El doble más quince dirigida por Mikel Rueda de Sasieta se estrena en España el día 28 de febrero. La cinta ibérica está basada en el cortometraje “Caminan”. Éste, también contaba en el reparto con Maribel Verdú.
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La historia: Ana (Maribel Verdú) es una doctora con una vida aparentemente ideal. Está casada, tiene dos hijos y reside en la casa perfecta. Sin embargo, no es feliz. Una tarde, buscando nuevas experiencias, decide entrar en un chat sexual donde conoce a Eric (Germán Alcarazu). El joven, que solo tiene quince años, propone a la mujer un intercambio de sexo por dinero. Él, es el que pretende negociar con su propio cuerpo y Ana excitada decide quedar con el muchacho a cambio de pagarle 100 euros. El primer encuentro será solo para conocerse y la semilla de una compleja relación.
La crítica: En el año 1971 se estrenaba la icónica película "Verano del 42" dirigida por Robert Mulligan. Allí, se narraba la historia de un muchacho de 14 años que se enamoraba de Dorothy. Ella, era una mujer casada y bastante más mayor que él. En El doble más quince habría que recurrir a la frase: "¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?
En el cine no es común ver determinados roles sociales invertidos. De hecho, es más normal una narrativa similar a la que se establecía en la Lolita de Stanley Kubrick basada en la novela homónima de Vladimir Nabokov. Es decir, se ve más natural un romance entre un hombre maduro y una jovencita que el caso inverso. Al menos desde la retrógrada perspectiva patriarcal. En cualquier caso es algo amoral.
Incluso podríamos estar ante un problema legal y/o delictivo. En lo personal me es indiferente el sexo del individuo seductor. Sea este hombre o mujer. Pero si me supone un problema ético y moral que las relaciones sexuales se establezcan entre adultos de más cuarenta años y niños o niñas de apenas quince años. No lo voy a valorar desde el punto de vista legal. Pero incluso aunque estas relaciones fueran consentidas por los menores, algo chirría cuando algo de este tipo sucede.
En El doble más quince cabe recordar que el cineasta está realizando una ficción. Por ello, no está justificando lo que sucede en pantalla. Solo está contando una historia y esto además de lícito es necesario. En la ficción no cabe ningún tipo de censura. Por tanto, lo que cabe juzgar desde el punto de vista de la crítica cinematográfica es si la narrativa es acertada, creíble y está bien rodada. Pero tampoco está de más debatir sobre los hechos narrados en la historia. Esto es lo que he tratado de explicar antes de emitir un juicio sobre el filme. Lo haré en la conclusión para no alargarme en exceso y a través del análisis del minimalista reparto.
Maribel Verdú que en mí opinión es la mejor actriz española de la actualidad, nos deja una actuación muy profesional. Todo el peso de la película recae sobre sus espaldas en una brillante analogía a la importancia de su personaje en la trama central. Su personaje, Ana, es la fuente de la polémica del filme. Pero con independencia a esto nos abre el principal frente discursivo de la película.
Y es que a través de este personaje Mikel Rueda de Sasieta nos habla de una manera franca de la llamada "crisis de los cuarenta". E incluso va un poco más allá y nos habla de las crisis existenciales cuando se cumplen unas determinadas edades. ¿Qué hacer en la vida cuando lo tienes todo y has perdido la motivación? Ana, que bien podría ser también un personaje masculino, tiene todo lo que pudiera hacer feliz a una persona. Es amada, es guapa, tiene una buena posición social y una bonita casa con jardín. El cineasta sugiere -a mi parecer con razón- que no hay nada peor en la vida que quedarse sin objetivos y sin estímulos en el horizonte. La pérdida de la adrenalina y los recuerdos de la fuerza de la primera juventud son los que sustentan la narrativa. Los diálogos cobran fuerza en la trama y aunque excesivos, por en muchas ocasiones superfluos, nos dan a entender la verdadera gravedad de lo que supone una crisis existencial en la vida de una persona.
Completa el reparto el joven actor Germán Alcarazu que sorprende con su naturalidad ente la cámara. Lejos de amilanarse ante la imponente presencia de Maribel Verdú, le da buena réplica en cada una de las escenas que comparten. Como comentaba anteriormente este personaje bebe claramente de manera invertida de la Lolita de Vladimir Nabokov.
En conclusión, El doble más quince me ha parecido una arriesgada apuesta muy bien narrada por Mikel Rueda de Sasieta. También cabe decir que resulta algo premiosa a pesar de su ajustado metraje. Rodada en la ciudad de Bilbao -de la que se omite de manera inexplicable cualquier mención- la película toma forma de cuento urbano. De esta manera, llegamos a un preciosista final sin que este resuelva ninguna de las preguntas planteadas por el propio director. Será, por tanto, el espectador el que deba cerrar la historia en una película cuya mayor virtud es que generará debate a la salida de los cines.
Nota: El doble de π.
Nacionalidad: España
Dirección y guion:
Mikel Rueda de Sasieta
Fotografía: Kenneth Oribe
Duración: 98 minutos
Estreno España:
28 de febrero 2020
Reparto: Maribel Verdú,
Germán Alcarazu,
Mario Plágaro.
Cuerdas dirigida por José Luis Montesinos se estrena en cines españoles el próximo día 28 de febrero. La cinta supone la ópera prima del cineasta español y fue exhibida en el pasado Festival de Cine Fantástico de Sitges.
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La historia: Elena (Paula del Río) es una joven que ha quedado tetrapléjica en un accidente en el que también perdió a su hermana. Su padre (Miguel Ángel Jenner) le ha adaptado una casona rural para que pueda moverse en su silla de ruedas. Allí, cuenta con la ayuda de Athos, un perro pastor especialmente adiestrado para estar pendiente de la muchacha. De repente, su perro, que debería de cuidarla, ha contraído una extraño virus por la mordedura de un murciélago y comienza a atacar a la chica. Con su padre fuera, será Elena la que tenga que enfrentarse sola al can rabioso, a la soledad de la noche y a los fantasmas de su pasado.
La crítica: Hay que echarle un par para debutar en un largometraje con perro, con niña y con ésta en una silla de ruedas. José Luis Montesinos es un valiente y solo cabe quitarse el sombrero ante tal osadía. Si además, se hubiera atrevido a colocar a Penélope Cruz poseída y dando gritos por la casa rural estaríamos hablando de un ser de otra galaxia.
Y es que como decía el maestro Alfred Hitchcock: "Nunca trabajes ni con niños, ni con perros, ni con Charles Laughton". También es cierto que Paula del Río es una excelente actriz y ya no es una niña, qué el perro es mejor actor que Fernando Esteso y que Charles Laughton ya no está disponible por caducidad vital. Voy a ver si escribo algo de la película.
Si hay algo duro en la vida no es el hecho de sobrevivir a la muerte habiendo perdido tu movilidad y a una hermana como es el caso de Elena. Lo duro de verdad es sobrevivir a la vida. A la vida y a la culpa por el fatal accidente que ha marcado la vida de esta familia ¿Qué expectativas vitales puede tener una persona en esas condiciones? A mi parecer, muy pocas.
