domingo, 12 de abril de 2020

La alegría de las pequeñas cosas: la constelación de los afectos


La alegría de las pequeñas cosas dirigida por Daniele Luchetti tenía previsto su estreno en España el día 10 de abril. Con los cines aún cerrados, el estreno del filme italiano se produjo ese mismo día en la Sala virtual de cine y en las plataformas de Movistar+, Vodafone y Rakuten.tv.

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La historia: Al comenzar su jornada, Paolo sigue una misma rutina: desayuna, se sube a su moto para ir al trabajo y se salta un semáforo. Un día al atravesar el cruce un camión lo arrolla y pierde la vida. Pero por un error de cálculo divino, Paolo obtiene una hora y media más para vivir después de la muerte. Tendrá 90 minutos más de vida acompañado por su ángel de la guarda. ¿Podrá recomponer su pasado para conquistar el futuro? ¿Qué cosas serán ahora las importantes en esta prórroga vital?


La crítica: La alegría de las pequeñas cosas está basada en las aclamadas novelas “Momentos de inadvertida felicidad” y “Momentos de inadvertida infelicidad” de Francesco Piccolo, publicadas en España por la Editorial Anagrama. Hablamos de una comedia con elementos fantásticos que juega con la idea de la vida después de la muerte, en la línea de clásicos como “El cielo puede esperar”. También nos recuerda a Angel-A, a The Family Man o incluso a ¡Qué bello es vivir! por las lineas argumentales que ya manejaba el maestro Frank Capra en el clásico navideño. 

La cinta italiana no está a la altura cinematográfica de las películas mencionadas con anterioridad. Es muy complejo combinar la comedia costumbrista con el cine conceptual. De esta manera, la cinta se queda a medio camino entre ambas variables. Sin embargo, La alegría de las pequeñas cosas consigue captar la atención por la cotidianidad y la cercanía sentimental con la que está impregnada. 

Y así es como llegamos a los avatares en la que nuestro protagonista repasa su vida: su infancia y sus deseos, las mujeres que estuvieron pero no fueron y los momentos de felicidad que si fueron pero no estuvieron. A su alrededor, una constelación de afectos. Hablamos de una película ágil sin demasiadas pretensiones y que está impregnada de sentimientos contradictorios. Es melancólica y a la vez alegre. Un ritual para exorcizar el miedo a irse, para lograr un equilibrio afectivo y para comprender como las pequeñas cosas son las más importantes de nuestra vida.


El cómico italiano Pierfrancesco Diliberto encabeza el reparto de la película intentando como puede dar réplica a los James Stewart o Nicolas Cage que antes interpretaron papeles con la redención en el punto de mira. Su compañera femenina de reparto es la cantante y actriz italiana Federica Caiozzo (Thony) que interpreta con dulzura a la esposa de Paolo. Ambos personajes comparten muchas pequeñas cosas de la idiosincrasia italiana y de la vida en pareja de manera más general. 

En estos tiempos de tribulaciones y mascarillas el contacto humano es más valorado que nunca. Y de eso es de lo que nos habla con firmeza el filme italiano. No sabemos aún como será el mundo tras la pandemia, pero si sabemos como era antes. Aún así quiero confiar en que ya volverán los abrazos y los besos como dice la preciosa canción recién compuesta por Jorge Drexler.  

La alegría de las pequeñas cosas es en conclusión una película solida que puede ser disfrutada tanto por su inofensiva superficie, como por la complejidad que encierra su mensaje. Un filme en definitiva que envuelto en la comedia alberga cierto cuerpo intelectual sin caer en la arrogancia. 

Nota: 7/10. 

Nacionalidad: Italia

Título original:
Momenti di trascurabile felicità

Duración: 90 minutos

Dirección: Daniele Luchetti

Guion: Francesco Piccolo

Música: Franco Piersanti

Fotografía: Tommaso Fiorilli

Reparto: Pierfrancesco Diliberto,
Thony, Renato Carpentieri,
Angelica Alleruzzo, Vincenzo Ferrera