Después de alcanzado el éxito, todos olvidan las cualidades con que lo alcanzaron.
-André Maurois.
La historia: Tras perder a su madre, la exitosa cantante Lila Cassen (Najwa Nimri), decide tomarse un tiempo fuera de los escenarios que se va extendiendo hasta una retirada que va camino de los diez años. Pero justo cuando decide reaparecer en el mundo de la canción, tiene un accidente en la playa que le hace perder la memoria y con ello la forma que tenía de interpretar sus canciones. Es entonces cuando Blanca (Carme Elías), que es su representante, encuentra a una cantante no profesional especialista en interpretar las canciones de Lila Cassen y le pide ayuda para que la artista recupere su memoria, su voz y su vida artística.
La crítica: El cine cobra su verdadero sentido como arte escénico cuando la arquitectura de construir una historia se hace desde la sencillez. A su vez, el cineasta de turno debe buscar en la complejidad de las relaciones humanas un buen vehículo narrativo. Con ello, se aporta una visión humanista o unos trazos vitales que puedan definir a unos personajes con los que nos podamos identificar o al menos comprender. Por eso, cuando buscamos en el cine algo más que un entretenimiento a los cinéfilos nos es suficiente con la sinceridad de un cineasta contando una historia que más sencilla o más compleja, sea eso, una historia con algo que decir y que deje un poso en nuestros recuerdos.
Quién te cantará es la tercera película dirigida por el cineasta español Carlos Vermut que alcanzó el reconocimiento nacional e internacional cuando ganó la Concha de Oro del Festival de San Sebastián con su anterior película Magical Girl. En esta ocasión, nos lleva de una manera muy profunda a indagar en el universo femenino a través de las vidas entrelazadas de cuatro mujeres que cruzan sus caminos en un momento muy complicado para todas ellas. Todo en la película se rige por un universo muy almodovariano que en esta ocasión es más que acertado ya que funciona como una inspiración y no como una copia.
De hecho, el propio Pedro Almodóvar quedó prendado con la anterior película del director y no dudó en elogiarlo como uno de los cineastas más prometedores y originales del nuevo cine independiente español. La suma de Alberto Iglesias como compositor de la banda sonora, que también es asiduo de la cinematografía del maestro manchego, completan el mapa sentimental de una manera de hacer cine que no puede, ni debe dejar indiferente a nadie. Eso no quiere decir que sea un tipo de cine sencillo, frugal o recreativo, ya que como escribía anteriormente, la construcción de la historia está cocinada a fuego lento, y son muchos los matices a tener en cuenta a la hora de presenciar una proyección algo incomoda pero de una profundidad narrativa hipnótica en su mirada.
Todo en la historia es una conversación sobre la identidad de las personas y como los acontecimientos vitales marcan de una manera muy acusada dicha identidad y la forma de relacionarnos con nuestro entorno. Mensajes en torno a la fama, a la admiración, al fracaso, a la maternidad, o incluso a la violencia juvenil son retratados a través de unos personajes de los que nunca dejamos de aprender a veces por sus errores y las menos veces por sus aciertos. Todo este mensaje que se va descifrando en la película pasa por un extraordinario elenco actoral femenino de los que voy a dar unas pinceladas para poder comprender porque el cineasta nos habla de sus miedos, dudas, sueños e ilusiones a través de las actrices elegidas con gran acierto.
Najwa Nimri es una actriz excepcional que combina sus trabajos audiovisuales con su faceta como cantante profesional. Relegada estos últimos años incomprensiblemente del cine, la podemos recordar por sus interpretaciones en las películas El método o En los amantes del circulo polar. Actualmente ha estado trabajando en la serie Vis a vis de Antena 3, pero con todo el respeto para los aficionados a la serie, Najwa (nombre árabe), está muy por encima de estas cosas. Tras cinco años sin trabajar en el cine (en parte se funden persona y personaje interpretado en Quién te cantará), este 2018 reaparece con dos películas que se estrenan muy seguidas. La próxima será en breve a las ordenes de Julio Medem y hablaremos también de ella. Pero volviendo al personaje de Lila Cassen en la película hoy reseñada, cabe decir que es la base sobre la que se asienta toda la producción y sobre el que giran los demás personajes de forma concéntrica. Hablamos de un personaje con unos matices muy ricos, pues tras sufrir una fuerte amnesia no comprende la fama alcanzada, y según va recuperando la memoria, inicia un proceso de auto-descubrimiento personal que el cineasta aprovecha para hablarnos de la pérdida a través de los recuerdos de una artista que le debe todo a su madre.
