miércoles, 9 de febrero de 2022

Un polvo desafortunado o porno loco: la sátira pandémica


Un polvo desafortunado o porno loco dirigida por Radu Jude se estrena en Filmin el próximo día 11 de febrero. El hilarante film, cuyo estreno fue censurado en Rusia por “promocionar la pornografía”, es el vigente Oso de Oro a la Mejor Película en el Festival de Berlín.

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La historia: Bucarest, 2021. Emi es una profesora de secundaria que ve amenazada su carrera y su reputación cuando un vídeo suyo con contenido pornográfico es publicado en Internet. Obligada a hacer frente a la ira de los padres de sus alumnos, que exigen su despido, Emi se niega a renunciar ante la violación de la privacidad a la que ha sido expuesta. 


La crítica: Dividida en tres episodios y mezclando géneros, la película incluye una parte central independiente a modo de diccionario de conceptos leídos desde una corrosiva mirada externa. Un polvo desafortunado o porno loco se ambienta en la Rumanía contemporánea pero podría haber sido rodada en cualquier parte del mundo pandémico actual. No obstante, la mirada sobre la propia Rumanía que parece anclada en los ochenta es demoledora. Se presenta a una sociedad ultra machista, a una iglesia desbordada o a los propios ciudadanos desquiciados por las mascarillas y los encierros decretados. 

Con un arranque propio de una película porno, y un segmento central independiente a nivel narrativo, la última película del rumano Radu Jude es culpable de cualquier cosa menos de provocar indiferencia. Las mascarillas que utilizan los personajes, reflejo del momento que nos ha tocado vivir, son solo un detalle más de la contemporaneidad de una obra que entronca con los bocetos del litógrafo y pintor Eugène Delacroix.

La premisa de la película es sencilla, pero sólida. La protagonista y su marido se graban un vídeo mientras mantienen relaciones sexuales. El testimonio visual queda alojado en un ordenador personal. Cuando llevan la computadora a reparar alguien del servicio técnico se percata del vídeo sexual y lo sube a la red. A partir de ahí, y en un caso que recuerda al de la concejala socialista Olvido Hormigos, comienza la caza de brujas de la maestra. Las situaciones que se dan a partir de ese momento mitad kafkianas, mitad berlangianas son hilarantes y desembocan en un "juicio sumarísimo" hacia la profesora. Los padres de los alumnos tendrán que decidir a mano alzada si nuestra protagonista debe ser despedida del colegio por su "conducta lasciva". Antes de la votación, y en una insólita humillación a la maestra, el vídeo será exhibido ante los padres y demás profesores en mitad de improperios, descalificaciones e incluso llamadas a la unidad de la patria. Nos hallamos pues ante el reflejo perfecto de una sociedad partida en dos mitades y ante una gran sátira del cineasta. 


El reparto coral está sustentado en la gran interpretación de Katia Pascariu que da vida a la maestra humillada y puesta en boga por todos. Una actriz que solo había actuado anteriormente en Beyond the Hills (2012). Los demás actores realizan unas correctas actuaciones aunque lo mejor son los personajes retratados que siempre rozan la hipérbole: curas, un miembro del ejército, un piloto de aviación radicalizado, madres histéricas o intelectuales de izquierdas componen un grupo de padres que hubiera firmado el maestro Berlanga y que reflejan a una sociedad desquiciada. 

En la parte técnica destaca la manera de presentar el filme. Para ello Radu Jude dibuja un tríptico cáustico que desafía la narrativa convencional. Los tres actos son “Calle de un solo sentido” (presentación), “Diccionario de breves anécdotas, signos y maravillas” (se concentra en un collage de imágenes satíricas de la Rumanía de hoy y de la de Ceausescu) y “Praxis e insinuaciones (el "juicio sumario" a la maestra)”.

A través de estos actos el director nos enfrenta a nosotros mismos en una especie de espejo cinematográfico sobre la hipocresía y la doble moral. 

Un polvo desafortunado o porno loco me ha parecido un filme divertido, irreverente y provocador. La cinta aborda de forma original los temas más candentes de la actualidad: el puritanismo, lo políticamente correcto, los nuevos inmigrantes e incluso a la locura a la que nos hemos enfrentado de manera colectiva a raíz de la pandemia. De esta forma, nos hallamos ante un mosaico de sucesos que evidencian la insensatez y la absurdidad de la sociedad que parece guiada por el odio y los prejuicios. Juzgar es uno de los mayores placeres conscientes e inconscientes para el ser humano y si es sobre la vida sexual de los demás el orgasmo parece asegurado. 

Nota: 7'5/10.


Nacionalidad: Rumania

Título original: Babardeală
cu buclucsau porno balamuc 

Dirección: Radu Jude

Guion: Radu Jude

Música: Jura Ferina

Fotografía: Marius Panduru

Duración: 106 minutos

Reparto: Katia Pascariu,
Claudia Ieremia, Olimpia Malai, 
Nicodim Ungureanu, Alexandru P. 

jueves, 2 de noviembre de 2017

En cuerpo y alma: Amor a fuego lento


Hay amores tan bellos que justifican todas las locuras que puedas cometer. -Plutarco

Pero también:

Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado. -Groucho Marx.