Es por eso que nuestra protagonista piensa en el suicidio como medio de acabar con su sufrimiento. Pero el cineasta a través de un trabajado guion opta por dar a Elena una segunda oportunidad. Solo ella puede redimirse a través del perdón hacia sí misma. Pero para poder perdonarse -ella conducía en el fatal accidente- la joven, afrontará en solitario la lucha desesperada contra decenas de elementos adversos. Sola en casa, con el perro al acecho y en su silla de ruedas, a Elena le quedan 24 horas por delante hasta que alguien se percate de lo que está pasando. Es entonces cuando el suspense se hace presente en la filmación y nos lleva en volandas hasta la resolución final en 90 trepidantes minutos.
Como decía anteriormente, en el reparto destaca la joven actriz española Paula del Río que copa todos los planos de la filmación. Un trabajo brutal el que tiene que realizar desde una silla de ruedas. Mantiene monólogos consigo misma -genial cuando dice "soy una chica con suerte"- e incluso realiza un doble papel cuando se le aparece el fantasma de su hermana fallecida. Espero que la veamos con más asiduidad en pantalla. Con apenas 20 años demuestra ser una actriz muy talentosa.
El veterano actor Miguel Ángel Jenner solventa de manera más que correcta su interpretación como el padre abnegado. Él, se encarga de preparar un nuevo hogar lleno de cuerdas para que su hija pueda tirar de ellas y facilitar de este modo su vida diaria. De ahí procede el título de la película. Del papel de perro ya hemos hablado y Athos demuestra que también es un buen actor perruno. La cinta bebe en buena parte del Cujo del maestro Stephen King. Otro perro muy peligroso. Me refiero a Cujo, no al escritor. Sin llegar a ser un remake, Cuerdas está claramante en la órbita del filme de 1983 lo cual no es malo de por sí.
La parte técnica o mejor dicho la escenografía elegida deja dudas en algunos aspectos. Un solo espacio interior predominante y un reparto tan minimalista hacen que la narrativa se repita o se vuelva predecible. Se agradece, eso sí, que no se recurran a los sustos gratuitos, ni a las fuertes subidas del tono del volumen en los que suceden. El terror está presente pero de una manera más psicológica que física.
Cuerdas me ha parecido una más que aceptable propuesta para el presupuesto tan ajustado con el contaba la producción. La inteligente mirada de José Luis Montesinos,más un libreto centrado en la idea de la supervivencia y de la superación personal ofrecen un resultado notable.
Manhattan sin salida dirigida por Brian Kirk llega a las salas de cine en España el próximo día 21 de febrero. El filme es un thriller policial con el que el cineasta irlandés salta a la gran pantalla tras una prolífica carrera en televisión (‘Juego de tronos’, Broadwalk Empire’, ‘Penny Dreadful’).
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La historia: Davis (Chadwick Boseman) es un policía de Nueva York al que se le asigna el caso de ocho compañeros que acaban de morir a manos de unos ladrones. Con la ayuda de su compañera Frankie (Sienna Miller), diseña el plan desesperado pero ingenioso de cerrar Manhattan, para que él y su equipo puedan atrapar a los dos delincuentes que ya han sido identificados como los autores del crimen.
La crítica: Si en Underwater lo primero que llamaba la atención era su pésima fotografía nocturna, en Manhattan sin salida nos encontramos ante una especie de redención con la perfecta iluminación nocturna llevada a cabo por Paul Cameron. Sin embargo, y aunque esto sea anecdótico, la orgía de crímenes traductores ha vuelto a reaparecer. Hemos pasado del "21 bridges" original (21 puentes), al "Nueva York sin salida" usado en Hispanoamérica. En España y en otro dramático giro final se ha bautizado como Manhattan sin salida.Mola ser traductor de cine. Y lo paradójico del caso es que el título que más se aproxima a lo que sucede en el filme es precisamente este último. El mayor problema es que tenemos una misma película con tres títulos distintos con la confusión que esto conlleva para el espectador. Esto es lo que hay y no va a cambiar.
La película comienza de una manera trepidante cuando el agente Davis espeta: "Hay 21 puentes para entrar y salir de Manhattan. Cerradlos. Tres ríos. Cerradlos. Cuatro túneles. Bloqueadlos. Detened todos los trenes que salgan de la isla. Y revisad los metros. Luego, inundaremos la isla con policías". Con este diálogo el guionista ya ha cumplido la función de crear una premisa sencilla y fácil de entender con la que enganchar al espectador. Buena presentación, buena fotografía...pero, ¿hay película?
Como diría mi padre, Manhattan sin salida es una película de tiros. De muchos tiros diría yo. El caso es que la clásica premisa del gato en busca del ratón sigue funcionando y más en una urbe tan cinematográfica como es Nueva York. En el filme se cumple a la perfección la definición de "ciudad narrativa" como nos explicaba la profesora Gloria Camarero en la última entrevista que concedió a Cine y críticas marcianas. Es decir, aquella cuyas calles, plazas, puentes y edificaciones más o menos reconocidas y reconocibles no sólo aparecen en el filme, sino que se integran en el relato cinematográfico y se convierten en un personaje más de la trama para ser signo y significado de la acción.
No hablamos en ningún caso de una gran película -más bien es mediocre o predecible en su narrativa- pero sin embargo su gran factura técnica y el buen uso de los recursos cinematográficos hacen de Manhattan sin salida un filme entretenido y resultón.
Tras su éxito con Black Panther, el actor estadounidense Chadwick Boseman carga con el mayor peso del reparto en una interpretación seca pero brillante. Recuerda de alguna manera a Denzel Whasington y podría asumir su relevo entre los actores más cotizados de raza negra. Su personaje se centra en la línea, a veces delgada, que existe entre la policía y el delincuente, que cobra vida mediante personajes con matices no lineales. Davis comienza su búsqueda imparable en modo cazador, pero a medida que se acerca a su víctima y comienza a comprender el contexto de sus acciones, experimenta una evolución sorprendente.
Le acompaña en el reparto una muy inexpresiva Sienna Miller (American Woman) que me recuerda en versión femenina al actor español Quim Gutiérrez. O sea, algo parecido al encuentro con un funcionario de hacienda a las 8 de la mañana de un lunes. Su personaje es el de la típica policía abnegada y que parece ocultar un oscuro pasado según avanza el muy bien ajustado metraje del filme.
Por último, mencionar a Taylor Kitsch y Stephan James que interpretan, respectivamente, a Ray y Michael, amigos cercanos y ladrones de poca monta cuyo último atraco desencadena la persecución masiva después de tropezar con un enorme alijo de cocaína, y de matar a varios policías durante su fuga como comentaba en la sinopsis.
La ciudad de Nueva York o mejor dicho, la noche neoyorkina queda recogida en la Grand Central Station, Chinatown, Brooklyn, Meatpacking, la Primera y Tercera Avenida, los puentes de Brooklyn y Manhattan y las calles de los estudios Silver Cup en Queens. Otros aspectos adicionales destacados del diseño del set incluyeron la creación de un callejón Chinatown de Nueva York repleto de letreros de neón, contenedores de basura, alambre de púas y graffitis, y un depósito de carne en Kissin Meats.