El vacío que deja en su vida la pérdida de su madre, nos lleva al personaje de su representante artística que ocupa ese papel maternal cuidando de la artista como si de su propia hija se tratara. Este papel es interpretado con una categoría única y una dicción impecable, por la veterana actriz ganadora del Goya en 2008 Carme Elías y que diez años después debería alcanzar al menos una nueva nominación por su exquisita interpretación. Una verdadera dama en escena.
El otro papel clave de la cinta es para Violeta (Eva Llorach de Magical Girl), que vive aislada en su universo particular trabajando en un Karaoke y dando rienda suelta en dicho local a su pasión por la canción. Aunque más que una vocación, sus interpretaciones musicales siempre están inspiradas en su admiración incondicional por Lila Cassen a la que imita a la perfección. La gran sorpresa de su vida llega cuando la representante de la artista se pone en contacto con ella para que conviva con su admirada cantante y le enseñe de nuevo a ser quien era y a interpretar sus canciones como lo hacía antes del accidente que la dejó en estado de amnesia.
Y para concluir con el reparto, nos encontramos con el personaje de Marta que es la joven hija de Violeta y que representa la violencia juvenil, además de introducirnos el tema del chantaje emocional de los hijos que conviven en familias desestructuradas. En este caso, Marta, la tiene tomada con su madre a la que tiene amenazada y dominada por completo. Aunque este tema es secundario en la película, acaba tomando forma de tragedia griega y sustentando la base de la resolución de la propuesta presentada. El personaje de Marta es interpretado con acierto y fuerza por la ganadora de dos Premios Goya, Natalia de Molina, a la que tuve la fortuna de entrevistar hace un par de años por otro papel bastante complejo y controvertido (Entrevista a Natalia de Molina).
La parte técnica de la película se funde de manera muy especial con la forma poética que tiene Carlos Vermut de impregnar sus filmaciones. En la película el mar ejerce como sujeto narrativo tanto en la secuencia inicial, como con breves e intermitentes apariciones en forma de amaneceres o puestas de sol marítimas en la parte central de la historia y cerrando el círculo de manera virtuosa en la escena final con el mar tomando forma redentorista y expiatoria. Otro aspecto a destacar es la utilización de los espacios tanto interiores en la mansión de la artista, como exteriores en las playas de Rota en Cádiz. Estos siempre están al servicio de narrar algo importante en la historia. Mención especial por lo tanto a Laia Ateca que es la directora de arte de la producción y a la fotografía de Eduardo Grau.
Quién te cantará es una película compleja, profunda y difícil que asombra con su belleza fílmica y aturde por momentos por la densidad de sus texturas narrativas. Nos encontramos también ante una filmación muy femenina en la que el hombre no aparece en este complejo universo, dando a entender con ello, que la figura masculina ya no es el único eje sobre el que se vertebra la vida, los sentimientos o los sueños de la mujer. Con ello, Carlos Vermut, nos inquiere con su alegato sentimental a acabar con un patriarcado que marcó y marca aún la pauta en sociedades cerradas que impiden las libertades individuales. Pero por encima de mensajes, o significados ocultos, nos encontramos ante algo tan complejo y a la vez tan sencillo como es la arquitectura de construir una buena historia.
Nota: 8/10.
Nacionalidad: España.
Dirección y guión: Carlos Vermut.
Reparto: Najwa Nimri, Carme Elías,
Eva Llorach, Natalia de Molina.
Música: Alberto Iglesias.
Fotografía: Edu Grau.
Duración: 124 minutos.
Estreno España: 26 de octubre de 2018.



