martes, 4 de marzo de 2025

Lee Miller: el valor de la fotografía


Lee Miller dirigida por Ellen Kuras se estrena en cines españoles el próximo día 7 de marzo de 2025. Tras su premiere mundial en el Festival de Cine de Toronto, en julio de 2024, el Festival de Cine de Munich, acogió la premiere europea del filme británico y Kate Winslet recibió el Premio a toda una vida.

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La historia: La película gira en torno a la corresponsal de guerra Lee Miller (Kate Winslet) en su viaje a las primeras filas de la Segunda Guerra Mundial para embarcarse en la misión de destapar las verdades ocultas del Tercer Reich. Pero a consecuencia de la traición, llegará un ajuste de cuentas sobre las verdades de su propio pasado (Vértice Cine).


La crítica: La fotografía, como antes fue la pintura, es testigo del paso de los acontecimientos con un valor incalculable. Pero de manera lógica sin los fotógrafos -en este caso de guerra- y sus particulares miradas no se entendería cualquier conflicto armado y las atrocidades cometidas en ellos. Es por ello que el filme británico trata de buscar el valor añadido que aún hoy en día aportan los retratos de guerra. 

Lee Miller sigue, durante la Segunda Guerra Mundial, a la célebre y prestigiosa corresponsal de guerra, figura crucial del siglo pasado, quien con su talento y tenacidad nos brindó algunas de las imágenes más indelebles del siglo XX. Tras abandonar una glamurosa carrera como modelo de portada en Vogue con artistas como Man Ray (artista surrealista francés que la lanzó al estrellato como modelo de alta costura) coge una cámara de fotos e inicia una peligrosa cruzada como corresponsal de guerra para las ediciones británica y estadounidense de Vogue. Quería plasmar la lucha en el frente aliado, dar a conocer las atrocidades que la Alemania nazi de Hitler perpetró contra los judíos en los campos de concentración y dar a conocer los oscuros secretos del Tercer Reich. Suyas son algunas de las primeras imágenes de los campos de concentración  poco tiempo después de que los nazis huyeran de ellos. 

Otro de los aspectos destacados de la narración es la evolución de los personajes y de la propia Europa. Observamos el color de Francia antes de la guerra y su bohemia. Después el horror del paso de las tropas alemanas. También vemos la evolución de Londres antes, durante y después de la guerra. Poca gente quedó indemne, pero la victoria de los aliados volvió a poner las cosas en su sitio. Y por supuesto la evolución de Lee Miller

Lee siente una profunda comprensión y empatía por las mujeres y por las víctimas sin voz de crímenes atroces; sus imágenes muestran tanto la fragilidad como la ferocidad de la capacidad humana para sobrevivir, existir, defenderse y vivir. A diferencia de los muchos fotógrafos masculinos que pueden moverse libremente, a Miller le deniegan el permiso. Finalmente, tras agotar todas las vías británicas, Lee obtiene una acreditación de guerra estadounidense y, sola, viaja a Europa.


Gran trabajo de Kate Winslet merecedora de algo más que una nominación al Globo de Oro. Se deja la piel. La podemos ver de todas formas posibles: en su juventud bella y glamourosa, en el frente muy desgastada e incluso convertida ya en una mujer mayor en la entrevista ficticia que vehiculiza la narrativa. Tras enfrentarse al asedio de Saint-Malo (Francia) y fotografiar uno de los primeros usos del napalm, Lee une fuerzas con su amigo y compañero fotógrafo David Scherman interpretado de manera correcta por Andy Samberg. Lee y Scherman inmortalizan la liberación de París, se cuelan en la casa abandonada de Hitler en Múnich, donde Scherman hace la icónica foto de Miller en la bañera del Führer. Otros papeles destacados son para el compañero sentimental de Lee, papel de Alexander Skarsgård y a Marion Cotillard como confidente de nuestra protagonista. 