En conclusión, Manhattan sin salida me ha parecido un filme aceptable pero que no consigue la emoción necesaria para acabar de involucrar al espectador en su desarrollo. En el fondo de la historia subyace esa idea o esa lucha entre el bien y el mal en la que el cineasta si acierta. Ahí es donde encuentra una escala de grises morales que se acomoda mejor con lo que sucede en la vida real de las personas. Con ello, Brian Kirk otorga un punto de credibilidad a la narrativa expuesta.
¡¡Feliz San Valentín?? No digo nada y lo digo todo 😂😂😂
"Cuenta una antigua leyenda que las almas gemelas son antiguos amantes a los que no se les permitió en vida dar fruto a su amor. Cuentan que sus almas siguen vagando por el mundo, saltando de cuerpo en cuerpo, generación tras generación, siglo tras siglo, con la esperanza de volver a encontrarse y por fin cumplir su destino. Juntos..."
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Narrado en off, y con este comienzo tan poético, este pequeño cortometraje dirigido por Álex Vallejo, consigue en poco más de tres minutos emocionar, divertir, y sorprendernos con...
Os dejo con una nueva entrega de: El arte del cortometraje.
Hoy recibimos en Cine y criticas marcianas a la actriz española Marta Larralde. La intérprete ha sido noticia tras el estreno en Telecinco de la segunda temporada de la serie "Vivir sin Permiso". Dicha serie obtuvo en su primera temporada un enorme éxito de audiencia televisiva en España y se puede ver también en Netflix junto a la segunda y última temporada.
En esta segunda temporada, ya en emisión, Marta Larralde se incorpora e interpreta a la jueza Marina Cambeiro. Su misión es detener y desentrañar toda la trama criminal organizada por "Nemo" Bandeira (José Coronado).
Marta Larralde (Vigo, 1981) es una reconocida actriz española de televisión, cine y teatro. La actriz se formó como realizadora y comenzó trabajando detrás de la cámara como guionista y ayudante de dirección. Pronto, decidió dar el paso y tras su formación como actriz durante cuatro años en el Estudio de Actores Juan Carlos Corazza, dio el salto a la gran pantalla. En cine la hemos visto en Lena, León y Olvido y en La playa de los ahogados de Gerardo Herrero entre otros largometrajes.
En teatro ha participado en importantes obras como El zoológico de cristal, El flautista de Hamelín, dirigida por Manuel Camba o en Aquelarre. Las series siempre han formado parte de su vida como interprete y ha participado de manera destacada en Hospital Central, Gran Hotel, Fariña y ahora en Vivir sin Permiso de la que nos hablara a continuación. También repasaremos sus sueños como actriz y su visión del mundo de la interpretación. Cerraremos la entrevista con el tradicional test personal de gustos cinematográficos.
Hola, Marta. En enero se ha estrenado en Telecinco la segunda temporada de la exitosa serie “Vivir sin permiso”. ¿Cómo llegó el papel de Marina Cambeiro hasta tus manos y qué te interesó de él?
Este papel llegó hasta mí por medio de un casting que realicé de manera presencial. Esto es algo habitual en la carrera de los actores. Aunque está vez fue algo muy especial pues la serie iba a ser rodada en Galicia y yo soy de allí. Así que como buena gallega me encanta trabajar en mi tierra. Todo eso supuso un plus en mi interés en el personaje de Marina. También me interesó compartir plató de rodaje con grandes actores como son José Coronado, Alex Gónzalez o Pilar Castro. Fue una gran oportunidad porque sabía que iba a aprender sí o sí. ¿Cómo ha sido meterse en la piel de una jueza y cuanto de juez hay en Marta Larralde?
Marina es un personaje que ejerce un poder, pero un poder desde la tranquilidad y desde el respeto. Es un personaje honesto y seguro de si mismo. Ella tiene sus objetivos muy claros y ha sido muy especial meterse en la piel de ella. Marina Cambeiro es una mujer en un mundo de hombres que llega para cambiar las cosas. Me gustan los personajes con carácter y que se meten en líos.
Texto y fotos: Miguel Pina
Respecto a la la segunda pregunta yo de jueza tengo poco la verdad -risas-. Procuro no emitir juicios de valor. Me parece muy complicado eso de juzgar quien tiene la razón. Hay una frase que me encanta y es la siguiente: "Existe tu verdad, existe mi verdad, y existe la verdad". ¿Qué ha significado para ti la participación en una serie tan exitosa con es "Vivir sin permiso? ¿Habrá tercera temporada?
En primer lugar un punto muy favorable en mi carrera. Ha sido un trabajo en el que he aprendido mucho y una oportunidad de trabajar junto a grandes actores carismáticos. No sé lo que me deparará "Vivir sin permiso", pero me ha permitido seguir evolucionando como actriz. En definitiva, es un paso más en mi carrera como actriz. Ojalá me sirva para que ofrezcan nuevos personajes en los que seguir creciendo como interprete. Respecto a la tercera temporada no la habrá. Con estos diez capítulos se da por concluida la serie. El final de "Vivir sin permiso" será bastante potente ¿En qué momento de tu vida decidiste ser actriz?
Yo estudié Imagen y Sonido en la escuela del mismo nombre de Vigo. Al principio me gustaba mucho la parte técnica y lo que quería ser es regidora de televisión o realizadora. Estudié Realización, hice mis prácticas en la Televisión de Galicia y me encantó la experiencia. Pero entre el primer y el segundo curso de mis estudios vinieron a hacer una película a Vigo. Necesitaban a una actriz protagonista. Buscaban un perfil parecido al que yo tenía por edad y contexto geográfico. Así que decidí presentarme al casting aunque fuera como meritoria. El director vio algo en mí que le gustó y tras hacerme varias pruebas me dio el personaje protagonista. Hablo de la película "Lena".
A partir de ahí me enganché y me picó el gusanillo de la interpretación. Tras acabar mis estudios, hice prácticas en "Los lunes al sol" como auxiliar de dirección y aprendí mucho de Luis Tosar y Javier Bardem que eran los protagonistas. De hecho, Bardem me decía: "Tú tienes que ser actriz, déjate de auxiliar de dirección" -risas-. Pues así fue, me fui para Madrid y completé mi formación en otras escuelas de teatro. También me formé en el Estudio de Actores Juan Carlos Corazza a la vez que iba trabajando. Y de ahí, hasta ahora que me dedico a la interpretación que es lo que más me gusta. ¿En qué consisten los cursos que impartes llamados "Actor en el set de rodaje"? Es una invitación que me hicieron de parte de AM Actores Vigo. Yo por mis estudios en Imagen y Sonido controlo en buena parte la técnica del actor y sus movimientos en el set de rodaje. A veces la falta de conocimiento de los actores noveles dificulta el buen hacer de todo el equipo. Y es que en las escuelas de interpretación no se enseña tanto la parte técnica. Es importante saber las marcas, los saltos de eje, no pisar -en los diálogos a los otros actores-. En definitiva con este proyecto trato de ayudar a los que comienzan en la interpretación. El mundo del actor es una carrera de fondo. Hay que poner mucha ilusión y amor para dedicarse a esta profesión. Has realizado en tu carrera profesional, y con éxito, cine, televisión o teatro. ¿Has realizado y alguna incursión en la dirección cinematográfica o teatral, y si no es así te lo has planteado en alguna ocasión?
