martes, 11 de junio de 2024

Vidas perfectas (Mothers' Instinct): irregular intento de revitalizar el buen melodrama

Vidas perfectas dirigida por Benoît Delhomme se estrena en cines españoles el próximo día 14 junio de 2024. El filme está protagonizado por las oscarizadas Jessica Chastain y Anne Hathaway.

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La historia: Alice (Jessica Chastain) y Celine (Anne Hathaway), disfrutan de sus idílicas vidas junto a sus respectivos hijos y exitosos maridos. Son mejores amigas y vecinas. La perfecta armonía de sus vidas se rompe repentinamente después de un trágico accidente. Una combinación de culpa, sospecha y paranoia destruye el vínculo entre Alice y Celine dando lugar a una dura batalla psicológica cuando los instintos maternales de ambas revelen su lado oscuro para defender a los suyos (Vértice Cine). 


La crítica: El filme está basado en la novela "Derrière la Haine" de Barbara Abel y es un remake de la película belga "Duelles" de Olivier Masset-Depasse. Ambientada en los felices años 60 en Estados Unidos, nos hallamos ante un angustiante retrato de los personajes de Alice y Céline. Mientras sus lazos familiares se van minando poco a poco por la culpa y la paranoia que sienten tras una tragedia familiar, se va desarrollando una intensa batalla de voluntades que revelará el lado más oscuro del amor maternal. La cinta retrata el corto paso que hay entre la felicidad y la desgracia o entre la amistad y la enemistad. 

Vidas perfectas es un irregular intento de revitalizar el buen melodrama. La historia del cine tiene arraigada esta forma de narración. Cuando hablamos de melodrama tendemos a pensar que es un término despectivo cuando no siempre es así. Es más, si nos vamos a la etimología veremos que melodrama es un vocablo procedente del griego. Melo viene de música y drama sería acción dramática. Por tanto cualquier película que en su relato use la música para resaltar la emocionalidad, sería un melodrama a todas luces. En cualquier caso -y ahí viene parte del problema del género- la cinta hoy reseñada se pasa de frenada y lleva la acción a situaciones muy exageradas. Esto resta credibilidad a lo que está sucediendo en pantalla con giros cada vez más retorcidos. 

La historia evoluciona del drama de urbanización residencial a intentar ser un thriller hitchcockiano. No lo consigue, pero al menos el cineasta debutante se fija en el maestro a la hora de plantear la acción. Hitchcock representó como nadie a una época en la industria del cine en la que se podían inventar muchas cosas. Podías inventar formas, figuras, efectos ópticos, ideas y metáforas. Además de sus inventos, el mago del suspense trabajaba con una concepción freudiana de la vida. Ahora, cuando ves sus películas, parecen muy modernas, incluso más que muchas de las actuales incluida Vidas perfectas


Lo mejor de la película pasa por el enorme duelo interpretativo entre Jessica Chastain y Anne Hathaway. La primera realiza el papel de Alice. Recuerda también a las mujeres rubias que empleaba Hitchcock en sus repartos. Este personaje es interesante porque retrata muy bien la situación de la mujer en la década de los sesenta en Estados Unidos. Con ella se profundiza en los roles de hombres y mujeres en aquella época. Es una mujer que desea trabajar por un lado y por otro no se atreve a dar el paso para contentar a su marido. Pero el problema surge con el terrible enfrentamiento con su amiga y vecina. La segunda, -Hathaway-, se encarga del papel de Celine. A primera vista parece la mujer perfecta, pero queda desestabilizada cuando ocurre la tragedia que marca la cinta. No debo realizar ningún adelanto de los sucesos para no reventar la intriga. Los maridos de las mujeres salen en la película como efectos decorativos. Los niños si cumplen un papel fundamental en la trama y en el enfrentamiento entre las dos madres. 