En la técnica destaca un montaje muy inmersivo para el espectador. El vestuario, la luz, la música, el aspecto y la sensación de los espacios por los que se mueven los personajes se sienten muy reales. Alexandre Desplat es el compositor de la música de la película. Las localizaciones nos llevan a Croacia o Budapest, pasando por los escenarios como los de Dachau, el apartamento de Hitler en Múnich, las oficinas de Vogue en Londres, la villa en el sur de Francia, París o un hospital de campaña en Normandía.

Lee Miller es una cinta imprescindible para conocer a una fotógrafa icónica, valiente y tenaz. A través de su mirada vemos los horrores de la guerra, pero sobre todo observamos como éstas cambian la vida y la felicidad de las personas. También de las ciudades o países. Con una brillante interpretación de Kate Winslet y un diseño de producción magnífico, asistimos a una nueva vuelta de tuerca en lo sucedido en la Segunda Guerra Mundial. El enfoque y la perspectiva cambian con respecto a otras películas de la misma temática y eso hace del filme un producto sólido con el añadido del interés histórico. 

Nota: 7/10. 


Nacionalidad: Reino Unido

Dirección: Ellen Kuras

Guion: Liz Hannah

Música: Alexandre Desplat

Fotografía: Pawel Edelman

Duración: 116 minutos

Reparto: Kate Winslet, 
Alexander Skarsgård, Josh O’Connor,
Andy Samberg, Marion Cotillard. 

martes, 3 de diciembre de 2019

Midway: Roland Emmerich recrea de manera épica la batalla naval y aérea de Midway


Midway dirigida por el cineasta Roland Emmerich llega a los cines españoles el próximo día 5 de diciembre tras su estreno en Estados Unidos. La filmación recrea una de las batallas que cambió el curso de la Segunda Guerra Mundial en el frente del Pacífico. 

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La historia: La cinta se centra en la Batalla de Midway y en el brutal choque que hubo entre la flota estadounidense y la armada imperial japonesa en el año 1942 durante la Segunda Guerra Mundial. La película, basada en los sucesos reales de esta heroica hazaña, cuenta la historia de los líderes y soldados que usaron su instinto para superar las dificultades. El Almirante Nimitz (Woody Harrelson) y Dick Best (Ed Skrein), el mejor piloto de la armada, prepararon el contraataque al imponente ejército japonés tras los acontecimientos vividos en Pearl Harbor. Antes, los americanos ya se habían vengado en Tokio aunque fuera de manera testimonial. Pero en Midway el choque de colosos fue brutal. 


La crítica: Roland Emmerich, director de Midway, es un crack del espectáculo cinematográfico. El cineasta cuenta con una legendaria carrera que va desde éxitos de ciencia-ficción, como Independence Day, a históricos como El Patriota. Además de su alcance a nivel mundial, el trabajo del aclamado cineasta siempre suele estar basado en temas reconocibles. No hablamos de cine de autor sino más bien de un creador de cine palomitero. No es desde luego el mejor narrador, pero sabe sacar partido a los presupuestos millonarios que maneja. En esta ocasión lo vuelve a hacer de manera moderadamente decorosa. Cuando los japoneses tras el ataque a Pearl Harbor dijeron que habían despertado a un gigante dormido, sabían muy bien lo que decían. La frase textual: “Me temo que hemos despertado a un gigante dormido y le hemos obligado a tomar una terrible resolución” es atribuida a Isoroku Yamamoto que fue almirante y comandante en jefe de la Flota Combinada de la Armada Imperial Japonesa durante la Segunda Guerra Mundial. En cualquier caso, y esto es una opinión personal, la barbarie nuclear cometida contra la población civil nipona no tiene ninguna justificación. Al menos la Batalla de Midway fue cara a cara entre militares y con el mismo tablero de juego. 

