lunes, 6 de junio de 2022

Mr. Wain: la belleza de un lienzo pintado


Mr. Wain dirigida por Will Sharpe se estrena en cines españoles el próximo día 9 junio. La cinta británica es un biopic del reconocido pintor británico Louis Wain, famoso por sus pinturas dedicadas a los gatos. 

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La historia: Inglaterra, 1888. Louis Wain (Benedict Cumberbatch), es un insólito artista e inventor cuyos grandes logros atraen a las principales publicaciones del momento. Mientras intenta compaginar su creatividad con el cuidado de sus cinco hermanas y de su madre, conoce a Emily (Claire Foy), que será el amor de su vida; y ambos adoptan a Peter, la mascota que inspirará su arte basado en dibujos sobre el mundo gatuno.  


La crítica: Tras su paso por el Festival de Toronto, el Festival de Telluride y recientemente por el Bcn Film Festival, Mr. Wain o The Electrical Life of Louis Wain, que es su título original, se presenta como una original biografía cinematográfica que hará las delicias de los amantes de los gatos, de los apasionados del cine de época y de las almas románticas si es que aún hubiese alguna sobre el planeta.  

¿Quién fue en realidad, Mr. Wain? Louis Wain fue conocido como el hombre que dibujaba a los gatos. Un artista talentoso y ambidiestro, nacido en 1860 y que ya en el cambio de siglo era un nombre familiar entre sus compatriotas. Sus imágenes de gatos cautivaron a los corazones de una nación. O al menos eso es lo que nos narra la producción. El humilde felino, despreciado o amado según la época histórica, fue antropomorfizado por el artista y llenó las páginas de revistas populares británicas. Su obra de arte captura la historia social de su época a través de los felinos y ahora el séptimo arte los hace suyos.

Uno de los momentos más emotivos sucede cuando H. G. Wells aparece en una transmisión de radio en 1927 y dice algo así como: "Él inventó un estilo de gato, una sociedad de gatos, una sociedad de gatos completa. Los gatos ingleses que no se parecen a los gatos de Louis Wain se avergüenzan de sí mismos”. El filme también describe el deterioro cognitivo del ilustrador a raíz de la enfermedad de su esposa. Las malas relaciones de esta con la familia de Wain y la precaria situación económica del clan van desbordando al matriarcado. 

Después de la muerte de su padre, Mr. Wain se convirtió en el sostén de la familia. Una familia que comprendía cinco hermanas: Caroline, Josephine, Marie, Claire y Felicie, así como su madre. Con Louis sobrepasado, le tocó a Caroline organizar la casa. A instancias de ella, Wain consintió la contratación de una institutriz para sus hermanas menores.

El pintor tenía 23 años y se enamoró de la institutriz creando su nuevo hogar. Wain y Emily eligieron el amor y la esperanza por encima de las convenciones o de la fuerte oposición de las hermanas. Se mudaron a Hampstead y durante un tiempo disfrutaron de una vida tranquila. Su único compañero de hogar era un gatito llamado Peter al que adoptaron y sirvió de inspiración al artista. No pasó mucho tiempo después de contraer matrimonio en 1884 cuando Emily fue diagnosticada de cáncer de mama. La enfermedad de Emily hizo madurar al bueno de Wain y dejó por el momento sus sueños de inventor y su obsesión por la electricidad. Se podría decir que fue un hombre que soñaba con ovejas eléctricas y que tuvo una visión sobre un invento llamado dron. Hablamos de una profecía cumplida de unos aparatos claves incluso en el mundo bélico.   


Junto al estupendo y eficaz Benedict Cumberbatch (“El poder del perro”, "Doctor Extraño"), el reparto está encabezado por la ganadora del Globo de Oro y del Emmy Claire Foy ("First Man", serie de TV "The Crown"), que hace un gran trabajo como la esposa de pintor británico. Los personajes retratan a la perfección un mundo anclado en las tradiciones victorianas que poco a poco se deshace con el cambio de siglo. 

