lunes, 6 de febrero de 2023

The Fabelmans: Steven Spielberg se otorga un homenaje de Cine


The Fabelmans dirigida por Steven Spielberg se estrena en cines españoles el próximo día 10 de febrero de 2023. La película fue galardonada con el Premio del Público en el Festival de Toronto y es una de las favoritas en la carrera por los Oscars.

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La historia: Sammy Fabelman es un joven que vive entregado al cine, un interés aplaudido y fomentado por su artística madre, Mitzi (Michelle Williams). Sin embargo, su padre (Paul Dano), un prestigioso científico, apoya el trabajo de Sammy, pero lo considera una mera afición hasta que se da cuenta de su descomunal talento. 


La crítica: Puede parecer pretencioso, y de hecho lo es, realizar tu propio biopic en el que, además, realzas tu maestría ante la cámara desde que eras un adolescente. Eso es lo que ha hecho Steven Spielberg con The Fabelmans en la que se otorga un homenaje de, eso sí, buen Cine. Dicho lo cual, analicemos su carrera y la película.

En una carrera que se extiende a lo largo de cinco décadas, el director ha desarrollado una de las filmografías más populares, transformadoras y diversas de la historia, con títulos como Tiburón, E.T, En busca del arca perdida, Jurassic Park, La lista de Schindler y Munich. Y, en cada una de ellas, fueran excéntricas fantasías sobre encuentros con seres únicos o ajustes de cuentas morales con la historia de la humanidad, Spielberg ha compartido algo sobre sí mismo y su pasado. 

Después de regalarnos West Side Story, su primer musical, Spielberg vuelve con otro tipo de fábula sobre muchachos viviendo su infancia en Estados Unidos a mitad del siglo pasado y luchando por encontrar su lugar en el mundo; una historia de madurez basada en su propia experiencia que cuenta cómo comenzó su andadura como cineasta.

En 1952 cuando, con seis años, vio la película de Cecile B. DeMille El mayor espectáculo del mundo en el Fox Theater de Filadelfia, una experiencia que le inspiró tal fascinación que, en último término, le condujo a hacer sus propias películas. La cosa culminó en su adolescencia —invadido por una pasión por el cine en paulatino aumento— con otro encuentro que le marcó: en esta ocasión con John Ford. El legendario director de La diligencia, Centauros en el desierto y El hombre que mató a Liberty Valance, fue quien realmente impulsó la carrera profesional de Spielberg con consejos profundos a la par que sencillos. Todo ello, se refleja con sentida emoción en dos tramos  importantes de la cinta.


A lo largo de los años, Sammy -trasunto de Spielberg- se convierte en el documentalista de las aventuras de su familia, así como en el director de unas producciones amateur cada vez más elaboradas, protagonizadas por sus hermanas y amigos. Ya con 16 años, Sammy es el principal observador y archivista de la historia de su gente, pero cuando su familia se muda al Oeste, descubre una descorazonadora verdad sobre su madre que redefinirá la relación entre ambos y cambiará tanto su futuro como el de todo su núcleo familiar. Buena interpretación del joven Gabriel Labelle conocido por la serie American Gigolo.

Soberbia, como siempre, Michelle Williams metida en el personaje de la madre de Sammy. Es el de mayor riqueza narrativa. Mitzi es una músico consumada que siente auténtica pasión por su arte, pero que renunció a la oportunidad de ser pianista de conciertos para criar a sus hijos. Basada en la madre de Spielberg, Leah, Mitzi es una persona rebosante de amor por sus cuatro hijos, así como por su marido, Burt. Pero, como muchas mujeres de su generación, Mitzi ha sublimado su carrera profesional, sus ambiciones y sus deseos para encajar en las normas y expectativas de la sociedad y para cuidar de los demás.

Pobre, sin embargo, me ha parecido la interpretación de Paul Dano como padre de Sammy. Su personaje también es muy rico en matices. Más con los pies en la tierra que su esposa Mitzi, pero no por ello menos complejo e interesante. Burt Fabelman es un veterano de la Segunda Guerra Mundial e informático pionero cuyo innovador trabajo en los sistemas de almacenamiento de datos le valió enormes progresos profesionales, primero con RCA, y luego con General Electric, una oportunidad laboral que le hizo mudarse con su familia y con su mejor amigo, Bennie, de Nueva Jersey a Arizona. Adora a su esposa y le preocupa su creciente descontento con su vida de ama de casa, pero no sabe muy bien cómo ayudarla. Es un padre amoroso y le encanta ver cómo Sammy madura como cineasta, aunque le cuesta ver la labor de su hijo como un trabajo.

El mejor amigo del padre de Sammy, Bennie, es una presencia habitual en el hogar de los Fabelman a lo largo de casi toda la infancia del chico. Sigue a la familia a Arizona para trabajar con Burt en la misma empresa. Su personalidad desenfadada y divertida le convierte en alguien querido para los niños, que lo llaman tío, y también para Mitzi es una conexión emotiva que cada vez se hace más difícil de ignorar. Sorprende en positivo el trabajo de Seth Rogen.