Aunque la clave tanto de la película como de la historia real se jugó en la retaguardia. Si en el resto de la cinta Roland Emmerich va a lo suyo que es maximizar el desarrollo visual del filme, en este apartado (los servicios de inteligencia) si profundiza en la narración. La clave de Midway estuvo en el grupo de desencriptadores que lograron descifrar las pautas que el ejetcito nipón se disponía a seguir en el Pacífico. Los errores de Pearl Harbor quedaron grabados a fuego en los servicios de inteligencia. 

La cinta sigue tres líneas argumentales que representan tres perspectivas entrelazadas sobre la batalla. Cabe decir que no están bien definidas y pueden resultar confusas para el espectador. En fin, ya que en este aspecto Midway no se explica demasiado bien, tendrá que ser "Sor Marciano" el que trate de ordenar la confusa narración. La primera trama versa sobre uno de los pilotos a bordo del portaaviones USS Enterprise, principalmente Dick Best. Una segunda historia sigue el trabajo crítico del oficial de Inteligencia Naval Edwin Layton; un descifrador de códigos y al almirante Chester W. Nimitz en Pearl Harbor. La tercera historia se centra en los oficiales japoneses, el almirante Isoroku Yamamoto, y los Oficiales japoneses Tamon Yamaguchi, Kaku Tomeo y Chūichi Nagumo, que son personajes históricos también. Me gusta, eso sí, que el cineasta americano no use el maniqueísmo. De hecho, reconoce explícitamente el valor de los soldados japoneses que perdieron la vida siguiendo las ordenes imperiales dictadas desde Japón. Respecto al reparto, hablamos de hasta quince personajes relevantes. Analicemos brevemente algunos de ellos. No por nada, sino porque si analizo los quince personajes e interpretaciones podemos estar con la crítica hasta Navidad (tampoco me podría acordar de tanta gente en pantalla, mis neuronas marcianas ya están desgastadas a esta altura del año).


Ed Skrein (Alita: Battle Angel) interpreta con acierto al héroe no reconocido de Midway. Es un tipo duro de Jersey alistado en el ejército del aire que va avanzando por la cadena de mando mientras se desarrollaba la Segunda Guerra Mundial. Un líder natural a pesar de su tendencia a polemizar con sus compañeros. Es un verdadero héroe estadounidense cuya actuación ejemplar volando con valentía su avión durante la batalla influyó directamente para cambiar el rumbo de la guerra. Según Roland Emmerich este personaje histórico cuyo nombre real era Richard Best  hundió varios portaaviones de la armada japonesa en un mismo día. Sus ataques en vuelo picado sobre los barcos nipones son filmados de manera brillante por el cineasta.  De hecho, esto es lo mejor de la filmación. 

Patrick Wilson, conocido por sus papeles en ‘Watchmen’ o en las sagas de terror ‘Expediente Warren’ e ‘Insidious’ fue galardonado con el Premio ‘Màquina del Temps’ por su trayectoria en la 52ª edición del Festival de Sitges de Cine Fantástico de Catalunya (2019). Buen papel interpretando en Midway a Edwin Layton que fue el Teniente Comandante de la Marina de los EEUU. Su trabajo fue descifrar la información de inteligencia para la estrategia militar. Layton trabajaba junto con el Almirante Nimitz y un grupo de brillantes decodificadores. Ellos descubren que los japoneses están planeando una ofensiva en la isla de Midway. Aunque el almirante Nimitz, comandante de las fuerzas aéreas, terrestres y marítimas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial, ha recibido información contraria de la Casa Blanca, Layton está dispuesto a apostar su vida, y la vida de innumerables marines y aviadores asegurando que sus escuchas sobre el ataque a Midway son correctas. Y vaya si lo fueron. 

Woody Harrelson -pedazo de actor- interpreta a Chester W. Nimitz. Éste fue el Comandante Jefe del Océano Pacífico después de Pearl Harbor. Cuando Nimitz se enfrente a la entrada de los EEUU en la Segunda Guerra Mundial, con frentes en Europa y en el Pacífico, solicita la ayuda del oficial de inteligencia Edwin Layton para proporcionarle información para que su ejercito pudiera lanzar una ofensiva contra los japoneses. Efectivamente habían despertado a un gigante dormido. 

