Jojo Rabbit dirigida por Taika Waititi llega a las salas de cine en España el 17 de enero con Scarlett Johansson y Sam Rockwell como estrellas del reparto. La cinta es una lograda sátira ambientada en el Berlín de finales de la Segunda Guerra Mundial y no dejará indiferente al espectador.
🎦🎦🎦🎦🎦
La historia: Jojo Rabbit (Roman Griffin Davis) es un niño de 10 años al que su madre soltera (Scarlett Johansson) apunta a las juventudes hitlerianas para encubrir que oculta a una niña judía en el desván de su hogar en Berlín. El chico ha desarrollado a un amigo imaginario que es el mismo Adolf Hitler. Con él, mantiene conversaciones en torno al totalitarismo y el odio a la comunidad judía. Una serie de acontecimientos pondrá en la encrucijada a Jojo y con ello comenzará a cambiar su visión del mundo.
La crítica: En medio de alguna polémica estéril por quién parece no comprender la función de la sátira, Jojo Rabbit es un soplo de aire fresco en el panorama cinéfilo de actualidad. Basada en la aclamada novela de Christine Leunen, El cielo enjaulado, la historia transcurre en la población ficticia de Falkenheim. Este pintoresco pueblo sometido al gobierno nazi ve como el fin de la guerra se aproxima súbitamente. Sin embargo, en la habitación de Jojo Betzler, de diez años, la expectación crece. El menor que representa la inocencia en su máxima expresión es susceptible a la omnipresente propaganda de su entorno. Con ello, el cineasta trata de reflejar como el nazismo caló en la población juvenil alemana. En cierta manera, el filme hoy reseñado es una fabulación invertida de lo que Roberto Begnini hizo con su aclamada La vida es bella. Ambas películas tienen como señas de identidad el uso del humor como mejor medio para denunciar la barbarie. Otro elemento común con la cinta del genio italiano es el giro hacia el melodrama en su tercio final.
Jojo Rabbit es una alegoría cómica sobre el precio de permitir que la intolerancia eche raíces, sea en el marco de una habitación o de una nación. Asimismo, Jojo hace un viaje muy real, dejando atrás la niñez hacia un pensamiento más maduro. Porque cuando encuentra el valor de abrir su mente, descubre el poder del amor capaz de cambiar su camino.
La cinta, en la que siempre está presente el humor, nos habla también de la figura del padre ausente y de los significados sentimentales que esta situación tiene sobre los menores. La amistad, el amor o el sentimiento identitario o nacionalista quedan también analizados por la fresca mirada de Taika Waititi que además de dirigir e interpretar a un personaje firma un libreto bastante divertido. En estos tiempos de auge de nacionalismos, antisemitismo y otras manifestaciones de intolerancia religiosa y racial, la necesidad de llamar la atención sobre estas situaciones es apremiante. El cine entonces -una vez más- me parece el vehículo perfecto para incidir de una manera original en este tipo de cuestiones.
En el reparto destaca el niño Roman Griffin Davis que no se amilana ante el elenco de estrellas internacionales de la producción. Fue elegido en un casting de entre mil chavales de su edad. La otra niña presente en el filme es Thomasin McKenzie que interpreta a Elsa. Ella, es la chica oculta detrás de la pared que descubre un apabullado Jojo. Waititi busca en ella representar a una adolescente judia con una fuerza de acero y compostura capaces de apaciguar la desconfianza del niño.
En la parte de los adultos un gran Sam Rockwell interpreta a un patético oficial alemán que habiendo perdido la visión de un ojo se dedica a entrenar a los jóvenes cachorros hitlerianos. En el papel de Adolf Hitler se mete el propio director de la cinta. Taika Waititi, por tanto, emula de alguna manera al Charles Chaplin de El gran dictador pero de manera innovadora y como amigo imaginario del crío. Hitler aparece representado con un lenguaje embravecido y con gestos exagerados. También le infunde a su versión del dictador la alegría infantil de un chiquillo, hasta que se empieza a descoser por las costuras imaginarias. Y por último, destacar a una gran Scarlett Johansson que es como ver a un mito viviente en la gran pantalla. El halo que desprende ya está a la altura de las grandes actrices americanas del siglo XX como en su momento fueron Grace Kelly, Marilyn Monroe o Kim Novak. En una de las secuencias más conmovedoras de la película, Scarlett -con su voz más grave- imita al padre de Jojo, que los abandonó, para intentar llegar a su hijo. Para ello, se pinta barba y mantiene una conversación a dos vías consigo misma que abarca desde la explosión de emoción a la melancolía pasando por la ternura. Impresionante actriz que atraviesa su cenit en la meca del cine.
