Menudas piezas dirigida por Nacho G. Velilla se estrena en cines españoles el próximo día 12 de abril de 2024. La cinta española se presentó en la 27ª edición del Festival de Cine de Málaga dentro de la sección oficial, fuera de concurso.
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La historia: Candela cometió el error de pensar que el ascensor social solo funciona en una dirección, la de subida. Y ahora, tras un traumático e inesperado divorcio, pierde su trabajo en un colegio de élite. Por eso Candela tiene que volver al barrio del que salió y pedir ayuda a su hermana y su padre, esos a los que lleva años mirando por encima del hombro.

La crítica: Algunas claves para que una comedia funcione deben pasar por la transgresión, también por una cierta amabilidad, por tocar algunos temas de actualidad, contener un guion con diálogos divertidos, confrontar clases sociales y sobre todo por convertir una situación dramática en algo ameno o hilarante para el espectador. En ese aspecto podríamos decir que Nacho G, Velilla supera de manera notable las claves de la buena comedia y por tanto consigue el objetivo del género.
Menudas piezas está basada en una historia real ocurrida en 2018. Enrique Sánchez, un profesor de Instituto, apasionado del ajedrez, que aprendió a jugar con los huéspedes que se alojaban en su casa, transformada en pensión de estudiantes, consiguió una hazaña impensable: convertir a cinco alumnos de un colegio humilde, de un barrio obrero de Zaragoza, en jugadores de ajedrez que competían con la élite de otros colegios.
En la cinta reseñada se introducen los lógicos cambios para exagerar a los personajes. El profesor jubilado, pasa a ser el personaje de Candela que es una joven maestra que solo ha dado a clase en colegios de élite. En el grupo de muchachos nos encontramos de todo un poco. Se conjuga a un grupo de chicos excluidos y con problemas de integración escolar. Es decir a unas buenas piezas que encontrarán en el ajedrez su tabla de salvación.
La superación personal, tanto de maestros como de alumnos, es el leitmotiv de una historia que además de risueña consigue ser conmovedora. La objeción principal del filme son los ciertos clichés que se ofrecen en la comparativa entre la educación pública y la privada. Sobre todo en el desarrollo de los personajes más por sus formas que por su fondo. Sin embargo se abordan con acierto temas como la integración racial, la sexualidad en los jóvenes o la propia precariedad social.
Alexandra Jiménez vuelve a reinar en la comedia española y sustenta con su interpretación la base cómica del relato. Una actriz que desde la aclamada "Toc-toc" no deja de superarse situándose como la reina del tablero nacional. Su personaje, Candela, ha sido siempre una luchadora. Su padre le enseñó a no rendirse y ella se esforzó en salir del barrio humilde donde creció. Y cuando creía haberlo conseguido -un buen trabajo, una casa de ensueño, una familia y una posición- su mundo se viene abajo al descubrir que su marido le es infiel. Tras años de sacrificio, pierde los nervios y le monta a su marido una escena con la que solo consigue perder el trabajo y la reputación que tanto esfuerzo le ha costado construirse. Se siente derrotada y su única opción es buscar refugio en la casa de su padre interpretado por un buen Francesc Orella, para descubrir que todos estos años ha estado huyendo del recuerdo de una infancia humilde y un entorno social degradado. Ahora llega el momento de redimirse a través de la enseñanza en la escuela pública e intentar sacar adelante a unos jóvenes con el mundo cuesta arriba.
Otro personaje importante es Lope que está interpretado con solera por Luis Callejo. Su papel es el del director del Instituto Luís Buñuel en Zaragoza, aquel en el que estudió y al que ahora le intenta devolver todo lo que le dio. En esa labor se ha implicado veinticuatro horas al día desde hace años y se ha dejado la vida, las ganas y la vocación. Lope es de los que siempre ha visto la enseñanza como un servicio público y un ascensor social para los más desfavorecidos. Aunque él no lo sabe, quizás Candela sea el empujón que necesita para recuperar su motivación. O quizás sea el empujón que necesita para dejar la enseñanza. Completan el reparto de los adultos, María Adanez como hermana de Candela y Alain Hernández como la expareja de Candela que deja buenos momentos.
Los chicos y chicas hacen un buen trabajo en sus respectivos papeles. Destacaría a Pablo Louazel como el joven que con 16 años está a punto de cruzar esa delgada línea que separa al gamberro del delincuente. Si la enseñanza es un lastre para él, él también es un lastre para la enseñanza aunque también encontrará la redención a través del ajedrez. Y en la parte de las chicas destaca el papel interpretado con desparpajo por Rocío Velayos. Ella es una de las alumnas más populares del instituto. Viste, actúa y habla de forma provocativa. Se la puede reconocer fácilmente porque el botellón es su hábitat natural, la cachimba un complemento más y porque es la única del instituto que luce su embarazo como una prueba de que no es de las que piensa mucho las cosas.
En la parte técnica destaca la luminosa fotografía y las localizaciones que se sitúan en Zaragoza. La ciudad tendrá su pequeña recompensa en forma de recuerdo, ya que ha quedado hermosamente retratada en la película. También destaca la música y canciones elegidas. Entre ellas destacan temas de Ginebras, Amaral, Afro Juice, Luna Ki o el gran Serrat.
Menudas piezas vuelve a situar a la comedia española en un buen nivel. La cinta es divertida, emotiva y con un ritmo adecuado. Con un buen reparto y una historia basada en la superación saldremos más que satisfechos de la sala de cine. El libreto está pensado para enfrentar de buen rollo a varias generaciones y que se vean retratadas ante el espejo. Nos hallamos, por tanto, ante una historia muy abierta, con grandes dosis de comedia y de emoción, que retrata muy bien el duelo generacional y la diferencia de clases sociales de sus divertidos personajes.
Nota: 7'5/10.
Nacionalidad: España
Género: Comedia
Dirección: Nacho G. Velilla
Guion: Nacho G. Velilla
Música: Juanjo Javierre
Fotografía: Andreu Ortoll
Duración: 100 minutos
Reparto: Alexandra Jiménez,
María Adánez, Francesc Orella,
Miguel Rellán, Alain Hernández,
José Manuel Poga, Luis Callejo.