Me gustaría realizar alguna incursión en la dirección teatral. De hecho, tengo algún texto que en mi tiempo libre lo voy adaptando para algún día dirigirlo. Dirigir cine me apetece menos. Sin embargo, hago cortos como actriz en gran cantidad.
¿Cómo ves el auge que están viviendo las series a nivel nacional e internacional?
Lo primero que observo es que la gente se queda más en casa. Con las nuevas plataformas se facilita mucho el visionado de series. De repente hay como una especie de fiebre por las series. Y vienen bien pues al llegar por la noche a casa la gente se ve un capítulo y al día siguiente puede continuar. Hay series hoy en día que son buenísimas. ¿Qué ha supuesto la irrupción de Netflix para las personas que trabajáis en el sector audiovisual?
Pues por ejemplo actores que han trabajado en series de mucho éxito como "En la casa de papel" han podido constatar este éxito. En mi caso, tengo que reconocer que me escribe mucha gente de otros países felicitándome por mis trabajos en "Gran Hotel" o en "Fariña". La difusión internacional ya sea por Netflix o por otros medios es muy importante para los actores. Ahora hay mucha gente trabajando también entre los técnicos. Es estupendo. La película León y Olvido supuso un gran reconocimiento para tu compañero de reparto Guillem Jiménez que fue el primer actor con síndrome de Down en obtener un justo reconocimiento. ¿Qué supuso esa experiencia para ti en la que también obtuviste un gran reconocimiento por tu papel?
Cuando me llegó el guion de León y Olvido me encantó. También sentí respeto y miedo porque nunca había tenido la fortuna de trabajar con personas con síndrome de Down. Pero en cuanto conocí a Guillem se me fueron todos mis miedos. Me pareció un ser de luz y de bondad. Fue maravilloso y muy fácil trabajar a su lado. Puedo decir que ha sido de los mejores compañeros que he tenido en esta profesión. Él y yo seguimos siendo amigos. ¿Para cuándo se espera el estreno de la segunda parte llamada "Olvido y León"?
Pues quince años después del rodaje fue cuando me llamó Xavier Bermúdez diciéndome que tenía el guion de "Olvido y León". No es exactamente una segunda parte del filme. La película es como un trozo más en la vida de estos personajes y el público la podrá disfrutar sin tener que haber visto la película original. Está previsto su estreno a lo largo de este año 2020. Este rodaje ha sido todo un reto para mí. También para Guillem.
TEST PERSONAL Tu película preferida de todos los tiempos
Blade Runner Tu película preferida española
¿Quién puede matar a un niño? dirigida por Narciso Ibáñez Serrador Tu director de cine favorito
Michael Haneke, Antonio Hernández, Mariano Barroso...muchos. Tu actor favorito
Al Pacino, Eduard Fernández, Morris Tu actriz favorita
Adriana Ozores
La sala de cine qué más frecuentas
El Pequeño Cine Estudio y el Golem en Madrid Un libro que te gustaría recomendar
Romancero Gitano de Lorca Tu plato de comida preferido
La lasaña de mi madre -risas- Una ciudad para vivir
San Francisco o Vigo Una ciudad por conocer Kingston en Jamaica
Una ilusión por cumplir
Tener una caravana y viajar por el mundo
Esta entrevista se ha realizado presencialmente en el Café Mur de Madrid al que agradecemos la cesión de sus instalaciones para la sesión fotográfica. La puedes leer también con distinto formato y fotografías en Cinemagavia
La valía de un hombre se mide por la cuantía de soledad que le es posible soportar. -Friedrich Nietzsche.
La ingeniera Norah Price (Kristen Stewart) se convierte en la líder de facto de un grupo de supervivientes después de que un desastre natural los golpee y los obligue a huir de la plataforma minera donde han estado viviendo. A 8.000 metros de profundidad, el grupo lucha por encontrar una forma de contactar con la superficie con la esperanza de que los rescaten. Pero no tardan en comprender que una peligrosa marcha por el fondo del mar podría ser su única forma de sobrevivir. Aterrorizados, Norah y el grupo empiezan a asumir que también se enfrentan a un tipo de amenaza muy diferente. Una amenaza biológica con siglos de existencia desconocida que vive en las profundidades más oscuras. De repente, las posibilidades de escapar se vuelven aún más remotas.
Underwater, mira siempre de reojo a Abyss de James Cameron. La cinta parte como una ambicioso proyecto en el que se mezclan los géneros de la ciencia-ficción, del terror y del clásico cine de aventuras.
William Eubank fue seleccionado para dirigir la producción. Después de su debut en la película independiente Love, el escritor, director y cinematógrafo triunfó con su segundo largometraje llamado: "La señal". Este, era un siniestro thriller de ciencia ficción que causó un gran impacto cuando se estrenó en el Festival de Cine de Sundance de 2014.
Underwater parte con un hándicap de salida muy importante. Su oscura fotografía -muy oscura- en tonos verdosos dificultan el visionado de lo que está sucediendo en pantalla. Justificar el terror o el suspense mediante este barato ardid puede resultar exasperante para el espectador. La narrativa, sin embargo, es fluida y la escalada del miedo se produce de manera orgánica y estructurada.
La claustrofobia buscada por el cineasta se hace presente desde el comienzo del filme. Es de esta manera como empatizamos con la tripulación de la expedición minera Kepler. La misión era compleja: treinta días confinados en los estrechos pasillos de una plataforma submarina construida para soportar las enormes presiones de las perforaciones que se realizan en el fondo del mar. Pero cuando se produce un terrible maremoto, las alarmas se disparan cuando torrentes de agua destruyen y anegan la estructura de hormigón armado. Comienza una desesperada huida -narrada con precisión- de la tripulación que trata de llegar por el lecho marino hasta una lejana plataforma abandonada. Allí, si llegan, tratarían de usar las cápsulas submarinas de rescate para salir con vida a la superficie marina. Hubiera sido un detalle que la narrativa expresada se hubiera podido visionar con un mínimo de calidad.
La parte más positiva de Underwater es que el suspense siempre va de menos a más. La música del compositor Marco Beltrami ayuda con fuerza a ello. Observamos como el peligroso viaje se vuelve aún más arriesgado cuando empiezan a sospechar que no están solos bajo las olas. Algo les sigue de cerca y está listo para atacar en cualquier momento. El espectador se involucra. La tripulación esta atrapada en un peligrosa persecución de un misterioso depredador submarino. La cinta deja a la imaginación de espectador si el ente que les persigue es de origen extraterrestre o forma parte de la fauna de las profundidades marinas.
