Tras un verano con abrumadoras olas de calor y temperaturas extremas en Europa no serán pocos los que se hayan consolado con la idea del respiro de Cuando llegue septiembre. De esta manera y ya entrados en el mes en curso he pensado en comenzar recordando un clásico de la comedia estadounidense. Por aquel entonces, Hollywood mantenía un tórrido romance con la bella Italia. Fueron muchas las películas rodadas en este país. Vacaciones en Roma y Quo Vadis fueron el inicio del llamado Hollywood sobre el Tíber. Este fue el nombre con el que se conocía a una serie de películas de éxito rodadas en Italia durante los años 50 y 60. A estos dos films le siguieron Guerra y paz, Ben-Hur o Cleopatra.
Cuando llegue septiembre dirigida por Robert Mulligan narra la historia del empresario newyorkino, Robert Talbot (Rock Hudson) que se reserva el noveno mes del año para pasar sus vacaciones en su villa de la Riviera italiana. Allí le espera su amante italiana, Lisa (Gina Lollobrigida), con la esperanza de que su amado le pida matrimonio. Pero cansada de esperar decide casarse con un inglés llamado Spencer en el mes de julio. La sorpresa llega cuando Robert decide adelantar dos meses su viaje. Es así como se encuentra a Lisa con los preparativos de la boda y su lujosa villa convertida en un hotel por su pícaro mayordomo que aprovecha las ausencias de su jefe para alquilar las habitaciones de la mansión.
La parte central del filme se rodó en los alrededores de la Villa Guglielmina que de manera posterior se convirtió en el Eden Hotel. En la cinta observamos los jardines por los que antes paseaban los miembros de la realeza. La recreación en estudio de los interiores nos llevan a entender la importancia de la dirección de arte en el cine. El espectáculo visual es único. Las vistas a las playas italianas y la belleza de los protagonistas se realzan aún más con la utilización del Cinemascope. Además tendremos la luminosidad única del Technicolor.
Gina Lollobrigida luce bellísima con el vestuario diseñado para ella por Morton Haack. Tenía por aquel entonces 34 años y se encontraba en su máximo esplendor. Su personaje, muy a lo Sophia Loren, es un compendio de lo que se conocía como la mujer brava italiana. Por su parte, Rock Hudson, que entre 1961 y 1971 rodó casi 20 películas como protagonista, desde la comedia de salón hasta el thriller de espías, contaba con 36 años y lucía igualmente esplendoroso. Su personaje, lleno de tópicos, funciona como un tiro y entre ambos interpretes eclipsan las subtramas que se plantean en el relato. En el resto del elenco destacan los personajes formado por un grupo de jóvenes (incluidos Bobby Darin y Joel Gray ) que tienen sus ojos puestos en las bellas jóvenes del "hotel" y que no dejan de provocar complicaciones adicionales para impedir que los protagonistas disfruten de su nido de amor en la costa. El clásico enredo en la narración y el típico chico pierde a chica haciendo lo imposible para recuperarla conforman un guion sencillo pero agradable.
Filmada en locaciones originales en Milán, Portofino, Ostia, Roma y en el Lago di Albano, la cinta brilla sobre todo con la belleza del propio espectáculo del verano en Italia. Desde la perspectiva actual, la historia se puede sentir frívola o anquilosada, pero las grabaciones siguen siendo un festín para los ojos, el elenco es de primera clase y el estilo es tan liviano que nos lleva en volandas hasta el final.