Dennis Quaid -grande- es un aficionado a la historia y tiene una conexión personal con la Batalla de Midway. Su padre estuvo en la Segunda Guerra Mundial, en la Marina Mercante, en el Atlántico. Aquí interpreta a William Halsey que es el comandante del Enterprise, un portaaviones estacionado en Pearl Harbor. Mientras Halsey lidia con las secuelas del ataque a la base y la invasión de los japoneses en el Pacífico, se enfrenta al desafío de que las fuerzas estadounidenses sean superadas en número por Japón. 

En la parte femenina del reparto aparece Mandy Moore. La cantante, compositora, actriz y diseñadora de moda no aporta nada a la narrativa pero sale muy mona en pantalla. Supongo que este papel metido con calzador está para cumplir con la parte romántica del filme y representar la abnegación de la mujer en aquellos tiempos de guerra.  


En conclusión, Midway es sobresaliente en los apartados técnicos. De hecho, podría estar nominada con justicia para los Oscars en las siguientes categorías: efectos visuales, diseño de sonido, fotografía, vestuario y diseño de producción. La narrativa, sin embargo, es algo confusa. La película funciona de manera más que correcta como cine palomitero y puede además enseñar algo de historia a los más jóvenes. Por todo ello considero que Roland Emmerich salva con moderación el reto de Midway

Nota: 7/10. 


Nacionalidad: Estados Unidos

Dirección: Roland Emmerich

Guion: Wes Tooke

Música: Harald Kloser

Fotografía: Robby Baumgartner

Duración: 138 minutos

Estreno EE UU: 7/11/2019

Estreno México: 15/11/2019

Estreno España: 5 de diciembre 2019

Reparto: Woody Harrelson,
Patrick Wilson, Luke Evans,
Aaron Eckhart, Ed Skrein,
Mandy Moore, Dennis Quaid,
Darren Criss, Luke Kleintank,
Alexander Ludwig, Mark Rolston,
James Carpinello, Tadanobu Asano,
Jake Manley, Ellen Dubin,
Keean Johnson, Kevan Ohtsji,
Brandon Sklenar, Tyler Elliot Burke,
Nobuya Shimamoto, Garret Sato.

martes, 8 de enero de 2019

El collar rojo: amor en tiempos de guerra (y con perro)


Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente esté demasiado oscuro para leer. -Groucho Marx. 

La historia: Valentine y Morlac son una joven pareja de enamorados que conviven junto a su querido perro en una bucólica granja de la campiña francesa. Pero todo cambia, cuando el muchacho es llamado a filas para combatir en la Primera Guerra Mundial. Es entonces, y por sorpresa, cuando el perro se escapa de la granja buscando a su amo y el ejercito le acepta como animal de combate como si fuera un soldado más. Tras volver de la guerra, Morlac ve a un hombre cerca de la granja de su novia y enfurecido por los celos, comete un acto de desagravio hacia la patria francesa. Por ello, es encarcelado hasta que el juez militar Lantier (François Cluzet), llega a la prisión para investigar y juzgar lo ocurrido. Mientras tanto, el perro que ha regresado magullado de la guerra, espera día y noche ladrando para que suelten a su amo. ¿Qué sucedió en la guerra? ¿Por qué en la hogar de la pareja había otro hombre desempeñando las funciones de Morlac? ¿Hasta cuando resistirá el perro ladrando para que suelten a su dueño? ¿Visitará Valentine a su novio para darle explicaciones?