Kristen Stewart carga con todo el peso del reparto de una manera ágil y muy trabajada. Ya no es la indolente actriz adolescente que tanta división causaba entre el público. En Café Society del maestro Woody Allen ya demostró que era una actriz con variedad de registros. En Underwater, que como película es bastante mediocre, la exigencia física del papel requería que la actriz se sometiera a un entrenamiento muy duro. Además, fue la propia Stewart la que decidió raparse el cabello y teñirse de rubio. Su aspecto y su interpretación son contundentes. De hecho, es lo que salva a la cinta del naufragio submarino. Poco o nada que destacar en el resto del reparto. Si acaso mencionar al veterano actor francés Vincent Cassel. Interpreta a Lucien que es el capitán de la Estación Kepler y que acompaña a Norah en esta terrible situación. Se trata de un buen conocedor del terreno y que está decidido a salvar la vida de todos sus compañeros. El cineasta con estos dos personajes pone en valor la experiencia de los más veteranos con el arrojo de los más jovenes. Con ello, trata de involucrar a públicos con diferentes franjas de edad.
En la parte técnica de Underwater, Naaman Marshall hace un buen trabajo en el diseño de producción. Marshall logra estructurar de manera adecuada los entornos inmersivos que ayudan a transportar al espectador a los espacios reducidos en los que se desarrolla la historia. Los efectos visuales destacan en la creación de las terroríficas criaturas marinas que acosan a la tripulación. Pero todo este buen trabajo queda parcialmente anulado por la deficiente fotografía de Bojan Bazelli. Underwater juega a ser una especie de tratado en contra de la explotación de los fondos marinos. Si bien, entonces, su mensaje puede ser solido, su narrativa es demasiado previsible para un filme que intenta hacer del suspense su principal baza narrativa. Al menos, eso sí, su final es esclarecedor y deja atados todos los cabos sueltos en un guion bien resuelto pero tan simple como el cerebro de Donald Trump.
Nota: 5/10.
Nacionalidad: Estados Unidos
Dirección: William Eubank
Guion: Brian Duffield
Música: Marco Beltrami
Fotografía: Bojan Bazelli
Duración: 95 minutos
Estreno EE UU: 10/01/2020
Estreno España: 31/01/2020.
Reparto: Kristen Stewart,
Vincent Cassel, Jessica Henwick
T.J. Miller, John Gallagher Jr.
Hoy recibimos en Cine y críticas marcianas a la actriz española Carolina Lapausa. La interprete ha sido noticia tras el estreno en Antena 3 Televisión de la serie Perdida. Esta primera temporada comenzó el pasado 14 de enero y se desarrollará durante 11 capítulos. La audiencia marcará la pauta para saber si la serie tendrá una segunda temporada.
Carolina Lapausa interpretaa Imma. Ella es la madre de Soledad. Separada de Antonio. Mujer impulsiva, con carácter y decidida. Para ella es muy importante su familia. Tras la desaparición de su hija, pasó años entregada a una búsqueda desesperada que llegó a poner en peligro su vida. Perdida es en definitiva un thriller emocional que narra el viaje de unos padres que harán lo imposible para descubrir lo que ha pasado con su hija.
Carolina Lapausa (Madrid, 1980) es una actriz española de televisión, cine y teatro. Estudió ballet y danza española en el Conservatorio Profesional de Danza de Madrid, para después realizar su sueño de ser actriz e ingresar en la RESAD, donde se licenció en Interpretación. Se define como inquieta, maja, tímida y a veces, un poco gruñona.
Ha trabajado en teatro (Las bicicletas son para el verano, como Charito. Dir. Emma Cohen), televisión (La señora) o en cine ( Zipi y Zape y la isla del capitán). Pero su currículum es tan espectacular que no cabría en esta presentación. Qué sea ella la que nos cuente sus sueños como actriz.
Hola Carolina, acabas de estrenar en Antena 3 televisión la serie Perdida que podría emitirse también en Netflix. ¿De qué trata la serie y que rol cubre el personaje qué tú interpretas? Mi personaje es Inma. Ella es la madre de una niña que desaparece en el primer capítulo. Lo que cuenta Perdida es la historia de una desaparición, pero no tratada de la manera típica que concebimos. Perdida cubre toda la historia que hay detrás de lo que lleva a cada personaje, a cada ser humano a hacer todo lo que está en su mano por revertir esta situación. Observamos, sobre todo, la reacción de los padres y la búsqueda de los porqués de dicha desaparición. Es decir, vemos reflejado el drama humano y las razones por las que ha pasado el suceso pero desde el punto de vista de todos los personajes.
¿Qué mensaje nos lanza Perdida? ¿Qué buscan decirnos sus creadores?
Perdida nos habla en mayor medida de la esperanza y del amor de unos padres hacia una hija. Esto es algo absolutamente irracional y comprensible, claro. Ese amor los supera. Podríamos hablar de un amor incondicional, primitivo y animal. Creo que la desaparición de un hijo debe ser el peor de los dolores. Ni siquiera tienen un cuerpo al que llorar. Por tanto, es una herida que no se cierra nunca. Pero en Perdida lo que predomina es la esperanza por encontrar a esa niña que es el motor de la vida de sus padres.
¿Qué ha significado para ti rodar una serie tan importante como Perdida y qué está siendo emitida en prime time?
Para mí Perdida ha significado sobre todo un gran salto en mi carrera profesional pero también en lo personal.
¿Cómo ha sido la experiencia de un rodaje internacional que se ha llevado a cabo en muy buena parte en Colombia?
Yo tuve la suerte de que estuve antes del rodaje en Colombia porque estuve de vacaciones. Fue hace seis años y fue un país que me enamoró. Colombia es uno de los países con más diversidad geográfica que existen. Es cierto que al principio pasé miedo y preocupación por todo lo que se dice de allí pero el rodaje fue una gran experiencia. He aprendido mucho de grandes profesionales y de otra cultura muy rica. Aunque tienen también sus prejuicios en cuanto a la mujer. En definitiva, Inma, mi personaje ha hecho su viaje pero Carolina también. ¿Cuánto ha durado el rodaje de Perdida?
El rodaje ha sido largo. Han sido casi siete meses. Se rodó en Valencia (España) seis o siete semanas. Luego hubo un pequeño parón para el trabajo de avance de la producción en Colombia. Allí estuvimos rodando desde junio hasta mediados de septiembre del año pasado. ¿Cómo ves el auge que están viviendo las series a nivel nacional e internacional?
A mi me parece que las plataformas audiovisuales son un trampolín. Están trayendo muchas cosas buenas. Primero, porque se está produciendo mucho más y después porque se está arriesgando también en lo narrativo. Las historias que se cuentan en las series de hoy son muchísimo más complejas y nada conformistas. Incluso se está arriesgando a trabajar con personajes políticamente incorrectos. Eso, entre otras cosas, enriquece y quizás de ahí el auge de la series que citabas en tu pregunta.
Texto y fotos: Miguel Pina
¿Qué ha supuesto la irrupción de Netflix para las personas que trabajáis en el sector audiovisual?
Pues por ejemplo el otro día hablaba con un amigo mío y me comentaba que los rodajes internacionales habían aumentado en gran cantidad. Todo eso que soñamos -y que viene de esa generación del 80 a la que yo pertenezco- de trabajar con interpretes o cineastas internacionales, de repente lo ves más accesible. Tenemos más capacidad de cumplir nuestros sueños. Netflix es un escaparate internacional que antes no tenías y que garantiza una difusión internacional increíble. ¿Qué te impulsó a ser actriz y como te preparaste para ello?
