martes, 14 de octubre de 2025

Caza de brujas: Julia Roberts brilla en una densa cinta sobre la mentira y la cancelación


Caza de brujas dirigida por Luca Guadagnino se estrena en cines españoles el próximo día 17 de octubre de 2025. Con guion de Nora Garret, el filme está protagonizado por Ayo Edebiri, Andrew Garfield, Julia Roberts y Chloë Sevigny.

👽👽👽👽👽

La historia: Una cualificada profesora universitaria (Julia Roberts) se encuentra en una encrucijada personal cuando una estudiante (Ayo Edebiri) acusa a uno de sus compañeros de trabajo de violación (Andrew Garfield) y un oscuro secreto de su pasado amenaza con salir a la luz.

La crítica: El guion escrito por Nora Garret diserta de manera profunda -y larga- sobre la mentira, la posverdad, las élites universitarias en Estados Unidos y además lo enfoca en personajes dedicados a cursar o impartir filosofía convirtiendo el relato en algo muy crudo y a su vez elitista. La cinta es seria y está bien planteada, pero sería ideal para que Woody Allen hiciera de ella la sátira perfecta. De hecho el cineasta estadounidense ha sido uno de los más perjudicados por la cultura de la cancelación sin que ningún juez le haya condenado por nada. 

Caza de brujas si nos habla con acierto de la mentira y sus consecuencias. La mentira, como un veneno sutil, corroe la confianza y distorsiona la realidad. En el contexto del filme reseñado, la mentira se manifiesta en acusaciones y secretos que devastan reputaciones y relaciones, mostrando cómo la verdad tergiversada puede ser un arma. Sin embargo, la redención del que confiesa es un acto de valentía liberadora. Al asumir la verdad, el mentiroso no solo alivia su carga moral, sino que abre la puerta al perdón y la reconciliación, aunque no siempre garantice reparación total. La confesión, como se ve en el arco de algunos personajes, es un paso hacia la autenticidad, un gesto que, aunque doloroso, restaura la humanidad y posibilita la sanación individual y colectiva.

La cinta también nos enfrenta a varios dilemas y ese es su banderín de enganche. El filme explora cómo las acusaciones, incluso si no son plenamente verificables, pueden destruir reputaciones en la era de la cancelación cultural. ¿Es la percepción pública más poderosa que los hechos? Se enfrenta acusaciones de conducta inapropiada de profesores con estudiantes, lo que plantea preguntas sobre los límites del consentimiento en las relaciones jerárquicas. ¿Cuándo una relación consensuada cruza la línea hacia el abuso de poder?

Sin embargo, toda la temática expuesta, se va cayendo en primer lugar por un metraje de 135 minutos que se siente desmesurado. Sí, esta historia es el ejemplo perfecto de película lenta y reiterativa. Y es que a pesar de que los temas tratados parecen atractivos, la tremenda falta de emoción e incluso el desesperante ritmo narrativo pueden hacer que el espectador desconecte por completo de la película y se ponga a pensar en la lista de la compra, en qué va a cenar después de salir del cine o en teñirse el pelo y la cara a lo Donald Trump para la próxima fiesta de Halloween. 


Destaca, sin duda, la gran actuación de Julia Roberts como Alma: carismática, vulnerable y magistral, posiblemente su mejor interpretación en años, y en la que infunde capas de humanidad a un personaje lleno de dudas, pero que resulta magnético. Guadagnino orquesta con elegancia un reparto estelar —incluyendo a Andrew Garfield y Ayo Edebiri—, pero es Roberts quien ancla esta exploración incómoda de la condición humana. Porque en definitiva lo que busca el cineasta y su guionista es la observación de las relaciones humanas cuando hay valor económico y social en juego. Nos viene a decir que el ser humano perdió su humanidad hace tiempo y solo busca la imposición de su yo. 

Respecto a la música, buen favor le hubieran hecho a la película si la dejan muda. Estridente y sin sentido. En la parte positiva destaca la luminosa fotografía, los primeros planos y una buena localización de los espacios escenográficos. El sonido también es bueno. 

Caza de brujas es un filme provocador, dotado de un libreto complejo que estimula discusiones acerca de ética y ostracismo social. No obstante, su profundidad conceptual y cadencia lenta la orientan preferentemente hacia espectadores selectos —críticos o eruditos— en vez de al gran público que anhela relatos más accesibles y emotivos. 

Nota: 5/10


Nacionalidad: EE UU

Título original: After the Hunt

Género: Thriller

Dirección: Luca Guadagnino

Guion: Nora Garrett

Música: Trent Reznor

Fotografía: Malik Hassan 

Duración: 135 minutos

Reparto: Julia Roberts, Ayo Edebiri,
Andrew Garfield, Michael Stuhlbarg ...

viernes, 26 de enero de 2018

Call Me by Your Name: un preciosista lienzo italiano sobre el primer amor


El amor, al no entender de geografía, no conoce fronteras. -Truman Capote.