La crítica: Alfred Hitchcock solía decir: "Nunca ruedes una película ni con niños, ni con perros, ni con Charles Laugton". A esto yo le añadiría, ni con Penélope Cruz, ni con Mario Casas. Pero esto son obsesiones personales que no vienen al caso. Sin embargo, no crean que el maestro del suspense, odiaba a los canes. De hecho, tuvo una pareja de Sealyham Terrier, se hacía fotos con ellos y una de sus grandes éxitos le llegó de mano de otros animales como fue con la celebérrima: 'Los pájaros'.

En el caso de la película reseñada hoy, voy a desmentir a Hitch y voy a destacar la actuación del perro protagonista del filme francés. Además, el pobre animal sirve como metáfora de ese amor incondicional, abrumador, arrasador, omnipresente, y sempiterno que en su día escribió Sarah Kane en su preciosa, delicada y conmovedora: 'Crave'.

El collar rojo (Le collier rouge), está basada en la novela homónima del escritor galo Jean-Christophe Rufin, que a su vez coescribe y adapta el guión junto al ganador del Premio Cesar de la Academia de Francia y director de la película, que es el veterano realizador Jean Becker.


La historia a la que nos enfrentamos es preciosista en lo visual y principalmente nos habla desde una óptica idealista del amor en diferentes ámbitos vitales. Amor carnal y sexual, amor a los animales, amor de los animales hacia las personas, amor o desamor hacia la patria, y amor también a las profesiones. En este último caso en la justicia y en los encargados de impartirla. Es decir, en los jueces. Por eso, la guerra que desangró la Europa de primeros del siglo XX, aparece más bien como una excusa para tratar de enfocar la narrativa en una perspectiva humanista y que quizás peca de buenismo. Se siente fuera de lugar como se coloca a los personajes como en una especie de fábula que se siente por momentos demasiado moralizante. Otro pero es el ardid del perro como encendedor sentimental de una manera sino tramposa, un poco chirriante.


El soldado: Nicolás Davauchellle (Un sol interior) interpreta con más pena que gloria a Morlac que es un hombre de pueblo que tras conquistar a la chica de sus sueños, ve interrumpida su feliz existencia cuando estalla la Gran Guerra en Europa. Es en ese contexto histórico cuando tiene que sustituir literalmente (en una pobre metáfora del cineasta) la guadaña de siega, por la guadaña en forma de fusil (y con perro...).

La campesina: Sophie Verbeeck (Rosemary's Baby) en cambio interpreta con más gloria que pena a Valentine. Ella, hace las veces narrativas de la mujer leal, guapa, buena y que además vive sola en una pequeña granja por lo que es el amor soñado por los habitantes del lugar (y por el perro...).

El juez: François Cluzet (Intocable) es un excelente actor y lo demuestra una vez más con el papel clave de la cinta. Él es el encargado de decidir en su condición de juez militar, si el delito del que es acusado el soldado Morlac  es de suficiente entidad para ser condenado o por el contrario ser liberado y poder reencontrase con Valentine (y con el perro). 

El perro: Sin duda el mejor actor de la película (y al pobre le dejan soltero).


El collar rojo, supone un pasito adelante del cine francés que no obstante no acaba de encontrar su sitio. Es, la gala, una cinematografía que sigue moviéndose entre la irregular comedia de situación, la animación en la que si está funcionado relativamente bien y este tipo de dramas románticos, que si bien son una dulzura en su visionado, guardan un cierto aire de telefilme de sobremesa sin mayor valor añadido. 

Nota: 6/10. 

Nacionalidad: Francia.

Dirección: Jean Becker.

Reparto: Nicolás Davauchellle,

Sophie Verbeeck, François Cluzet.

Guión: Jean Becker y Jean Rufin.

Música: Johan Hoogewijs.

Fotografía: Yves Angelo.

Duración: 85 minutos.

Estreno Francia: 21/03/2018.

Estreno España: 4 de Enero de 2019.



martes, 30 de octubre de 2018

El fotógrafo de Mauthausen: 7532 españoles en el centro del infierno nazi


Creo que empezamos a olvidar y, como europeos y sobretodo como seres humanos, no nos lo podemos permitir. -Mar Targarona.