En la parte técnica cabe destacar la 28ª colaboración entre Steven Spielberg y John Williams como compositor. En junio de 2022 Williams anunció que dejará de componer bandas sonoras con la quinta entrega de Indiana Jones, que estará dirigida por James Mangold, con Spielberg como productor. Qué decir del maestro. Nos deja un gran legado musical. 

Aunque The Fabelmans es una historia sobre el paso de la infancia a la madurez y un drama íntimo familiar, la película tiene el alcance, la energía cinética y las emocionantes secuencias que son el sello distintivo de Spielberg. Además, precisamente porque la cinta revela el origen de ese sello distintivo, los espectaculares paisajes desérticos en los que Sammy rueda sus westerns y películas bélicas con amigos y familia contienen un gran dramatismo visual, igual que la escena del tornado. Por tanto, la fotografía de Janusz Kaminski es excelente en lo visual y narrativo.


The Fabelmans es un filme potente, emocional y con un metraje de 150 minutos muy bien justificado. No hablamos de una obra maestra en mi opinión, pero sí de una película muy cuidada que da testimonio del amor de Spielberg por el cine. La cinta es un retrato de Spielberg, el artista, cuando era joven, y un intento de rendir un bonito homenaje a sus padres con gratitud por sus virtudes y absolviendo, eso sí, sus fragilidades, y defectos. Aún con todo, el director demuestra una vez más su humanismo que es el que marca todas sus películas capturando los recuerdos de su familia que buscó el sueño americano en los años 50 y 60.

Nota: 8/10.


Nacionalidad: Estados Unidos

Género: Biopic, Drama, Metacine

Dirección: Steven Spielberg

Guion: Steven Spielberg

Fotografía: Janusz Kaminski

Música: John Williams

Duración: 150 minutos

Reparto: Michelle Williams,
Paul Dano, Gabriel LaBelle,
Seth Rogen, Julia Butters, 
Judd Hirsch, Jeannie Berlin

jueves, 27 de abril de 2017

¡Qué maravilloso es el cine! Mi semana con Marilyn


Lo único que ve la gente en mí siempre es a Marilyn Monroe. En cuanto ven que no soy ella huyen. My week with Marilyn, año 2011.

La frase que abre esta reseña de cine para el recuerdo es un claro indicio del trágico final que tuvo la dulce Marilyn cuando ella misma se suicidó. Un mito, una estrella entre las estrellas que no pudo resistir a su propio personaje. Acabó muriendo de éxito. En el minuto setenta y dos de la cinta reseñada hoy encontramos la clave de quién era ella y hasta que punto la actriz pudo con la persona. El precio de la fama se cobró una vida convirtiéndola en leyenda.


Simon Curtis firmó en el año 2011 este biopic parcial de Marilyn Monroe que se centra en cuando la actriz acudió a Inglaterra para llevar a cabo el rodaje de la película 'El príncipe y la corista' en el año 1957. El cineasta en la que fue su ópera prima, firmó su trabajo más personal hasta la fecha. Desarrolló un filme que es un homenaje al cine dentro del cine de una factura técnica exquisita. Pero ante todo, la película es una curiosidad en la vida de la artista que se vio superada por un reparto en el que el método estaba por encima de la improvisación que era lo que a ella le hacía única en pantalla.

La película británica de la que hablamos hoy está basada en los diarios personales del escritor Colin Clark que a sus 23 años trabajó como asistente del director en el rodaje de la ya citada, 'El príncipe y la corista'. Los hechos se centran cuando el esposo de Marilyn, el escritor Arthur Miller, se vuelve a Estados Unidos tras desavenencias personales con su mujer. Es entonces cuando a Clark se le encarga el cuidado y la protección de Marilyn. A partir de este momento se establece un inocente romance entre el joven y la estrella de Hollywood que es la base dramática de la propuesta.

La extraordinaria y talentosa actriz Michelle Williams (Brokeback Mountain) ganadora del Globo de Oro por esta interpretación, asumió este reto en su carrera tras rechazar Scarlett Johansson el papel. La verdad es que en un principio cuesta ver a Williams en este papel. Sus rasgos físicos difieren con los de Marilyn en varios aspectos. La sorpresa sucede cuando la mimetización tanto de la voz como de la faceta gestual es tan grande que el recuerdo a la rubia más célebre del cine se convierte en realidad.

La cinta supuso el lanzamiento del actor británico Eddie Redmayne (La chica danesa), interpretando al escritor y por entonces ayudante de dirección Colin Clark. Su papel es fresco, emocional y deja para el recuerdo unas miradas que valen casi más que el texto recitado con su buen hacer habitual. Kenneth Branagh (Enrique V, Hamlet) fue nominado al Oscar por la interpretación que hace de Sir Lawrence Olivier en su empeño por universalizar su carrera a través del mito de Marilyn. Judi Dench, Emma Watson y Julia Ormond también destacan en un reparto de un altísimo nivel técnico.


