martes, 18 de febrero de 2025

La última reina (Firebrand): la mujer que plantó cara a Enrique VIII

La última reina dirigida por Karim Aïnouz se estrena en cines españoles el próximo día 21 de febrero de 2025. Protagonizada por Alicia Vikander en el papel de Catalina y Jude Law como el tiránico Enrique VIII, es el primer filme en inglés del director brasileño Karim Aïnouz.

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La historia: En un ambiente de suspense psicológico y ambientada en la sangrienta corte Tudor del infame rey Enrique VIII de Inglaterra (Jude Law), nos cuentan sus vidas desde el punto de vista de la reina Catalina Parr (Alicia Vikander), la sexta y última esposa de Enrique y la única que evitó el destierro o la muerte (Vértice Cine). 


La crítica: El cineasta nos lleva de viaje a la Edad Media en un filme que trata de aportar algo nuevo sobre la vida de Enrique VIII y su pasión por acabar con la vida de sus esposas. La muerte mejor que el divorcio diría él. Hablamos de una historia que va de menos a más, pero que adolece de la épica necesaria para implicar del todo al espectador. Sin embargo, para los amantes del cine histórico podemos encontrar miradas interesantes. 

La última reina se presenta como una reinvención de la película de época y narra los hechos desde el punto de vista de un personaje muy subrepresentado en la historia de Inglaterra, Catalina Parr, la última esposa de Enrique VIII, reina consorte de Inglaterra e Irlanda y responsable de la reconciliación entre Enrique y su hija María, quien más tarde sería la primera soberana de Inglaterra por derecho propio, María I.

El guion, a cargo de las hermanas Henrietta y Jessica Ashworth (Tell It To The Bees, Night Bus), está basado en la novela histórica ’Queen's Gambit’ de Elizabeth Fremantle, primera novela de la autora y entrega inicial de la Trilogía Tudor, en la que, a través de los ojos de Catalina y su joven doncella, cuenta la historia de dos mujeres muy diferentes en una época muy turbulenta.

La narrativa se sostiene sobre las intrigas de palacio haciendo hincapié en la forma de llevar el catolicismo de Enrique VIII. Un rey, y la jefatura de su Iglesia, que se negaban a que La Biblia fuera traducida del latín para mantener a la población en la ignorancia. La reina Catalina hizo lo que pudo para dar al pueblo lo que deseaba y eso estuvo a punto de costarle morir en la hoguera. Se libró por los pelos. 

Alicia Vikander hace un buen papel representando a la reina Catalina. La reina es nombrada regente mientras el tirano Enrique lucha en ultramar. Horrorizada y afligida, cuando regresa el rey enfermo y paranoico, Catalina luchará por su propia supervivencia. La conspiración resuena por todo el palacio. Todos esperan que la reina cometa un desliz, y que Enrique le corte la cabeza como a sus anteriores esposas. Lo mejor de la cinta pasa por la gran interpretación de Jude Law que aparece irreconocible en el papel de Enrique. El rey ya no tiene la fuerza física de antaño, a lo que se suma su vulnerabilidad mental. Un personaje que ya no era aquel joven príncipe, en otro tiempo en apariencia perfecto, ese músico y deportista bello, vibrante, viril y romántico, terminara siendo este anciano obeso, enfermizo, desgraciado y decadente de poco más de cincuenta años. Creó un mundo en el que nadie podía decirle que se estaba muriendo. Entre los personajes clave de la última parte del reinado de Enrique figuran el obispo conservador Stephen Gardiner, interpretado por Simon Russell, y la predicadora protestante Anne Askew, interpretada por Erin Doherty. La propia Catalina participó en el movimiento reformista, pero, debido a su proximidad al Rey, tuvo que moderar su activismo.

La parte técnica es muy notable en cuanto a diseño de interiores, vestuario y diseño de producción en general. Rodada en Haddon Hall, el guion se reescribió de nuevo para incorporar la narración de la Corte Real escapando de la plaga de Londres. Al ser Haddon Hall la única localización de la película, también se convirtió en un personaje por derecho propio.

La última reina es una película eficaz, preciosista en lo visual aunque monótona en su narrativa. Con unas buenas interpretaciones, y un sólido diseño de los espacios escenográficos, gustará a los amantes del género histórico, y quizás, cause cierta indiferencia al espectador que busque épica o acción. Hablamos más bien del clásico filme que narra unas intrigas palaciegas en las que el mínimo error te llevaba a la hoguera. 

Nota: 7/10.


Nacionalidad: Reino Unido

Género: Histórico

Dirección: Karim Aïnouz

Guion: Henrietta Ashworth

Música: Dickon Hinchliffe

Fotografía: Hélène Louvart

Duración: 120 minutos

Reparto: Alicia Vikander, 
Jude Law, Eddie Marsan,
Ruby Bentall.

viernes, 11 de octubre de 2019

Día de lluvia en Nueva York: Woody Allen genial e incombustible al desaliento


Día de lluvia en Nueva York dirigida por el maestro Woody Allen se estrena en España el día 11 de octubre. La película es la número cincuenta de un cineasta legendario para la historia del cine y de las artes escénicas. 

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La historia: Ashleigh (Elle Fanning) y Gatsby (Timothée Chalamet) son una joven pareja de universitarios que han planeado un viaje a Manhattan para pasar un romántico fin de semana. Ella, además, tiene programada una cita con un reputado cineasta para hacerle una entrevista para el periódico de su facultad. Gatsby ama el Nueva York vintage, y organiza un abarrotado itinerario de lugares típicos. Pero la entrevista de Ashleigh se complica de una manera inesperada dando lugar a una situación de enredo con consecuencias imprevisibles.


