martes, 15 de enero de 2019

El vicio del poder (Vice): Christian Bale se viste de Oscar con el traje de Dick Cheney


La historia: Biopic sobre la figura del vicepresidente de los Estados Unidos Dick Cheney (Christian Bale), en la que se narra el inmenso poder que obtuvo durante el mandato de George W. Bush (Sam Rockwell). 

¿Quién fue y cómo surgió la "vocación" política del vicepresidente americano con más poder de la historia? ¿Fue realmente Bush consciente del poder que entregó a su segundo de a bordo? ¿Qué pensaba el conservador Cheney del matrimonio homosexual o de otros derechos civiles siendo el padre de una hija lesbiana? ¿Hizo algo Obama para revertir las leyes abusivas contra las libertades civiles o el exceso de poder en el gobierno?

Éstas y otras preguntas, tratan de encontrar respuesta en la propuesta del cineasta estadounidense Adam McKay, que vuelve a la carga como ya hiciera en 'La gran apuesta' en la que se centraba en desentrañar el estallido de la burbuja inmobiliaria.


La crítica: Los más asiduos a Cine y críticas marcianas se habrán percatado de que hoy no he abierto la publicación con una cita literaria. Pues bien, he querido retrasar ese momento hasta ahora ya que la cita que quiero destacar se produce en el minuto once de la película. Es toda una declaración de intenciones y que resume de alguna forma la enigmática personalidad de Dick Cheney.

Cuidado con el hombre callado. Porque mientras otros hablan, él observa. Y mientras otros actúan, él planea, y cuando finalmente descansan, él ataca. -Anónimo.

Si señor, felicitaciones al cineasta Adam McKay por saber narrar en el cine y dar golpes de efecto en el momento adecuado. Otro de estos momentos eternamente cinéfilos, nos sorprende, cuando en el minuto 50 de la proyección la película se da por finalizada con el inicio de los títulos de crédito. Es entonces, y en un rebobinado cinematográfico, cuando la historia continua con una llamada que recibió Dick Cheney y que cambió de alguna manera el curso de la historia contemporánea. En ella, se le ofrecía la candidatura a la vicepresidencia de los Estados Unidos cuando él se hallaba retirado de la política mientras se dedicaba a forrarse con la corporación petrolífera Halliburton.

Evidentemente; campos de petróleo, guerra de Irak e ideología, comienzan a tomar forma en la propuesta para desentrañar la etapa más oscura en la historia moderna de los Estados Unidos de América.

La mayor de la virtud de la producción es conseguir transmitir emoción y tensión narrativa con un personaje en principio tan gris como fue el vicepresidente Cheney. Para ello, el director se apoya en una gran banda sonora compuesta por Nicholas Britell que aporta calidez y transporta al espectador desde el 1963. Allí es donde vemos a un Cheney grosero y de mala vida. En nuestros días ya le vemos como un hombre frío, poderoso, distante y sin escrúpulos. En la parte negativa de la producción se aprecia un ramplón maniqueísmo y un cierto aire semi-documental que nos recuerda demasiado al cine de Michael Moore.


Lo mejor de la producción pasa por un reparto espectacular y que está llamado a obtener una lluvia de nominaciones en la carrera por los premios de la Academia. En primer lugar y con muchas posibilidades de llevarse el Oscar a Mejor Actor Protagonista, nos encontramos con un irreconocible Christian Bale. El actor se transfigura (con otro fuerte cambio de peso) de una manera impresionante en la figura del ex-vicepresidente estadounidense.

Su mujer en la película es una también transfigurada y poderosa Amy Adams que juega en ese extraño papel de "segunda dama" y en la que vemos a una mujer que siempre fue el punto de apoyo incondicional hacia su marido. De hecho, era ella la que sustentaba la parte ideológica del clan familiar.  Destacar así mismo, el papel del oscarizado Sam Rockwell que metiéndose en la piel, en los gestos y casi en el cerebro de George W. Bush, nos regala un papel memorable que le sitúa en la élite actoral.

El vicio del poder es en lo personal, el mejor biopic de los que he visto en los últimos años teniendo en cuenta que no me gusta demasiado este formato cinematográfico. No obstante, cuando hay calidad y cine de alto calado es indiferente el género, la forma e incluso la ideología expresada por el cineasta de turno. El cine son fotogramas de emociones en movimiento y esto el cineasta Adam McKay lo sabe y lo consigue en 132 justificados minutos de buen cine.

Nota: 8/10.

Nacionalidad: Estados Unidos.

