domingo, 8 de marzo de 2020

La camarista: limpian, fijan y dan esplendor


La camarista dirigida por la cineasta mexicana Lila Avilés se ha estrenado en España el día 6 de marzo. La cinta galardonada en los premios Ariel y en el Festival de Morelia fue la apuesta de México para competir en los Premios Oscar de este año 2020. 

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La historia: Eve (Gabriela Cartol) trabaja en un lujoso hotel de la Ciudad de México ejerciendo las funciones de abnegada camarista. Ella, confronta la monotonía de los largos días de trabajo con exámenes silenciosos de las pertenencias olvidadas de los huéspedes más adinerados. Con el objetivo en mente de ascender en su puesto de trabajo, acepta apuntarse a un programa de escolarización que ofrece la dirección del establecimiento. Así mismo, comienza a forjar nuevas amistades con los demás empleados. 


La crítica: La reivindicación de los derechos laborales pueden encontrar diversas formas de expresión. El cine, desde el arte, tiene a veces mayor poder de concienciación que cualquier manifestación callejera. Estas a veces solo ocupan segundos en un noticiero. En España, a las camaristas se las conoce como camareras de pisos. Dicho sin eufemismos, son las personas que limpian las habitaciones de los hoteles para los huéspedes. Curiosamente en el país ibérico estas se han asociado con un nuevo apodo siendo conocidas como "Las Kellys".

Ellas, -aunque también trabajan hombres de forma minoritaria- optaron  por unirse sin importarles sus preferencias políticas para dar visibilidad a su profesión. A inicios de 2016 con el fin de hacer oficial su existencia, optaron por constituirse como asociación. Sus reivindicaciones abarcan desde el derecho a la jubilación anticipada hasta la vinculación de la categoría de los hoteles a la calidad del trabajo que realizan.

En La camarista observamos de una manera sutil y cadenciosa como es la vida -a través de Eve- de estas personas que no pocas veces cumplen las funciones de ángel de la guarda. Y es que las situaciones imprevisibles que se pueden producir en la habitación de un hotel son muy peculiares.  

La cinta rodada de una manera muy delicada se podría calificar como cine de arte en México o arte y ensayo en España. Además de a la protagonista, también vemos la manera meticulosa de como funciona la maquinaria de un gran hotel. Con Eve como vehículo narrativo, el espectador se convierte en voyeur observando las funciones de la ascensorista, de la ama de llaves, de los limpia-cristales, de las cocineras o del profesor de la escuela para empleados. Como metáfora narrativa la gerencia es como un fantasma que solo aparece denegando ascensos vía telefónica.

El hotel es como una pequeña ciudad con sus conflictos. También tiene su lado divertido e incluso es un lugar donde puede aparecer el amor. Asi se sugiere con la relación de Eve y el empleado que se encarga de limpiar los cristales del hotel. Incluso hay una escena erótica entre ambos con un cristal de por medio y la inmensidad de la Ciudad de México ante ellos. El espectador permanece embelesado a pesar de ser una historia narrada de manera muy pausada.

Eve, en definitiva, nos recuerda mucho a la Cleo de Roma por las semejanzas que se establecen entre las empleadas domésticas de la película de Cuarón con las camaristas del filme de Avilés. La excepcional fotografía también es un elemento común entre ambas filmaciones. A destacar la gama de blancos que también son metáfora de la cinta. 


En el reparto, la actriz mexicana Gabriela Cartol (La tirisia) da una lección en su interpretación cargando con todo el peso de la película. Y esto no es un decir. La actriz está presente en cada plano de las 120 secuencias de la filmación. Maravillosa actuación.

Como anécdota personal tengo que decir que Gabriela me impresionó con su clarividencia en la respuesta que dio a un periodista. Al leer lo que decía una lágrima de emoción recorrió mi mejilla. Ante la pregunta de si prefería ver cine en el cine o una película en Netflix expresó literalmente lo siguiente:

"Cine mil veces. Las películas son experiencias que se tienen que ver en pantalla grande y con las luces apagadas. Es una inmersión y suspensión en el tiempo". Eso, exactamente, es el cine para el que escribe estas letras.

El resto del reparto está al servicio de los avatares de Eve en las estancias del hotel. Son papeles muy pequeños entre los que cabría destacar a Teresa Sánchez como compañera de fatigas de nuestra protagonista. Otro "actor" a mencionar es el propio hotel que como explicaba anteriormente es como una pequeña ciudad en miniatura.


La camarista me ha parecido una reconciliación con el buen cine de autor. Aunque por momentos puede pecar de ser demasiado pausada en su ritmo narrativo, Lila Avilés logra realizar una esplendorosa ópera prima sobre la servidumbre y sobre la posición social que cada individuo ocupa en la vida. El cine, una vez más, aparece como un lienzo pintado.

Nota: 8/10.


Nacionalidad: México

Dirección: Lila Avilés.

Guion: Lila Avilés,
Juan Carlos Marquéz

Fotografía: Carlos Rossini

Duración: 102 minutos

Estreno México: 2/08/2019

Estreno España: 6/03/2020

Reparto: Gabriela Cartol, Teresa Sánchez,
Agustina Quinci, Alán Uribe