lunes, 14 de mayo de 2018

Lucky: un cascarrabias con encanto


Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida. -Pablo Picasso.

La historia: Lucky (Harry Dean Stanton) es un hombre de 90 años con un fuerte carácter y que vive solo en un pequeño pueblo estadounidense en una zona desértica fronteriza con México. Es ateo, cascarrabias, pero destila cierta ternura. Por ello, es querido por los pocos habitantes que aún quedan en el municipio. Nunca ha tenido suerte en el amor, si entendemos por suerte en el amor, el haber estado casado. Por lo demás, sigue una férrea rutina y solo se alimenta de leche, café y fuma 20 cigarrillos al día. Tras una pequeña caída en casa sin mayores consecuencias, comienza un debate existencialista consigo mismo y con sus conciudadanos.


La crítica: Lucky es una pequeña película independiente que viene a recordarnos que el cine es algo tan sencillo como contar una pequeña o una gran historia. Hacerlo, además, de una manera comprensible y no tener que recurrir a ninguna explosión, efecto visual o a algo más que a la propia narrativa expuesta. Y es que la vida cotidiana tiene pequeños momentos que la hacen extraordinaria. Así al menos, parece entender la vida Lucky. Él, se considera un hombre afortunado desde que sirvió en la Armada estadounidense y tuvo la fortuna de estar destinado en el puesto menos peligroso del ejercito. Es decir, la cocina. De ahí, tomó su apodo de Lucky.

John Carroll Lynch, actor de Fargo, Zodiac o Gran Torino, debuta en la dirección con una propuesta firme, pausada, y sin mayores pretensiones que buscar un retrato de la vejez a través de un personaje sarcástico, cómico casi sin quererlo e inmensamente tierno sin apenas pretenderlo. En cierta manera, podríamos hablar de una comedia de corte filosófico. Lucky de una manera un tanto repetitiva nos habla del descreimiento como método para afrontar la etapa final de la vida. O cómo viene a expresar nuestro viejo gruñón protagonista: total si ya no se me levanta, tampoco me voy a preocupar ya del cambio climático (esto no es literal).

La historia está impregnada en todo momento por un cine transfronterizo, polvoriento e inhóspito que tan bien se reflejan en esas pequeñas poblaciones que aún persisten en el desierto de Sonora. Podemos encontrar muchas referencias cinematográficas en la película, pero siempre desde la sencillez. Desde el Giro al infierno de Oliver Stone y sus extraños habitantes, hasta referencias al cine argentino como en los también extraños vecinos del pueblo de El ciudadano ilustre. Incluso en cierta manera, nos encontramos con un minimalista y "contra" Relato Salvaje, apoyado en las Historias Mínimas del cineasta bonaerense Carlos Sorín. Ahora bien, también cabe decir que quizás Lucky hubiera cabido en un cortometraje o un relato corto si de literatura estuviéramos hablando. Y es que a pesar de su ajustado metraje, por momentos su ritmo monótono nos lleva a repetir rutinas innecesarias como espectadores. Lo lógico y honesto, hubiera sido que el cineasta hubiera usado las elipsis narrativas aunque el metraje se hubiera quedado en 70 minutos.


El reparto está encabezado por un extraordinario Harry Dean Stanton (Paris Texas, Corazón salvaje, Twin Peaks) que nos dejó este enorme legado en Lucky y que lastimosamente es su obra póstuma como actor. De todas maneras no hubiera asistido a la premiere, ni a ningún estreno posterior de la película ya que él solía comentar que eso solo lo hacían las estrellas y algunos actores. Como pueden comprobar, esta manera de pensar se funde en cierta manera con su personaje de Lucky. Descanse en paz, y gracias por una vida dedicada al mundo del cine. En el resto del reparto, cabe destacar la aparición del director de cine David Lynch en un papel como amigo del bar del pueblo en que el que se reúnen los pocos habitantes del lugar. Es tanto en el bar, como en la típica cafetería americana, donde encontramos los mejores diálogos entre los personajes. En estas secuencias, la película recuerda ya de una manera muy directa a la famosa serie estadounidense Cheers aunque en modo rural.

En los aspectos adicionales cabría destacar el color dorado del desierto y esos amaneceres bien recogidos por la dirección de fotografía. También la música country y los sonidos de las armónicas que nos sitúan en el contexto geográfico de una manera perfecta. Mención especial a una canción popular mexicana, con mariachi incluido, interpretada en un aceptable español por nuestro joven protagonista.

Lucky es un conclusión, un pequeño tratado sobre como se ve la vida desde el vértigo de los 90 años. O dicho de otra manera, como se ve la muerte desde esa posición y si esta causa miedo, curiosidad o incluso risa. Quizás sea una película más curiosa, que buena, pero desde luego es un testimonio inequívocamente distinto a la juventud y belleza que siempre ha reinado y reinará en el cine. Es por ello y además en plena orgía super-heróica, que parece incluso un súper-milagro que una pequeña película independiente llegue a estrenarse en las salas de cine.

Nota: 7/10.

Nacionalidad: Estados Unidos.

Dirección: John Carroll Lynch.

Reparto: Harry Dean Stanton,
David Lynch, Ed Begley Jr.

Fotografía: Tim Shurstedt.

Música: Elvis Kuehn.

Duración: 90 minutos.

Estreno EE UU: 29/09/2017.

Estreno España: 4/05/2018.