La historia: Rachel (Emily Blunt) es una mujer que tras separarse de su marido Tom ve aumentar sus problemas con el alcohol. Todos los días toma un tren con destino a Nueva York y se dedica a observar por la ventanilla del tren (a su paso por la antigua zona donde residían) la vida de su ex marido. Fija su mirada en la nueva mujer de su ex (Anna) y en una nueva e inquietante vecina de la urbanización (Megan). Rachel se obsesiona con la vida de esta última hasta que un día descubre que le está siendo infiel a su pareja. Entonces decide inmiscuirse en esta relación con resultados muy peligrosos para ella. La desaparición de la joven Megan por causas desconocidas sacará a relucir todos los fantasmas que unen a las tres mujeres.
La crítica: Tate Taylor (Criadas y Señoras) dirige esta producción basada en el best seller del mismo nombre escrito por la novelista británica Paula Hawkins. Cinco millones de copias vendidas avalan lo que es una historia atractiva que entre el propio director y el guión adaptado de Erin Cresida se encargan de destrozar de una manera absurda en una especie de folletín de cartón piedra.
Si bien la premisa de partida pudiera parecer prometedora, rápidamente nos damos cuenta que el parecido en la presentación es sospechosamente similar a la cinta 'La ventana indiscreta' del maestro Alfred Hitchcock. Aquí se sustituye a James Stewart por Emily Blunt y la ventana del edificio por la ventanilla del tren. ¿Coincidencia en la presentación?
La base argumental se sustenta por la desaparición de una joven (Megan) que se autodefine a si misma como niñera en ocasiones y prostituta en otras?? La chica del tren (Rachel) es presentada por el cineasta básicamente como una vouyerista y entrometida joven que no obstante tendrá un papel fundamental en la resolución del caso. No me gusta el tono con el que se trata a la mujer en la cinta con un tonito demasiado melodramático y exagerado. No hablaremos de machismo en el director, y menos en la guionista o la en la propia novelista, ambas mujeres, pero el trato hacia el sexo femenino es cuanto menos reprobable y sujeto a clichés desfasados.
![]() |
Partiendo de esta estación, nos encontramos con un trío de mujeres enamoradas en algún momento de un mismo hombre. Peo esto resulta inverosímil ya que Tom es un tipo tan grosero, violento y de un físico totalmente convencional. Y lo más curioso del asunto, es que teniendo en el reparto al atractivo y buen actor venezolano Édgar Ramírez (Joy), le relegan a un papel secundario como psiquiatra de las damiselas del folletín. De supuesto galán nos colocan a Justin Theroux que con todos los respetos no da la talla. La película empieza a desesperar.
Por otra parte, la cinta cuenta con ciertas escenas eróticas filmadas con buen gusto. El suspense que va de menos a más, es lo único que puede salvar a la propuesta. También está la siempre recurrente opción de revisar los mensajes del teléfono móvil por si hubiera algo más interesante con lo que entretenernos. Situación que me recuerda a cuando abrimos la nevera, esperando a ver si por arte de magia aparece algo nuevo y apetitoso.
Pero el problema de la cinta parte de un trama que juega a ser farragosa tratando de confundir al espectador de una manera ridícula. Intenta hacerte pensar que las evoluciones de los personajes son realmente intrincadas y en la parte final es tan explícita que bordea el ridículo intelectual. Si a esto le añadimos el onirísmo basura que utiliza el director con los recurrentes sueños de Rachel el festival de desvaríos es completo.
El reparto femenino es lo más destacable pero de una forma irregular también. Emily Blunt en el papel de Rachel es la que soporta el peso de la producción y sin poder decir que está mal, tampoco resulta especialmente brillante en esta ocasión. Demasiado sobreactuada en el papel de ex mujer indignada, alcohólica e histérica por la infidelidad que dio pie a la rotura de su matrimonio. En la parte templada del reparto está Rebecca Ferguson como Anna que es la mujer actual de Tom. Actúa con equilibrio y profesionalidad. Y en la parte alta del trabajo actoral nos encontramos con Haley Bennet en el papel de Megan. Un buen descubrimiento por la potencia de sus matices interpretativos.
El mal colofón de la producción descansa sobre su factura técnica y de ahí parten muchos de sus problemas. La anodina fotografía más una dirección de arte anticuada y obsoleta, nos remiten a que la cinta pueda ser confundida con un telefilme de sobremesa, que recapitulando es con lo que nos encontramos al visionar este subproducto. Además, La chica del tren juega a ser cine interesante e intrigante y se queda en una producción falsa e inane.
Nota: 2/10.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Tate Taylor.
Reparto: Emily Blunt, Haley Bennet,
Rebeca Ferguson, Justin Theroux,
Édgar Ramírez, Lisa Kudrow.
Duración:112 minutos.
Fotografía: Charlotte Bruus.
Música: Danny Elfman.
Estreno EEUU: 7 de octubre 2016.
Estreno España: 21 de octubre 2016.
Estreno Argentina: 17 de noviembre 2016.





