jueves, 9 de mayo de 2019

El increíble finde menguante: notable ópera prima de Jon Mikel Caballero


El increíble finde menguante dirigida por el director español Jon Mikel Caballero se estrena en cines el próximo 10 de mayo. Nos encontramos ante una novedosa propuesta en la cual el cine experimental se fusiona con otras referencias clásicas sobre los bucles temporales.

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La historia: Alba (Iria del Río) y Pablo (Adam Quintero) son una pareja de novios treintañeros que deciden pasar un fin de semana junto a sus amigos en una casa aislada en el campo. Tras una discusión con su pareja, Alba comienza a experimentar un desfase horario en el que los hechos se vuelven a repetir una y otra vez en un bucle temporal. Aunque al principio no comprende que es lo que está sucediendo, pronto entenderá que en cada repetición de los hechos su día se acorta una hora en una cuenta atrás con un incierto final. ¿Podrá evitar Alba su propia desaparición?


La crítica: De alguna manera El increíble finde menguante supone en lo personal una experiencia muy gratificante y enlaza con ese tipo de cine oculto, desconocido e independiente sobre el que se asentaron las bases de Cine y críticas marcianas en su andadura inicial allá por el año 2016.

La historia nos recuerda de salida a ese magistral día de la marmota que se reflejaba en la película protagonizada por Bill Murray y dirigida por Harold Ramis traducida en España como: Atrapado en el tiempo. Pero debajo de una premisa más o menos conocida, se esconden múltiples capas que va desgranando con valentía el cineasta debutante Jon Mikel Caballero que con medios técnicos sencillos, pero muy cuidados, consigue escribir y dirigir una película que es pura vanguardia cinematográfica.

Lo sorprendente del filme es que consigue sobreponerse a una presentación de personajes y a una puesta en escena inicial demasiado teatralizada. Como comentaba en la crítica de Cementerio de animales, el cineasta hace lo increíble creíble, pero lo mundano, y por lo tanto lo que no debería generar dudas, resulta cuanto menos cuestionable. Es decir, cuesta inicialmente entrar en la historia por lo impostado de algunos personajes, pero una vez que el espectador toma la medida correcta al ritmo de la historia, la filmación evoluciona hasta el clímax final que se centra más en lo humano que en lo fantástico.

El filme supone por momentos un serio correctivo a la generación millennial a la que se presenta desmotivada, individualista, y con cierto grado de desafección con el mundo que los rodea. Sin embargo, Jon Mikel Caballero sorprende e introduce debates en torno a la precariedad laboral, a la emigración española hacia otros países europeos en busca de nuevas oportunidades o incluso y cómo mensaje más importante, dibuja el amor como medio unificador de la felicidad en contraposición al individualismo.


La actriz catalana Iría del Rio (Las chicas del cable) carga con el mayor peso de la producción con una interpretación fresca, inteligente, y contenida. Su personaje, Alba, es la pieza principal del engranaje diseñado por el director para ver a través de ella como sienten o piensan los demás jóvenes a través de las distintas subtramas propuestas. El espectador, y Alba, transitan un mismo camino ya que cuentan con más información que el resto de personajes en un buen detalle cinéfilo.

Su pareja en la pantalla es el actor hispano-británico Adam Quintero (El internado), que cumple a la perfección con lo que se le exige incluso cuando el cineasta le "congela" en los bucles temporales. Su personaje está dibujado sobre la duda de si debe continuar su relación con Alba o si por el contrario debe cortar con ella por su falta de compromiso. Este arquetipo generalmente más usado en las mujeres es otra idea bastante original del cineasta cambiando los roles establecidos en las parejas.

Un reparto coral compuesto por Nadia de Santiago, Jimmy Castro, Adrián Expósito, Irene Ruiz, y la voz de Luis Tosar como el padre de Alba completan un elenco bien balanceado.


La parte técnica de la película es sobresaliente, y más teniendo en cuenta que la cinta no cuenta con un gran presupuesto, ni está apoyada por ningún gran estudio de cine. Un montaje muy complejo y que debería estudiarse en cualquier escuela de cine, acompañado de un buen sonido directo y una gran fotografía de Tània de Fonseca, hacen aún más interesante la producción. Quizás el abuso en el uso de la música sea la parte que más dudas pueda generar en los aspectos complementarios.

Destacar las localizaciones exteriores rodadas en el valle navarro de Aézkoa que con sus frondosos bosques, sus riachuelos y la Naturaleza en plena ebullición, compensan de alguna manera las muchas secuencias rodadas en los espacios interiores de la casa rural.

En conclusión, El increíble finde menguante es una humilde producción independiente con la que se demuestra que el talento está muy por encima de los medios económicos al servicio de la producción. Por ello, solo cabe felicitar a Jon Mikel Caballero por un notable debut en el largometraje con una historia en la cual se funden el amor, la amistad y la denuncia social. Por último, destacar un recurso cinematográfico original, sutil y potente que consiste en ir reduciendo progresivamente la imagen proyectada en pantalla acompañando la cuenta atrás de Alba.

Nota: 8/10.

P.D. Al cierre de esta crítica os puedo anunciar que el próximo lunes contaremos en Cine y críticas marcianas con la presencia de la actriz protagonista de la película, Iria del Río, que amablemente me ha concedido una entrevista en la que hablaremos de la película, de su carrera artística, y de sus gustos cinematográficos. ¡Os esperamos!


Nacionalidad: España.

Dirección y guión: Jon Mikel Caballero.

Reparto: Iria del Río, Adam Quintero,
Nadia de Santiago, Jimmy Castro,
Adrián Expósito, Irene Ruiz, Luis Tosar.

Fotografía: Tània de Fonseca.

Música: Luis Hernaiz.

Duración: 90 minutos.

Estreno España: 10 de mayo de 2019.