lunes, 20 de abril de 2020

¡Qué maravilloso es el cine! El cartero y Pablo Neruda


Por Alma Baires & Miguel Pina

El cartero y Pablo Neruda dirigida por Michael Radford es una película italiana del año 1994 que destaca por la sutileza de sus lineas narrativas y por lo preciosista de sus evocadoras imágenes. “Il Postino”, que es su título original, se estrenó en Italia en el Festival de Venecia el 1° de septiembre de 1994 y fue distribuida en las salas italianas el 22 de ese mismo mes. Una película del, hasta ese momento no muy conocido, director inglés Michael Radford y de Massimo Troisi. Porque, aún si luego nunca fue acreditado, el actor italiano que saltó a la fama por este papel, fue el co-director de la película y se involucró también en la redacción del guion. 


El filme está basado en la novela titulada “Ardiente paciencia” (1986) del escritor chileno, Antonio Skármeta. La cual, cuando fue leída por Massimo Troisi, le causó un gran impacto emocional y no se detuvo hasta poder comprar los derechos para llevarla a la gran pantalla.

Si bien en el libro la historia se ambienta en un pequeño pueblo de pescadores de la Isla Negra, cerca de las costas chilenas, en junio de 1969; para la película se decidió hacerlo en el año 1952, período en el que realmente Pablo Neruda se encontraba exiliado en Italia. Después de probar a rodar la película en la isla de Pantelería (Sicilia), se eligió hacerla en Procida y Salinas, en las cercanías de Nápoles. En este lugar nació Massimo Troisi y ahí es cuando comprobamos la máxima implicación del actor en el proyecto que cambiaría su vida. El cine, una vez más, es el reflejo de las emociones de sus creadores.

El mapa geográfico y sentimental de El cartero y Pablo Neruda siempre transcurre de manera paralela en la bellísima filmación. A Pantelería es donde el poeta Pablo Neruda llega pidiendo asilo político. Allí es donde entabla amistad con Mario (Massimo Troisi) que es contratado como cartero para hacerle llegar la correspondencia al famoso poeta. Pablo Neruda es interpretado por el famoso actor francés Philippe Noiret, con hasta ese momento una larga lista de éxitos internacionales (¿quién podría olvidar su personaje de Alfredo en Cinema Paradiso de Tornatore?). Y ese cartero, un hombre pobre y simple, hijo de un pescador analfabeto (como casi todos los habitantes de la isla), es el ya nombrado Massimo Troisi, conocido en Italia como “el cómico de los sentimientos”.


El filme italiano gira en torno a la relación maestro/discípulo que de alguna manera ya se apreciaba en la antes citada Cinema Paradiso. En aquella mítica cinta era la sala de cine la que servía como referencia cultural, social e informativa de un pequeño pueblo italiano. Este municipio abría sus ojos al mundo a través de la cinematografía. Sin embargo, en El cartero y Pablo Neruda el motor que mueve a los personajes representados es la poesía. La película es también una una interesante metáfora que refleja perfectamente la realidad social de la población italiana de la época. Una sociedad castigada por la posguerra y desconectada en cierta manera de la vida cultural de las grandes ciudades.

Pero el amor no entiende de fronteras sociales o culturales. Tampoco lo hace el deseo sexual. Y ahí es cuando entra en escena Beatricce. Ésta, es interpretada por una hermosa Maria Grazia Cucinotta que representa el poderío de la mujer italiana. En esta parte de la producción, narrada en forma de cuento rural costumbrista, es cuando se establece un triangulo social entre Neruda, el cartero y la joven Breatricce. Mario, que es un hombre tímido, encuentra el coraje y también los medios para intentar conquistar a la mujer que ama a través de los versos de su amigo el poeta.

La escenografía de la cinta es evocadora. La pureza del Mediterráneo siempre está presente en un segundo plano cuando no en un primero. En la parte final se alterna el preciosista color con algunas imágenes en blanco y negro. Con ello, el cineasta apuesta por el melodrama con el que encuentra un contrapunto emocional a la dulzura expresada en la primera parte de la historia. También apreciamos una música muy especial compuesta por el famoso pianista y compositor argentino Luis Bacalov que se llevó el Oscar a la mejor banda sonora original.


El cartero y Pablo Neruda es una cinta bella, sutil y cadenciosa. Nos parece que es mucho más que una película. Es todo un himno a la poesía y al poder de la palabra. Éstas, son capaces de elevar el alma de cualquier ser humano. Mario Ruoppolo, el cartero, se alimenta del aprendizaje del maestro y poeta que tenía a su lado. Hablamos, por tanto, de la historia de una amistad que nace de una admiración profunda y que al final de la película se muestra recíproca. Con ello, se pone en valor la humildad como principal vector moral de la dulce propuesta presentada.