La historia: El 5 de mayo del año 1945, la 11ª División Acorazada de los Estados Unidos entraba en el campo de concentración de Mauthausen en Austria, siendo recibidos con alborozo entre los presos que no habían sido exterminados y con unas pintorescas pancartas hechas con sábanas en las que había escritas unas palabras de bienvenida en español. De hecho, aquel lugar en el que se cometieron crímenes a destajo fue conocido como "el campo de los españoles" y en él, Francisco Boix (Mario Casas), desempeñó un papel crucial como fotógrafo retratando y escondiendo los negativos que sirvieron posteriormente para denunciar lo allí sucedido y encausar a algunos de los responsables de aquellos crímenes contra la humanidad.


La crítica: La cineasta catalana Mar Targarona (Secuestro) ha conseguido con gran eficacia narrativa aportar luz a la historia del preso republicano español Francisco Boix. Éste aprovechó sus conocimientos en fotografía para conseguir un puesto en el laboratorio fotográfico de Mautaushen-Gusen en una historia que si bien había sido llevada al cómic o al documental, nunca había llegado a ser ficcionada a través de la gran pantalla de cine.

Cuando los nazis preguntaron a su aliado, el dictador Francisco Franco, sobre que sugerencias proponía para los presos españoles encerrados en los campos de exterminio, el genocida ibérico respondió que esas personas no eran españolas y junto a su cuñado Serrano Suñer, acordaron con las fuerzas alemanas un pacto no escrito para que los españoles allí encarcelados formaran parte de la solución final y fueran exterminados junto a los demás ciudadanos europeos que habitaban dichos campos. De hecho, los españoles fueron marcados con un triangulo azul que significaba: apátridas. A esto, los propios miembros del ejercito alemán añadieron una S de spanien, reconociéndoles al menos un estatus o país de procedencia para clasificarlos como presos políticos y no como judíos. Es decir, hasta los propios nazis tuvieron más "sensibilidad" con los españoles que los propios gobernantes ibéricos si es que a esa banda de franquistas infectos se les puede calificar como gobernantes. Lo más curioso es que aún hoy en 2018 se siguen escuchando voces en España con el dicho de: "con Franco se vivía mejor". Claro se vivía mejor si no te habían matado antes. Como no quiero caer en ningún tipo de maniqueísmo, esto mismo valdría para los rusos que dicen que con Stalin se vivía mejor, o para lo futuros fanáticos que dirán que con Castro o con Chavez se vivía de puta madre. Sin duda, el fanatismo político del hombre nos determina a repetir una y otra vez la historia y ese es el fondo del mensaje que El fotógrafo de Mauthausen trata de transmitir, como en su día lo hizo Spielberg con La lista de Schindler.

Volviendo a la película en sí, lo que trata de reflejar la cineasta es la importancia de los fotógrafos para constatar de manera gráfica los acontecimientos históricos desde que tenemos este medio a nuestra disposición. Supongo que a todos nos habrá llamado la atención en algún momento de nuestra vida cuando hemos visto a algún reportero de guerra trabajar en medio de un conflicto bélico o tras un atentado terrorista sin socorrer a los heridos. Bueno ahí puede surgir un conflicto ético, pero seguramente estos fotógrafos sacrifiquen su conciencia personal, para retratar a modo de denuncia la barbarie en la que el ser humano ha incurrido a lo largo de la historia. Por eso y quizás sin el sacrificio de hombres como Francisco Boix, hoy no hubiéramos conocido gráficamente lo que se hizo en Mauthausen.