Dirección y guión: Adam McKay.

Reparto: Amy Adams, Christian Bale,
Sam Rockwell, Steve Carell.

Música: Nicholas Britell.

Fotografía: Greig Fraser.

Duración: 132 minutos.

Estreno EE UU: 25/12/2018.

Estreno España: 11/01/2019.

Estreno México: 1/02/2019.

martes, 6 de diciembre de 2016

Animales Nocturnos (Nocturnal Animals)


La historia: Susan (Amy Adams) ha recompuesto su vida tras divorciase hace años de un joven escritor llamado Edward (Jake Gyllenhaal). Ahora es una galerista de arte moderno y lleva una vida colmada de éxito profesional pero con dudas respecto a su segundo matrimonio. Una mañana, recibe un paquete de su exmarido con el manuscrito de su primera novela. El escritor le pide que la lea y le de su opinión pues ella nunca acabó de confiar en su talento. Susan, al encontrar muchos matices de su vida en pareja con Edward en el libro, se sumerge de tal manera en él, que comienza a replantearse su vida. 

La crítica: Algo distinto, algo especial y una atmósfera única es lo que propone Tom Ford en su segundo largometraje. Cine de autor en el más amplio concepto de esta denominación. Cuando un director consigue implantar un sello propio a sus películas, diferenciándose del resto, solo nos cabe felicitarle porque con sus principios consigue lo más difícil en el cine. Es decir, innovar y ser vanguardista.

A partir de esta consideración su cine gustará más o gustará menos, pero lo que no cabe duda es que lo hace desde una óptima calidad narrativa. Por más que yo me empeñara en destripar la película, cosa que no pretendo, sería imposible hacerlo pues los terrenos por donde nos lleva Ford son para sentirlos. Tienen tantos ángulos y prismas distintos que solo visionando su propuesta se pueden entender las múltiples preguntas que plantea.

La cinta está basada en la novela 'Tony and Susan' del escritor neoyorquino Austin Wright y es el mismo Tom Ford el que se encarga de adaptar el guión de la misma de una manera muy particular. Aunque en principio se podría hablar de cine y literatura de nuevo unidos, en realidad nos encontramos ante un thriller de suspense dramático.


La novela que recibe Susan trata de un hombre que viaja por una oscura carretera junto a su mujer y a su hija adolescente. En mitad del vasto territorio de Texas son abordados por otro vehículo que los echa fuera de la carretera. Tras el accidente, los tres delincuentes que provocan el mismo secuestran a la familia con consecuencias insospechadas para todos los miembros del suceso. Esta subtrama pasa a ser la trama principal de la película, reflejando el escritor de la novela, rasgos de sí mismo y de su exmujer en la pareja secuestrada. Susan, al ir leyendo la novela, se está dando cuenta del talento de su exmarido y volviendo en cierta manera a enamorarse de él otra vez. Lo que ella desconoce son las pretensiones de Edward al remitirle su manuscrito...

Estamos hablando de dos historias paralelas dentro de la misma cinta o mejor dicho hablamos de dos películas en una sola. Por otra parte y como no podía ser de otro modo convergen en su parte final cerrando el circulo de una manera emotiva y sutil. Hacer de algo en principio tan complicado, algo natural y sencillo solo está en manos de algunos privilegiados y Ford en este caso lo consigue de una manera eficaz.

La cinta cuenta con un hándicap de salida y es la muy desafortunada presentación en sus primeras imágenes que resultan incomprensiblemente grotescas. Nos encontramos en una exposición en una galería de arte creada por Susan y ante unos cuerpos desnudos que hacen las veces de esculturas humanas. A pesar de ser un hecho anecdótico siempre he pensado que la presentación de una película es muy importante para predisponer al espectador a favor de obra. Esto contrasta mucho con la sutileza visual de la película. De hecho es sobresaliente en su fotografía y en su mirada. Los tonos rojos, negros y blancos deslumbran por su belleza.

Una vez superada esta anécdota, nos encontramos ante un cine de alto calado artístico. Un cine profundo y a la vez visceral que nos habla ante todo de las emociones humanas. Sí, de aquello que nos mueve y nos conmueve, de la cobardía y de la valentía, del amor y del desamor. Pero sobre todo nos habla de venganza, de resentimiento, de odio y a la vez de comprensión. Y nos habla y nos sigue hablando hasta que conseguimos escuchar y no solo oír. Un ejercicio de estilo de alta vanguardia cinéfila.


