King, mi pequeño rey dirigida por David Moreau se ha estrenado en cines españoles el día 3 de marzo de 2023. El experto realizador francés es el autor de cintas de diversos géneros como de terror -'Ellos' (2006), 'The Eye' (2008)- , la comedia -'20 años no importan' (2013)-, o la de cine fantástico -'Solos' (2017)-.
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La historia: La joven Inés y su hermano Álex son los encargados de vivir un inolvidable viaje junto a un pequeño cachorro de león que acaba perdido en el mundo urbano, tras aterrizar en el aeropuerto de Orly de París y escapar de su jaula. Sin ningún tipo de ayuda los chicos buscarán junto a su abuelo la forma de trasladar al cachorro a su hábitat natural.
La crítica: Tras la emocional The quiet girl y la durísima The son me apetecía desconectar con un filme frugal, familiar y con cachorro incluido. Y fue tal la desconexión que a los quince minutos me entró ese no sé qué tan extraño que no sabes si estás dormido, drogado o entre dos mundos oníricos. En esos mundos en los que la melatonina fluctúa con fuerzas por las cavidades cerebrales, me despertó la niña persiguiendo al leoncito que titula la película. Al menos no estaba Charles Laughton.
Si quisiera hablar en serio de King, mi pequeño rey, diría que la cinta a diferencia de muchas películas protagonizadas por un animal salvaje, no busca el realismo, sino que se centra en la aventura y las persecuciones en una película firmemente basada en la ficción. Y aunque parezca increíble no es tan extraño que animales de todo pelaje, incluido políticos, circulen por las pistas de los aeropuertos. Hubo un tiempo que este escribano cumplía funciones laborales en un gran aeropuerto y vi en primera persona como perros, gatos, lagartos (y lagartas), roedores e incluso un toro burlaba su jaula y se paseaba entre los aviones como Peter por su casa. De niños ni hablamos, porque alguno fue confundido apareciendo en un aeropuerto europeo cuando iba a Canarias. Me fui de allí.
Volviendo a King, mi pequeño rey, lo que me fascina del cine de aventuras es mi atracción por disfrutar de mis recuerdos como niño cinéfilo de los 80: Joe Dante, Spielberg, Donner. Historias de niños que, en un entorno normal, con sus problemas cotidianos, se enfrentaban a sucesos únicos. Lo que me gustaba de esas películas es que las historias me parecían siempre creíbles, tanto si volaban en una bicicleta o si construían una nave espacial con un cubo de basura. El problema es que uno ya es medio viejo y se duerme en el cine si no sale Ana de Armas o cosas de marcianos.
Los perros, los niños y Penélope Cruz pueden ser un verdadero coñazo durante un rodaje, lo que puede hacer que el proceso sea muy penoso. Como supongo ya sabréis Hitchcock dijo que "Nunca ruedes ninguna película ni con perros, ni con niños, ni con Charles Laughton". Pues aqui suma un león, unos cuantos franceses y ya tenemos el circo montado. Dicho lo cual, los niños Lou Lambrecht (Inés) y su hermano en la ficción Léo Lorléac’h (Álex) hacen lo que pueden y cumplen con su papel. En este viaje de aventuras contarán con la inesperada ayuda de un personaje fundamental en la película: el abuelo de los niños, de espíritu jovial y aventurero (al que da vida el actor Gérard Darmon que viene a ser como Laughton pero en plan francés).
Cómo el león parece que comienza a dar guerra el equipo técnico decide hacerlo actuar en las mínimas escenas y los sustituye por un cachorro virtual. Gracias a un gran trabajo de animación real o live action, se logró un modelo bien acabado que es el que se ve en la mayoría de las escenas de la película. Buenos efectos visuales de la empresa Mathematic. Eso y el efecto melatonina cumplen con creces en un filme ideal para Antena 3.
En conclusión, King, mi pequeño rey es una película tan predecible como el discurso del rey en nochebuena. Así que con orgullo y satisfacción os diré una última cosa: si tenéis un niño a mano y no sabéis que hacer con él, llevadlo al cine y os dejará de dar la murga por unas dos horas con tráilers incluidos. Allí en la oscuridad de la sala podéis pensar si la vida merece la pena, si las películas con bichos y niños deberían ser extinguidas o indagar en vuestra mente porqué Shakira se ha puesto como se ha puesto si al final la han dejado por un Twingo. Por lo demás todo en orden.