La película, ambientada a finales del siglo XIX y principios del XX, cuenta con un extraordinario equipo artístico donde encontramos al director de fotografía Erik Alexander Wilson ("Paddington"), al diseñador de vestuario ganador del Oscar Michael O'Connor ("Jane Eyre"), y a la diseñadora de producción de películas como "Mr. Turner" o "El espía inglés" y nominada al Oscar Suzie Davies. Por tanto, hablamos de un filme que multiplica su belleza en la gran pantalla como si se tratara de un lienzo pintado. 


Mr. Wain es un filme luminoso y triste a su vez. Con Cumberbatch y Foy en estado de gracia, nos asomamos a la peculiar vida de un hombre superado por la propia vida pero que logró pasar a la historia como el mejor ilustrador del gato. Después de llenar las páginas de revistas populares como el Illustrated London, se reconcilió con su familia y descubrió nuevas oportunidades de negocio.

El filme también explora su compleja y turbulenta vida con los patrones clásicos de las biografías en el cine. Unas biografías no aptas para tiktokers, instagramers, influencers y demás monstruitos a los que un vídeo de 40 segundos se les hace extremadamente largo. Y es que el verdadero peligro para el cine no está en las plataformas como antes no lo estuvo con la invención de la televisión. El verdadero peligro reside en que los jóvenes actuales están programados para ver vídeos cortos y las películas en el cine, como norma general, no pueden durar 17 segundos. Aunque tengo que reconocer que algunos filmes no deberían durar más de diez segundos. No es el caso de Mr. Wain que cumple con todos los patrones del cine clásico en su fondo, en su forma y en sus estructuras narrativas. 

Nota: 7/10. 


Nacionalidad: Reino Unido

Dirección: Will Sharpe

Guion: Will Sharpe

Fotografía: Erik Wilson

Duración: 110 minutos

Reparto: Benedict Cumberbatch,
Claire Foy, Andrea Riseborough,
Toby Jones, Stacy Martin,
Aimee Lou Wood, Adeel Akhtar,
Julian Barratt, Sharon Rooney

viernes, 12 de octubre de 2018

First Man: Tras su brillante La La Land, Damien Chazelle nos proporciona un tremendo somnífero lunar


Las teorías conspirativas le gustan mucho a la gente, son muy atractivas, pero a mí no me afectan. Sé que alguien volverá a la Luna y traerá mi cámara de vuelta.
-Neil Armstrong.

La historia: Biopic que se centra por un lado en la carrera profesional de Neil Armstrong (Ryan Gosling) y por otro lado, retrata sus recuerdos más íntimos junto a su esposa Janet Armstrong (Clare Foy) entre los años 1961 y 1969 que supusieron un hito en la carrera espacial con la llegada del primer hombre a la Luna.


La crítica: Cuando Neil Armstrong visitó Chile en el año 2000 declaró de forma irónica que el clima lunar era bueno. Se refería a que por el día se llegaban a los 130 grados de temperatura, mientras que a medianoche se alcanzaban los 110 grados de temperatura en negativo. Ello proporcionaba un promedio muy "agradable". En mi caso y al concluir la proyección de First Man podría decir que me quedé a 0 grados, es decir, ni frío, ni calor, sino todo lo contrario. O dicho de otra manera, 133 interminables minutos de lucha contra el sueño en el tremendo somnífero lunar que nos tenía preparado un irreconocible y circunspecto Damien Chazelle.

Buscar perdonarse entre ciertos sectores, la magia creada en el musical de los musicales como fue su anterior película La La Land, pudiera estar en la génesis de llevar a cabo una producción que no aporta prácticamente nada nuevo a la historia de la cinematografía espacial y que discurre con una narrativa plana, sin ningún tipo de emocionalidad y lo que es peor, resultando profundamente aburrida en la inmensidad de lugares comunes en los que cae una y otra vez.

Basada en la novela First Man: the life of Neil A. Armstrong del profesor de historia de la Universidad de Alabama James R. Hansen, y bajo un libreto adaptado por Nicole Perlman y Josh Singer, es la primera vez que Damien Chazelle no escribe su propia película y lo paga con creces al centrar su objetivo en una historia creada por otros y en la que adopta una mirada semidocumental de los acontecimientos históricos narrados. El problema es que de esta manera pervierte el verdadero lenguaje del cine documental, que no tiene que ver con ficcionar una realidad, sino con investigar en como sucedieron determinados hechos históricos y su contextualización cultural sea en un momento pasado o para disparar ideas o reflexiones en forma de preguntas en conversación directa con el espectador.