Visualmente el filme es una maravilla. Se recupera la glamurosa época dorada de Hollywood. De esta manera el relato se presenta como un lienzo en movimiento. Música, vestuario y maquillaje serían dignos de recibir cualquier premio. El punto de partida ha sido localizar dos casas contiguas, idénticas y con elementos de diseño muy específicos, necesarios para que la narración funcionara. Al final, las dos casas perfectas se encontraron en Cranford, Nueva Jersey. 

Vidas perfectas es una película que mantiene la tensión inicial con un buen ritmo narrativo, pero adolece de un guion sólido que mantenga la atractiva premisa de salida. Las situaciones evolucionan de manera sórdida y los giros no resultan creíbles. Hablamos de una cinta que retrata de manera imperfecta el amor, la amistad o la maternidad. También la locura. Lo mejor del filme son las interpretaciones femeninas y el magnífico estilo visual utilizado por el cineasta. Un metraje ajustado y el suspense que se mantiene hasta el final son los dos elementos más interesantes de un producto aseado que lo tenía todo para ser más grande.  

Nota: 6/10. 


Nacionalidad: Estados Unidos

Género: Drama, Thriller 

Dirección: Benoît Delhomme

Guion: Sarah Conradt-Kroehler

Música: Anne Nikitin

Fotografía: Benoît Delhomme

Duración: 94 minutos

Reparto: Jessica Chastain, 
Anne Hathaway, Josh Charles, 
Anders Danielsen Lie, Caroline
Lagerfelt, Steve Routman

jueves, 11 de enero de 2018

Molly's Game: la diosa Circe juega al póker


Es absurdo pedir a los dioses lo que cada uno es capaz de procurarse por sí mismo.
-Epicuro de Samos.

La historia: Molly Bloom (Jessica Chastain) es una esquiadora profesional que tras una caída en competición se retira del deporte rey del invierno. Tras este suceso, decide dar un cambio radical a su vida y se muda a Los Ángeles. Allí pretende disfrutar del buen clima y buscar nuevos horizontes laborales. Es entonces y en su nuevo trabajo como secretaria de un empresario adicto al póker, cuando comienza a organizar partidas exclusivas para estrellas de Hollywood, magnates e incluso miembros de la mafia. Cuando las cosas se complican, tiene que recurrir al importante abogado Charlie Jaffey (Idris Elba) para intentar salir del atolladero en el que se ha metido.



La crítica: Basada en el libro autobiográfico de la princesa (o la bruja) del póker Molly Bloom (Molly's Game: From Hollywood's elite to Wall Street's billonaire Boys Club, my hight-stakes adventure in the world of underground poker, 2015), debuta con fuerza en la dirección de cine el guionista Aaron Sorkin (La red social, Steve Jobs) y además lo hace con una historia real.

Los actores Leonardo Di Caprio, Ben Affleck y Tobey Maguire, entre otros, estuvieron implicados en las partidas de póker clandestinas que Molly Bloom organizó, hasta que supuestamente la "estrella" Tobey Maguire se vio superado por ella en inteligencia y fue vetada por este en los círculos de Hollywood. Y es que Circe, acostumbrada a convertir a los hombres en cerdos, encontró en el actor a su Ulises particular, y no pudo o no supo seducirle.

En la mitología griega, la diosa Circe era una hechicera seductora que vivía en una mansión en medio de un bosque y que transformaba en animales a los hombres que la ofendían. En las representaciones gráficas realizadas sobre ella se ve a una mujer poderosa y luciendo sus encantos femeninos. En la Odisea de Homero se cuenta que Circe recibió en su palacio a la mitad de la tripulación que Ulises mandó desembarcar. Ofendida, y con sus conocimientos de plantas medicinales los invitó a un banquete. Así que los sedujo con ofrendas y cayeron envenenados convirtiéndolos en cerdos. (Más sobre Circe en el link de la autora Kirke Libris)

En un momento de la película su protagonista femenina y ante un magnate borracho, menciona a la diosa Circe autorreferenciándose a ella. El ebrio protagonista perplejo le pregunta que si Circe era uno de los nuevos jugadores de la partida de póker. Naturalmente, como muchos ludópatas, este acabó convirtiéndose metafóricamente en cerdo. O lo que viene a ser lo mismo, se acabó quedando desplumado como muchos de los otros jugadores de los lujosos juegos que Molly Bloom organizó. 