La historia: María es una inspectora de calidad que entra a trabajar en un matadero para supervisar la categoría de la carne allí preparada. Su carácter extremadamente reservado comienza a disparar los rumores entre el resto de los empleados. Es entonces, cuando aparece la figura de su jefe que se siente atraído por su físico y por su extraño carácter. Tras un robo en la empresa los empleados son sometidos a una investigación para dar con el culpable. Mientras, María y su jefe Endre, comienzan a confraternizar en lo que puede ser la semilla del encuentro del amor. ¿Les dejarán amarse? ¿Se dejarán ellos mismos ser amados?


La crítica: Atención droga dura: cine de autor, cine independiente, cine europeo y de Hungría, cine contemplativo, cine pausado, cine atormentado, cine sin palomitas, cine de silencios, cine de belleza interior, cine de festivales, cine de invierno, cine para cinéfilos y en definitiva cine que puede gustar o cine que puedes odiar. 

La directora húngara Ildikó Enyendi (Magic Hunter, Simon the magician) dirige con su peculiar mirada pausada una extraña propuesta que le ha valido para convencer al jurado y alzarse con la victoria en el Festival Internacional de Berlín, obteniendo con ello, el preciado Oso de Oro que es el máximo galardón de dicho festival. Dicho lo cual y siendo una película relativamente atractiva en su mirada, si esta ha sido la ganadora, que me parece una exageración, no quiero imaginar como serán las perdedoras. Cuidado con los jurados, las drogas y el alcohol. 

La película está construida sobre la base de las relaciones laborales y los conflictos, amores y desamores que se pueden dar en el mundo de la empresa. ¿Pero por qué elegir para esta propuesta un lugar tan "idílico y bucólico" como un matadero de vacas? Pues vaya usted a saber el porqué de dicha elección. La verdad hubiera dado igual el centro de trabajo elegido pues no es significativo para la propuesta. En fin, cosas de húngaros. Dicho lo cual, hay imágenes muy fuertes en lo relativo al sacrificio de animales y en un intento de suicidio de un personaje que dejaremos en el aire pero que pueden herir la sensibilidad del espectador. No es cine gore, pero tampoco es precisamente Blancanieves. 

Entrando más a fondo en la propuesta, la historia nos habla de un incipiente romance entre dos almas gemelas y atormentadas. Gemelas ya que casualmente y a través de unas entrevistas laborales, perciben y se dan cuentan que ambos, María y Endre, están teniendo los mismos sueños mientras duermen, sin tener una explicación clara para ello. Y atormentadas, porque el directivo de la empresa a sus 50 años ha renunciado al amor a pesar de su atractivo físico. También atormentada está María a pesar de que es joven, y también goza de un cierta sensualidad. Pero dada su inseguridad, parece haber renunciado al amor por sus problemas de relación social que se mueven entre sus neurosis y su miedo al contacto físico y social. En el fondo ambos quieren amar pero lo dan por improbable. Es entonces, cuando la historia desde una manera minimalista, sencilla y en parte hipnótica nos habla del amor correspondido entre un hombre maduro y experimentado y una joven virgen con una mezcla de miedo y deseo a entregar su cuerpo y ser amada. 

Película de planos largos, minuciosos y bellos en su mirada con una fotografía que luce brillante, hiperrealista y que contrasta originalmente con lo barroco del fondo de los personajes. Nos encontramos ante una fábula urbana que encuentra belleza en lo amargo del ser humano y que resulta hipnótica e inquietante, aunque muy pasada de metraje en los 114 minutos que se entienden como una reiteración innecesaria. 


El reparto está encabezado por la actriz eslovaca Alexandra Borbély que luce virginal, tímida, opaca, fría y extremadamente introspectiva tal y cual es el personaje representando. Por lo tanto, y suponiendo que en su vida real sea una persona más social, su actuación es notable. Su pareja en la película es el actor húngaro Géza Morcsányi que da bien en el papel de directivo financiero de la empresa y al que se le ve un actor curtido y preparado para cualquier papel. Deja buenas sensaciones interpretando a un personaje descreído, bondadoso y que vuelve a creer en el amor. Además, este es el mensaje implícito en la propuesta, es decir, volver a creer en el amor, incluso para los escarmentados y con alergia a este término tan absoluto.

La música de Adam Balazs, es evocadora, sutil y emocional, como pueden comprobar en el tráiler de la película. 

En Cuerpo y alma es en conclusión un cuento moderno sobre personajes complejos, asociales y en el fondo con la búsqueda del afecto y del amor como salvación a la desesperanza vital. Como película en sí misma, puede resultar fría y extraña, pero como mensaje a transmitir, resulta esperanzadora y denota calidad en cada plano propuesto por la mirada femenina de Ildikó Enyendi. Unas imágenes muy potentes, pero con una premiosidad excesiva, dejan la propuesta en la posible ambivalencia que a veces, el cine europeo provoca en la mirada del espectador. Y es que en la vida, como en el cine, los grises predominan contra el absolutismo del todo es negro, o el todo es blanco. En los matices, y en la valoración de todos los ángulos debería estar fundamentada toda opinión crítica, y esto, les aseguro, no cabe en 140 caracteres.

Nota: 7/10.

Título original: A teströl és lélekröl.

Nacionalidad: Hungría.

Dirección y guión: Ildikó Enyendi.

Reparto: Alexandra Borbély, Géza Morcsányi,
Réka Tenki.

Música: Adam Balazs.

Fotografía: Máté Herbai.

Estreno España: 27 de octubre de 2017.