La historia: Corre el verano de 1983 en la Lombardia italiana. Elio, es un joven de 17 años que pasa sus vacaciones en la villa familiar sin más preocupaciones que practicar su afición por el piano, leer y escuchar música. Sus primeros escarceos sexuales y amorosos llegan junto a una guapa joven francesa llamada Marzia. Pero todo cambia cuando llega a la casa familiar, Oliver, un joven y apuesto posgraduado que viene a realizar su trabajo como becario del padre de Elio. Es entonces, cuando las dudas sobre su identidad sexual se van disipando al enamorarse del hombre recién llegado. Sin duda, Elio, Oliver y Marzia no olvidarán este largo y cálido verano.


La crítica: Basada en la exitosa novela homónima del año 2007 escrita por el egipcio de nacimiento y estadounidense de adopción André Aciman, la cinta es adaptada con un excelente guión por el maestro James Ivory. Nos hallamos ante un preciosista lienzo dirigido por un poético y lúcido Luca Guadagnino. El cineasta italiano se recrea en una obra casi perfecta en la que retrata de una manera sutil y hábil, el nacimiento del primer amor. También nos habla sobre la búsqueda de la identidad sexual a través de las relaciones homosexuales, bisexuales o heterosexuales mediante un triangulo amoroso descompensado por el encuentro del amor verdadero del joven protagonista.

Aunque la película tiene sello de autor propio y es la cuota del cine independiente europeo a la temporada de premios, cabe decir que es un cine marcado claramente por las influencias de Jean Renoir, Érich Rohmer, o el mismísimo Bernardo Bertolucci. Y por supuesto, no lo expongo como crítica. El fijarse, que no copiarse de grandes maestros para escribir o hacer cine, no solo es lícito, sino que es claramente inteligente y de buen gusto en este caso en lo que a la cinematografía se refiere.

La película es una continua conversación y reflexión sobre como el amor cambia de repente la perspectiva vital de las personas. Pero también, nos habla con fuerza de la frustración y de saber sentir el dolor, de como no matarlo y saber digerirlo para fortalecer al individuo. Es decir, nos habla y nos inquiere sobre los tiempos del amor y del desamor, del duelo y del gozo, del quebranto y a la vez del optimismo.

Y todo lo hace de una manera bella, sensual, abstracta y a la vez concreta, aunque quizás el propio ensimismamiento del cineasta con su obra le lleve a reiterar escenas insustanciales. Quizás el recurso de las elipsis narrativas hubieran hecho la historia más fuerte y a la vez más ágil, pero Luca Guadagnino renuncia a ellas pensando exclusivamente en su autoría y en su sello personal pausado.


Atención al reparto ya que va a dar que hablar. El joven Elio es interpretado por Timothée Chalamet (Homeland) que se convierte en actor revelación de la temporada de premios. Se lleva una nominación al Oscar de la Academia como mejor actor principal. Su personaje es sobre el que gira la trama y en la que se concentra el foco de atención. Por otro lado, aparece Armie Hammer (La red social) interpretando de manera estupenda a a Oliver. Él es el joven americano llegado a Italia y que representa el arquetipo del rompecorazones. Ha sido nominado por este papel en los Globos de Oro y en los Independent Spirit. El contrapunto femenino lo pone la actriz francesa Esther Garrel (17 girls) con una sobria y a la vez sensual interpretación representando a la mujer que sirve como probatura para definir la sexualidad del joven protagonista.

La filmación ha sido rodada con celuloide tradicional y con una sola lente de 35 milímetros. Con ello nos transportamos al verano de 1983 y a la belleza de la Lombardia italiana. La gama inmensa de colores en tonos pastel hacen de la película una postal de belleza deslumbrante. La dirección de arte brilla en la decoración de la villa familiar y los exteriores elegidos son de autentico ensueño. En realidad, este conjunto visual es un personaje más de la película. Desde luego en este entorno bucólico de naturaleza, agua y paseos en bicicleta los personajes son más propensos a relacionarse, conocerse, amarse, desearse o simplemente a disfrutar de la vida en una alegoría del verano versus invierno.

Call Me by Your Name (Llámame por tu nombre), es en definitiva un drama romántico sobre el primer amor que utiliza el descubrimiento juvenil de la homosexualidad como discurso narrativo. La belleza de las imágenes consiguen un conjunto notable de cine de autor muy necesario tal y como está el panorama actual en el cine comercial. En su debe, la cinta nos deja un metraje de 130 minutos que se siente innecesario. Lo que quedará para los anales del cine y por encima de la estética del film, es una conversación con ciertos aromas edípicos, entre Elio y su padre, sobre la vida, las oportunidades perdidas o ganadas en la misma y con el profundo amor como referencia en las relaciones padre e hijo.

Nota: 8/10.

Nacionalidad: Italia.

Dirección: Luca Guadagnino.

Reparto: Timothée Chalamet, Armie Hammer,
Esther Garrel, Michael Stuhlbarg.

Guión: James Ivory.

Fotografía: Sayombhu Mukdeeprom.

Música: Sufjan Stevens.

Duración: 130 minutos.

Estreno mundial Sundance Festival: 22/01/2017.

Estreno EE UU: 24/11/2017.

Estreno España: 26/01/2018.