La cinta y a través de un trepidante guión está narrada en off y en primera persona por la protagonista femenina. Además se utilizan flashbacks para llevarnos o bien a su infancia, o bien a su vida entre las estrellas de Hollywood. Y es que la perspectiva de donde parte el eje secuencial del film está en la situación en presente de Molly y sus problemas judiciales de todo tipo. Es entonces y cuando consigue encontrar a un abogado que se haga cargo de su caso cuando vemos de manera retrospectiva que y quien fue Molly Bloom durante un metraje de 140 minutos. Reiterativo en algunos momentos, esta larga duración otorga peso a la producción a base de veloces diálogos y diversos recursos narrativos ya explicados anteriormente. En contra de la producción, es precisamente en la minuciosidad de la narración y en las repetidas partidas de póker, en donde encontramos cierto abuso por parte del director y pocas ganas de tirar de tijera en el proceso de montaje.


En el reparto y buscando su ansiado Oscar, nos encontramos a una glamourosa y súper escotada Jessica Chastain (Zero Dark Thirty), que inevitablemente recuerda a la Erin Brockovich de Julia Roberts o a la Sidney Prosser de Amy Adams en American Hustle. Una gran actuación que en mi opinión, al menos, le debería valer para una nominación a la estatuilla dorada. En el papel de su abogado, aparece un cada vez mejor Idris Elba (La montaña entre nosotros) que con su imponente presencia y su buena progresión actoral escala posiciones para entrar en el top 10 de las estrellas masculinas del cine. Michael Cera (Scott Pilgrim vs. the World) hace de un malévolo, sarcástico y buen jugador de póker inspirado en el actor real Tobey Maguire. Y por último, una breve pero clave aparición de un buen Kevin Costner que hace del padre de Molly encontrado el punto emocional del filme en la mejor secuencia de la producción desarrollada junto a la pista de hielo del Central Park de Nueva York.

Y es precisamente en la ciudad neoyorkina y en las lujosas timbas organizadas por Molly Bloom donde encontramos el aspecto técnico adicional más interesante. Es decir, una notable dirección de arte. Decoroso también es el maquillaje y vestuario de Jessica Chastain que reflejan la personalidad de Molly Bloom, no la de la actriz. Lo digo porque va a ser quizás machacada por algún sector conservador o cualquier otro absurdo sector por utilizar prominentes escotes durante toda la película. Con ello se trata de reflejar la verdadera personalidad de Molly Bloom. Ella estaba dispuesta a utilizar todas sus armas seductoras femeninas para conseguir su propósito como organizadora sensual, que no sexual, de las famosas y lujosas partidas de póker.

En conclusión y sin ser una película completamente redonda, Molly's Game supone un buen debut en la dirección de cine de un muy prometedor Aaron Sorkin. Desde luego es un hombre que lleva el cine en su cabeza, y aporta algunos elementos vanguardistas en su debut. En su debe, cabe decir que la trama por momentos se hace engorrosa y demasiado técnica para los no conocedores del juego del póker. Pero en definitiva, este pequeño tratado sobre la integridad versus codicia de las personas se salda de manera positiva y deja con ganas de ver la próxima película del cineasta debutante.

Nota: 7/10.

Nacionalidad: Estados Unidos.

Dirección y guión: Aaron Sorkin.

Reparto: Jessica Chastain, Idris Elba,
Kevin Costner, Michael Cera.

Fotografía: Charlotte B. Christensen.

Música: Daniel Pemberton.

Duración: 140 minutos.

Estreno EE UU: 25/12/2017.

Estreno España: 5/01/2018.