lunes, 26 de abril de 2021

Crónica de una tormenta: el precio del poder

Crónica de una tormenta dirigida por la cineasta argentina Mariana Barassi se estrenará en España el próximo día 30 de abril. La película se presentó en la 23 edición del Festival de Cine de Málaga y en el XIX Festival de Cine de Almería, donde Ernesto Alterio ganó el premio al mejor actor. 

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La historia: Antonio (Ernesto Alterio) dirige con mano de hierro un importante periódico de tirada nacional. Cuando cae enfermo, llega el momento de elegir a su sucesor. La partida de la sucesión se la jugarán entre Maca (Clara Lago), una joven periodista en pleno ascenso y Vargas (Quique Fernández) que es el subdirector dispuesto a utilizar todas sus malas artes para hacerse con el puesto y desbancar a su oponente. 

La críticaCrónica de una tormenta está basada en la obra de teatro 'Testosterona' de Sabina Berman. De hecho, hablamos de un filme rodado en espacios interiores y con solo tres actores por lo que se puede decir que es una representación teatral llevada al cine. De esta manera es como en la cinta se observan referencias a "Secretos de un matrimonio" de Bergman, a "Un dios salvaje de Polanski" o mirando más de cerca al cine moderno, hallamos parámetros parecidos a la estupenda cinta española "El método" dirigida por el cineasta argentino Marcelo Piñeyro. 

Los personajes principales de esta historia, Antonio y Maca, juegan los roles de mentor y discípula en el entretenido juego que nos propone la cineasta argentina. La tormenta que da título al filme es la causante de que los protagonistas se queden encerrados durante toda la noche en las oficinas del periódico. A partir de ahí, los roles de poder se intercambian y comienzan a caer las barreras con confesiones personales y una cierta tensión sexual que se acrecienta cuando los protagonistas comienzan a compartir unas copas de whisky que les desinhiben de la tensión laboral.   

Crónica de una tormenta, cuyo libreto también está adaptado por Mariana Barassi, busca explorar los límites de las personas en una situación improvisada. La cinta trata de responder hasta dónde somos capaces de llegar para alcanzar el poder y dónde queda la ética en ese camino. Asistimos a infinitos diálogos, un tanto impostados, entre jefe y subalterna que van desarrollando entre confesiones sobre aspectos de sus respectivas vidas personales que nunca compartieron a lo largo de veinte años de trabajo. Uno de los temas principales que se abordan en el filme es el del poder masculino sobre el femenino en los entornos laborales, principalmente en los periódicos (a nivel mundial, hoy en día el porcentaje de que una mujer ocupe la dirección de un medio de comunicación es inferior al 5%).

En cualquier caso, Barassi también pone en la picota al género femenino cuando las mujeres, como es el caso de la protagonista, utilizan sus encantos para tratar de ascender en el poder. Por tanto, nos hallamos ante un mensaje contradictorio en la que la cineasta parece arremeter contra todo todo lo que se mueve en un circunloquio consigo misma y que probablemente solo le interese a ella misma. 

En el reparto nos encontramos con la habitual solvencia de Ernesto Alterio aunque tengo la sensación personal de que no se encuentra cómodo con un papel demasiado teatralizado. Su personaje, Antonio, adora el poder y se divierte explorando los límites de la gente a la hora de tener que lidiar con él. Con los años se ha vuelto un manipulador aunque envuelto en una fachada de persona comprensiva y progresista. No quiere dejar de moverse en las esferas de influencia pero ahora debe enfrentarse a la tragedia de saber quién es más allá del trabajo.

Su contraparte femenina, está interpretada por la actriz Clara Lago en un papel en la que se la siente desbordada y tan incomoda como a Alterio. Maca, su personaje, es joven, libre y tiene un futuro que forjarse. Conoció a Antonio cuando comenzaba su carrera de periodismo, y le admiraba por su ímpetu, desparpajo y ganas de cambiar el mundo. Es leal y se preocupa por la enfermedad recién diagnosticada a su jefe. Pero una vez llegado el momento de la toma del poder en la empresa, está dispuesta a utilizar todas las armas que tiene a su alcance. 

El tercer personaje en discordia le corresponde a un buen Quique Fernández que se encarga de interpretar al subdirector del periódico. Ha compartido con Antonio sus viejos y gloriosos días de corresponsal en el extranjero. Comparten carácter, se mueven en los mismos círculos, y son cómplices de algunas decisiones muy poco éticas profesionalmente.

En conclusión, Crónica de una tormenta me ha parecido un filme con una interesante premisa de salida pero con un desarrollo y una resolución muy deshilvanada que resta credibilidad al conjunto de la obra. Y si de obras hablamos, quizás la historia cunda más en teatro que en la sala de cine. No obstante, la intensidad dramática de los conflictos planteados y la complejidad de los personajes son las bases donde descansa la construcción de una trama que no enamora pero mantiene la tensión.

Nota: 6/10. 

P.D. PREMIOS ÓSCAR 2021: La gran triunfadora de la noche ha sido Nomadland, que se ha llevado el galardón de Mejor Película, de Mejor Dirección para Chloé Zao y de Mejor Actriz para Frances McDormand. Puedes leer la crítica AQUÍ


Nacionalidad: España

Dirección: Mariana Barassi

Guion: Mariana Barassi

Fotografía: Gregory Mayo

Música: Paula Olaz

Duración: 85 minutos

Reparto: Ernesto Alterio,
Clara Lago, Quique Fernández

domingo, 14 de agosto de 2016

Al final del túnel


"Nunca trabajes ni con niños, ni con perros ni con Charles Laughton."
- Alfred Hitchcock.

