En busca del Óscar estrenada en España el 29 de marzo de 2019 es un filme documental que narra la historia del crítico de cine más excéntrico que jamás haya existido. Dirigida por Octavio Guerra nos hallamos ante un personaje tan fascinante como imprevisible.
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La cinta retrata la vida de Óscar Peyrou que es un escritor argentino afincado en España. Tras la muerte de su esposa ahora vive solo en un pequeño apartamento de Madrid. También es periodista, crítico de cine y presidente de la Asociación Española de la Prensa Cinematográfica. Los festivales de cine son el motor de su vida. Sin embargo, lo que hace famoso al crítico es su peculiar método para escribir sus críticas: no hace falta ver la película en sí, basta con analizar su cartel.
En parte, En busca del Óscar nace como una cinta tarada pues de manera más que probable aquel que la vea sin haber leído antes la sinopsis no sepa con certezas que es lo que está sucediendo en pantalla. De este modo, la crítica tiene que cumplir una función informativa alejándose de su cometido principal. Voy a tratar de poner en orden las ideas principales pues el personaje retratado supera con creces al retrato ofrecido por el cineasta. Esta es la historia de Óscar Peyrou.
Se atribuye a Oscar Wilde la siguiente frase: “Nunca leo los libros que debo criticar para no sufrir su influencia”. Este es el lema que sigue Peyrou en su oficio como crítico de cine. Es decir, no ve las películas para realizar sus críticas y solo basa su análisis en el póster de la producción. Así al menos lo ha hecho para la revista Canibaal, donde la premisa fundamental es hablar sobre películas que no ha visto.
La idea puede parecer muy loca pero tiene su explicación. También es cierto que solo cabe confiar en su palabra pues es imposible de probar si esto es cierto. Según él, esta es la única manera de ser objetivo con el análisis de una película. Pero de nuevo tengo que matizar algo a esta idea. El cometido de una crítica de cine nunca debe seguir parámetros objetivos. Es además, imposible.
Por eso el ejercicio que hace Peyrou consiste sobre todo en hacer escritura creativa, satírica y con el objeto, en mi opinión, de hacer una crítica al propio mundo de la crítica de cine. Y lo mejor de todo es que es algo muy divertido. Sobre todo para él que se dedica a visitar los festivales de cine de todo el mundo para visitar las ciudades, disfrutar de los hoteles y hablar con los amigos. Todo, menos ir al cine que es por lo que le pagan. Hablamos de un genio y también de un caradura.
Veamos un ejemplo de una crítica suya para comprender su trabajo. Este es el análisis que realiza de Dolor y Gloria con solo con ver su cartel.
Extracto de la crítica de Óscar Peyrou: "Dolor y gloria, cinta que merecería llamarse Molestia y popularidad, es una película escrita y dirigida por Pedro Almodóvar. El director manchego se caracteriza por sobrevalorarse. Por ello, «dolor» y «gloria» nos parecen sustantivos exagerados referidos a su persona, especialmente el segundo. En cuanto al presunto vacío que impide rodar al protagonista, creemos que no es más que un coqueteo mediante el cual el director pretende, sin éxito, teñir de trascendencia su último trabajo. En el centro del cartel destaca, con grandes letras azules, el nombre de la película. Sobre un fondo blanco, el título está rodeado de fotos de los personajes en diversas situaciones independientes, lo que imprime un carácter fragmentario y un poco caótico al afiche, que no destaca por su originalidad ni su belleza. Más bien sugiere una obra plana, sin profundidad ni excesivo interés sobre un director algo ególatra, hiperbólico y presumido".
Ahora voy a extraer un fragmento de mi propia crítica de Dolor y Gloria para ver si por un casual concuerdo en algo con Peyrou. Por Miguel Pina: "Pedro Almodóvar se hace un autorretrato plano, seco, y doloroso. La narrativa se convierte en mecánica y academicista girando en torno a los diversos problemas de salud del cineasta que parece querer transmitir de forma metáforica y/o hipocondríaca, el dolor que lleva por las críticas personales recibidas en los últimos años. Quizás de ahí el título de la película que define a la perfección su última etapa como cineasta. La cinta pierde intensidad y sobre todo emoción, cuando transita ese camino de lo rural a lo urbano, y de la niñez a la madurez. Ahí es donde los traumas personales o de salud de Salvador Mallo, dejan de interesar al volverse una trama mundana, espesa y medicalizada".
¿Extraemos algo de estos dos textos? Yo lo tengo claro. Óscar Peyrou es un genio si creemos en su palabra, tiene una creatividad única y además le pagan por ello. En su debe, cabe concluir que no le gusta demasiado el cine o le ha dejado de gustar. Y es que al menos yo entiendo la crítica de cine como una extensión de la propia pasión vivida en una sala de cine.
Recapitulando, nos encontramos ante una propuesta que acompaña al crítico en su deambular por los festivales de Chicago, Buenos Aires, Donosti o Santo Domingo. En conclusión, En busca del Óscar me ha parecido una película más que curiosa sobre todo teniendo en cuenta que no la he visto siguiendo el modelo propuesto por Óscar Peyrou.
Año: 2018
Duración: 75 minutos
País: España
Dirección: Octavio Guerra
Guion: Octavio Guerra
Fotografía: Víctor Montoya Casaña
Reparto documental: Óscar Peyrou




