La historia: En 1969 cuatro hermanos de diferentes edades pierden a su madre por enfermedad y deciden guardar el secreto hasta que el hermano mayor cumpla la mayoría de edad y pueda hacerse cargo de la granja familiar. El problema surge cuando en el viejo caserón familiar comienzan a escucharse ruidos fantasmales y sobrecogedores. La pregunta es si la casa está encantada o es el maligno padre de los hermanos que permanece prófugo de la justicia y está rondando con aviesas intenciones el hogar de los hermanos.
La crítica: Lo cool, snob y supuestamente moderno en el cine de terror español es rodar las películas en inglés. Además con actores americanos o ingleses y ambientadas en Estados Unidos, aunque estén rodadas en Asturias, Cantabria o el Barrio de Vallecas. Incluso cuando vamos al Festival de la Canción de Eurovisión tratamos de cantar en inglés, cuando aún estamos por conocer algún presidente del gobierno que domine el idioma inglés más allá del yes, yes o el my name es Mariano.
Pero todo esto carecería de importancia si no se perpetraran ridiculeces como Un monstruo viene a verme, o películas ciertamente de desarrollo interesante como la que nos trae hoy, pero con final infecto, injustificable y que se atreve con descaro a poner a prueba el intelecto del sufrido espectador. Y es que la ópera prima de Sergio G. Sánchez, un hombre del entorno de Juan Antonio Bayona, goza de las virtudes de este último pero peca también de la soberbia y la displicencia acostumbrada en el cineasta español.
Una vez dicho esto, la presentación de la película y de los personajes está perfectamente conseguida. La ambientación en los Estados Unidos de los años 60, aunque innecesaria en una cinta española, también es meritoria y la forma de narración en forma de cuento gótico me parece un acierto que consigue las cotas de suspense y terror necesarias para el desarrollo del cine de género. Es más, la primera hora de la película, aunque está sobreponderada en el uso de clichés, se disfruta y consigue enganchar al espectador de una manera delicada y con buen ritmo narrativo. Pero a partir de ahí, y en el tercio final, todo empieza a degenerar en una historia inconsistente y realmente chapucera.
Historia de un fantasma juguetón que se dedica al juego del ratón y el gato con los atribulados personajes de la película,Estos son básicamente los cuatro hermanos que se empeñan en vivir en un hogar que es la casa del terror del Parque de Atracciones. Se ve que les va la marcha y se lo pasan de puta madre con los variopintos sustos del supuesto espectro, del supuesto padre que ha vuelto a casa, o con ratas, mofetas y demás seres angelicales que habitan la casa del terror. Pero de allí no se va ni Dios, es más, uno de los hermanos recibe las visitas de una moza de buen ver que por lo visto o se pone cachonda con la situación o es un gran alma caritativa.
Y si realmente me tomo todo esto a cachondeo es por lo siguiente: (ATENCIÓN SPOILER), nada es lo que parece. Todo es un invento del guión a través del director e incluso mi sinopsis no sería válida ya que también esta sustentada sobre hechos inexistentes. No diré si los personajes están vivos, si son muertos vivientes, productos de los sueños o son creación imaginaria de alguno de los hermanos. Una vez llegado a este punto, eso es lo de menos. Todo este desastre argumental aparece en los cinco últimos minutos de la cinta.
El secreto de Marrowbone es un coitus interruptus, una eyaculación precoz y un gatillazo descomunal que entroncan directamente con las chaladuras y los desbarres en los que ha caído últimamente el cineasta indio-estadounidense M. Night Shyamalan.
Lo mejor del reparto es la interpretación de la nueva musa del terror Anya Taylor-Joy a la que ya vimos con su potencia actoral para el cine de género en películas como La bruja o en la absurda (Múltiple/Split/Fragmentado), y que sin duda es lo mejor de las tres películas. Hay actriz para rato. También destacar a la enigmática Mia Goth (La cura del bienestar), que tiene un potencial tremendo como actriz misteriosa y con físico muy peculiar que la puede llevar a interpretar a personajes variopintos. En la parte masculina, George MacKay y Charlie Henson se desenvuelven con corrección pero algo planos.
En conclusión, El secreto de Marowbone se siente como una película desperdiciada por un final que además de ridículo, se siente como una tomadura de pelo para el espectador. Y esto, en el mejor de los casos, pues la pregunta de muchos espectadores al final de la proyección va a consistir en intentar explicarse unos a otros que es lo que ha pasado aquí. Y lo que ha sucedido es que toda la historia está sustentada por un guión que falsea el planteamiento y el desarrollo de la película. Se otorga una salida a la historia que es fallida y que además comete algún error de bulto como dejar solos en pantalla a algunos personajes que no existen y por lo tanto atentan contra la lógica más elemental. Cine de terror, o mejor terror en el cine. Con palomitas, eso sí.
Nota: 3/10.
Nacionalidad: España.
Reparto: George MacKay, Charlie Henson,
Anya Taylor-Joy, Mia Goth.
Guión: Sergio G. Sánchez.
Música: Fernando Velázquez.
Fotografía: Xavi Giménez.
Duración: 110 minutos.
Estreno España: 27 de octubre 2017.