First Man es una película que tarda ni más ni menos que una hora y media en arrancar con unos prolegómenos interminables divagando en torno a las relaciones personales y familiares del astronauta que intentan aportar calidez a la historia o difundir una visión familiar del héroe. Sin embargo, con esta premisa reiterativa, Chazelle solo contagia pesimismo en lo que debería haber sido un camino para ilusionar y motivar al espectador. Solo en el último tercio de la filmación consigue algo de distinción cinéfila y es ahí donde encontramos la narrativa adecuada si es que hasta ese momento hemos conseguido llegar despiertos.


El reparto está encabezado lógicamente por el omnipresente Ryan Gosling que realiza una gran interpretación de Neil Armstrong mimetizándose en gestos, miradas y en la forma de expresarse que recuerda con veracidad ese carácter introspectivo que el comandante Armstrong tenía de puertas para adentro. Le da buena replica en pantalla, la actriz británica Clare Foy (serie The Crown) que aporta cierta calidez a la historia y representa con acierto los miedos e incertidumbres por los que pasaba aquella madre de familia tras los muchos sucesos trágicos que ocurrieron en la preparación de la conquista del sueño espacial. El resto del reparto es tan gris como la propia producción sin poder resaltar a nadie en especial del elenco coral.

Lo mejor de la producción llega en la parte técnica con la transición que hace Damien Chazelle entre los dos tiempos narrativos representados en pantalla. Si en el eterno preámbulo utiliza correctamente los 35 milímetros clásicos de grabación para situarnos en el contexto histórico de manera adecuada, es en el espacio exterior y en el alunizaje, cuando pasa la filmación a los 16 milímetros en Imax, siendo ahí, cuando la película si gana en grandeza con el añadido de un muy bien conseguido silencio sepulcral sin música de fondo, en el momento de mayor clímax de la cinta con la llegada del hombre a la Luna en un sueño para la humanidad.

En conclusión, First Man es una apuesta correcta, aséptica y formal pero narrativamente plomiza  y que queda muy por debajo de otras películas en torno a nuestro satélite como fueron Apolo 13, Space Cowboys o la reciente Figuras ocultas. Esta última y con un hecho mucho menor en la carrera espacial como fue colocar a Scott Glenn en órbita, si consiguió la emoción de la que carece la fallida apuesta de Damien Chazelle. El cineasta ha pasado de brillar con la ciudad de las estrellas a estrellarse en un alunizaje forzado en una historia manida y conocida ya por todos.

Nota: 4/10.

Nacionalidad: Estados Unidos.

Dirección: Damien Chazelle.

Reparto: Ryan Gosling, Claire Foy,

Jason Clarke, Kyle Chandler.

Guión: Nicole Perlman, Josh Singer.

Música: Justin Hurtwiz.

Fotografía: Linus Sandgren.

Duración: 133 minutos.

Estreno mundial: 11 y 12/10/2018.



viernes, 17 de noviembre de 2017

Una razón para vivir (Breathe): Un melodrama de cine clásico


La historia: Robin (Andrew Garfield) es un joven británico elegante, alegre y aventurero que tras conocer a Diana (Claire Foy), se enamora y acaba pidiéndole matrimonio. Ella acepta y juntos inician un viaje por África, donde él, se dedica al comercio de té. A la vuelta a Inglaterra, Robin comienza a enfermar hasta ser diagnosticado con poliomielitis. A raíz de esta trágica enfermedad, el muchacho queda paralizado de cuello para abajo y con un respirador artificial que le mantiene con vida. En un alarde de valor, él y su esposa, deciden trasladarse al hogar familiar y comenzar allí un dura travesía que pondrá a prueba el verdadero amor de ambos.


