Es gracias a las mujeres, y por las mujeres, que mis protagonistas triunfan.
-Gilles Lellouche.
La historia: Delphine (Virginie Efira) es una nadadora de natación sincronizada que una vez retirada de las competiciones deportivas, se hace cargo de un grupo de hombres que sumidos en la "crisis de los cuarenta" deciden formar un singular equipo de natación sincronizada masculino. Pero lejos de conformarse con entrenar y tomar unas cervezas al salir de la piscina, el grupo de amigos decide presentarse al mundial de natación de esta especialidad representado a Francia. Para ello, tendrán que trabajar en equipo, reducir sus incipientes barrigas cerveceras y ponerse a las ordenes de Amanda (Lëila Bekhti), que es la segunda entrenadora.
La crítica: Hace unos días, Damare Alves que es la nueva Ministra brasileña de Familia, Mujer y Derecho Humanos sorprendía al mundo con unas esperpénticas declaraciones en su toma de posesión que literalmente decían lo siguiente: "Las niñas de rosa; los niños, de azul".
Y si en Brasil las cosas están así con la extrema derecha en auge. La ola neo-conservadora parece que llega con fuerza a España donde aproximadamente 200.000 católicas andaluzas han votado a un partido que tiene entre sus postulados: eliminar las leyes contra la violencia machista que en el conjunto de España acaban con la vida de entre 50 y 100 mujeres al año. De Donald Trump en Estados Unidos (ahora quiere hacer un muro de acero??, anti-inmigración) o de Marine Le Pen en Francia ya ni hablamos.
Pues bien, en esas estamos, cuando precisamente desde Francia nos llega 'El gran baño' que supone una bocanada de aire fresco reivindicando en tono cómico el derecho a la igualdad. En este caso se utiliza al hombre -parodójicamente-, como reivindicación feminista en un cambio de papeles que sirve claramente para hacernos ver como se han sentido excluidas la mujeres de profesiones, aficiones o libertades individuales a lo largo de la historia.
Con el aval de los 4 millones de espectadores que han pasado por taquilla en Francia -el cine aún mueve masas-, se estrena en España (veremos si también en Hispanoamérica), la película del actor y cineasta galo Gilles Lellouche.
La cinta nos recuerda lo quiera él o no, a la ya mítica The Full Monty en la que otros barrigones se desmelenaban con los estrambóticos streapteases que protagonizaron a finales de los noventa. El gran baño también nos recuerda con fuerza a los Campeones de Javier Fesser con una narrativa similar. El propósito consiste en convertir a un grupo de amateurs, en un verdadero equipo en el que la suma de esfuerzos individuales convergen en un grupo compacto. Sin embargo, y a pesar de los parecidos razonables citados con anterioridad, la cinta aporta la novedosa idea de convertir a un grupo de tiernos semi-cavernicolas en auténticas bailarinas bajo el agua.
La cinta, que se toma su tiempo en presentar a cada uno de los personajes, va de menos a más pero vuelve a caer en el recurrente error de llevar el metraje a unos excesivos 122 minutos que restan agilidad a la trama. Otra de las carencias de la cinta es ese extraño género en el que se mueve. Lo podríamos denominar como comedía dramática, cuando personalmente me hubiera parecido mucho más acertado englobar la propuesta general en algo que se sitúe en el entorno de la comedia gamberra, o en la tragicomedia clásica. Aún con todas estas pegas, es indudable que la historia funciona, divierte por momentos, deja algunas sonrisas y su cierre circular narrado en off es un detalle de muy buen gusto cinematográfico.
En el reparto destacan las dos actrices que hacen las veces de entrenadoras del equipo. Por un lado, está la maravillosa Virginie Efira (Un homme à la hateur) y por otro lado, la también estupenda Lëila Bekhti (París, je t'aime) que se alían para poner orden en la vida de unos hombres que andan perdidos, sin rumbo y en lodo como en la canción: "Si tú me dices ven". Respecto al reparto masculino sería muy prolongado emitir un juicio o una opinión sobre cada actor, pues nos encontramos ante un reparto coral y que en lineas generales cumplen con corrección en los papeles desempeñados.
Sin embargo, en este grupo de hombres y en sus aspiraciones o emociones es donde se halla la idea principal del filme. Una película que aunque se rige por la comedia nos deja también momentos muy amargos que dejan cierto poso reflexivo al concluir la proyección.
Recapitulando ya, El gran baño, nos habla de un grupo de hombres desencantados con la vida y desbordados por sus problemas familiares, laborales o amorosos que encuentran en la amistad y en el trabajo en equipo una nueva ilusión a la que aferrarse. Con ello, también vemos como el género masculino también sufre, llora, ríe o se deprime cuando la juventud va quedando atrás.
En definitiva, nos encontramos con una cinta que envuelta en una divertida premisa consigue el punto emocional adecuado en su parte final. Destacar la secuencia de cierre donde un precioso amanecer actúa como contrapunto y catarsis de grupo.
Nota: 7/10.
Nacionalidad: Francia.
Dirección y guión: Gilles Lellouche.
Reparto: Virginie Efira, Lëila Bekhti,
Guillaume Canet, Hughes Angalde.
Fotografía: Laurent Tangy.
Música: Jon Brion.
Duración: 122 minutos.
Estreno Francia: 24/10/2018.
Estreno España: 11 de enero de 2019.


