra vez.


En el reparto, todo el peso de la producción recae en el monologuista, cómico y actor español Leo Harlem (Torrente 5) que con su verborrea y velocidad verbal en los diálogos da un recital que salvando las distancias, le entroncaría de alguna manera con los discursos trepidantes que el bueno de Mario Moreno Cantinflas nos regalaba en sus películas mexicanas. A destacar las buenas interpretaciones de los niños Alejandro Serrano y Stephanie Gil que representan con sus papeles la amistad en la infancia y la superación de los problemas propios de su edad. El resto de personajes que orbitan alrededor de los anteriores protagonistas mencionados cumplen con su papel a la perfección destacando a los televisivos Jordi Sánchez, Maggie Civantos, Toni Acosta, Berto Romero o Arturo Valls. Pero el mejor papel y atención a los créditos finales, recae en la abuela del niño interpretada por una inmensa Gracia Olayo a la que ya vimos brillar en la exitosa película musical 'La llamada'.

En conclusión, El mejor verano de mi vida siendo cinematográficamente insustancial consigue lo que se propone y que no es otra cosa que buscar la evasión, la sonrisa e incluso sacar alguna carcajada que tal como está el mundo es un regalo nada despreciable. En su contra, cabe destacar que es una cinta demasiado enfocada al público nacional y especialmente al espectador más televisivo. De hecho, para disfrutar de ella y para quien no conozca a Leo Harlem, tendría que ver primero sus monólogos en Youtube para hacerse una idea de la vis cómica del citado actor. En definitiva, 90 minutitos de cine que sirven como excusa perfecta para quitarse de en medio de una comida dominguera con esos seres tan entrañables y adorables que comienzan hablando de "El tiempo" a las dos de las tarde para a eso de las nueve de la noche haber arreglado ya la política nacional e incluso la internacional. Fin.

Nota: 6/10.

Nacionalidad: España.

Dirección: Daniel de la Orden.

Reparto: Leo Harlem, Maggie Civantos,
Alejandro Serrano, Stephanie Gil.

Guión: Daniel Castro, Marta Suárez.

Fotografía: Valentín Álvarez.

Música: Zacarias de la Riva.

Duración: 90 minutos.

Estreno España: 13 de julio de 2018.