martes, 3 de octubre de 2017

El plano secuencia en el cine de 2016-2017: Moonlight, La La Land y Baby Driver


La fuerza de un primer plano en el cine es tremenda. Pero si hay algo maravilloso a la hora de ver una filmación es cuando aparece un plano secuencia bien realizado. ¿Qué es es y para qué se utiliza? Los más cinéfilos sabrán en que consiste este tipo de técnica cinematográfica, pero hoy quiero recordar, analizar e intentar explicar este plano de una manera amena. Quizás es espectador ocasional de cine nunca haya reparado en ello.

La fotografía de apertura pertenece a la película española de 2017 El bar dirigida por Álex de la Iglesia. Sin duda el cineasta español es una gran especialista en la materia y nos regala una espectacular mirada en la apertura de la película. En la crítica de esta cinta yo lo veía así: "Extraordinario plano secuencia que nos regala el cineasta Álex de la Iglesia (Los crímenes de Oxford) para dar comienzo a la historia. Con un manejo casi poético de la cámara, presenta e introduce a los variopintos personajes en el bar a través de un travelling que roza la perfección y que de inicio nos congracia con lo que un día fue llamado séptimo arte. La cantidad de información introducida en unos pocos minutos debería estudiarse en cualquier escuela de cine en cuanto tengan la copia a su disposición".

La definición más consensuada para el plano secuencia diría algo así: es una secuencia rodada en una sola toma, con continuidad y sin cortes, que se puede dilatar durante algunos minutos. O sea, básicamente, y para reflejarlo sin ninguna duda, cuando nosotros hacemos una grabación casera con una videocámara o un teléfono móvil, estamos haciendo un plano secuencia hasta que cortamos la grabación. Algo que parece muy sencillo en la calle, a nivel técnico y en el cine es uno de los recursos cinematográficos más difíciles de realizar y que más complejidad conllevan.

Aunque desde los inicios del cine se viene hablando de este tipo de planos y de quien fue el primero en conseguir una consecución decente, fue en mi opinión, Orson Welles junto a Alfred Hitchcock sus dos grandes valedores. El primero con su celebérrimo plano secuencia de apertura en 'Sed mal' en 1958 y el mago del suspense con La soga en 1948 donde trato de rodar la cinta en un solo plano secuencia. El problema era que la duración de los rollos de las películas solo eran de diez minutos.Por ello, decidió hacerla con nueve planos consecutivos, y generalmente fundiendo en negro sobre las chaquetas de los protagonistas.

En todo caso, creo que una buena forma de poder apreciar este trabajo en el mundo del cine es mirando a la actualidad y centrándonos en las dos películas triunfadoras de los Oscars 2017.  En primer lugar, veamos el opening de Moonlight que además de ser espectacular técnicamente, presenta la cinta de una forma visualmente maravillosa. En él, podemos ver como la cámara a las ordenes del cineasta Barry Jenkins, espera a la llegada de su protagonista que viene en un coche. A partir de ahí, le sigue durante un par de minutos y la cámara ejerce una coreografía perfecta alrededor de los demás personajes para firmar un plano secuencia de libro.


Y es que este tipo de planos, además de ser de un gusto estético enorme, dan al espectador un tipo de continuidad en escena único. Asimismo y sin apenas percatarnos, la sensación de comodidad y relax visual, produce una predisposición a fundirnos con las imágenes de una manera muy especial. Esto es la belleza en el cine.

Y ahora vamos con la otra gran triunfadora de los Oscars. Se trata de La la land (La ciudad de las estrellas) y su mágico plano secuencia con la ciudad de Los Ángeles como decorado bajo los pies de Emma Stone y Ryan Gosling. Aquí, su director Damien Chazelle, utiliza el plano secuencia para rodar el número musical más popular de las últimas décadas y que lleva el nombre de 'A lovely night'. Es tanto el número en sí mismo, como el propio plano de un virtuosismo técnico increíble. En primer lugar, porque los actores tienen que hacer la coreografía a la perfección y si se equivocan en un solo paso vuelta a empezar. Y después, del propio Chazelle que literalmente hace bailar a la cámara al son de la música y de los actores. Para completar la complejidad de esta escena, hay que apreciar que el rodaje está predeterminado para que coincida con los tonos del anochecer. Por lo tanto, hay un determinado tiempo para que la escena sea rodada con el tipo de luz que desea el director. En mi opinión, solo por esta secuencia Damien Chazelle ya era merecedor del Oscar que se llevo a mejor director por la película.


Pero esto no es todo. Durante el verano de 2017 se ha producido el estreno de una de las películas del año. Se trata de Baby Driver que quedo reseñada con nota alta en Cine y críticas marcianas. Pues bien, aquí su director, el británico Edgar Wright firma en mi opinión uno de los mejores planos secuencias de la historia del cine, si de la historia del cine repito. Además, sirve como apertura de la película. Con este vídeo me despido pues es el ejemplo claro de lo que es y para que sirve el plano secuencia. Sencillamente genial.