No me he planteado otra cosa desde que era pequeña. Siempre me ha gustado lo artístico. Ya en el colegio me apuntaba a todo. Aunque no fuera de teatro -risas-. También empecé a bailar desde muy pequeña. Hay una cosa que comentaba a una de mis profesoras. Les decía...es que yo estoy entre la interpretación y la política -risas de un servidor al escuchar la grabación-. Fíjate que cosas más dispares. Luego, yo que soy muy vehemente, ya me dije tengo que dedicarme a la interpretación que me gusta mucho más. Después de la danza entre en la Escuela de Arte Dramático (RESAD) donde me licencié. Complementé mi formación con Juan Carlos Corazza. Estuve, además formándome en Nueva York, Buenos Aires y Londres. También es importante incorporar las cosas que te van pasando en la vida a tu técnica de trabajo. Un actor debe aprender su propio método o como me gusta decir a mí: "aprender a tocar su violín".
Eres una actriz con clara formación teatral y con grandes trabajos en tu currículum. ¿En qué consiste el proyecto en el participas llamado: “Teatro para la vida”?
Mi profesión es mi trabajo, pero también es mi vida.De ahí nace el proyecto de "Teatro para la vida". A mí me acompaña 24 horas al día el hecho de ser actriz. Y es que para mí es una manera de desarrollarme en lo personal. Es mi vocación y mi manera de estar en el mundo. Yo llevo quince años dando clases de teatro en un hospital de día. Allí hay adolescentes con distintos trastornos y tratamientos. Parte de ese tratamiento es que reciban clases de teatro para que aprendan a identificar que es lo que les sucede. Ahí es donde más humanidad he aprendido. Entonces lo que hago con "Teatro para la vida" es llevar todas esas herramientas a gente que tan solo lo hace para aprender. O bien porque quiera ser actor profesional o bien porque tiene inquietudes artísticas y personales. Este es un trabajo que hago con una compañera que es psicóloga. Intento ofrecer un producto profesional y creativo. Yo he aprendido mucho de mis alumnos que quieren ser actores. En "Teatro para la vida" también tenemos talleres intensivos cuando mi trabajo me lo permite. El cine es también el sueño de cualquier actor. Tú has trabajado por ejemplo en la exitosa Toc toc y en Zipi y Zape y la isla del capitán. ¿Qué es lo que más te gusta de trabajar en el cine y con cuáles directores te gustaría trabajar? ¿Cuál es la diferencia entre trabajar en el teatro y en el cine?
Para mí la grandísima diferencia entre el cine y el teatro es que en teatro el actor es el que cuenta la historia. Sin embargo, en cine es la cámara. Es adaptar la diferencia de código. En el cine es la cámara la que lleva la narrativa y tú te tienes que adaptar a esta situación. La verdad está en ambos medios; solo que cambia como decía antes la narrativa. Respecto a los directores que me gustaría trabajar hay muchísimos y ya he tenido la suerte de trabajar con muchos muy buenos. ¿Qué proyectos tienes entre manos y cuál sería tu sueño como actriz?
Tengo una película por estrenar que se llama "Los europeos" de Víctor García León en este año 2020. Este director es uno de los mayores talentos que tenemos en la actualidad. Está protagonizada por Raúl Arévalo y Juan Diego Botto y es una película que va a sorprender. En teatro estreno una obra titulada "El Otro" en el Teatro Fernan Gómez de Madrid. Será en marzo y es un texto de Unamuno que ha versionado Alberto Conejero. Por otro lado, mi sueño como actriz es seguir trabajando como hasta ahora y poder vivir de ello. También crear un proyecto propio como escribir una obra de teatro, una serie o una peli. Me encantaría también probar el otro lado y ejercer, por ejemplo, como directora teatral.
Test Personal Tu película preferida de todos los tiempos
Dos en la carretera y La princesa prometida Tu película preferida española
La escopeta nacional o cualquiera de Berlanga Tu director de cine favorito
Berlanga Tu actor favorito
Will Keen Tu actriz favorita
Anna Magnani
La sala de cine más bonita que conozcas o que hayas conocido
Cinema Río o The Coronet Theatre en Londres Un libro que te gustaría recomendar
Una mañana radiante de James Frey Tu plato de comida preferido
Los canelones de mi madre (risas) Una ciudad para vivir
Bilbao Una ciudad por conocer
Chicago Una ilusión por cumplir
Tener una vida muy larga, ser muy feliz y poder seguir viviendo de lo que me gusta. Pero con estar viva y tener salud me conformo -risas-.
Agradecimientos: A Lolina Vintage Café de Madrid por la cesión de las instalaciones para realizar la entrevista y la sesión fotográfica. También a Mesala Films y a Carolina Lapausa por aceptar esta entrevista que también puedes leer con diferente texto y formato en Cinemagavia
Foto: Miguel Pina
Maquillaje y peluquería de Carolina Lapausa realizado por Rut Alcalá.
Judy dirigida por Rupert Goold llega a las pantallas de cine en España el día 31 de enero. La cinta es un biopic parcial sobre los últimos años de la niña que enamoró al mundo en la obra maestra "El mago de Oz".
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La historia: En el Hollywood del año 1939 la joven Judy Garland comienza a replantearse su vida de niña prodigio. El implacable calendario del rodaje la está dejando agotada y le exaspera que el estudio controle cada aspecto de su vida. Tras un salto en el tiempo de 30 años viajamos al Londres de 1969. Allí, la artista viaja para dar una serie de conciertos con el objetivo de recomponer su precaria situación económica.
La crítica: Hay momentos de una película que justifican el precio de un billete de cine. En Judy, hay un diálogo brillante cuando en pleno declive de su carrera un doctor le hace la siguiente pregunta a la Garland:
¿Toma algo para la depresión?
Ella, muy digna le respondió así: "Sí, cuatro maridos". Después vendría un quinto esposo que tampoco supo comprender la soledad de las estrellas de cine. En cierta manera la vida de Judy Garland es un reflejo de lo que vivió Marilyn Monroe en su vida como actriz. Y no solo como artistas que comenzaron sus carreras desde niñas. También les acompañó la mala fortuna en el amor y ambas tuvieron un final tan trágico como injusto. La cinta reseñada hoy bebe claramente de la película Mi semana con Marilyn en la que la rubia más famosa de Hollywood también viajaba a Inglaterra para cumplir un contrato artístico.
Judy tiene como mayor cualidad narrativa los flasbacks que su cineasta intercala mientras la artista actuaba en Londres. Así es como rememoramos la chispa que sintió allá por 1938 con el también niño prodigio Mickey Rooney. Estaban los dos en una cafetería bebiendo batidos y hablando sobre si la maquinaria publicitaria del estudio prefería que fueran simplemente amigos, o bien (como querría Judy) algo más.
También recordamos de manera muy emotiva cuando de vuelta en el hotel tras un concierto no consigue conciliar el sueño. Su mente divaga por las épocas en que trabajaba para el estudio y recibía pastillas para dormir, pastillas para mantenerse despierta y pastillas para perder peso.