La crítica: Basada en la historia real de Robin Cavendish y situada la acción en la Inglaterra de 1957, Una razón para vivir, supone el debut en la dirección del actor británico Andy Serkis que dirige con plenitud, esmero y quizás demasiada pulcritud, una historia que aspira a ser lacrimógena en el mejor sentido de este término.

Cuando hablamos de melodrama tendemos a pensar que es un término despectivo cuando no siempre es así. Es más, si nos vamos a la etimología veremos que melodrama es un vocablo procedente del griego, con melo que es música y drama que sería acción dramática. Por lo tanto y técnicamente cualquier película que en la dramatización, use la música para resaltar la emocionalidad, sería un melodrama a todas luces. Es decir, hoy en día y a expensas de algo del cine independiente, todo el cine que se hace en la actualidad, incluido el cine de acción, se puede definir como melodramático sin temor a equivocarnos en la definición.

En cualquier caso, me gusta más la definición de "dramón" cuando nos referimos a una película que por las razones que sea, nos ha parecido demasiada exagerada en cuanto al sufrimiento expuesto para el público. Por ello, habría melodramas excelentes como Los puentes de Madison, aceptables como El diario de Noah o infumables como Glitter. En el caso que nos ocupa hoy de Breathe (telita con la traducción al castellano), nos encontramos con un melodrama aceptable y de un clasicismo indudable. No obstante, deja la sensación de ser una historia con un potencial mucho mayor de hasta donde es capaz de llegar. En cualquier caso, es candidata a pescar nominaciones en la carrera por los Oscars de la Academia.

Volviendo un poco a la historia, estaríamos hablando de alguna manera de un biopic de la vida de Robin Cavendish y del empeño de su hijo, el productor de cine Jonathan Cavendish, en llevar a cabo esta película en forma de homenaje y memorias póstumas. Y es que la vida del protagonista de la película y de su esposa es la historia de una vida motivada por la superación personal. También de la lucha por la visibilización de la discapacidad severa que causa la enfermedad de la polio. Quizás, el largometraje funciona mejor como mensaje que como espectáculo, pero sin duda de nuevo el cine refleja una historia que sin la capacidad de llegada del séptimo arte a todos los públicos probablemente quedaría en el olvido.


De la filmación y como comentaba antes, sale con bastantes posibilidades de ser nominado al Oscar el actor británico-estadounidense Andrew Garfield (Hacksaw Ridge) que ocupa prácticamente la totalidad de los planos de la historia. Además tiene a su favor que los personajes con problemas o discapacidades suelen tocar la fibra sensible de los académicos. De cualquier manera, desarrolla un gran trabajo actoral. En la parte femenina y haciendo de su esposa Diana nos encontramos con una atractiva y cálida interpretación de la actriz británica Claire Foy. Ella recientemente interpretó a la Reina Isabel II en la serie de Netflix, The Crow y en la que fue galardonada con un Globo de Oro. El resto del reparto se limita a servir de acompañamiento a la pareja protagonista.

Los aspectos adicionales son todos correctos en lo que se refiere a la música, fotografía o dirección de arte, pero quizás sin destacar ninguno por encima del otro. Un trabajo eficaz y en la linea del corte clásico con la que está sustentada la producción.

En conclusión, Una razón para vivir es un trabajo serio, con aroma a cine de otro tiempo, pero al que le falta ese punto de color y calor para poder salir enamorado del cine. En la linea de este tipo de cinematografía, recuerda, pero se queda por debajo de la gran película, Mi pie izquierdo de Jim Sheridan, pero desde luego si lo comparamos con el cine de superheroes o similares suena a música celestial. Entonces en definitiva, nos encontramos con una propuesta a la que le falta mordiente y un poco más de arrojo, pero sin duda ante una buena ópera prima de un cineasta que parece haber llegado para quedarse. Veremos.

Nota: 7/10.

Nacionalidad: Reino Unido.

Dirección: Andy Serkis.

Guión: William Nicholson.

Reparto: Andrew Garfield, Claire Foy,
Tom Hollander, Hugh Bonneville.

Música: Nitin Sawhney.

Fotografía: Robert Richardson.

Duración: 117 minutos.

Estreno EE UU: 13/10/17.

Estreno México: 2/11/17.

Estreno España: 17/11/17.