lunes, 10 de mayo de 2021

Ghosts: la cara oculta de Estambul

Ghosts dirigida por la cineasta debutante Azra Deniz Okyay se estrena en España el próximo día 14 de mayo. Escrita también por esta joven directora turca, la producción lleva una gran carrera en festivales donde ha ganado el Premio de la Semana de la Crítica en el Festival de Venecia y los premios a Mejor Película y Dirección en los Golden Orange Antalya, entre otros.

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La historia: Estambul, año 2020. Un enorme apagón deja a la ciudad sumida en el caos. En este contexto, cuatro personajes se cruzan en un barrio marginal de la urbe. Son: una madre cuyo hijo está en prisión, una joven bailarina, una artista feminista y un astuto intermediario. Sus historias se entrelazan durante un trapicheo de drogas, ofreciendo un relato turbio de la Turquía contemporánea.

La crítica: Estambul es el principal destino turístico de Turquía ya que atrae a más de la mitad de todos los visitantes extranjeros. Pero la ciudad, al igual que otras urbes mundiales, tiene una terrible cara oculta que muestra con descarnada crudeza Azra Deniz Okyay. La cineasta opta por el cine de naturaleza social para denunciar las terribles condiciones en las que viven los más desfavorecidos. Para ello, utiliza la mirada de la joven Dilem (Dilayda Güneş) que nos guía por los suburbios de la ciudad. Los cuatro personajes principales asoman como fantasmas en una noche que se parecerá muy poco a La pasión turca legada por Antonio Gala.  

Ghosts es una dura historia metafórica de un país que se hunde en la oscuridad impuesta por Erdogan. La directora utiliza un corte de energía a nivel nacional para narrar la represión impuesta por el Gobierno tras el fallido Golpe de Estado de la noche del 15 al 16 de julio de 2016. De esta manera, nos habla de los principales problemas de los más jóvenes, de otra gente que se empobrece sin importar las edades y centra la mirada en la población que es expulsada a barrios cada vez más marginales. 

El libreto, también escrito por Azra Deniz Okyay, tiene más entusiasmo que potencia narrativa para poder enganchar al espectador de manera plena. Película, por tanto, más de crítica que de público. Asistimos a un mundo turbio en el que se pretenden abarcar demasiadas temáticas en una especie de popurrí social que se siente forzado por momentos. Quizás la ansiedad que toda ópera prima conlleva ha jugado en contra de una cineasta que no ha sabido centrar la historia en unos hechos concretos.

Así es como asistimos a un mundo donde se mezclan el feminismo, la lucha de clases, la homofobia, el tráfico de drogas, la imposición religiosa, la infidelidad amorosa, la gentrificación social e incluso las peleas de perros (2021 debería ser declarado el año del perro en el cine). Al ir viendo la película tengo la sensación de estar presenciando un batiburrillo narrativo que hace perder solidez al conjunto de la narración. 


En el reparto destaca la joven Dilayda Güneş que interpreta a Dilem. Su personaje es el de mejor construcción y sirve como hilo conductor a la trama propuesta. Dilem aspira a convertirse en bailarina mientras sobrevive con empleos de mala calidad. El filme es a la misma vez la historia de su protagonista y la descripción de un lugar, de un ambiente y de un futuro muy incierto. Nos encontramos, por tanto, con un retrato personal donde predominan los ambientes urbanos deteriorados. 

Estambul aparece como un lugar sórdido, grisáceo y plúmbeo siendo el otro protagonista destacado de la filmación. De manera alegórica la ciudad turca representa la muerte, mientras la joven Dilem sería una representación de las ganas de vivir en un entorno hostil. 

Los demás personajes tratan de sobrevivir a la vida. Así es como conocemos a Iffet (Nalan Kuruçim) buscando a la desesperada dos mil liras turcas para ayudar a su hijo que está en prisión. Es amiga de Dilem a pesar de la diferencia de edad. También conocemos a Ela (Beril Kayar). Ésta, es una activista en defensa de los niños -¿los demás no lo somos?- que aparece como un personaje impostado e incluido con calzador. En el lado masculino, aparece Emrah Özdemir que interpreta al villano de la producción. Hablamos de un tipo que trata de aprovecharse de la inmigración procedente de Siria a la vez que intenta promocionar el uso de suelo público para construir bloques de viviendas en masa.  

Observamos como se prepara una Nueva Turquía despersonalizada y gregaria. Todos estos personajes se unen en un logrado cierre circular bien ideado por la cineasta. Además, ajusta el metraje de manera inteligente en el entorno de los 90 clásicos minutos. También es cierto que en medio de tanta ruina, caos social y gente desesperada, si la película se va a los 120 minutos el que me ahorco en el baño del cine soy yo.


En conclusión, Ghosts me ha parecido una decorosa ópera prima cuya misión principal es denunciar a través del cine el nuevo fundamentalismo que se está asentando en Turquía. Dilem, nuestra protagonista,  nos guía a través de sus conflictos por la tenebrosa noche de Estambul. Los animales nocturnos retratos, como en el filme de Tom Ford, siempre están al acecho como fantasmas en busca de almas a las que poseer. En definitiva, Azra Deniz Okyay nos presenta una propuesta que destila un elegante estilo visual que contrasta con el abarrotamiento de los temas tratados. 

Nota: 6/10.

Esta crítica, con distinto formato, ha sido portada en Cinemagavia


Título original: Hayaletler

Nacionalidad: Turquía

Dirección: Azra Deniz Okyay

Guion: Azra Deniz Okyay

Fotografía: Baris Ozbicer

Música: Ekin Uzeltuzenci

Duración: 90 minutos

Reparto: Dilayda Günes, Beril Kayar,
Nalan Kuruçim, Emrah Ozdemir