Recuerda una fiesta en una piscina en su decimosexto cumpleaños –o, más bien, en la fecha que el estudio consideró conveniente para celebrar su cumpleaños, dentro de su apretada agenda–, en que le prohibieron comer de su propia tarta de cumpleaños, y ella se rebeló tirándose a la piscina con toda la ropa puesta. Esperando entre bastidores, Judy también recuerda cuando en 1939 decidió anteponer el amor de sus seguidores a todo lo demás. Después de todos estos años, Judy sigue sin poder resistirse a su público y la volveremos a ver interpretando, quizás, una de las canciones más bellas de la historia de la música. Sí, se trata del "Over the Rainbow" que enamoró a varias generaciones de cinéfilos.
Todo el peso de la producción recae en una irreconocible Renée Zellweger que no obstante realiza una interpretación memorable. Si alguien toma como referencia su actuación en El diario de Bridget Jones tendrá que recomponer su mente. El cambio físico es tan brutal que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Los demás actores y actrices están al servicio de la producción sin aportar nada demasiado relevante a la narrativa. Si acaso, habría que destacar a la actriz irlandesa Jessie Buckley haciendo de Rosalyn Wilder. Ésta, había recibido de parte de Bernard Delfont el cometido de cuidar de Judy durante su estancia en Londres. Mención especial para la joven artista británica Darci Shaw que se mete con eficacia en el papel de Judy Garland cuando era una niña y rodaba El mago de Oz. El parecido, además, es más que razonable.
La música de Judy es lo más destacable de la producción en los aspectos adicionales. Se encarga de la composición el maestro Gabriel Yared al que todos recordaremos por la mítica banda sonora de El paciente inglés. Así mismo, cabe destacar el buen trabajo vocal de Renée Zellweger que tras un año de ensayos se ha encargado de interpretar los temas más icónicos de Judy Garland. Espléndido, ademas, el conjunto de figurantes con unas 300 personas vestidas con sus mejores galas sesenteras. He observado en la proyección como en las recreaciones de las galas londinenses de la artista americana hay gente llorando de verdad entre los extras de cine. Y bien podría ser una tercera o cuarta toma la que ha visto finalmente la luz. Esto indica la emoción que se produjo durante el rodaje.
En conclusión, Judy demuestra que las biografías cinematográficas funcionan mucho mejor cuando son parciales que cuando intentan abarcar toda la carrera del personaje filmado. La cinta es un retrato descarnado de la otra cara de Hollywood y de como la industria juega con sus iconos para mercantilizar al máximo sus carreras. Por último, nos trata de dejar un mensaje a modo de moraleja recordando lo que ya se decía en El mago de Oz: "Un corazón no se juzga por lo mucho que tú ames, sino por lo mucho que te amen los demás".
Nota: 7/10.
P.D. Renée Zellweger ha sido nominada al Oscar de la Academia por su interpretación en Judy.
Nacionalidad: Reino Unido
Dirección: Rupert Goold
Guion: Tom Edge
Música: Gabriel Yared
Fotografía: Ole Bratt Birkeland
Duración: 118 minutos
Reparto: Renée Zellweger,
Rufus Sewell, Finn Wittrock,
Michael Gambon, Jessie Buckley,
Bella Ramsey, John Dagleish,
Gemma Leah Devereux
Dolor y Gloria dirigida por Pedro Almodóvar acaba de ser nominada al Oscar en la categoría de Mejor Película Internacional. Además, Antonio Banderas ha sido también nominado en la categoría de Mejor Actor Protagonista. Para hablarnos de ello, hoy recibimos a Gloria Camarero Gómez que es ya nuestraprofesora cinematográfica de cabecera.
Gloria ya nos acompañó para hablarnos de sus libros: "Ciudades americanas en el cine" y "Madrid en el cine de Pedro Almodóvar". Este último, ha sido reeditado para incluir en él los espacios urbanos utilizados por el cineasta manchego en "Dolor y Gloria" relacionados con Madrid. Hoy nos hablará también de la renovada edición del ensayo.
Para los nuevos lectores y amigos de Cine y críticas marcianas haré una breve semblanza de la invitada de hoy. Gloria Camarero Gómez ejerce como profesora titular de Historia del Cine e Historia del Arte de la Universidad Carlos III de Madrid. Además, es profesora invitada en las universidades de La Plata en Argentina, Freie Universität de Berlín o de Pau et des Pays de l’Adour en Francia. También dirige el Máster en Gestión de la Industria Cinematográfica. Su actividad investigadora se centra en el estudio de los lenguajes visuales en relación con las artes plásticas, la arquitectura y el urbanismo.
Texto y fotos: Miguel Pina
Hola, Gloria. Sabemos que eres una amante casi incondicional del cine de Pedro Almodóvar. “Dolor y Gloria” ha tenido una gran acogida entre la crítica y ha sido seleccionada por la Academia para competir por el Oscar. ¿Qué te ha parecido en lo personal la película? ¿Se podría considerar una especie de testimonio vital del director?
Personalmente me ha gustado mucho, tanto en lo narrativo cómo en lo visual. Almodóvar ha transferido algunos pasajes de su biografía a la del personaje protagonista. Como bien dices, “Dolor y gloria” es el testimonio vital de Pedro Almodóvar y ahí radica su importancia. Hay una constante translación de vivencias y tiene mucho de autoficción. Mallo revive su infancia y una buena parte de ella es la del propio Pedro. Ya de adulto, viste de manera similar, lleva gafas oscuras para protegerse de la fotofobia que padece y acaba de sufrir una operación de columna, situaciones de salud que tiene en común con el director manchego. Los recuerdos que transitan por la película son los de Mallo y se presentan desde su mirada. Necesita actualizarlos para volver a escribir. No son los de Pedro, pero coinciden en un alto porcentaje.
Banderas está impresionante como trasunto de Pedro Almodóvar. Creo que el Goya ya tiene dueño y además ha sido nominado al Oscar ¿Qué te ha parecido la interpretación de Banderas y cuánto de su personaje hay de biográfico en relación al cineasta manchego?
La interpretación de Antonio Banderas es magnífica. Me atrevería a decir que ha sido la mejor de toda su carrera y el Festival de Cannes así lo reconoció, otorgándole el premio al Mejor Actor por este papel. Reitero que hay mucho de la biografía del cineasta manchego en el personaje. Comparte profesión, enfermedades, inseguridades, miedos y algunas de las historias personales que nos cuentan.
Madrid en el cine de Pedro Almodóvar acaba se ha reeditado para incluir en el libro tu visión de “Dolor y Gloria”. El filme que es la última película del cineasta manchego vuelve, aunque en menor medida, a usar la capital de España como plató de rodaje. ¿Qué espacios escenográficos destacarías de la película en relación a Madrid?
“Dolor y gloría” profundiza en la línea intimista articulada en “Julieta”. El nudo argumental, que es la madurez y decadencia física de un director de cine, Salvador Mallo, se desarrolla en el Madrid de 2019, un Madrid, en la película, de perfil bajo y relativamente poco visible. Los protagonistas se mueven por el paseo del pintor Rosales, Lavapiés, Justicia o Vallecas. Beben algo en el Lobby Bar del hotel Miguel Ángel y viven eventos cinematográficos, teatrales y artísticos en el cine Doré, la Sala Mirador en Doctor Fourqueto The Sibarist de la calle San Lorenzo. En ese Madrid, el protagonista conoce el «dolor», pero subyace otro, sin presencia física y continuadamente rememorado: el Madrid de los años 80, el de la Movida, donde el mismo Mallo alcanzó la «gloria» profesional y vivió un intensó amor sin final feliz. Es crónica de la ausencia.
