lunes, 3 de mayo de 2021

Chaos Walking: una rubia en busca de planeta, un joven ruidoso y su perro pulgoso


Chaos Walking dirigida por Doug Liman se ha estrenado (por desgracia) en cines españoles el pasado día 30 de abril. La película, protagonizada por Daisy Ridley y Tom Holland, lleva una década intentando realizarse tras diversos parones y cambios en el montaje. Todo ello, solo ha servido para aumentar el caos de un libreto que parece escrito por un niño de 3 años con síntomas de embriaguez. Eso, en el mejor de los casos. 

👎👎👎👎👎

La historia: En Prentisstown, Todd ha crecido creyendo que la "Masilla" fue la responsable de liberar un germen que asesinó a todas las mujeres y contagió con el "ruido" al resto de los hombres...

Aunque en este apartado de "La historia" no suelo transcribir la sinopsis oficial de la película, hoy he querido colocar la apertura de la distribuidora para comprobar si alguien sabe donde está Prentisstown o me puede explicar qué es la Masilla. Lo del "ruido" ya lo explicaré luego. 

La historia real es la siguiente:

2257 d.C. Nos presentan un planeta llamado "Nuevo Mundo" al que han huido algunos habitantes de La Tierra pero en el que las mujeres no han sobrevivido. Allí vive Todd Hewitt (Tom Holland) con su perro. De repente, se encuentra a una rubia (Daisy Ridley) que ha aterrizado misteriosamente en su planeta. El resto es fácil de imaginar: muchos hombres corriendo detrás de la rubia, el muchacho se dedica a protegerla y el pobre perro corre que te corre por todo el planeta persiguiendo a los tortolitos.

La crítica: El perro se muere. Lo digo para acabar con el sufrimiento lo antes posible. Con eso, un interprete menos que analizar. Descanse en paz el pobre chucho y a ver si consigo explicar alguna cosa.  

Basada en el libro de Patrick Ness, El cuchillo en la mano, nos hallamos ante una de las películas más estúpidas que he visto en los últimos años. La cosa es que en este planeta todos pueden escuchar los pensamientos de los demás. A esto se le denomina "el ruido". Además, este ruido se puede ver a través de las exhalaciones que emiten las personas al respirar.

El cineasta le pone colores al ruido como si el espectador tuviera algún tipo de retraso mental y no supiera identificar lo que son solo pensamientos y lo que es el lenguaje oral. Aún así, el galimatías es tremendo. De esta manera nos encontramos en un poblado primitivo lleno de hombres hablando mucho y a su vez emitiendo pensamientos en voz alta. Si la cosa ya estaba jodida, para colmo, llega una terrícola rubia en una nave y como es de suponer se lía la de Dios.

La rubia lo flipa en colores y sale de allí como alma que lleva el diablo. No hay más. El resto del bodrio se resume en lo siguiente: una rubia corriendo durante toda la película acompañada de un muchacho que se recorre todo el planeta para intentar que ésta le de un beso. De follar, ni hablamos.

Al pobre perro le asfixian de tanto correr. Algunos lugareños mueren exhaustos de tanta carrera y los que quedan vivos se vuelven por donde habían venido. Total, que tras este maratón cinematográfico el cineasta tiene la brillante idea de dejar el final abierto con los jóvenes a punto de besarse. Desde luego que la rubia es dura de cojones y el chaval un plasta de marca mayor. Habrá que esperar a la segunda parte para ver si se besan, a la tercera para ver si hacen el amor y a la cuarta para ver si nace un bebé mutante que sustituya al pobre chucho. Por mi parte, no tengo nada más que añadir. 

Nota: 1/10 (el uno por el papel del perro)

P.D. Este engendro cinematográfico ha necesitado seis guionistas que merecerían la misma suerte que el chucho o al menos unos años de cárcel.


Nacionalidad: Estados Unidos

Dirección: Doug Liman

Guion: Charlie Kaufman, Gary Spinelli,
Lindsey Beer, John Lee Hancock,
Andrew Gottlieb, David Rosen

Música: Marco Beltrami

Fotografía: Ben Seresin

Duración: 110 minutos

Reparto: Daisy Ridley, Tom Holland,
Mads Mikkelsen, Demian Bichir,
David Oyelowo, Kurt Sutter,
Nick Jonas, Ray McKinnon

lunes, 12 de abril de 2021

Otra ronda (Druk): la borrachera como método


Otra ronda dirigida por Thomas Vinterberg se ha estrenado en cines españoles el día 9 de abril. La cinta danesa ha sido nominada a los Oscars en las categorías de mejor película internacional y de mejor dirección. 

