martes, 4 de febrero de 2020

Underwater: misterio en el abismo marino


La valía de un hombre se mide por la cuantía de soledad que le es posible soportar. -Friedrich Nietzsche.

La ingeniera Norah Price (Kristen Stewart) se convierte en la líder de facto de un grupo de supervivientes después de que un desastre natural los golpee y los obligue a huir de la plataforma minera donde han estado viviendo. A 8.000 metros de profundidad, el grupo lucha por encontrar una forma de contactar con la superficie con la esperanza de que los rescaten. Pero no tardan en comprender que una peligrosa marcha por el fondo del mar podría ser su única forma de sobrevivir. Aterrorizados, Norah y el grupo empiezan a asumir que también se enfrentan a un tipo de amenaza muy diferente. Una amenaza biológica con siglos de existencia desconocida que vive en las profundidades más oscuras. De repente, las posibilidades de escapar se vuelven aún más remotas.


Underwater, mira siempre de reojo a Abyss de James Cameron. La cinta parte como una ambicioso proyecto en el que se mezclan los géneros de la ciencia-ficción, del terror y del clásico cine de aventuras.

William Eubank fue seleccionado para dirigir la producción. Después de su debut en la película independiente Love, el escritor, director y cinematógrafo triunfó con su segundo largometraje llamado: "La señal". Este, era un siniestro thriller de ciencia ficción que causó un gran impacto cuando se estrenó en el Festival de Cine de Sundance de 2014.

Underwater parte con un hándicap de salida muy importante. Su oscura fotografía -muy oscura- en tonos verdosos dificultan el visionado de lo que está sucediendo en pantalla. Justificar el terror o el suspense mediante este barato ardid puede resultar exasperante para el espectador. La narrativa, sin embargo, es fluida y la escalada del miedo se produce de manera orgánica y estructurada. 

La claustrofobia buscada por el cineasta se hace presente desde el comienzo del filme. Es de esta manera como empatizamos con la tripulación de la expedición minera Kepler. La misión era compleja: treinta días confinados en los estrechos pasillos de una plataforma submarina construida para soportar las enormes presiones de las perforaciones que se realizan en el fondo del mar. Pero cuando se produce un terrible maremoto, las alarmas se disparan cuando torrentes de agua destruyen y anegan la estructura de hormigón armado. Comienza una desesperada huida -narrada con precisión- de la tripulación que trata de llegar por el lecho marino hasta una lejana plataforma abandonada. Allí, si llegan, tratarían de usar las cápsulas submarinas de rescate para salir con vida a la superficie marina. Hubiera sido un detalle que la narrativa expresada se hubiera podido visionar con un mínimo de calidad. 

La parte más positiva de Underwater es que el suspense siempre va de menos a más. La música del compositor Marco Beltrami ayuda con fuerza a ello. Observamos como el peligroso viaje se vuelve aún más arriesgado cuando empiezan a sospechar que no están solos bajo las olas. Algo les sigue de cerca y está listo para atacar en cualquier momento. El espectador se involucra. La tripulación esta atrapada en un peligrosa persecución de un misterioso depredador submarino. La cinta deja a la imaginación de espectador si el ente que les persigue es de origen extraterrestre o forma parte de la fauna de las profundidades marinas. 


Kristen Stewart carga con todo el peso del reparto de una manera ágil y muy trabajada. Ya no es la indolente actriz adolescente que tanta división causaba entre el público. En Café Society del maestro Woody Allen ya demostró que era una actriz con variedad de registros. En Underwater, que como película es bastante mediocre, la exigencia física del papel requería que la actriz se sometiera a un entrenamiento muy duro. Además, fue la propia Stewart la que decidió raparse el cabello y teñirse de rubio. Su aspecto y su interpretación son contundentes. De hecho, es lo que salva a la cinta del naufragio submarino. Poco o nada que destacar en el resto del reparto. Si acaso mencionar al veterano actor francés Vincent Cassel. Interpreta a Lucien que es el capitán de la Estación Kepler y que acompaña a Norah en esta terrible situación. Se trata de un buen conocedor del terreno y que está decidido a salvar la vida de todos sus compañeros. El cineasta con estos dos personajes pone en valor la experiencia de los más veteranos con el arrojo de los más jovenes. Con ello, trata de involucrar a públicos con diferentes franjas de edad.


En la parte técnica de Underwater, Naaman Marshall hace un buen trabajo en el diseño de producción. Marshall logra estructurar de manera adecuada los entornos inmersivos que ayudan a transportar al espectador a los espacios reducidos en los que se desarrolla la historia. Los efectos visuales destacan en la creación de las terroríficas criaturas marinas que acosan a la tripulación. Pero todo este buen trabajo queda parcialmente anulado por la deficiente fotografía de Bojan Bazelli. 

Underwater juega a ser una especie de tratado en contra de la explotación de los fondos marinos. Si bien, entonces, su mensaje puede ser solido, su narrativa es demasiado previsible para un filme que intenta hacer del suspense su principal baza narrativa. Al menos, eso sí, su final es esclarecedor y deja atados todos los cabos sueltos en un guion bien resuelto pero tan simple como el cerebro de Donald Trump.

Nota: 5/10.


Nacionalidad:
Estados Unidos

Dirección: William Eubank

Guion: Brian Duffield

Música: Marco Beltrami

Fotografía: Bojan Bazelli

Duración: 95 minutos

Estreno EE UU: 10/01/2020

Estreno España: 31/01/2020.

Reparto: Kristen Stewart,
Vincent Cassel, Jessica Henwick
T.J. Miller, John Gallagher Jr.