Jack Gyllenhall (Brokeback Mountain) tiene un doble papel en la cinta. El primero como el escritor y el segundo como protagonista de la narrativa de su novela. Un trabajo que le emparenta en cierta manera con su personaje en la estupenda película Demolition y que ya le confirmó como un actor en plena madurez. Sería de justicia que obtuviera la nominación al Oscar en 2017. Un actor con un alto grado de compromiso con su profesión eligiendo normalmente papeles muy complicados e incluso fuera de las grandes superproducciones que le reportarían mayores ingresos económicos.

Parecido es el caso de Amy Adams (La llegada). Una actriz que está despegando a base de seleccionar muy bien sus trabajo. Aquí de nuevo luce con soltura y emotividad. El tercer papel destacado de la cinta lo encarna Michael Shannon (Revolutionary Road). Él interpreta al policía encargado de investigar el caso del incidente y secuestro de la familia de la novela. Sin duda, un papel espectacular que también le debería llevar a obtener su segunda nominación al Oscar como mejor actor de reparto. En el papel de villano se desenvuelve con acierto Aaron Taylor-Johnson (Savages).

En conclusión, nos encontramos ante una propuesta atrevida y seductora, que nos hace olvidar ciertos rasgos de pretenciosidad que a veces destila el cineasta. De hecho, Ford encuentra los mejores caminos del cine noir de los últimos años. Extremadamente dura en lo sentimental, sin embargo, Animales nocturnos nos depara un ejercicio de una sutileza narrativa perturbadora y exquisita. Acompañados de un excelente música, entraremos si estamos dispuestos a ello, en un proceso de deconstrucción de unas personalidades magnéticas, contradictoras e imperfectamente humanas.

Animales Nocturnos obtuvo el gran premio del jurado de la Mostra de Venecia de 2016.

Nota: 8/10.

Nacionalidad: Estados Unidos.

Dirección y guión: Tom Ford.

Reparto: Amy Adams, Jake Gyllenhaal,
Michael Shannon, Aaron Taylor-Johnson,
 Isla Fischer, Laura Linney.

Fotografía: Seamus McGarvey.

Música: Abel Korzenioswski.

Duración: 115 minutos.

Estreno EEUU: 23 de noviembre de 2016.

Estreno España: 2 de diciembre de 2016.


viernes, 18 de noviembre de 2016

La llegada (Arrival)

 

La historia: Doce naves espaciales en forma de óvalo, se sitúan a unos pocos metros de altura a lo largo y ancho de todo el planeta. Mientras la población mundial entra en pánico, las autoridades empiezan a preparar planes de evacuación ante el inminente contacto con los extraterrestres. Para tratar de entender que es lo que buscan y si sus intenciones son pacíficas, la administración de los Estados Unidos contrata a Louise (Amy Adams). Ella es una profesora experta en lingüística. Su misión será entrar en contacto con las naves y sus posibles tripulantes. El futuro de la humanidad depende de la posibilidad de establecer algún mecanismo de comunicación ya sea por lenguaje oral, escrito o cifrado. Esto solo ha hecho empezar...

La crítica: Nada es lo que parece. Aún enfrentándonos a una historia de ciencia ficción y partiendo de una premisa clásica en este género, la cinta deja rápidamente de lado la llamativa presentación para desviarse por completo del cine de catástrofes y efectos especiales. Lo que trata de retratar el director francocanadiense Denis Villeneuve son las reacciones humanas ante un hecho de tal magnitud. Para ello cuenta con un buen guión, basado en el relato corto del escritor Ted Chiang titulado 'La historia de tu vida'.

La cinta habría que enmarcarla en un cine de características intelectuales que a veces aborda el género cinematográfico de la ciencia ficción,. La cinta recuerda a 'Encuentros en la tercera fase' de Steven Spielberg o a la mas reciente 'Interstellar' de Christopher Nolan. La pregunta que todos nos haríamos ante un suceso semejante sería la siguiente: ¿Qué quieren y para que han venido a nuestro planeta? La película trata de encontrar respuestas y las encuentra a su manera. Esta es la base de la historia, por lo tanto y para no estropear el posible visionado de quien este leyendo estas líneas, sobrevolaremos por el largometraje sin desvelar detalles cruciales de su desarrollo.