Este texto ha sido escrito de manera conjunta junto a Alma Baires a la que agradezco de manera muy especial su colaboración y su amor por el cine.  

Alma es una escritora argentina afincada en Italia que dirige el blog: Las pasiones de Alma. En él, nos regala su pasión por los libros, las películas y la música. Además de ello, administra otras tres páginas web que podéis consultar en su perfil. Con Alma, comparto una manera muy parecida de ver la vida y con ello la manera de amar el cine. Porque el cine es solo el reflejo de la historias que conforman nuestras vidas, nuestro pasado y nuestro futuro. Gracias Alma y gracias a toda la comunidad que conforma este universo mágico al que aspira a ser Cine y críticas marcianas. 

viernes, 8 de noviembre de 2019

¡Qué maravilloso es el cine! Angel-A


Una rubia de piernas largas que fuma como una loca no es como te imaginas a un ángel. -André Moussah.

André (Jamel Debbouze) es un estafador de poca monta que acosado por las deudas decide suicidarse desde un puente sobre el río Sena en París. Ángela (Rie Rasmussen) es una espectacular rubia que coincide con André en el mismo puente para acabar también con su propia vida. Cuando ella salta sobre el río, es el hombre el que la socorre y le salva la vida. A partir de ese momento comienzan a recorrer juntos París y a desvelarse mutuamente las razones por las qué ambos se encontraban en el mismo sitio y a la misma hora con propósitos suicidas.


Y entonces con la posibilidad del suicidio como nuevo frente discursivo, aparece Clarence, el ángel que debe ganarse sus alas y todo el conflicto narrativo y existencial de la historia estalla a la vez...

Este extracto de la retro-reseña dedicada al mítico e icónico filme ¡Qué bello es vivir! del maestro Frank Capra, sirve como nexo de unión para comprender la génesis y el proyecto con el que el cineasta francés Luc Besson rindió un precioso tributo a una de las mejores películas de la historia del cine. Esta vez el ángel venía vestido de mujer, y la historia estaba enmarcada en el París del año 2005, fecha de estreno del filme.

Angel-A es un cuento urbano de carácter romántico apoyado en una magistral dirección de fotografía en blanco y negro. El encargado de llevarnos a recorrer el París de nuestros días con unas imágenes de ensueño, fue el maestro Thierry Arbogast que compuso auténticos lienzos en movimiento. La música de la compositora noruega Anja Garbarek completa un sueño de fotogramas para el recuerdo.

La historia tiene múltiples interpretaciones y a su vez una que es la más importante: el amor, y la amistad como revulsivo vital ante un mundo que por diversas circunstancias se hunde para André. Él es un hombre sin autoestima, con un físico que le acompleja y con diversos problemas de integración en la sociedad. Ella es un ángel caído del cielo que tiene como misión rescatarlo, sanarlo y volver a hacer de él un hombre con ilusiones por cumplir. ¿Pero qué sucede cuando te enamoras de un ángel?


Ángela es interpretada por la explosiva actriz danesa Rie Rasmussen que además es directora, escritora, modelo y fotógrafa. Lo que se dice un buen partido. Ella representa la belleza, la fragilidad y su personaje es diseñado por Luc Besson para enfrentar al espectador con la dicotomía de ver a a un ángel femenino que se prostituye para conseguir sus propósitos.

André es interpretado con una enorme expresividad por Jamel Debbouze. El actor galo no es modelo, ni fotógrafo, ni escritor. Él representa la fealdad y la corrupción. Pero también, la fragilidad. Su personaje es diseñado por Luc Besson para tratar de indagar en el interior del alma humana.

En cierta forma, Angel -A, es también una fábula universal que supone una actualización del cuento de hadas La bella y la bestia de Gabrielle de Villeneuve pero en una versión distópica y rupturista no vista antes. 


¿Si te doy mi vida sabrías que hacer con ella? 

Esta frase puesta en boca de Ángela resume la pasión puesta por Luc Besson en una película hipnótica, profundamente psicológica y muy emocionante en su conjunto. Y es que al final como ya se decía en Casablanca: "siempre nos quedará París"

Os dejo con una secuencia inolvidable


Nacionalidad: Francia. 

Año: 2005.

Duración: 90 minutos.

Dirección: Luc Besson.

Guion: Luc Besson.

Música: Anja Garbarek.

Fotografía: Thierry Arbogast.

Reparto: Jamel Debbouze,
Rie Rasmussen, Gilbert Melki,
Serge Riaboukine, Akim Chir.