Mi semana con Marilyn está narrada en un tono de dulce fábula en la que es un placer entrar gracias al virtuosismo en el manejo de la cámara Simon Curtis. Aunque el creador de una atmósfera tan cinéfila es su director de Fotografía.

Ben Smithard a través de sus filtros y tonos nacarados nos lleva hasta la década de los 50 en un preciosista y encantador viaje visual. Pero no es hasta la segunda parte de la cinta cuando la historia empieza a tener el calado emocional que la convierte en algo más que en un espectacular marco estético. Es entonces, cuando podemos apreciar la fragilidad y soledad que siente Marilyn ante el pelotón de aduladores que la acompaña.

Y es ahí, cuando ella misma parece comprender que antes que una buena actriz es considerada más por su físico que por su talento. Se está rompiendo en pedazos por dentro al darse cuenta de sus propias debilidades como actriz. Pero es mujer llena de contradicciones que a su vez no está dispuesta a renunciar al mito que ha logrado por una sensualidad explotada por ella misma.

La amistad que traba con el joven ayudante de dirección es la perspectiva desde la que el cineasta ataca la historia. Marilyn era ya un pajarillo con las alas rotas entregada a los sedantes y a la medicación para poder sobrellevar sus contradicciones de la mejor manera posible. Está es la esencia de lo que aporta Mi semana con Marilyn al legado de la artista. Una mujer que fue superada por su propio personaje y de la que sacaron provecho tanto la industria del cine como los maridos que se acercaron a ella y no la supieron o no pudieron entenderla.


La cinta tuvo un buen paso por taquilla si nos atenemos a que contó un presupuesto de 10 millones de dólares y obtuvo un recaudación final de más de 34 millones. Respecto a los premios, logró ser nominada por distintas asociaciones de críticos entre las que destacan los círculos de Nueva York, San Diego o Toronto siendo sin embargo destrozada por otra parte de la crítica sin piedad.

Pongamos unos cuantos ejemplos contrapuestos para demostrar que la crítica de cine sufre de una bipolaridad en ocasiones de extrema gravedad. Respecto a Michelle Williams, Javier Ocaña en el diario El País escribió: "Williams no da el pego ni en el físico, ni en el rostro, ni por supuesto en el aura". En cambio Oti Rodríguez Marchante en el periódico ABC se refirió a la actriz así: "Una interpretación, la de Michelle Williams que vale un Oscar se lo den o no". Sigamos ahora con la película en sí. Michael Phillips en Chicago Tribune dejo esta perla: "Una película menor, sobre una película menor a pesar de los talentos implicados". Sin embargo, Carmen Lobo en el diario La Razón se expresó así: "Filme Exquisito, sobrio, contenido". Si a todo esto le añadimos que obtuvo calificaciones desde el sobresaliente al muy deficiente, fácilmente deduciremos que detrás de cualquier crítica de cine hay nada más y nada menos que una persona y ya se sabe que cada persona es un mundo. En conclusión, que leer una crítica de cine es un acto de alto riesgo intelectual. Como dice el crítico Pablo del Moral, el mayor peligro de ellas es tomarlas muy en serio.

Hay aspectos que se prestan a poca discusión en la película y uno de ellos es la excelente ambientación conseguida en la misma. Rodada en los míticos Pinewood Studios en los cuales se rodó 'El príncipe y la corista, la cinta consigue ser una obra maestra en cuanto a la dirección de arte se refiere. Para ello veamos la fotografía inferior en la que cada elemento está colocado con una precisión absoluta. El actor ocupa el centro del plano con un vestuario perfecto. Los maravillosos coches de época le rodean y a la vez dan profundidad a la imagen. Mientras, los extras ocupan su posición y van hablando entre ellos. El espectador es seducido e involucrado en el contexto histórico a través de un diseño de producción de auténtico lujo. La magia del cine es esto, pero para llegar aquí el trabajo es inenarrable.


Música y cine: La belleza de esta banda sonora merece una mención especial. Personalmente la considero entre las diez mejores que se han escrito en lo que llevamos de siglo. El compositor Conrad Pope se encarga de los temas instrumentales y la selección de canciones cuenta con maravillosos temas de Nat King Cole, Dean Martin o la orquesta Tropicana. Por su parte, Alexandre Desplat se encarga de uno de los temas centrales del soundtrack con el emocionante Marilyn's Theme. Pero escribir sobre música sin escucharla no es lo mismo. Así que os dejo un ejemplo de lo maravillosa que es la música de cine:


Mi semana con Marilyn es una película que me transportó emocionalmente hasta el Londres del año 1957. Como suelo decir, una cinta que por la razón que sea me eligió a mí una noche del año 2012 que fue cuando se estreno en España. Espero que algunos de vosotros también disfrutéis de este viaje para el recuerdo a través de Marilyn Monroe y su leyenda. Os dejo el tráiler para aquellos que aún no hayáis visto la película.