Hasta el fin del mundo dirigida por Viggo Mortensen se ha estrenado en cines españoles el día 10 de mayo de 2024. Tras haber sido nominado por sus trabajos como actor a numerosos premios internacionales -tres veces nominado al Oscar-, Mortensen vuelve a ponerse tras las cámaras como director, en esta historia de amor ambientada en el Viejo Oeste a mediados del Siglo XIX.
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La historia: Estados Unidos, 1860. Vivienne (Vicky Krieps) es una mujer ferozmente independiente que se embarca en una relación con el inmigrante danés Holger Olsen (Viggo Mortensen). Juntos, empiezan una nueva vida cerca del tranquilo pueblo de Elk Flats, Nevada. El estallido de la Guerra de Secesión los separa cuando Olsen decide luchar por la Unión y dejar a Vivienne a su suerte en un lugar controlado por el corrupto alcalde Rudolph Schiller (Danny Huston).
La crítica: Con guiños muy sutiles a 'Memorias de África' o a 'Los puentes de Madison', Viggo Mortensen se consolida como un cineasta de largo recorrido. Ojalá pudiera seguir el rastro de Eastwood y combinar de manera sólida su carrera como actor y director. Tras su buen debut con Falling ahora nos regala otra buena película con aromas al mejor western crepuscular. Pero esta no es una película del Oeste al uso.
Hasta el fin del mundo narra una historia de amor inusual dentro del contexto de ese género, que aunque siempre me ha gustado, parecía agotado hasta que fue reactivado con la aclamada Sin perdón. En el caso de la cinta hoy reseñada se rompen algunos de los arquetipos que se han utilizado para representar los papeles femeninos en ese tipo de películas. El personaje central de la película es la inmigrante francesa Vivienne Le Coudy, una mujer de espíritu libre que se gana la vida vendiendo flores, trabajando en la taberna del poblado y que se enamora del también inmigrante Olsen. Aún emparejada prosigue su empeño por ganarse su propio dinero sin depender de un hombre que la mantenga.
La cinta cuenta con un hándicap de salida ya que en la secuencia inicial se revela una parte muy importante del final. Esta manera de narrar, más habitual en literatura, obliga a un esfuerzo notable de montaje. Se altera el orden cronológico para explicar el porqué de la apertura. Mortensen se aferra a el cine que nunca muere con elementos clásicos a la par que sencillos: héroe, villano, propósito de justicia y emotividad en un buen guion que también se encarga de firmar.
Buenas interpretaciones con carácter general destacando a Vicky Krieps con su papel de mujer fuerte, decidida e independiente. Mortensen también realiza un buen trabajo y se muestra contenido en su papel. Su personaje es el de un hombre que ha viajado mucho, pero le gusta la vida en el Oeste norteamericano donde ha echado raíces. La feliz rutina de la pareja se ve interrumpida por la decisión de Olsen de alistarse voluntario para luchar por la Unión poco después del estallido de la Guerra Civil. Al quedarse sola, Vivienne tiene que enfrentarse a los despiadados hombres que gobiernan el pueblo, entre ellos el odioso Weston (Solly McLeod), que es el violento y caprichoso hijo de un terrateniente.
Con sus amplias vistas y su ambientación en el Oeste del siglo XIX, Hasta el fin del mundo tiene el aspecto de un western clásico, pero rodada con la mejor técnica moderna. El filme se ha localizado en Durango, en México, que ha acogido muchas producciones del oeste, especialmente en los años sesenta. También se rodaron escenas en el oeste de Canadá. Uno de los entornos más importantes de la historia es la cabaña de Olsen, que se transforma cuando Vivienne llega para quedarse. La morada guarda valor escénico y narrativo.
Hasta el fin del mundo nace con la vocación de convertirse en un clásico y a pesar de su controvertido arranque consigue todos los objetivos que se propone: emotividad, cadencia y un final que cierra el círculo de manera redonda. Con buenas interpretaciones e imágenes preciosistas nos hallamos ante un filme para degustar a fuego lento. La cinta también nos habla sobre el perdón y la redención. El acto de perdonar es algo que las mujeres han hecho a lo largo de los siglos y de manera especial lo han hecho con hombres orgullosos. Aquí el perdón está presente en ambos personajes como signo de inteligencia emocional. En definitiva, nos hallamos ante una cinta con buen fondo, excelentes formas y que confirma a Mortensen como un gran director.
Nota: 8/10.
Nacionalidad: Estados Unidos
Título original: The Dead Don't Hurt
Género: Western, Romance
Dirección: Viggo Mortensen
Guion: Viggo Mortensen
Fotografía: Marcel Zyskind
Duración: 125 minutos
Reparto: Vicky Krieps,
Viggo Mortensen, Dany Huston,
Solly Mcleod, Garry Dillahunt.






