Solo en la fortuna adversa se hallan las grandes lecciones del heroísmo. - Séneca.
La historia: Basada en hechos reales y guionizada sobre el libro autobiográfico del piloto de aviación Chesley Sullenberg, la cinta dirigida por Clint Eastwood retrata los sucesos acaecidos el 15 de enero del año 2009. Ese día, el comandante Sully se vio obligado a realizar un aparatoso amerizaje de emergencia en las heladas rió Hudson en Nueva York.
La crítica: Clint Eastwood: "A mis 86 años no me fatiga el trajín de dirigir. Yo disfruto de aprender algo nuevo cada día, y en cada película nueva que hago aprendo algo que no sabía. Esto es lo que me estimula a seguir adelante".
Toda una declaración de intenciones del mejor director de cine de los últimos treinta años. A partir de ahí y reconociendo que las virtudes de esta película son mayores que sus defectos, siento una sensación agridulce tras el visionado de su nueva propuesta. Y es que las expectativas son tan grandes cuando te enfrentas a su visión cinematográfica, que una leve bajada en su mirada causa una sensación de extrañeza difícil de explicar.
No obstante, la cinta viene precedida de un gran éxito de crítica y público desde su estreno el pasado 9 de septiembre en Estados Unidos. Sus primeros datos son apabullantes. Con un presupuesto de 60 millones de dolares, ya ha conseguido triplicar sus resultados económicos y está a la espera la distribución comercial por el resto del mundo. Llama la atención sin embargo, que para su estreno en España Warner Bros no haya hecho una gran campaña publicitaria. Toda la estrategia comercial se basa en los recuerdos del incidente aéreo. Pero hablemos de la película que es lo que nos trae aquí.
El llamado "milagro del Hudson" queda completamente rebatido en la cinta. Se demuestra que la decisión de intentar un acuatizaje (que sería la expresión mas correcta por tratarse de un aterrizaje sobre un río y no sobre el mar), no fue una decisión para probar fortuna o por intersección divina. Todo contrario; fue la decisión técnica más adecuada para intentar salvar las vidas de pasajeros y tripulación del vuelo 1549 de U.S Airways del 15 de Enero de 2009.
Siendo una historia conocida de alguna manera por casi todo el mundo, lo que trata de hacer el cineasta es reflejar las sensaciones, los miedos e incluso las dudas que abordaron al capitán del avión tras el incidente aéreo más mediático de aquel momento. El argumento se sustenta en la gran contradicción sentimental que sentía Sully.
Y es que mientras era aclamado como un héroe por el pueblo americano en las entrañas del sistema era denostado por las autoridades aeronáuticas (Junta Nacional de Seguridad del Transporte). Se le acusaba de que pudo volver al aeropuerto y haber intentado un aterrizaje de emergencia más convencional. Así podría haber salvado la nave y las millonarias compensaciones de los seguros acordados. La peor condición humana puesta en escena.
Por lo tanto, esta es la esencia que trata de reflejar Clint Eastwood en su manera de narrar la historia. El problema surge cuando la película se torna más en un reflejo documental de los sucesos que en el lado artístico o emocional en la trama. Por momentos, el balance es algo mecánico y se torna grisáceo en la investigación del accidente. Aun así, es notoria la mano del director en la profundización del personaje principal, así como en las relaciones que se establecen con el copiloto y con su propia esposa tras el accidente aéreo. La producción resuelve todas las dudas al respecto, pero para ello habrá que visionar la propuesta y ver los dobles matices impregnados.
El reparto está encabezado por el omnipresente en toda la historia Tom Hanks. Él interpreta al veterano piloto Chesley Sullenberg y que le debería llevar a su sexta nominación a los Oscars. Una actuación soberbia, metódica y contenida que demuestran su plena madurez como interprete. Como segundo de a bordo, está acompañado por Aaron Eckhart (Objetivo Londres) en el papel de copiloto y que puede ser su mejor trabajo hasta la fecha. Breves apariciones de Laura Linney (Mr. Holmes) como la mujer de Sully aportando cierta calidez a la película.
En el aspecto técnico destacan los impresionantes y justificados efectos visuales tan necesarios en una cinta de este tipo. La película ha sido filmada con cámaras con tecnología Imax para poder exhibirse en los lugares donde dispongan de este tipo de sala de proyecciones. El propio Clint Eastwood se encarga de algunos pasajes musicales del film como ya viene siendo habitual en su filmografía. La fotografía algo sombría que no encuentra demasiada justificación y se contradice al haber sido filmada en el formato antes citado.
Recapitulando, nos volvemos a encontrar con un estilo de hacer cine que se sumerge en la búsqueda de la visión de los héroes o antihéroes anónimos. En esta ocasión no deslumbra, pero documenta un hecho histórico tan de película como fue el acuatizaje de un vuelo comercial sobre las aguas del río Hudson en New York City. La realidad suele superar a la ficción y esta es una buena prueba de ello. Interesante y bien estructurada cinta que retrata un acontecimiento sobrecogedor para la historia de la aviación y sus protocolos de seguridad.
Nota: 7/10.
P.D. Parece ser que los traductores en España están de vacaciones (espero que largas), pues últimamente han dejado tres películas con su título original: Blood Father, Maggie's Plan y Sully. Solo de imaginar los posibles títulos alternativos siento escalofríos.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Clint Eastwood.
Reparto: Tom Hanks, Aaron Eckhart,
Laura Linney, Anna Gunn,
Jerry Ferrara, Sam Huntington.
Música: Christian Jacob.
Guión: Todd Komarnicki.
Fotografia: Tom Stern.
Duración: 96 minutos.
Estreno EEUU: 9 de septiembre 2016.
Estreno España: 4 de noviembre de 2016.
Estreno Argentina: 1 de diciembre de 2016.