Esta mítica frase pronunciada por el maestro del suspense es muy significativa en relación a los problemas e imponderables que pueden surgir en la filmación de una película. El cineasta argentino Rodrigo Grande se atreve a trabajar con niña y perro (con Laughton ya no es posible), y además en el género cinematográfico preferido por el genio del suspense (suspenso en Hispanoamérica). Aunque esto es anecdótico, si le añadimos agua, oscuridad y el personaje principal en silla de ruedas, el atrevimiento del director del filme merece un gran aplauso. Si observamos que factura una buena película, como es el caso, la admiración del espectador debe estar garantizada. Pero vayamos por partes, como diría Jack el destripador.

La historia: Joaquín (Leonardo Sbaraglia) es un hombre solitario, extraño y taciturno que reside junto a su viejo y amado perro en una gran casa que tiene prácticamente abandonada. Después de quedarse en silla de ruedas por un accidente, se dedica a castigarse mentalmente y a pequeños trabajos de reparación de ordenadores. Para complementar sus ingresos, decide alquilar una habitación a una joven madre (Clara Lago) y a su pequeña hija. La misteriosa mujer revitalizará su desilusionante vida. Pero no será todo tan bonito como parece. Debajo del sótano de Joaquín, una banda de atracadores está cavando un túnel para perpetrar un robo a un banco que esta en las inmediaciones de la casa. La historia dará un giro espectacular y sorprendente.

La intriga y el suspense son mi genero preferido en el cine. Sin embargo, he de decir que es el género cinematográfico con más dificultades para escribir sobre él. Por lo tanto, lo que trataré de hacer será sobrevolar sobre la cinta sin desvelar detalles que puedan perjudicar el visionado de la misma. En este tipo de películas el primer visionado es el más importante; por lógica, en posteriores visitas a la cinta, el factor que genera angustia, estupefacción o miedo tiende a perderse. Esta es la grandeza pero también la miseria de este tipo de cintas.


Cine de atracos también. Tras la exitosa cinta 'Cien años de perdón' el cine hispano-argentino vuelve a unir sus fuerzas para revitalizar este tipo de películas que renuevan sus premisas cada poco tiempo. La fascinación que algunas veces sentimos por el cine de robos a bancos, nos hace ver que a veces refugiados en la oscuridad de la gran pantalla, todos o algunos de nosotros nos podamos sentir identificados con los fascinantes planes que diseñan los ladrones.

En esta ocasión, el director pretende lo contrario. Es decir, fija su mirada en el lado más realista y revocatorio en contra de este tipo de delincuencia organizada. No hay que olvidar que en la vida real no son pocas las personas que se han dejado la vida por culpa de estos planes que en la realidad tienen poco de glamourosos y mucho de violentos.

Pero volviendo al largometraje en sí, hay que decir que en todo momento el gran pulso narrativo que consigue el director está incluso por encima del libreto que tiene cierta originalidad por si mismo. Pero lo destacable es el fuerte ritmo que se va imponiendo a lo largo de la trama y que inteligentemente transcurre de menos a más. 

La parte final es fuerte, pero quizás en su ultimo tercio la producción es poco creíble. Sin hacer ningún tipo de spoiler, si comentaré que en el broche final tiene cierta blandura hábilmente escondida en alguna escena fuertemente violenta. 


El elenco artístico es prácticamente sobresaliente. Leonardo Sbaraglia está en plena disposición para dar el salto definitivo a Hollywood. Otra cosa es que él este dispuesto a tal labor ya que ofertas no deberían faltarle. Tiene la expresividad, el carácter e incluso el físico adecuado para ello. Clara Lago (Ocho apellidos vascos) sorprende para bien en el papel de femme-fatale. Quién hubiera pensado que la dulce niña de la película 'El viaje de Carol' se podría convertir en una bailarina de striptease con un fuerte carácter. Pablo Echarri interpreta al jefe del equipo de ladrones y lo hace de una manera soberbia. Echarri también se encarga en esta ocasión de parte de la producción ejecutiva de la cinta. Federico Luppi tiene un breve papel en la película dejándonos detalles muy importantes. La niña Uma Salduende revoca al maestro Hitchcock y actúa con corrección. Los niños por lo general son excelentes actores por su naturalidad... otra cosa es la "guerra" que puedan dar en el set de rodaje.

Otros detalles técnicos a destacar serían la buena coordinación de los efectos visuales a cargo del mítico ya, Reyes Abades. La fotografía nocturna es excelente con bastantes planos a contraluz que son una auténtica maravilla técnica. La música interpretada por la orquesta sinfónica de Budapest es bastante correcta y se rige por los clásicos sonidos del cine de suspenso. Lo que resulta absolutamente incomprensible es la disonancia entre el estreno en Argentina en Abril y la llegada a España prácticamente de tapadillo, y sin apenas promoción. Teniendo en cuenta que Warner-Bros tiene los derechos de la cinta todo parece indicar que la película quiere ser solapada para intentar vender un remake a Hollywood.

Como conclusión final, el largometraje se siente especialmente bien diseñado y es un soplo de aire fresco para cine hispano-argentino. 

La tensión in-crescendo de la trama es un buen punto de apoyo salvando así las dudas que pudiera dejar la dudosa credibilidad de la parte final de la trama. Para amantes del cine de intriga, Al final del tunel, es una buena opción.

 Nota: 8/10.

Título: Al final del túnel.

Nacionalidad: Argentina, España.

Director: Rodrigo Grande.

Reparto: Leonardo Sbaraglia,
Clara Lago, Pablo Echarri,
Federico Luppi, Uma Salduende.

Fotografía: Félix Monti.

Metraje: 120 minutos.

Estreno Argentina: 21 de Abril de 2016.

Estreno España: 12 de Agosto.