viernes, 9 de junio de 2023

Un blanco fácil (La syndicaliste): retrato de las cloacas del poder


Un blanco fácil dirigida por Jean-Paul Salomé se estrena en cines españoles el día 9 de junio de 2023. El filme galo ha inaugurado la muestra de cine Francia en pantalla el pasado miércoles en el Instituto Francés de Madrid con la presencia del director Jean-Paul Salomé y la actriz Isabelle Huppert.

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La historia: Francia, época actual. Maureen Kearney, directora sindical de una nuclear francesa, denuncia unos acuerdos secretos que suponen la pérdida de empleo de más de 50.000 trabajadores. Una mujer, que tras sufrir violentas presiones que se convierten en amenazas, sufre un violento ataque del que pasa de ser víctima a ser sospechosa.


La crítica: La cinta pertenece a ese grupo de películas que se centran en las relaciones laborales y en el espionaje industrial entre potencias. Con cierto aire a la célebre cinta Erin Brockovich, Un blanco fácil es un sólido thriller que narra la historia de una mujer en un mundo de hombres. Una mujer a quien nadie escucha y a la que convierten en sospechosa tras invertir la carga de la prueba. 

El filme se basa en el ensayo La syndicaliste de Caroline Michel, centrándose en el caso real sobre la violación y agresión a Maureen y está ambientada en el mundo de la energía nuclear y la política gala. Y de forma natural, la película se desliza en la tradición de los thrillers paranoicos en los que nada es como parece a simple vista. 

La escalofriante historia de Maureen Kearney no solo arroja luz sobre algunas zonas oscuras de las altas esferas del poder, también es un drama que sobrecoge por su análisis clínico de temas tan actuales y candentes como el lugar de la mujer en las esferas del poder, la importancia otorgada a sus discursos y la asunción de sus errores o de su naturaleza luchadora. El caso Kearney es la historia de una denunciante así como la historia de una mujer en un mundo de hombres que no están acostumbrados a ver cómo las mujeres lo arriesgan todo para atacar a los que están en la cima. 

Más allá del estilo propio de Un blanco fácil, el filme se inspira en los thrillers políticos estadounidenses como «Todos los hombres del Presidente», «Klute» o «Revelations». Así es como la cinta nos habla de las cloacas del poder centrando la mirada en el lobby nuclear francés. Hablamos de un retrato político y de un drama más real que la vida misma sobre el funcionamiento del poder y su inexorable violencia contra quienes intentan ponerlo en cuestión. 


La aclamada actriz Isabelle Huppert carga con todo el peso del reparto y sostiene con su presencia la película. Su personaje, Maureen Kearney, no es una mujer fatal: es esa madre y esposa con la que nos cruzamos todos los días, una trabajadora como tantas otras. Sin embargo, se convertirá en la mujer que la viril y vieja guardia de la industria francesa, aferrada a sus intereses y egoísmos, deberá eliminar. A pesar de ser una mujer respetable, tendrá que sufrir la vergüenza de que no la crean, de verse reducida a la insignificancia y de soportar calumnias sobre su integridad moral. Además, los dramas que marcaron su vida y que son heridas íntimas serán utilizadas por sus enemigos para desacreditarla a ojos de sus allegados y de la ley. Completan el reparto, como su marido, el siempre eficaz Grégory Gadebois (Delicioso), y Marina Foïs que interpreta al personaje real de Anne Lauvergeon. Ella es otra mujer en un mundo de hombres, que se encontró en una posición débil cuando la expulsaron de Areva (la nuclear francesa que dirigía) y que no podía permitir que la obstinación de Maureen la perjudicara aunque acabó involucrándose.

En el debe de la producción podríamos citar los escasos recursos dedicados a la parte técnica o un metraje excesivo de 120 minutos que no ayudan a imprimir un adecuado ritmo narrativo al relato. Salvaría la última escena en la que la protagonista testifica ante la comisión de la Asamblea Nacional o el diseño de interiores donde se producen los interrogatorios a Maureen Kearney. Como añadido cabe decir que la delegada sindical fue sometida a tres vergonzosos exámenes ginecológicos para tratar de desmontar su versión de que fue violada. 

Un blanco fácil es un filme sólido, inquietante y riguroso. Con una excelente interpretación de Isabelle Huppert, nos hallamos ante una cinta que mezcla la denuncia social con el cine negro en una combinación un tanto forzada. Hablamos de una película que fija también la atención en el poderío de China en las relaciones comerciales y como poco a poco se va haciendo con el mundo financiero y empresarial de manera sigilosa, pero segura. La narración deja pocas dudas de como el país oriental se hizo con la tecnología nuclear francesa y ahora se la revende a los propios franceses en algo conocido en España como el timo de la estampita. Esto deja a la clase política francesa con el trasero al descubierto y al cineasta Jean-Paul Salomé con dignidad para narrarlo. 

Nota: 7/10.


Nacionalidad: Francia

Título original: La syndicaliste

Género: Thriller, Drama

Dirección: Jean-Paul Salomé

Guion: Jean-Paul Salomé

Música: Bruno Coulais

Fotografía: Julien Hirsch

Duración: 120 minutos

Reparto: Isabelle Huppert,
Marina Foïs, Grégory Gadebois,
Alexandra Maria Lara, Ivan Attal