Si bien la primera parte es algo repetitiva en el abordaje de la posible comunicación con las entidades extraterrestres, la historia va de menos a más cobrando una extraordinaria fuerza en su tercio final. Cinta de fortísimo suspense que te mantiene en tensión constante y que sin duda es lo mejor de la producción. En su debe, cabe decir, que es cinta de solo un visionado pues al conocer la resolución final, evidentemente la intriga en posteriores pases se pierde casi en su totalidad. En su haber, me llamó la atención la buena comunicación que se establece con el espectador. Nadie miró el reloj, nadie fue al aseo, por el contrario, la tensión se percibía en el ambiente como la mejor prueba de que lo que estaba sucediendo en pantalla transmitía emociones al espectador.

Todos en mayor o en menor medida y gracias al cine o a la literatura de ciencia ficción, hemos podido pensar como reaccionaríamos si al abrir la persiana de nuestra habitación nos encontráramos ante una gigantesca aeronave espacial y la incertidumbre que esto nos provocaría. De alguna manera es una fantasía que nos aterra, pero que tal vez nos gustaría vivir en nuestras propias carnes para experimentar un suceso único y ciertamente improbable en nuestra minúscula porción de tiempo que pasaremos en nuestro planeta.

Pues bien, la protagonista de la historia, la doctora Louise Banks, no siente ni miedo, ni demasiada curiosidad por lo que esta sucediendo en La Tierra. Marcada por una reciente desgracia personal, vive en su mundo tratando de cerrar heridas con su pasado. Lo que no supone, es que en el trabajo encargado por su gobierno de intentar contactar con la naves, encontrará respuestas al puzzle sentimental por el que esta atravesando. Ella tendrá la llave para salvar al mundo y de paso para salvarse a si misma de los fantasmas del pasado.

El concepto de regalo en su máxima expresión es otra de las temáticas de la producción. Pero cuando hablamos de este hecho, lo hacemos desde el significado de regalar sin esperar nada a cambio. Una de las preguntas existenciales que nos traen guionista y director, es si un posible contacto de una civilización extraterrestre con nosotros sería amistoso y como un presente, o por el contrario sería para aprovecharse de nuestros recursos planetarios. ¿Intercambio, regalo o expolio? Todas estas posibilidades son abordadas durante el metraje.


El reparto está encabezado por la camaleónica Amy Adams ('La gran estafa americana') actriz que objetivamente realiza un trabajo extraordinario por su sutileza y que apreciaremos mejor en la versión original de la película. Todo el peso de la producción recae sobre sus espaldas y no se entendería la cinta sin su presencia. La acompaña en escena Jeremy Renner ('En Tierra hostil') interpretando a Ian que es un experto matemático cualificado para integrarse en la misión. Simplemente hace su trabajo con corrección cumpliendo sin más. El ganador del Oscar Forest Whitaker tiene el papel del coronel Weber imprimiendo el carácter necesario al jefe del dispositivo militar.

En la parte técnica destaca la edición de sonido y la música, ambos aspectos unidos aumentan el suspense de la producción de una manera considerable. Sin embargo, lo mejor y biológicamente más aceptable es la conformación del aspecto de los extraterrestres, otorgándoles una formación corporal alejada de los estereotipados seres con cuerpo humano y grandes cabezas. En el supuesto caso de que existiera vida fuera del planeta con características similares a las humanas las posibilidades de que estas formas físicas fueran parecidas a las nuestras serían remotas. Así lo citaba el profesor de biología Emilio Valadé del Río en su articulo 'Extraterrestres' que enlazo a continuación por su gran interés científico:

https://emiliovalade.blogspot.com.es/2016/02/extraterrestres.html

Recapitulando, nos encontramos ante una buena propuesta que a pesar del handicap de que se muestra reiterativa en la primera parte. Más adelante consigue levantar el vuelo y enganchar al espectador con una fuerte tensión emocional que culmina en la parte final con un debate sobre el espacio/tiempo que ya inició Albert Einstein . Una de las preguntas que se hace en la cinta es tan inquietante como interesante. ¿Cambiarías algo en tu vida si supieras su desarrollo y la fecha final de la misma? De algo de esto y mucho más nos habla 'La llegada'. Para pensadores inquietos. La mejor cinta de ciencia ficción de 2016 hasta la fecha.

Nota: 8/10.

Nacionalidad: Estados Unidos.

Director: Denis Villeneuve.

Reparto: Amy Adams, Jeremy Renner.
Forest Whitaker, Michael Stuhlbarg.

Guión: Erich Heisserer.

Fotografía: Bradford Young.

Música: Jóhann Jóhannsson.

Duración: 116 minutos.

Estreno EEUU, México y Chile: 11 de noviembre de 2016.

Estreno España: 18 de noviembre de 2016.