Y fue cuando descubrí por primera vez que las lágrimas de un hombre son el mejor regalo para una mujer enamorada. -Valérie Tasso.
La novela: La licenciada en Dirección de Empresas y escritora francesa Valérie Tasso irrumpió en el mercado editorial en el año 2003 con la novela autobiográfica Diario de una ninfómana. Esta supuso un éxito de ventas espectacular y la dio a conocer a nivel nacional (España) e internacional. El libro es una narración a modo de diario en el que nos detalla su vida y su interrelación con la sexualidad desde que era una adolescente hasta cumplir la treintena aproximadamente.
De narrativa limpia, natural, elegante y a la vez transgresora, la novela se acerca más al ensayo o a unas precoces memorias que a una dramatización al uso. Y nos cuenta su historia; la historia de una mujer valiente, inteligente, arriesgada y liberal que desde que perdió (o ganó) su virginidad, decidió que el sexo iba a formar parte de su vida de una manera sincera, promiscua y libre como medio para el autoconocimiento y la búsqueda del amor a través del contacto humano.
La novela en sí misma, nos habla de Val (así se hace llamar en la obra), que es una chica francesa de acomodada familia y que cuenta con una gran formación académica. Su vida transcurre laboralmente en Barcelona donde presta sus conocimientos para empresas de su ramo. Allí conoce a un empresario llamado Jaime del que se enamora y tras su convivencia con él, descubre sus más oscuros secretos. También nos narra su paso por la prostitución de lujo convirtiendo la novela en un pequeño tratado sobre el funcionamiento de este mundo que es reflejado en una agencia de acompañantes femeninas.
Y sí, ya se que aún no he escrito sobre la película en la que se basa la novela, pero antes, he querido hacer esta pequeña reseña literaria para hacer notar que hoy en día, el cine en una buena parte, viene marcado por las adaptaciones de los libros más populares del momento. Y este en mi opinión, es un buen libro que se devora de un tirón por el morbo que se obtiene al leer el diario personal de alguien cuando se hace público. Pero independientemente de lo atractivo del asunto, lo que hace a la novela un caramelo es la excelencia en la narrativa de la autora que luce todo su talento en los continuos diálogos incluidos en el libro y que son una lección sobresaliente en la utilización de este recurso narrativo que nos ahorra descripciones infinitas.
La polémica: El cine y la censura (hoy en día la autocensura) siempre han ido de la mano, y coincidiendo con el estreno en salas comerciales en España en el año 2008 de la adaptación cinematográfica, la polémica y la controversia aparecieron una vez más ligados al erotismo en la gran pantalla. Y es que el cartel de la película fue vergonzosamente censurado en las marquesinas de los autobuses de la ciudad de Madrid por la empresa de transportes. La cadena Cope, ligada a los obispos españoles, también dio orden de no emitir publicidad o hablar de la película, mientras Telemadrid según Molina, se negó a hacer la cobertura de la cinta. Es decir, una vez más en España el tardofranquismo (muy tardo ya) hizo su aparición por el miedo al "descontrol" sexual de la población. Y todo esto, por un póster casi virginal de una joven que se acaricia el pubis en un ademán que pareció molestar en exceso a la curia católica. No estaría mal que dejaran follar a los curas para comprobar que lejos de ser algo sucio y perverso se puede pasar muy bien, conocer gente e incluso de ese modo atraer a más feligreses a las iglesias.
La película: La cinta y vista desde una perspectiva pausada y fuera de polémicas estériles fue en mi opinión una buena adaptación de la novela de Valérie Tasso a pesar de las críticas muy encontradas que recibió. De una narrativa fílmica fluida y urbanamente costumbrista su director Christian Molina, nos traslada de la Francia rural hasta la cosmopolita Barcelona con una composición cinematográfica de un gusto exquisito. A través de un libreto algo deslavazado de Cuca Canals, nos adentramos en la personalidad de Valérie y sus múltiples confluencias en torno a su vida sexual y sentimental. Todo confluye en una fusión de ideas y pensamientos que trasladan bien la idea expresada en el libro, pero que no obstante, cambia algo el orden y algunas partes que tal vez no eran necesarias. En todo caso, la cinta es una lograda dramatización erótica que engancha de alguna manera como lo hace la novela. Su parte más pobre, descansa sobre un cierto aire telefílmico que contrasta demasiado con su brillante parte técnica que merece un apartado muy especial a continuación.
Hay tres apartados en la película muy destacables y el primero de ellos es la cuidadosa y excelente dirección de arte llevada a cabo por Llorenç Miquel. Él da una lección en cuanto a decorados y ambientación que debió de ser un sueño para la autora de la novela. Desde la elección de la casa rural en la campiña francesa, pasando por el lujoso ático de Barcelona convertido en nidito de amor donde se instalan Valérie y Jaime, hasta la recreación de 'La Casa' (casa de citas), son de una sencilla complejidad que trasladan a la perfección el climax creado en la novela.
Por otra parte, nos encontramos con una lúcida fotografía dirigida por Javier G. Salmones que hace brillar una escenografía que entronca con la manera de rodar visualmente con el mejor cine de Pedro Almodovar. Y no nos podemos olvidar de una música brillantemente compuesta por Roque Baños y Mariano Marín que nos envuelve de una manera evocadora y que hace mejor, mucho mejor, a la película de lo que realmente es.
En el reparto se encarga de poner rostro a Valérie, la actriz tarraconense Belén Fabra (Cuéntame cómo pasó), que impresiona por el parecido físico con la autora de la novela. Si tenemos en cuenta que Tasso fue la coach del equipo de casting de la cinta parece que la elección para el papel no pudo ser más acertada. Una actuación convincente y precisa con el añadido de que buena parte de la historia se la pasa desnuda o semidesnuda sin perder naturalidad y aportando fuerza al personaje representado. En el resto del reparto, destaca el actor argentino Leonardo Sbaraglia (Nieve negra) interpretando al ruin empresario Jaime y a Ángela Molina como madame de la casa de citas.
No quisiera concluir sin hablar sobre el significado de la palabra que sin ninguna duda llama la atención de la novela, de la película y si cabe, de esta reseña a caballo entre el cine y la literatura. ¿Qué es realmente una ninfómana? Si nos atenemos a la definición de la RAE nos lleva a una derivación de ninfomanía, compuesta a su vez por los vocablos ninfa y manía. Por lo tanto, concluyen que sería una apetencia sexual insaciable o muy pronunciada en la libido de una mujer. Valérie Tasso por su parte, se pregunta sin categorizar, si esta condición es patológica o no, aunque parece concluir que el sexo en esa etapa de su vida fue una mezcla de placer y de la búsqueda de una autoestima que a su vez era la mejor derivación para encontrar el amor. En todo caso, no se me ocurre formula para cerrar este texto que recordar sus palabras citadas en el libro y en la película y que concluyen con la siguiente afirmación: "Si queréis ponerme un nombre, ¡adelante! ¡No me importa! Pero sabed que lo que soy en en realidad es una ninfa. Una nereida, una dríada. Una ninfa sencillamente".


