El hijo (Brightburn) dirigida por David Yarovesky y con Elizabeth Banks como madre de la criatura, se ha estrenado el 24 de mayo con una gran expectación entre los aficionados al género de terror.
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La historia: Ante la imposibilidad de quedarse embarazada, Tori Breyer (Elizabeth Banks), sueña con ser madre sin descanso hasta que aparece un misterioso bebé abandonado en el bosque. Tori y su marido Kyle (David Denman), siempre han querido ser padres así que deciden quedarse con Brandon (Jackson A. Dunn). Pero cuando el niño cumple 12 años, y se acerca a la pubertad, una poderosa oscuridad se manifiesta en su interior. Una vez que Brandon da rienda suelta a sus retorcidos impulsos, todos a su alrededor comienzan a sentir un miedo espantoso hacia el niño. El oscuro secreto de la procedencia de aquel tierno bebé está a punto de desvelarse y no va a gustar nada a los habitantes del estado de Kansas.
La crítica: La América profunda con todas las implicaciones que este concepto conlleva es uno de los lugares donde la literatura y la cinematografía encuentran un perfecto campo de pruebas para experimentar con casi cualquier género que la narrativa pueda ofrecer.
En este caso, la filmación ha sido rodada en Georgia, y con algunas localizaciones en el estado de Kansas donde se recreó la comunidad granjera donde Brandon es encontrado.
Es curioso, pero en el primer semestre de 2019, el que escribe estas lineas ha reseñado más cine de terror que en los tres anteriores años de la existencia de Cine y críticas marcianas. Esto podría ser casual, pero las cosas no suceden porque sí. Hubo una película en 2018 que ha reactivado toda la industria del cine de género.
Hablamos de Un lugar tranquilo (A Quiet Place) que nació casi como un proyecto de cine experimental y es ya un clásico universal que está marcando la pauta en la narrativa americana. Y es que además de estar ya en proceso la secuela de la misma, Netflix por ejemplo con la 'A ciegas' interpretada por Sandra Bullock, o ahora 'Sony Pictures' con la película reseñada hoy, bebe de la misma narrativa o al menos parecidos planteamientos en los argumentos formales.
Y es que cabe recordar por tanto, que en un Un lugar tranquilo el diseño de producción de la granja, en la que meses antes de la película, se plantaron diez hectáreas de maíz, se construyeron graneros y se diseñaron unos interiores con carácter neo-impresionistas, nos trasladaba ya a una América profunda y rural, creando mayor sensación de aislamiento si cabe. Es decir, El hijo, incide en esta narrativa pero además introduce un elemento tan sorprendente que incluso podríamos hablar de la creación de un nuevo sub-género en el cine de terror. Probablemente haya nacido el cine de terror con superhéroe, en este caso, en forma de niño.
Y es que cabe recordar por tanto, que en un Un lugar tranquilo el diseño de producción de la granja, en la que meses antes de la película, se plantaron diez hectáreas de maíz, se construyeron graneros y se diseñaron unos interiores con carácter neo-impresionistas, nos trasladaba ya a una América profunda y rural, creando mayor sensación de aislamiento si cabe. Es decir, El hijo, incide en esta narrativa pero además introduce un elemento tan sorprendente que incluso podríamos hablar de la creación de un nuevo sub-género en el cine de terror. Probablemente haya nacido el cine de terror con superhéroe, en este caso, en forma de niño.
Y es que a través del personaje de Brandon, David Yarovesky introduce algunos elementos de este tipo de cine pero llevándolo a las formas clásicas o originarias como sucedió con el mítico Superman basada en el personaje de DC Comics. En El hijo, y sin desvelar nada de lo que ya se conozca, todo parte de la premisa de la secuencia inicial en la que Brandon es un bebé extraterrestre llegado a La Tierra por un accidente de su cápsula espacial. No obstante, podríamos adelantar que lejos de intentar hacer el bien como el personaje de Superman, aquí nos hallaríamos ante la antitesis perfecta y ante la utilización de sus poderes sobrenaturales para realizar el mal.
Pero en mi opinión, este aspecto de la película es secundario ante la potencia del mensaje y de la propia narrativa clásica ambientada en la América profunda. En realidad, y por encima de otras consideraciones, El hijo es una profunda metáfora sobre el poder y sobre la utilización del mismo por parte del individuo que lo posee.
Elizabeth Banks (Los juegos del hambre), está estupenda en el papel de la madre coraje que hace lo posible y lo imposible para tratar de integrar a su hijo en la sociedad. Su personaje retrata con certeza la maternidad en el más amplio espectro de este término. Su marido en la pantalla es un grisáceo David Denman (Puzzle), que interpreta a un personaje bastante tontorrón si se me permite la expresión. Y es que a través de este personaje encuentro algún agujero de guión con actitudes inexplicables frente a su propio hijo. Por último, destacar a un nuevo niño del terror en versión villano interpretado con acierto por el joven Jackson A. Dunn.
En la cinta es muy destacable el uso de los espacios escénicos. La residencia de los Breyer es una propiedad histórica en la ciudad de Newnan, en un terreno abierto de varias hectáreas con un lago. Una casa muy vieja que ha sido remasterizada para que en la película aperezca como una morada en la que se mezcla arte punk-rock con otro tradicional americano de larga tradición en el cine estadounidense. Otra parte destacable serían ciertas escenas gore que serán "deliciosamente" sangrientas para los amantes de las mismas. Sin embargo, la zona de los efectos visuales, especialmente en la parte final de la cinta son más propios de la serie B que de una película altamente profesional.
En conclusión, El hijo es en su fondo formal la reinvención del género. Podríamos calificar está modalidad como cine de terror con superhéroe. De hecho, la cinta es un claro homenaje al personaje de Superman pero llevándolo a la forma de oscuro villano y en forma de niño. Pero tras este matiz que supone nada más que una consideración general, la cinta tiene una narrativa clásica en el cine de terror. Hay diálogos, personajes cotidianos y estructuras narrativas formales. Todo ello, permite que la historia sea universal, y muy asimilable para los amantes del suspense.
Nota: 7/10.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Título original: Brightburn.
Dirección: David Yarovesky
Reparto: Elizabeth Banks, David Denman,
Meredith Hagner, Jackson A. Dunn.
Guión: Brian Gunn, Mark Gunn.
Música: Tim Williams
Fotografía: Michael Dallatorre
Duración: 90 minutos.
Estreno mundial: 24 de mayo de 2019.