Para hacer las veces del pueblo ficticio de Falkenheim donde reside Jojo la producción se dirigió a Žatec y Úštěk, dos localidades pequeñas de la República Checa. Se trata de una zona que en ocasiones formó parte de Alemania y fue ocupada en la Segunda Guerra Mundial. Aquí, en una localidad que nunca fue bombardeada, los edificios que datan de antes de la guerra han sido conservados. De ahí, que tenga un encanto de libro de cuentos. Otro aspecto adicional a destacar es el vestuario encargado a Mayes Rubeo. Cuando viste a Johansson utiliza prendas vintage con blusas y vestidos chic que contrastan con los uniformados soldados alemanes. La música cobra vital importancia cuando la historia se acerca al melodrama. También se intercalan himnos de los Beatles y la canción "Héroes" de David Bowie con temas de corte clásico en la música de cine.
Jojo Rabbit me ha parecido una hábil propuesta, aunque a veces previsible, que aporta una innovadora mirada sobre una de las etapas más siniestras del siglo XX. El mensaje es claro: recordar para intentar -desde el humor satírico- no volver a cometer los errores de un pasado brutal para la condición humana. Además, hay cine, buenas interpretaciones y lo más importante: un buen guion sobre el que se sustenta toda la arquitectura de un filme que gana cuando apuesta por la originalidad.
Nota: 8/10.
P.D. Jojo Rabbit ha obtenido 6 nominaciones a los Oscars de la Academia. Entre ellos el de Mejor Película. Scarlett Johansson por su parte ha logrado el hito de ser doblemente nominada. Acudirá a la gala de Hollywood nominada por Jojo Rabbit y por su papel en Historia de un matrimonio.
Nacionalidad: EE UU - Alemania
Dirección y guion: Taika Waitit
Reparto: Taika Waititi, Rebel Wilson,
Scarlett Johansson, Sam Rockwell,
Roman Griffin Davis, T. McKenzie
Fotografía: Mihai Malaimare Jr.
Música: Michael Giacchino
Duración: 108 minutos
En la parte de los adultos un gran Sam Rockwell interpreta a un patético oficial alemán que habiendo perdido la visión de un ojo se dedica a entrenar a los jóvenes cachorros hitlerianos. En el papel de Adolf Hitler se mete el propio director de la cinta. Taika Waititi, por tanto, emula de alguna manera al Charles Chaplin de El gran dictador pero de manera innovadora y como amigo imaginario del crío. Hitler aparece representado con un lenguaje embravecido y con gestos exagerados. También le infunde a su versión del dictador la alegría infantil de un chiquillo, hasta que se empieza a descoser por las costuras imaginarias. Y por último, destacar a una gran Scarlett Johansson que es como ver a un mito viviente en la gran pantalla. El halo que desprende ya está a la altura de las grandes actrices americanas del siglo XX como en su momento fueron Grace Kelly, Marilyn Monroe o Kim Novak. En una de las secuencias más conmovedoras de la película, Scarlett -con su voz más grave- imita al padre de Jojo, que los abandonó, para intentar llegar a su hijo. Para ello, se pinta barba y mantiene una conversación a dos vías consigo misma que abarca desde la explosión de emoción a la melancolía pasando por la ternura. Impresionante actriz que atraviesa su cenit en la meca del cine.
Para hacer las veces del pueblo ficticio de Falkenheim donde reside Jojo la producción se dirigió a Žatec y Úštěk, dos localidades pequeñas de la República Checa. Se trata de una zona que en ocasiones formó parte de Alemania y fue ocupada en la Segunda Guerra Mundial. Aquí, en una localidad que nunca fue bombardeada, los edificios que datan de antes de la guerra han sido conservados. De ahí, que tenga un encanto de libro de cuentos. Otro aspecto adicional a destacar es el vestuario encargado a Mayes Rubeo. Cuando viste a Johansson utiliza prendas vintage con blusas y vestidos chic que contrastan con los uniformados soldados alemanes. La música cobra vital importancia cuando la historia se acerca al melodrama. También se intercalan himnos de los Beatles y la canción "Héroes" de David Bowie con temas de corte clásico en la música de cine.
Jojo Rabbit me ha parecido una hábil propuesta, aunque a veces previsible, que aporta una innovadora mirada sobre una de las etapas más siniestras del siglo XX. El mensaje es claro: recordar para intentar -desde el humor satírico- no volver a cometer los errores de un pasado brutal para la condición humana. Además, hay cine, buenas interpretaciones y lo más importante: un buen guion sobre el que se sustenta toda la arquitectura de un filme que gana cuando apuesta por la originalidad.
Nota: 8/10.
P.D. Jojo Rabbit ha obtenido 6 nominaciones a los Oscars de la Academia. Entre ellos el de Mejor Película. Scarlett Johansson por su parte ha logrado el hito de ser doblemente nominada. Acudirá a la gala de Hollywood nominada por Jojo Rabbit y por su papel en Historia de un matrimonio.
Nacionalidad: EE UU - Alemania
Dirección y guion: Taika Waitit
Reparto: Taika Waititi, Rebel Wilson,
Scarlett Johansson, Sam Rockwell,
Roman Griffin Davis, T. McKenzie
Fotografía: Mihai Malaimare Jr.
Música: Michael Giacchino
Duración: 108 minutos