¿Sigue siendo la ciudad de Madrid el espacio urbano preferido de Pedro Almódovar?
Sí, pero radica en los sentimientos del personaje principal y no en las imágenes. Por lo tanto, Madrid sigue siendo el espacio de representación predominante en el cine de Pedro y vuelve a ser protagonista el Madrid vinculado a su persona, en el que recrea los lugares que conoce, los locales que frecuenta e, incluso, el espacio que habita. Pero es un Madrid que responde a un nuevo concepto: es el Madrid de la nostalgia del Madrid de los años 80.
Dolor y Gloria es una película que cuenta también con una escenografía muy rica en los interiores. ¿Qué aspectos te gustaría señalar sobre la dirección de arte en los espacios cerrados del filme?
El decorado del interior de la casa que habita Salvador Mallo en Madrid es verdaderamente espectacular y lleno de significado. Vive en el Paseo del pintor Rosales número 108 y desde la terraza de su salón se ve el parque del Oeste. Es cerca de donde reside Pedro Almodóvar. Tal elección no fue casual porque si este viene a ser el alter ego de aquel, resulta lógico que haya una identidad entre la vivienda de uno en la realidad y la vivienda del otro en la ficción.
¿En «Dolor y Gloria» se reconstruyó la casa en estudio o es la actual casa de Pedro Almodóvar? ¿Qué muebles o esculturas son del propio cineasta?
La casa se reconstruyó en estudio, exactamente igual a la original, especialmente la cocina, el salón y el cuarto de baño. Me consta que algunos obreros que habían trabajado en la de Pedro, lo hicieron en la recreada en el set de rodaje. La residencia madrileña de Mallo lleva incorporado casi todo lo que tiene la auténtica. Muebles y otros objetos son del director, como la tostadora de Smegvintage, que se distingue en la cocina; la lámpara de pie en la estética Mondrian del salón; el aparador de Fornasetti o el sillón de Rietveld. También lo es la escultura de Miguel Navarro que destaca en el pasillo, los cuadros de Guillermo Pérez Villalta, Maruja Mallo, Jorge Galindo, Martín Begué, Miguel Ángel Campano o Manolo Quejido.
Me gustaría que explicases el concepto de “ciudad narrativa”. El mismo, aparece en el prólogo de esta nueva edición de Madrid en el cine de Pedro Almodóvar.
La “ciudad narrativa” es aquella cuyas calles, plazas, puentes y edificaciones más o menos reconocidas y reconocibles no sólo aparecen en el filme, sino que se integran en el relato cinematográfico y se convierten en un personaje más de la trama para ser signo y significado de la acción. Se llama “narrativa” porque forma parte de la narración. Tiene valor argumental. Expresa la historia contada y el carácter o situación de los protagonistas. Ese es el papel de Madrid en el cine de Pedro Almodóvar. Nunca ha sido ni es un mero escenario.
El libro ofrece material gráfico y mapas de la ciudad de Madrid. ¿Invitas a que el lector haga turismo cinematográfico por la ciudad?
Puede utilizarse como tal y, de hecho, se utiliza, aunque no es su objetivo prioritario. Contiene itinerarios físicos e integra planos que recogen las localizaciones. Pero está lejos de ser una guía turística. Lo más importante es el itinerario conceptual que desarrolla, es decir, constatar lo que significa Madrid en el cine de Pedro Almodóvar, desde criterios interpretativos más que descriptivos.
Por último, me gustaría saber algo sobre tus futuros proyectos literarios. Has escrito sobre pintores en el cine, sobre las ciudades americanas y europeas en el cine o sobre escenografía en el cine entre otros muchos temas. ¿Sobre qué te gustaría escribir en los próximos años?
Tengo un proyecto sobre la mesa que vendría a completar mi libro de “Pintores en el cine” (J.C., 2009). Estudiaría e incluiría las vidas de mujeres artistas y cómo las ha recreado la ficción cinematográfica. Me refiero a Frida Kahlo, Camille Claudel, Artemisia Gentileschi, Maud Lewis, Dora Carrington o Séraphine de Senlis, en las películas biográficas correspondientes. También espero seguir investigando el cine de Pedro Almodóvar, pero ya en otros aspectos, al margen de Madrid.
Test personal almodovariano
¿Cuál es tu actor y papel preferido de la filmografía almodovariana?
Banderas en su papel casi novel de Ricki, en “¡Átame!”. Derrochaba frescura y se declaraba a su compañera desde la ingenuidad total: «Tengo 23 años y 50.000 pesetas. Estoy solo en la vida y espero ser un buen marido para ti y un buen padre para tus hijos». Me sigue maravillando la ternura del personaje.
¿Y tú actriz preferida en los mismos términos?
Me decanto por una secundaria de excepción y muy repetida en la filmografía almodovariana: Chus Lampreave. Como madre de Amanda Gris en “La flor de mi secreto” sobrepasó la ficción y entró en la realidad del arquetipo de “madre imprescindible”, siempre presente en las vidas de las hijas, que muchas hemos tenido, reconocido y querido profundamente.
¿Cuál es tu película preferida de Pedro Almódovar?
Me es difícil elegir sólo una, pero creo que me quedaría con “¿Qué he hecho yo para merecer esto?”.
¿Y la que menos te gusta?
“Los amantes pasajeros”. Me costó entender su sentido.
¿Cuál es tu director preferido del cine clásico?
Billy Wilder
¿Y tú director de arte preferido del cine español?
Félix Murcia a partir de los años 80 con su trabajo en “Mujeres al borde de un ataque de nervios”. Algo antes, Gil Parrondo con sus dos Oscars y los grandes escenógrafos del cine español de la autarquía, con Sigfrido Burmanna la cabeza.
¿Qué ciudad te parece la más cinematográfica del planeta?
Los Ángeles, sin duda. Ya lo hablé en mi libro “Ciudades americanas en el cine” (Akal, 2017). La imagen mental que de dicha urbe tenemos es fruto casi exclusivo de lo que los numerosos filmes y series de televisión que en ella transcurren, nos han ido filtrando de la misma. No alberga edificios singulares a los que asociarla. Apenas existen iconos angelinos inconfundibles. Tan sólo cabría citar el mundialmente conocido letrero de Hollywood, a modo de sinécdoque visual. Los Ángeles es la «no ciudad», la ciudad alumbrada por el cine, la «ciudad cinematográfica» por excelencia.
¿Qué libro has leído últimamente que puedas recomendar?
No voy a ser nada original en mi respuesta. Mi recomendación va para “Patria” de Fernando Aramburu, que cuenta con miles de ejemplares vendidos. Me ha parecido un testimonio muy válido de “los años de plomo”.
¿Cuál es tu género cinematográfico predilecto en el cine?
Me gusta el cine policíaco y la comedia clásica norteamericana con sus derivados.
Una ilusión por cumplir…
Que me sobrase tiempo para ir mucho al cine, ver buenas películas y disfrutarlas.
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