🎬🎬🎬🎬🎬

La historia: Cuatro profesores de secundaria se hacen eco de la teoría de que con una pequeña cantidad de alcohol en nuestra sangre, y que una ligera embriaguez abre nuestras mentes al mundo que nos rodea, disminuyendo nuestros problemas y aumentando nuestra creatividad. Animados por esa teoría, Martin y tres de sus amigos se embarcan en un experimento para mantener un nivel constante de intoxicación etílica a lo largo de su jornada laboral. Si Churchill ganó la II Guerra Mundial aturdido por el alcohol, ellos se proponen triunfar en su vida personal y profesional a base a unos niveles medios de alcohol en sangre. 


La crítica: Thomas Vinterberg (Kursk: El submarino que conmocionó al mundo), vuelve a las historias locales con una premisa sorprendente y divertida que le ha valido para dar la vuelta al mundo por distintos festivales hasta llegar como uno de los favoritos a la carrera por la mejor película en habla no inglesa en los premios de la Academia de Cine. 

La cinta se basa en una hipótesis del psicólogo y profesor universitario noruego Finn Skårderud. Éste, teoriza sobre un supuesto déficit de alcohol en sangre (un 0,05 %) en los seres humanos y concluye, según los cuatro protagonistas del filme, que con ese nivel de alcohol el rendimiento social aumenta en gran medida. Así es como Martin, Thommy, Nikolaj y Peter deciden ir a sus clases con unas copas de más y de manera sorprendente todo empieza a mejorar en sus vidas. También a nivel personal y familiar.

Otra ronda va evolucionando de una comedia con moderada diversión hacia un drama social cuando los profesores comienzan a perder el control sobre su consumo diario de alcohol. Pero antes observamos como después de los primeros tragos de alcohol, la conversación de los profesores crece y se hace fluida, los problemas dejan de agobiarlas e incluso sus parejas los comienzan a ver como tipos brillantes sin sospechar a que se debe esa nueva alegría de vivir. Sus alumnos ahora también les adoran e incluso están aumentando su rendimiento escolar. 

En cierta forma, Thomas Vinterberg, rinde un homenaje al consumo moderado de alcohol y en ese lado gamberro es cuando la película gana enteros. Sin embargo, el cineasta danés echa el freno en la segunda parte del filme mostrando un lado moralista que en parte destruye el buen planteamiento inicial del filme. De esta manera y a través de una secuencia entre un alumno y su profesor trata de mostrar el grave problema con el consumo de alcohol que existe en Dinamarca y en buena parte del Norte de Europa. Desconozco si Vinterberg se ha pasado por España, Italia o Grecia pero la gente del Sur del viejo continente ya suele convivir de manera ocasional o total con un cierto nivel etílico en sangre. 


Martin es el protagonista de la historia siendo interpretando por un magnífico Mads Mikkelsen. A través de sus ojos vemos a este póker de profesores que en su vida se han visto en otra igual. Hablamos de cuatro buenos hombres en la crisis de los cuarenta. Los encontramos en un mundo aburrido y mediocre que los va encerrados en la monotonía de sus patrones y hábitos, atrapándolos en una escala de grises nada atractiva. Al mismo tiempo que van bebiendo más y más van recordando la libertad de la juventud, los encaprichamientos amorosos o la ingravidez de una vida sin responsabilidades. Cabe recordar que los cuatro actores protagonistas (Mads Mikkelsen, Thomas Bo Larsen, Magnus Millang y Lars Ranthe) se llevaron de manera compartida y muy merecida la Concha de Plata a la mejor interpretación masculina en el pasado Festival de San Sebastián. 

En los aspectos técnicos el filme se siente correcto aunque algo plano en un metraje pasado de frenada. El gran ritmo inicial cae en picado en la segunda parte de la narración. Destacaría, eso sí, como Vinterberg realiza una recopilación de imágenes con políticos contemporáneos en estados asociables a la embriaguez. Observar a Boris Yeltsin en supuesto estado de borrachera se transforma en uno de los momentos épicos de la película. 


En conclusión, Otra ronda, me ha parecido mejor por su premisa de salida que por su desarrollo final moralista. No obstante, la película representa de manera aseada como la amistad es un factor tan importante como puede ser la familia o el amor. Thomas Vinterberg apoyado en un buen reparto nos regala en definitiva una historia llamativa llena de luces y sombras. 

 Nota: 7/10.


Nacionalidad: Dinamarca

Dirección: Thomas Vinterberg 

Guion: Thomas Vinterberg 

Fotografía: Sturla Brandth Grøvlen

Duración: 116 minutos

Reparto: Mads Mikkelsen,
Thomas Bo Larsen, Magnus,
Millang, Lars Ranthe, Susse Wold