¿Y que se hizo allí? Pues estas angelicales criaturas alemanas se dedicaban a las nobles tareas de practicar tareas de exterminio con cámaras de gas fijas, o en camiones móviles, fusilar o ametrallar a los presos, matarlos de hambre en celdas de castigo sin proporcionarles alimentos ni agua hasta su fallecimiento, flagelaros con latigazos hasta su muerte, darles duchas de agua helada en invierno con las consecuencias imaginadas, practicarlos el sangrado o el desangrado hasta la muerte para mandar su sangre a los frentes del este, hacer experimentos médicos con los presos y utilizarlos de esclavos en la famosa "escalera de la muerte de Mauthausen", que con sus 186 pavorosos escalones, era sinónimo de muerte cuando los reos tenían que subir piedras de granito de unos 25 kilogramos como si fueran animales de carga hasta que caían extenuados. En dichas escaleras, y en mitad de la noche, algunos presos eran "suicidados" arrojándolos desde arriba como se muestra en una secuencia de la película. Cabe decir que muy buena de la arquitectura totalitaria nazi proviene de este yacimiento de granito austriaco.


El peso de la producción está soportado casi en su totalidad por el mejor Mario Casas (Toro), que yo haya visto en el cine y que por fin deja sus tics juveniles para convertirse en un verdadero actor. Lo más loable en esta transición actoral es un buen trabajo, muy buen trabajo en la dicción que siempre es lo que más le hemos criticado. De hecho, muy acertadamente y para apreciar su buena evolución en este aspecto la directora le permite abrir la producción narrando en off el principio de la historia en un hecho insospechado en sus comienzos. Cabe destacar además que ha recibido clases de alemán para interpretar al personaje y ha perdido quince kilos para aportar la credibilidad necesaria. Así que al Cesar lo que es del Cesar, y a Mario lo que es de Mario. El resto del reparto es monocorde, destacando eso sí a Alain Hernandez en su papel del preso Balbuena o a Macarena Gómez que interpreta brevemente a Dolores que es una muchacha española obligada a ejercer la prostitución. Pero, ¿existía la prostitución en Mauthausen? Pues efectivamente, así es. En el colmo del despropósito nazi-machismo, se instaló un prostíbulo con esclavas sexuales para que algunos presos de "confianza" tuvieran un "premio", y para que estas mujeres fueran multivioladas por las tropas alemanas aunque esto se omite en la película.


En la parte técnica de la producción cabe destacar la buena fotografía digital de Aitor Mantxola que tiñe la película de grises pero que deja ver lo que sucede en todo momento. Otro aspecto muy destacable es la dirección de arte y vestuario ya que cabe recordar que en el campo de concentración había además de los oficiales y soldados, presos que ejercían de fotógrafos, peluqueros, albañiles, sastres o administrativos y hubo que buscar materiales y ropa acorde con el contexto histórico narrado. Y como no, destacar la música del compositor canario Diego Navarro que firma unos pasajes extraordinarios. Ademas la producción se ha llevado hasta Budapest para aprovechar lo que quedaba de la recreación que se hizo del campo en la película 'El niño del pijama de rayas'. En cambio, en el debe de la película cabría poner alguna pega a cierta teatralización en su conjunto y a la utilización del melodrama de manera innecesaria aunque comprensible en el contexto narrado.

En conclusión, El fotógrafo de Mauthausen es una buena propuesta que actúa como testigo directo de la vida y obra de Francisco Boix que consiguió gracias a su ingenio, a su fortaleza mental y a sus ideales realizar más de mil fotografías en el centro del infierno nazi en el que perecieron 4.816 presos españoles de los 7532 que fueron trasladados hasta Mauthausen. Con parte de ese material gráfico, Boix pudo demostrar, documentar y testificar en los Juicios de Núremberg y con ello ayudar a condenar a parte de la jerarquía nazi al mando del campo de exterminio austriaco.

Nota: 7/10.

Nacionalidad: España.

Dirección: Mar Targarona.

Reparto: Mario Casas, Alain Hernandez,
Macarena Gómez, Richard Van Weyden.

Guión: Alfred Pérez-Fargas, Roger Danès.

Música: Diego Navarro.

Fotografía: Aitor Manxola.

Duración: 110 minutos.

Estreno España: 26/10/2018.