miércoles, 14 de junio de 2017

El sueño de Gabrielle (Mal de pierres)


La historia: Gabrielle (Marion Cotillard), es una joven con las hormonas en plena ebullición y que además está afectada por una desestabilización emocional. Este trastorno le está causando problemas con los hombres de la población en la que vive y por consiguiente con su familia. Cuando la situación empieza a ser insostenible en opinión de su madre, esta le propone un matrimonio de conveniencia para estabilizar su situación emocional o bien ingresarla en un centro psiquiátrico para que deje de ocasionar problemas. Ante la dramática situación propuesta por su madre, Gabrielle acepta casarse sin estar enamorada. Sin embargo, advierte a su futuro esposo que no piensa mantener relaciones sexuales con él en ningún momento de su convivencia.


La crítica: El sueño de Gabrielle es una preciosista cinta francesa que tiene como principal problema un halo de artificialidad impostada. Este halo hace muy difícil integrarse en la historia sin pensar que estamos viendo una película en todo momento. Podríamos decir que solo se sostiene en pie por una actuación muy importante de Marión Cotillard y que sin ella, el largometraje se caería de un soplido como un castillo de naipes. De hecho, es un souflé galo que aún desinflándose, deja momentos de una belleza indudable pero que se siente como una lastimosa oportunidad perdida.

La cinta está basada en la novela del año 2008, 'Mal de piedras' de la autora italiana Milena Agus que se saldó con un moderado éxito en el país transalpino. El título hace referencia a la enfermedad renal que padece Gabrielle y que le impide engendrar descendencia. En el lenguaje coloquial, a esta enfermedad de cálculos renales se la conoce como piedras en el riñón. Por cierto, no se que puede pasar por la cabeza de un autor, para titular una novela con el horrendo título de Mal de piedras -en francés Mal de pierres- cuando además no es la clave de la historia ni de cerca.

Por una vez y sin que sirva de precedente, comprendo a los traductores en España. Evidentemente, si traducen este título literalmente por 'Piedras en el riñón' no hubiera ido al cine ni el dueño de la sala. Sin embargo, cómo cambia la cosa si la cinta es titulada de una forma tan bella como 'El sueño de Gabrielle'; la verdad no hay color. Y dicho esto, cabe decir que este título es una estafa porque no se corresponde con la realidad ni de la autora italiana, ni con la de la cineasta francésa Nicole Garcia que quiso respetar la opción del título que libremente eligió Milena Agus por mala que esta fuera en mi opinión.

Volviendo a la película en sí, la historia está desarrollada temporalmente a finales de la Segunda Guerra Mundial y geográficamente situada en la espectacular campiña francesa. En este contexto, es donde nos encontramos a Gabrielle con una sexualidad desbordada y en la búsqueda a su vez de un amor romántico al que no consigue ponerle cara. Tras contraer matrimonio, ciertamente se estabiliza pero no es feliz. El marido, además, es un hombre sombrío, callado y que no le aporta calidez. En un momento de la trama, Gabrielle se da cuenta que su marido está frecuentando a prostitutas y pagando 200 francos por cada encuentro. Desesperada por las infidelidades -en principio consentidas- le propone la extravagante formula a su marido de que le pague a ella los 200 francos en vez de a las prostitutas. Aunque Gabrielle está empezando a sentir algo por su marido, esta manera tóxica de relacionarse está empezando a desestabilizara de nuevo.

A partir de ahí, sufre un aborto por sus cálculos renales y decide, o deciden por ella ingresarla en un balneario para curar su enfermedad. Es allí, en soledad, donde conoce a un atractivo soldado herido y cuando se enamora realmente por primera vez. Es entonces, cuando arranca el verdadero conflicto sentimental de la película.

Y la pregunta es: ¿cómo es posible que con una buena historia, una excelente ambientación y una actriz en su mejor momento, la película se aproxime a ser un naufragio triste y desolador?

Pues así es el cine y hay un buen puñado de razones para argumentar el porqué este sueño de Gabrielle se convierte en solo un sueño de lo que pudo haber sido y nunca fue. Uno de los errores es el parsimonioso, lento y desesperante desarrollo que convierten sus 126 minutos de metraje en algo que parecen ser 226 minutos inacabables y profundamente extensos. Otro de los problemas surge cuando la identidad de la cinta se aproxima más a la factura técnica de un telefilme o directamente se entronca con la manera de narrar de las telenovelas más simples. Por último y entre otros problemas, cabe destacar la mala utilización del recurso narrativo de los sueños o de la locura para contar historias que nunca sucedieron en la realidad.