La crítica: Sí, ahora más que nunca, no me cansaré de repetir lo que escribí a cuenta del estreno de Café Society. En aquellos momentos, como ahora, la sensación de estar asistiendo a un momento histórico era único. Por aquel entonces, Cine y críticas marcianas era un proyecto embrionario en el que un servidor acudía al cine como un espectador más. En la actualidad, por fortuna, he tenido el privilegio de asistir al pase de prensa previo al estreno en un hecho que jamás hubiera soñado cuando era un niño. No voy a gastar ni una sola palabra en juzgar a Woody Allen como persona. El artista, el creador y su genialidad como director es indiscutible. El resto lo dejo para las revistas del corazón o para el amarillismo que juzga, prejuzga y condena sin tener prueba alguna contra el sujeto puesto en el punto mira. Y sí, me reafirmo en que ver un estreno del maestro Woody Allen se asemejaría a ver pintar un cuadro del pintor más reputado del momento. O algo tan sencillo como ver una puesta de sol.

Día de lluvia en Nueva York cuenta con todos los elementos que han sembrado el cine de Woody Allen. La cinta es como un catálogo de todos sus deseos, frustraciones e ilusiones que han recogido ya muchas de sus películas. Y claro, algunos dirán que es una cinta que ya hemos visto antes por las situaciones creadas. Algo que sería tan estúpido como plantear que un orgasmo no es un hecho placentero por haberlo disfrutado con anterioridad. Woody Allen hace con su película número cincuenta algo parecido a lo que refleja el lema de la Real Academia de la Lengua. Es decir, limpia, fija y da esplendor a un cine tan luminoso y especial como el que nos ha regalado a lo largo de su carrera. 

La narrativa de la historia gira en torno a la búsqueda de la identidad de la pareja protagonista. Ashleigh es una chica de la América profunda que ha sido educada para montar a caballo, pescar y jugar al golf. Es dulce, muy ingenua e idealista. Gatsby es su antítesis y como polos opuestos se atraen. Él es urbano, bohemio y cuenta con un cierto aire intelectual que le hace irresistible para la muchacha. La relación viene marcada por el ensayo y error. El fin de semana en Nueva York les hará ver si están hechos el uno para el otro o si por el contrario los personajes que cruza Woody Allen en su camino les harán replantearse su situación como pareja. El tono cómico que impregna el cineasta a través de los ingeniosos diálogos hacen del filme un disfrute en el tono del discurso general. Pero sobre todo, la historia disecciona la condición humana a través de los personajes bien diseñados y mejor interpretados. 


Elle Fanning destaca de manera muy notable en escena. Su papel en La seducción dirigida por Sofia Coppola ya fue sensacional. Allí interpretaba a una joven pícara e incluso malévola. Ahora cambia de registro de manera inversa. Su personaje es ingenuo y casi virginal. Gran actriz que antes o después debería ser galardonada con el Premio de la Academia de Cine.

Timothée Chalamet que brilló en Beautiful Boy, no da la talla como alter-ego del propio Allen. El resto del reparto está formado por Jude Law y Liev Schreiber en la parte inglesa y por Selena Gomez y Diego Luna en la parte latina. Todas las secuencias en las que interviene el elenco están marcadas por la comedia de enredo al servicio de la pareja protagónica.

Todos los personajes de Día de lluvia en Nueva York tienen problemas que giran en torno a su identidad. Gatsby padece el complejo más obvio: todavía no ha descubierto quién es. Finalmente, su madre se revela como una persona diferente a aquella que su hijo pensaba que era. Una y otra vez también se nos recuerda la identidad no formada de Ashleigh. Por ejemplo, cuando se encuentra con el resto de los personajes está tan nerviosa por la fama de estos que no puede recordar su propio nombre. Incluso dos veces sostiene su permiso de conducir para identificarse. Son escenas marca de la casa e hilarantes para el espectador.

La fotografía de Vittorio Storaro es mágica. Utiliza distintas clases de luz y cadencia tras la cámara para enfatizar las diferencias de Gatsby y Ashleigh. Con ella, como es brillante y apasionada, emplea colores más cálidos. Es decir, utiliza la longitud de onda caliente para remarcar las emociones. Con Gatsby se decanta por tonos azules más distantes para remarcar su cierta frialdad. Storaro usa la Steadicam para planos de seguimiento con ella y una cámara fija para él. En definitiva una lección de cinematografía ejemplar para los estudiantes y las escuelas de cine.

Como Nueva York, la lluvia es otro personaje más de la cinta. Es un símbolo romántico. Para Woody Allen hay algo muy bello en esos días lluviosos en la ciudad de los rascacielos. Así lo hace saber a través del personaje de Gatsby que es un bohemio. Sin embargo, para Ashleigh la lluvia es tristeza.

Las localizaciones también son de cine. El cineasta de Manhattan nos lleva al Bowery Hotel del East Village, por las casas del Upper East Side, de paseo por Central Park y de bares míticos como el Bemelman del Hotel Carlyle donde Gatsby es seducido por una prostituta. 


En conclusión, Día de lluvia en Nueva York es una película pequeña, clásica y un verdadero deleite para los amantes del cine del maestro Woody Allen. Un cineasta que una vez al año vuelve a demostrar, a pesar de los vetos, que el sueño del cine es lo que mueve sus emociones y con ellas las de millones de cinéfilos de cualquier punto del planeta.

Calificación: Made in Woody Allen.


Nacionalidad: Estados Unidos

Título original: A Rainy Day in New York

Director: Woody Allen

Guion: Woody Allen

Duración: 92 minutos

Estreno España: 11 de octubre de 2019

Estreno México: 29/11/2019

Estreno EE UU: pendiente