Voces dirigida por Ángel Gómez Hernández se estrena en cines españoles el próximo 24 de julio. El cineasta español, cuyo cortometraje de terror ‘Behind’ ha ganado más de 50 Premios nacionales e internacionales, debuta en el largometraje con este filme de terror escrito por Santiago Díaz.
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La historia: Daniel (Rodolfo Sancho), Sara (Belén Fabra) y su hijo de 9 años, Eric (Lucas Blás), llegan a la casa en la que pretenden comenzar una nueva vida, sin saber que esa propiedad ha sido conocida desde siempre en los alrededores como “la casa de las voces”. Eric es el primero en advertir que tras cada puerta se ocultan extraños sonidos y se intuyen voces que parece que intentan comunicarse con la familia. Lo que achacan en un principio a la imaginación del niño, se convierte rápidamente en una inquietante realidad también para sus padres. ¿Hay realmente voces en la casa? Y de ser así, ¿De dónde vienen? ¿Quiénes son? ¿Qué quieren? Germán (Ramón Barea) y su hija Ruth (Ana Fernández), expertos en psicofonías, acudirán en ayuda de un desesperado Daniel.
La crítica: Decía el cineasta irlandés Lee Cronin al que entrevistamos en Cine y críticas marcianas que: "La inocencia está muriendo a una edad cada vez más temprana". Ese es uno de los motivos por el cual el cine de género con niño o niña incluida está experimentando un repunte en los últimos años. Imaginad a Donald Trump de niño. Eso si que daría miedo.
De esta manera es como podemos percibir influencias en Voces de otras películas como fueron The Prodigy, Bosque Maldito y sobre todo de la cinta española La influencia. En esta última y en Voces, apreciamos como la narrativa se sustenta sobre el mundo de las brujas. También nos hallamos dentro de una historia situada en el entorno de las casas encantadas en zonas rurales. Es por eso que la cinta hoy analizada no aporta demasiada originalidad para los amantes del cine de terror. Sin embargo, para el espectador ocasional al género, la película se presenta como una opción que cumple con las expectativas previstas. Y es que a pesar de los numerosos clichés insertados en la trama, la historia consigue un buen ritmo narrativo ayudado por su ajustado metraje.
Voces basa su principal fuente narrativa en torno al controvertido mundo de las psicofonías del que no existen muchas películas. Hablamos de un submundo extraño que hace pensar al espectador si estas voces de las casa son reales o producto de alguna enfermedad mental del niño.
El mundo de la brujería acecha desde el sótano de la casa. El sótano del miedo. En el tercio final de la cinta este lugar de la casa aportará la información necesaria al espectador. Aquí la narrativa se vuelve más bizarra si cabe y la película aunque bien resuelta goza de escasa credibilidad incluso dentro del cine de terror. No provoca risas involuntarias, pero tampoco llega al horror pretendido en el libreto. Si es apreciable en Voces, muy apreciable, el detalle de la apertura y el cierre circular de la trama. Los planos cenitales de Ángel Gómez Hernández en estos momentos señalados son muy notables.
Rodolfo Sancho (El ministerio del tiempo) interpreta de manera solida a Daniel que es un padre de familia, un hombre normal que se dedica a comprar y rehabilitar casas para volver a venderlas. Debido a este trabajo los personajes tienen una vida un poco nómada pero tranquila. Sin embargo, cuando llegan a la casona las cosas empiezan a torcerse.
Su esposa, Sara, es interpretada por una siempre solvente Belén Fabra (Diario de una ninfómana). Es su primera aparición en el cine de terror y salva la papeleta de manera notable. El niño, pues parece que sin niño incluido, el cine de terror no encuentra argumentos nuevos, es interpretado por Lucas Blás. Convincente actuación y aplauso para su debut cinematográfico. Por último destacar a otro personaje importante en la trama. Se trata del actor Ramon Barea. Su papel es el de un tipo al que le ha tentado por razones muy personales todo el mundo de los fenómenos paranormales. Se interesó en ellos a partir de una necesidad de vital de encontrar respuestas a algunas cosas que desde lo racional no conseguía. Le acompaña en la misión de descifrar que es lo que está ocurriendo en la morada su hija Ruth que es técnica de sonido. Papel que interpreta Ana Fernández de Las chicas del cable.
Las casas encantadas son un tradición popular en el cine de terror o de suspense. Para ello, la dirección de arte de la filmación debe ser básica para transmitir realismo al espectador. En el caso de Voces es totalmente acertada en la recreación del fantasmagórico hogar. Además, no se abusan de las tomas nocturnas con una fotografía densa, oscura, pero a su vez estética. El diseño de sonido es opresivo, recargado, para que al final la película tenga una entereza que la convierte en un buen producto al menos en los aspectos técnicos. Otra cosa es el resultado cinematográfico. El libreto intenta abarcar demasiadas temáticas sin apostar por centrarse en una más concreta. Esto, le hubiera otorgado una solidez de la que carece el conjunto de la filmación.
Voces es una historia de terror clásico centrada en una familia y en el poder sugestivo de las psicofonías. Hablamos de un ambicioso proyecto que se siente descuadrado por la inmensidad de temáticas -ya vistas- que trata de abarcar. Aunque irritante por la poca empatía de algunos personajes ante determinadas desapariciones, Voces cumple con los patrones del género propuesto. En definitiva, lo más solido del filme es su buen reparto al que Ángel Gómez Hernández sabe exprimir en todas sus facetas.
Nota: 5/10 (si vas colocado de marihuana 7/10).
Dirección: Ángel Gómez Hernández
Guion: Santiago Díaz
Música: Jesús Díaz
Fotografía: Pablo Rosso
Duración: 95 minutos
Estreno: 24 de julio de 2020
Reparto: Rodolfo Sancho, R Barea,
Ana Fernández, Belén Fabra,
Nerea Barros, Lucas de Blás