Aún con todo lo expuesto anteriormente, es una brillantísima y seductora Marion Cotillard (Aliados), la que sostiene toda la película y la salva por los pelos del naufragio total. Su actuación es sutil, contenida, suave y con una excelente vocalización de su lengua madre que hace imprescindible el visionado de la película en versión original francesa. La acompaña en el reparto Àlex Brendemühl (Truman) en un papel tan frío y seco como su personaje, lo cual no se ciertamente si es bueno o todo lo contrario. El que no deja dudas es el actor galo Louis Garrel (The Dreamers), en el convincente papel del soldado herido del que se enamora Gabrielle en su estancia en el balneario. Cabe destacar la fuerte química que se establece en pantalla entre Cotillard y Garrel con alguna escena subida de tono en las que ambos saben explotar su magnetismo físico.

En la parte técnica de la cinta sobresale además de su buena música y fotografía, un privilegiado diseño de vestuario que hacen que Marion Cotillard este perfectamente "mal" vestida o bien vestida desde la primera, hasta la última toma de la cinta. El vestuario diseñado para los campesinos o el personal del balneario es también de una elección inmejorable.

Por toda esta parte técnica reseñada, la gran actuación de la actriz francesa y la buena premisa de salida de la historia es una verdadera lástima que la película se convierta en un sucedáneo cinematográfico.El sueño de Gabrielle se aproxima más al cartón-piedra que a una producción profesional y con una narrativa medianamente aceptable. Por lo tanto, el filme francés es una profunda decepción aunque tiene tantos aspectos positivos que extrañamente la convierten en una bonita mala película.

Nota: 5/10.

Nacionalidad: Francia.

Dirección: Nicole Garcia.

Reparto: Marion Cotillard, Louis Garrel,
Àlex Brendemühl, Victoire Du Bois.

Guión: Jacques Fieschi, Nicole Garcia.

Música: Daniel Perbenton.

Fotografía: Christophe Beaucarne.

Duración: 126 minutos.

Estreno Francia: 19/10/16.

Estreno España: 9/6/17.


viernes, 25 de noviembre de 2016

Aliados (Allied) + Photocall de la Premiere en Madrid


La historia: En 1942 y en plena Segunda Guerra Mundial, el aviador Max Vatan (Brad Pitt) enrolado en la división de operaciones especiales del ejercito británico (SOE), es enviado a Casablanca para infiltrarse en las lineas enemigas del ejercito nazi. Para ayudarle en su cometido es reclutada la espía y combatiente de la resistencia francesa Marianne Beausèjour (Marion Cotillard). Su misión es fingir ser su esposa y proporcionarle los detalles del embajador alemán en Marruecos. Lo que comienza siendo solo un trabajo para la pareja pronto desembocará en un romance de consecuencias imprevisibles para ambos.


La crítica: Robert Zemeckis, el director de Forrest Gump y Naufrago, nos traslada en una magnífica recreación histórica hasta la Europa en estado de shock de la década de los 40. Lo hace apoyado en un muy trabajado guión del novelista y también director británico Steven Knight. La película nos evoca grandes recuerdos al cine clásico de la época dorada de Hollywood por su narrativa épica, romántica y emocional.

Visualmente, el cineasta, sigue el mismo trazo artístico del cine de antaño estadounidense. Imprime unos tonos dorados en el diseño de una fotografía de lujo. Esta es dirigida por Don Burgess con el que ya coincidió en Forrest Gump, al igual que con Alan Silvestri que se hace cargo de la impecable banda sonora original. Un trío de ases al frente de la producción.

La belleza perturbadora de toda la producción es hipnótica ante la mirada de nuestros ojos. La sensación de estar observando un lienzo en la sala de un museo es lo mejor del largometraje. Pero, ¿hay fondo en la historia o solo nos encontramos ante un film preciosista?

La primera parte es algo hueca pero nos embelesa la belleza del desierto marroquí y la sobresaliente reconstrucción en estudio de cine de la Casablanca de 1942. La película pasa de ser un frágil marco estético en su presentación, a una producción de más enjundia, cuando en la segunda parte, los personajes se trasladan a la ciudad de Londres en plenos bombardeos de la aviación alemana.


En este contexto geográfico es cuando la cinta encuentra el leiv motiv de la historia. La traición y sus consecuencias son abordadas a través de del romance que se establece entre Max y Marianne. No hay que olvidar que la pareja a pesar de estar en el mismo bando de los aliados, dedican su vida profesional a tareas de espionaje contra el frente nazi. Las dudas emergen cuando por lo arriesgado de sus vidas no pueden contarse el uno al otro parte de su trabajo. Las sospechas que tiene el ejercito británico sobre si Marianne está pasando información al bando enemigo, nos lleva a reflexionar sobre el concepto de traición y deslealtad tanto en los ideales vitales, como en la vida pareja.

Me gustaría hacer un apunte histórico y es que los romances entre espías durante buena parte de la Segunda Guerra Mundial no eran bien vistos por los mandos militares. Para ello, establecieron una especie de código de honor que fue denominado como "la regla de traición intima". Esta consistía en que si alguno de los miembros de la pareja descubría que el otro estaba facilitando información al enemigo, tendría que acabar con su vida sin ningún miramiento. Si no lo hacía sería acusado de alta traición y ejecutado de inmediato.

Esto nos llevaría al popular dicho de "que en el amor y en la guerra todo vale", y a un dilema de difíciles consecuencias para la conciencia personal. La historia trata de hacernos ver si es más importante el amor hacía la pareja o los ideales hacía tu país y las causas que defiendes. Ambos conceptos se entremezclan sembrando la duda a personajes y espectadores.

Otra de las temáticas narradas es la vida que llevaban los habitantes de Londres ante los masivos bombardeos nazis que acaecían sobre la ciudad. Especialmente en la zona de Hampstead Hearth que es donde se instalaron Max y Marianne. Un lugar en el que residían intelectuales, bohemios y refugiados de guerra que eran bien acogidos en la zona.

El miedo a morir en cualquier momento por los ataques alemanes con nocturnidad y alevosía, llevó a muchos ciudadanos a llevar una vida desenfrenada y festiva que refleja fielmente la película. Noches de bombas daban paso a noches de fiesta, sexo y alcohol para olvidar los horrores de la guerra.


El reparto está encabezado por un desigual Brad Pitt que está tan contenido en su papel que se acerca a la inexpresión artística. En su haber, cabe destacar su gran trabajo durante meses preparándose en el aprendizaje del idioma francés. Pero la estrella de la película es la actriz francesa Marion Cotillard, ganadora del Oscar de la Academia por 'La vie en Rose'. Una brillante actuación que la debería llevar a estar nominada en la próxima edición de los premios por ser el alma y parte fundamental de la cinta. El film es algo frió a veces y ella aporta toda la calidez que necesita la historia. Una verdadera estrella de cine. El resto del reparto es un equipo coral que trabaja con corrección pero con muy breves apariciones.

Maquillaje, vestuario y dirección artística son una autentica joya haciendo las delicias de los amantes de estos aspectos en el cine. Un apunte técnico que quisiera destacar es la recreación de los aviones del ejercito ingles conocidos por el nombre de Westland Lysander y del que solo queda un aparato en todo el Reino Unido. El diseño de producción del film se encargó de realizar estos aparatos con una gran maquetación que gustará a los aficionados a la aeronáutica.

Mí conclusión final es que nos encontramos con una propuesta que ante todo es visualmente de una arrebatadora belleza. Si bien, no podríamos decir que su contenido nos lleve a calificarla como una obra cumbre en la carrera de Robert Zecmekis, es muy de agradecer el esfuerzo por tratar de realizar un film de estilo clásico en nuestros días. Si los aficionados al cine superheroico tienen sus elevadísimas dosis de estrenos al cabo del año, pienso que paradójicamente propuestas de este tipo nos refrescan y nos reconcilian con el cine de toda la vida.

Nota: 8/10.

Nacionalidad: Estados Unidos.

Director: Robert Zemeckis.

Guión: Steven Knight

Reparto: Brad Pitt, Marion Cotillard,
Lyzzy Caplan, Matthew Goode,
Jared Harris, Tiar Lounis.

Fotografía: Don Burgess 

Música: Alan Silvestri.

Duración: 124 minutos.

Estreno EEUU: 23 de noviembre de 2016.

Estreno España: 25 de noviembre de 2016.

Estreno Chile y Perú: 12 de enero de 2017.


Os dejo con un enlace al tráiler de la película y a continuación de este pasaremos a ver el photocall del estreno oficial en la ciudad de Madrid.


PHOTOCALL EN EL CINE CALLAO DE LA PREMIERE EN ESPAÑA DEL DÍA 22/11/2016

Las imágenes que expongo a continuación son tomadas por Pablo Cuadra y Carlos Alvarez.

BRAD PITT                                                        





 MARION COTILLARD                                                       





BRAD & MARION



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  ¡Y esto es todo amigos!